viernes, 4 de noviembre de 2016

Los cocheros de Mayarí, en huelga solapada

Los cocheros de Mayarí, en huelga solapada
OSMEL RAMÍREZ ÁLVAREZ | Holguín | 4 de Noviembre de 2016 - 08:40 CET.

Una situación crítica está presentando el transporte urbano en Mayarí,
Holguín, donde más del 80% de todo el tráfico se realiza con coches
tirados por caballos y los cocheros están en una especie de huelga solapada.

Por una normativa aplicada a partir del pasado 1 de octubre, se vieron
obligados a bajar el precio a la mitad, volviendo al mismo de hace unos
años atrás. Desde entonces los cocheros se quejan de que "no les da
negocio trabajar así".

Se trata de un servicio particular, aunque regulado por el Estado. El
sector privado con sus magros recursos y pocos derechos es el que
confecciona los coches y les da mantenimiento. Cuando hace varios
años Raúl Castro echó a andar la ley de la oferta y la demanda en el
transporte privado, los precios subieron de uno a dos pesos.

El impacto fue muy grande pues la mayoría de los pasajeros son obreros
del Estado, que ganan entre 15 y 25 pesos al día. Cogiendo un solo coche
ida y vuelta serían cuatro pesos diariamente, entre el 20 y el 25 % de
lo que ganan. Todos criticaban al Gobierno por dar riendas sueltas, pero
ningún sindicato ni el Parlamento se preocupó por ello.

Un día Raúl Castro, al parecer arrepentido, se comprometió a regular
algunos precios y en ello entró el transporte público. Un comunicado del
Gobierno Municipal de Mayarí anunció por la emisora de radio local que a
partir de octubre el precio debía ser rebajado. Para que ello fuese
viable, se les cambiaba a los cocheros el régimen tributario a uno
inferior que no paga el 10%, solamente los permisos y la piquera. En el
mismo se les advertía a los cocheros que "de no presentarse a trabajar
con el precio orientado se le suspendería la licencia como
cuentapropistas". Con ello evitaban de antemano una huelga "por no
presentación", que hiciera crisis en el transporte.

Todo parece justo hasta ahí, ¿pero qué opinan los cocheros? ¿Tienen su
espacio donde puedan ser escuchados y defender sus derechos? ¿Realmente
funcionará su negocio-trabajo con este precio?

Un cochero, Ramoncito, comenta: "Lo mejor fuese cobrar un peso, para que
la gente lo hallara más barato, pero los caballos tienen que trabajar el
doble para hacer el diario de 100 pesos, y la miel está cada vez más cara".

Otro cochero continúa con ese hilo: "Si ellos (el Estado) al menos nos
vendieran la miel, los clavos de errar, las sogas, pero nada… Todo
tenemos que comprarlo a sobreprecio en la calle, y cada vez cuesta más".

Quico, de sobrenombre, explica: "El problema es que sin la miel los
caballos no aguantan, y desde que rompieron el central hay que
traficarla desde Marcané, escondiéndose de la policía y por eso la
venden a 100 pesos la lata (20 litros). Ese producto es de ellos, pero
no nos lo venden, lo único que les interesa es cobrar impuestos".

La mencionada miel es un derivado del proceso industrial del azúcar, con
gran valor como nutriente animal. Donde hay central azucarero abunda
mucho pero ya el central más cercano —Guatemala— fue destruido hace
años. Si la Empresa de Transporte, que es la entidad que regula los
coches, los abasteciera establemente de esa miel, por ejemplo a 10 pesos
la lata de 20 litros, la cosa fuese distinta.

A la pregunta de si existe alguna asociación que los represente, donde
puedan tramitar sus quejas, responde uno de los cocheros que lleva más
de 20 años en esas labores: "Podemos afiliarnos al Sindicato del
Transporte pero nadie quiere porque eso nada más sirve para cobrar más
dinero y no defienden a nadie".

El Gobierno ha buscado soluciones para hacer más justo el precio del
transporte, pero no parte de un debate profundo con los involucrados, ni
estos tienen voz, ni existe todavía el respeto que merece el sector
privado como actor económico dentro de la sociedad.

A pesar de no poder hacer una huelga manifiesta (so pena de perder la
licencia y padecer necesidades), los cocheros la hacen de manera
solapada. Hasta el mes pasado había siempre numerosos coches en cada
piquera, a toda hora: hoy escasean, trabajan días alternos y, según
dicen, seguirán trabajando hasta que logren conseguir otra cosa que les
dé más rentabilidad. La mayoría asegura que ya ese negocio no sirve.

El pueblo se benefició con la rebaja del precio, pero ahora pasa trabajo
para conseguir un coche en horas pico, fenómeno nuevo y preocupante. Y
se está lejos de que las guaguas locales cubran la demanda, pues son
escasas y solo les asignan combustible para dos o tres viajes al día.

El problema tiene solución, pero es casi imposible lograrla mientras no
se miren todas las aristas. Y es que la otra cara de la moneda, no solo
la de los pasajeros de los coches, también es sumamente importante.

Source: Los cocheros de Mayarí, en huelga solapada | Diario de Cuba -
http://www.diariodecuba.com/cuba/1478205794_26470.html

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