martes, 6 de septiembre de 2016

El motor del desarrollo debe ser el empresario criollo, junto a la inversión extranjera

"El motor del desarrollo debe ser el empresario criollo, junto a la
inversión extranjera"
BORIS GONZÁLEZ ARENA, Miami | Septiembre 06, 2016

Emilio Morales, presidente del Havana Consulting Group, reconoce la
importancia de las inversiones extranjeras para el actual proceso de
transformación económica de la Isla, pero cree que prescindir del
potencial autóctono sería un gran error estratégico. Su empresa, con
sede en Miami, se dedica a asesor a empresas y empresarios interesados
sobre cómo hacer los negocios en Cuba, realiza estudios de mercado para
identificar las oportunidades de negocios y de inversión en los
diferentes sectores de la economía.

Pregunta. ¿A qué se refiere cuando habla de "empresa privada" en Cuba?

Respuesta. No puedo decir que en Cuba existe un marco legal que defina
una empresa privada para los cubanos, aunque sí lo hace para las
inversiones extranjeras. Lo que más se acerca a un sector privado son
los cuentapropistas y, sin embargo, legalmente no lo son porque no se
les reconoce su personalidad jurídica.

Han pasado un poco más de cinco años desde que se pusieron en marcha los
Lineamientos del VI Congreso del Partido Comunista de Cuba (PCC), y el
cuentapropismo autorizado se ha consolidado como una tremenda fuerza de
emprendimiento. Miles de personas se han convertido en verdaderos
empresarios. Han aprendido a generar riquezas trabajando, a ser sus
propios jefes, a ser eficientes, a dar buen servicio, a crear y
posicionar sus marcas. Lo más importante: lo han hecho en condiciones
terriblemente desventajosas. Por solo citar una de las más fáciles de
resolver: la ausencia de mercados mayoristas, prometidos en el VI
Congreso del PCC en el año 2011 y todavía hoy, varios meses después del
VII Congreso.

P. ¿Cuál es el margen para los cubanos en el exilio de contribuir al
pretendido renacimiento de la empresa privada nacional?

R. En este momento no tiene ningún marco legal que lo permita o
facilite, aunque durante los últimos cinco años se ha percibido un
fuerte movimiento inversionista solapado y directo de muchos emigrados.
Estas inversiones han sido dirigidas a montar o financiar negocios en la
Isla junto a sus familiares o amigos en muchas de las 201 modalidades
para ejercer el trabajo privado aprobadas por el Gobierno.

Hoy llegan al país alrededor de 3.300 millones de dólares en remesas en
efectivo y otros 3.500 millones de dólares en mercancías. Una parte de
estos recursos ha servido para financiar miles de negocios privados que
hoy son exitosos en la Isla. Ese dinero llega fundamentalmente de
Estados Unidos, alrededor de un 90%, de acuerdo con diferentes estudios
técnicos que realizamos todos los años. Esta estimación fue corroborada
por autoridades de Fincimex (entidad financiera no bancaria que regula y
controla los envíos de remesas a Cuba), que reconocieron que el 92% de
las remesas en efectivo que llegan al país provienen de EE UU.

En un momento tan crucial para la economía cubana, ─sin restarle
importancia a las inversiones extranjeras─; prescindir de este potencial
autóctono, dotado de grandes conocimientos y experiencia empresarial, y
con capital o acceso a capital, sería uno de los errores estratégicos
más grandes de las transformaciones económicas que se están realizando
en el país.

P. ¿Cuáles son las áreas de inversión que Cuba más necesita?

R. Yo diría que en todos los sectores sería importante. En el actual
contexto podría decir que el sector turístico es clave, al igual que el
comercio minorista, los servicios extrahoteleros, las
telecomunicaciones, el acceso a internet, el sector financiero, la
construcción, la mercadotecnia, la publicidad, la agricultura, la
logística, la distribución y el transporte, por citar los de mayor
prioridad en estos momentos.

Sin embargo, la economía cubana también necesita un cambio estructural
muy fuerte para poder insertarse en la economía mundial. Básicamente las
estructuras legislativas y financieras.

El emergente sector empresarial ha mostrado una fuerza emprendedora que
ha asombrado hasta al Gobierno. Es sorprendente que una fuerza con
tantas limitaciones para su desarrollo, sin mercado mayorista, sin ser
reconocidos como empresas, sin estructura ni capacidad de
almacenamiento, sin canales de distribución, ni facilidad de compra en
el exterior, pueda florecer y desarrollarse del modo que lo ha hecho
hasta el momento. En 57 años esto jamás se había visto. ¿Quiénes son los
protagonistas? Los jóvenes, la fuerza real del cambio.

A diferencia del eslogan oficial de las reformas "sin prisa, pero sin
pausa", los emprendedores van a toda máquina.

P. ¿Cuál es la posición del Gobierno cubano frente a esta realidad?

R. El Gobierno está tomando nota de esta realidad, eso explica el
anuncio del estudio de la nueva ley para definir los límites del sector
privado. Hay que destacar que el Ejecutivo ha dado pasos acertados
otorgando financiamiento a un poco más de 18.000 trabajadores por cuenta
propia por un valor total de unos 600 millones de pesos.

Sin embargo, pretender que el motor del desarrollo sea la inversión
extranjera y no la combinación del capital y el empresariado criollo
junto al foráneo es un ejercicio económico estéril y poco atractivo para
los propios inversionistas extranjeros. Además de ser una estrategia que
castra el desarrollo empresarial interno y acentúa la dependencia de
Cuba de agentes externos una vez más, lo que ha sido el talón de Aquiles
de nuestra economía por más de cinco décadas. El desarrollo de un tejido
empresarial autóctono y privado es una de las claves para poder atraer
el capital exterior y mantener un equilibrio de fuerzas que fortalece a
la economía cubana.

P. ¿En qué condiciones se encuentra en estos momentos el acercamiento de
empresas extranjeras a Cuba?

R. El empresariado extranjero interesado en invertir en Cuba busca
oportunidades de expandir sus negocios. El proceso de acercamiento entre
La Habana y Washington sin duda ha generado una gran expectativa y ha
puesto a la Isla potencialmente como un destino de inversión atractivo.

No obstante, los empresarios extranjeros saben muy poco o nada del
mercado cubano. Además no conocen sus leyes, y el sistema legal del país
es muy complicado. Hay demasiada burocracia impregnada. Aun con la nueva
ley de inversiones, tiene muchas lagunas y limitaciones.

Esa es la realidad que hoy se vive del lado de acá de la orilla. De la
parte cubana se percibe una buena preparación y dominio técnico en los
especialistas y directivos del Ministerio de Comercio Exterior e
Inversión Extranjera a la hora de tener los contactos con los
potenciales inversionistas.

La burocracia se agrava cuando las negociaciones bajan al nivel
empresarial, es decir, cuando los inversionistas tienen que sentarse a
negociar con los socios futuros del proyecto que se quiere desarrollar.
La diferencia en la preparación técnica de este personal con el personal
del Ministerio de Comercio Exterior e Inversión Extranjera es de la
noche al día.

Source: "El motor del desarrollo debe ser el empresario criollo, junto a
la inversión extranjera" -
http://www.14ymedio.com/entrevista/desarrollo-empresario-criollo-inversion-extranjera_0_2066793311.html

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