lunes, 5 de diciembre de 2016

Cuba mira hacia el futuro tras el sepelio de Fidel Castro

Cuba mira hacia el futuro tras el sepelio de Fidel Castro
La economía será el reto mayor de Raúl Castro de cara a un relevo
generacional sin apertura política y pendiente de si Donald Trump
continúa o corta el deshielo con Estados Unidos
PABLO DE LLANO
Santiago de Cuba 5 DIC 2016 - 02:17 CET

En una escena con un tonel de Historia sobre sus hombros, Raúl Castro
depositó esta mañana la urna con las cenizas de Fidel Castro en el
sobrio monolito construido en un cementerio de Santiago de Cuba para
guardar sus restos, cerrando nueve días de luto y siete de fastos
fúnebres oficiales. Fidel Castro ha muerto y Cuba mira al futuro con
esperanza y complejos desafíos.

El presidente Castro, de 85 años, deberá completar la impostergable
reforma del régimen que inició tras relevar a su hermano en 2006 y pasar
el testigo a la nueva generación de dirigentes, pues se ha comprometido
a dejar su cargo en 2018, si bien seguirá hasta 2021 como jefe del
Partido Comunista.

"La Cuba post-Fidel no empieza ahora. Empezó hace diez años", dice desde
La Habana el politólogo Rafael Hernández, que afirma que la transición
de poder está en marcha "aunque no se vea desde fuera".

El vicepresidente Miguel Díaz-Canel, 56 años, perfil discreto, hombre
del partido, parece el mejor situado para suceder a Castro. Detrás de
plano tras dejar el ministerio de Economía hace meses, Marino Murillo,
55 años, dirige los planes económicos, la llave maestra del pretendido
intento de la cúpula cubana de cambiar para que nada cambie: más
desarrollo pero atornillando al partido.

"De la generación histórica sólo quedan tres con poder, Castro, Ramiro
Valdés (84 años) y José Ramón Machado Ventura (86). Viene una generación
con nuevas ideas que instaurará cambios lentamente", prevé desde la
capital el periodista Reinaldo Escobar, del diario crítico y censurado
en la isla 14 y medio. Escobar fue detenido esta semana y dejado en
libertad al cabo de unas horas. Con una sociedad más conectada pese al
limitado Internet y que asiste a los primeros brotes de periodismo no
oficialista, sumado a la focalizada pero persistente actividad de
opositores políticos, otro de los desafíos de la Cuba que viene será
abrir el puño del control de la sociedad civil.

Una apertura a la democracia queda descartada de momento, y el cubano de
a pie sigue tratándolo como un tabú. Anoche en Santiago en el último
homenaje masivo a Fidel Castro, dos estudiantes seguían los discursos.

–¿Pluripartidismo o continuidad?

–Te puedo dar una respuesta idealista o filosófica. Más allá de que
tengamos uno u otro sistema lo importante es mantener la estabilidad del
país –respondió Alexander Vega, de 19 años.

–Me gustaría votar por el mismo partido que tenemos pero entre
diferentes candidatos –dijo Edel Martínez, de 20.

La muerte del Fidel puede acelerar cambios económicos que con él vivo no
se tocaban por respeto al padre.

Al cierre de 2016 se calcula que el PIB baje del 4% de crecimiento de
2015 al 2%. "Para los años futuros tiene que llegar a un 4% de
crecimiento sostenido para que el país pueda superar muchas
dificultades", afirma Esteban Morales, economista de la Universidad de
La Habana y experto en relaciones con Estados Unidos. "Pero el bloqueo
sigue firme y no sé si Trump lo elimine".

Después del deshielo con Barack Obama, la llegada a la Casa Blanca del
magnate republicano tocando viejos tambores de guerra contra La Habana
tiene en suspenso el horizonte inmediato de las relaciones bilaterales,
muy importantes para Cuba ahora que Venezuela, en desplome, no le basta
para sostenerse.

Turismo, inversión extranjera y pequeña empresa –se espera que pronto se
formalice la existencia de pymes– serán las bazas de Raúl Castro para
capear eventuales turbulencias con Washington que retrasen el maná
americano.

El campo cubano deberá renacer también de las cenizas de décadas de
infructuosas políticas de planificación socialista. "El problema de la
producción agropecuaria es vital", añade Morales. "No hemos logrado
todavía industrializar ningún producto lo suficiente para abastecer la
alimentación del pueblo, aunque no haya hambre". Cuba, isla muy fértil,
importa 2.000 millones de alimentos al año, al menos un 40% de lo que
comen los cubanos, según estima el economista.

Un nuevo periodo nacional se abre ante Cuba y los cubanos sienten tanta
ilusión como vértigo. "Los de mi generación han sido educados en un
paternalismo que nada tiene que ver con la jungla a la cual nos
escapamos. No estamos preparados para el mundo real", ha expresado en un
artículo en The New York Times la escritora Wendy Guerra, de 45 años. La
impresión de todos estos días en la Perla de las Antillas, en sus
ciudades, en sus pueblitos, era de un silencioso estupor.

Source: Santiago: Cuba mira hacia el futuro tras el sepelio de Fidel
Castro | Internacional | EL PAÍS -
http://internacional.elpais.com/internacional/2016/12/04/america/1480882153_506820.html

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