martes, 8 de noviembre de 2016

Cuba, una isla entrampada por el inmovilismo

Cuba, una isla entrampada por el inmovilismo
Las autoridades cubanas temen que la apertura económica implique pérdida
del control político
Lunes, noviembre 7, 2016 | Miriam Leiva

LA HABANA, Cuba.- Solo 83 proyectos de inversión extranjera por 1 500
millones de dólares fueron aprobados desde 2014, frente los 2 000
millones anuales necesarios. Algunos proyectos empezaron a desarrollarse
recientemente o no han comenzado, según informó el Ministro de Comercio
Exterior y la Inversión Extranjera, durante la Feria Internacional de La
Habana, FIHAV 2016.

No se avanza al ritmo deseado y tienen que seguir trabajando mucho para
que los negocios se concreten sin dificultades ni demoras innecesarias;
se está tratando de agilizar el flujo de nuevas inversiones con la
autorización en proyectos de infraestructura y las cooperativas
agrícolas, reconoció Rodrigo Malmierca. Sin embargo, continúan excluidas
las inversiones en actividad privada mediante los cuentapropistas.

El ministro anunció que Cuba no alcanzará el 1% de crecimiento del PIB
(Producto Interno Bruto). En FIHAV 2015 había expresado que la
desaceleración económica experimentada durante un breve período quedó
superada en 2015 y para 2016 se espera que el PIB aumentara en un 4%.
Posteriormente el gobierno lo bajó a 2%. Desde la información dada por
Raúl Castro sobre el desempeño económico en el primer semestre de 2016,
y la carencia de liquidez, analistas auguraron un estancamiento este
año y recesión en 2017.

El gobierno cubano culpa al embargo norteamericano. Los empresarios
nacionales e internacionales atribuyen el mayor problema a la burocracia
estatal. Indudablemente, el embargo es un gran obstáculo mientras las
empresas de terceros países puedan ser penalizadas y las norteamericanas
no estén autorizadas a invertir libremente. Pero las autoridades isleñas
mantienen el fuerte bloqueo interno en todos los aspectos. Autorizar la
implementación de las medidas aprobadas por el presidente Obama sería
un fuerte respaldo al progreso nacional y alentaría el levantamiento del
embargo por el Congreso de Estados Unidos. El comercio no aumenta con
ese país, luego de varios años de decrecimiento de las compras cubanas.
Los empresarios norteamericanos expositores FIHAV 2016 estaban
desanimados por la poca perspectiva a corto plazo de hacer negocios con
Cuba, según agencias de prensa internacionales.

Para colmo, la producción de los tractores Oggun en Mariel no ocurrirá,
anunció Saúl Berenthal días antes de iniciarse la feria. "Sin apenas
tocar tierras cubanas, los tractores de la compañía estadounidense
Cleber LLC ya aran en la opinión pública internacional y las relaciones
entre Washington y La Habana", había sido el artículo de Granma. La
empresa Cleber, propiedad del cubano-americano Saúl Berenthal y de
Horace Clemmons, fueron estimulados por el gobierno cubano a creer que
construirían la primera fábrica estadounidenses en Cuba y obtuvieron
permiso del gobierno de Estados Unidos. En FIHAV 2015, la fábrica fue
anunciada entre las 8 próximas inversiones en la Zona Especial de
Desarrollo de Mariel.

Raúl Castro apostó por las inversiones extranjeras y el acercamiento a
Estados Unidos para detener la profunda crisis económica que se
avecinaba, cuando el inmenso apoyo económico de Venezuela declinaba y se
acercaba su final. Sin embargo, a pesar de reconocer públicamente la
necesidad de cambios radicales en el manejo de la economía, optó por la
"Actualización del Modelo Económico y Social", incapaz de reformar las
prácticas fallidas durante decenios y que llevaron a la crisis económica
más profunda de la historia de Cuba.

Las autoridades cubanas han estado entrampadas por su miedo a que la
apertura económica implique pérdida del control político, la inseguridad
de los dirigentes y especialistas para exponer sus criterios, el
desconocimiento e inexperiencia a todos los niveles, la burocracia, el
entramado de leyes restrictivas al máximo, y la cerrazón a la libre
creatividad en la agricultura y las actividades por cuenta propia,
posible completo de la macroeconomía, fuente de trabajo y sustento de
millones de cubanos. Imposible seguir perdiendo tiempo en desbloquear
las actividades económicas y agilizar los procesos de aprobación de las
inversiones extranjeras.

Las calamidades económicas del país se acentuaron por la incidencia en
Baracoa, Maisí e Imías de un fortísimo ciclón a comienzos de octubre.
Matthew destruyó las miserables pertenencias domésticas y miles de
paupérrimas viviendas, que se restauran lentamente mediante materiales
endebles incapaces de resistir fuertes embestidas. La agricultura
alimentaria, y las únicas plantaciones de cacao y coco en el país
fueron arrasadas, con devastador impacto a la economía local, las
exportaciones, y la pérdida de las fuentes de empleo. El 90% de las 3
635 hectáreas de cacao se afectó seriamente. El restablecimiento
productivo se calcula en dos años. Las 6 408 hectáreas de coco
existentes en Baracoa no tienen posibilidades de recuperación. Sucumbió
un millón de cocoteros y las nuevas plantaciones demorarán en producir
un mínimo 5 años (datos publicados en Granma). También el café tuvo
fuertes pérdidas. Los caminos borrados aún tardarán mucho tiempo en
comunicar a las poblaciones intrincadas en las montañas. Las pérdidas
económicas se incrementan por la lógicamente priorizada restitución de
los sistemas eléctrico, hidráulicos y de telecomunicaciones. El gobierno
solo ha admitido las donaciones de algunas instituciones internacionales
y pocos gobiernos, con lo cual lesiona la solución de la precariedad de
los habitantes en la tradicionalmente muy pobre región. Afortunadamente
el embate en la zona minera de Moa no fue grave.

El incremento del turismo internacional no resulta suficiente para
contrarrestar los problemas económicos de Cuba, entre muchas causas, por
la baja producción, la carencia de insumos, la caída de los precios del
níquel y algunos otros productos, la disminución del suministro de
petróleo venezolano con influencia también en la pérdida de las
exportaciones cubanas en derivados, y la eventualidad de adquirirlo en
otros mercados, como Argelia, Rusia e Irán, pero probablemente en
condiciones menos preferenciales. Razones más que suficiente para
apretar el paso en los cambios internos y la apertura hacia el exterior.

Source: Cuba, una isla entrampada por el inmovilismo | Cubanet -
https://www.cubanet.org/opiniones/cuba-una-isla-entrampada-por-el-inmovilismo/

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