viernes, 19 de agosto de 2016

El olvido aguarda a los nuevos Lineamientos del Partido

El olvido aguarda a los nuevos Lineamientos del Partido
La actualización queda muy lejos de cumplir las expectativas pero
también dista del viejo tono paternalista de los planes quinquenales
REINALDO ESCOBAR, La Habana | Agosto 18, 2016

El tabloide con la actualización de los lineamientos del VI Congreso del
Partido Comunista se distribuye por estos días sin pena ni gloria. Los
pocos ejemplares a la venta en los estanquillos y el escaso interés que
la mayoría de la población evidencia ante los documentos oficiales
apuntan a que muy pronto quedarán en el olvido. Sin embargo, no
analizarlos ni cuestionarlos sería otra forma de aceptar mansamente sus
postulados.

Desde el sector opositor se escuchan voces que catalogan estas nuevas
directrices partidistas como "trucos y trampas para que una casta se
mantenga en el poder". La prensa extranjera, por su parte, se ha
apresurado a sacar conclusiones tras una lectura muy diagonal, pero
pocos se han zambullido en los 274 puntos plagados de propósitos
grandilocuentes, compromisos que parecen ensoñaciones y una sintaxis
enrevesada que dificulta el entendimiento.

Una pregunta tan básica como si la etapa comprendida entre los años 2016
y 2021 se caracterizará por una inclinación al mercado o a la
centralización planificada de la economía solo puede ser respondida tras
determinar ausencias o inclusiones, y sopesar los matices que esta nueva
redacción ha introducido en cada concepto.

Tras reconstruir piezas sueltas, queda en evidencia que el Estado
mantendrá la mayor parte del control sobre la producción y los
servicios. La única novedad positiva aportada en esta edición es la
aparición del concepto de "cooperativas de segundo grado", cuyas
características no quedan explicadas y que parecen ser el paso más osado
que el Partido está dispuesto a dar.

Algunas presencias son más fáciles de detectar a lo largo de las 16
páginas del folleto, como la inclusión de la palabra "riqueza" en el
tercer punto del capítulo dedicado a la economía. No conformes con haber
determinado en el VI Congreso la prohibición de "la concentración de la
propiedad" para las formas no estatales de producción, la nueva versión
del VII añade que tampoco será aceptada la concentración de la riqueza.

En un país donde nadie ha hecho nunca una declaración formal de sus
posesiones no hay manera de calcular lo que cada uno tiene, sea en
bienes o en efectivo. La ausencia de mecanismos reguladores sobre la
tenencia de riquezas, especialmente entre las personas naturales,
convierte la fiscalización de los patrimonios en una auténtica misión
imposible.

La tan alarmante añadidura no pasa de ser una amenaza potencial o
incluso una fórmula de compromiso para satisfacer a quienes más se
preocupan por la creciente desigualdad que tanto ha avanzado en el país
en las últimas dos décadas. Tal vez se trata de una migaja para
complacer a la línea dura dentro del Partido, un guiño de sintonía con
la vieja guardia.

La desaparición de algunos lineamientos, la reelaboración de otros y la
inclusión de los nuevos hacen bastante difícil la labor de pesquisar
cuáles son los aspectos incluidos en ese 21% que las autoridades
aseguran haber cumplido y cuáles en el 79% que se encuentra "en fase de
implementación". Como si al darle agua al dominó esperaran que los
lectores perdiesen la capacidad de detectar qué fichas faltan.

Como sentenció un día el artista plástico Arturo Cuenca, "las quitancias
pueden ser más importantes que las ponencias", sobre todo cuando los
puntos ausentes, o disminuidos en alguno de sus aspectos esenciales no
cabe en la lista de lo cumplido, sino en el acápite de lo inconveniente
o de aquellos objetivos a los que se ha renunciado.

El primer lineamiento en desaparecer es el número 4, que menciona la
idea de que los cambios estructurales, funcionales, organizativos y
económicos se realizarán "informando a los trabajadores y escuchando sus
opiniones".

Otro ejemplo llamativo y sumamente provocador es la evaporación de un
objetivo reflejado en el lineamiento 57 del capítulo sobre la Política
Fiscal, que en 2011 proponía establecer "mayores gravámenes para los
ingresos más altos, a fin de contribuir, también por esta vía, a atenuar
las desigualdades entre los ciudadanos".

¿Considera el PCC que ha cumplido este propósito con los impuestos que
impone la Oficina de Administración Tributaria (Onat) o solo ha
desistido de atemperar las desigualdades a través del fisco?

El texto no está exento de absurdos, como el compromiso expuesto en el
capítulo sobre integración económica de "dar prioridad a la
participación en la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra
América (Alba)", una organización regional que ha perdido protagonismo
tras la muerte de Hugo Chávez y que parece condenada a una pronta
desaparición.

Un nuevo capítulo titulado Dinámica demográfica se reduce al tema del
envejecimiento de la población y a los esfuerzos por estimular la
fecundidad, pero omite el problema más grave que aqueja hoy al país: la
descontrolada emigración que desvalija el capital humano.

En otras partes del documento, la inclusión de un concepto revela las
presiones de ciertos sectores, como el reclamo del "cumplimiento de la
ética médica" en el capítulo referido a la salud, o la inesperada
aparición en la sección de la cultura de un punto para la implementación
de "la política sobre la transformación del cine cubano". Una clara
respuesta a las demandas de los numerosos creadores reunidos en el
llamado G-20 que exigen una Ley de Cine.

Cuando se contrasta la redacción de los lineamientos del VI Congreso con
los ahora actualizados, también saltan detalles como "la atención a los
cruceros". Junto a referencias más sutiles como cambiar la propuesta de
suprimir la libreta de abastecimiento por la "eliminación ordenada y
gradual de los productos de la libreta de abastecimiento", una manera de
hacer languidecer al mercado subsidiado restándole oferta, en lugar de
erradicarlo de golpe y porrazo.

La advertencia de lograr la "disminución progresiva de los niveles de
los subsidios" recorre buena parte del documento como una fina hebra de
acero, como se recalca en el punto 58 encaminado a hacer prevalecer el
principio de "subsidiar personas y no productos".

La actualización de los Lineamientos del Partido queda muy lejos de
cumplir las expectativas de quienes deseaban ver en sus páginas la ruta
clara hacia el desmontaje del centralismo económico y la liberación de
las fuerzas productivas en Cuba. Pero también dista mucho de asumir el
tono paternalista que otrora caracterizaba a los planes quinquenales en
la Isla.

¿Un paso adelante y dos atrás? ¿O simplemente un Partido que parece
trotar sin moverse del lugar, mientras pone cara de estar corriendo una
carrera extenuante?

Source: El olvido aguarda a los nuevos Lineamientos del Partido -
http://www.14ymedio.com/opinion/olvido-aguarda-nuevos-Lineamientos-Partido_0_2055994388.html

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