viernes, 9 de diciembre de 2016

El cubano solo necesita que lo dejen hacer

"El cubano solo necesita que lo dejen hacer"
Los cuentapropistas cada vez tienen más demanda para ciertos servicios
que habían caído en desuso
Viernes, diciembre 9, 2016 | Ernesto Aquino

LA HABANA, Cuba.- Especialistas del diseño y el decorado, profesionales
del vestuario, artesanos en yeso, alfareros y experimentados orfebres se
ubican entre los trabajadores privados con mayor demanda entre los
cubanos, cada vez más preocupados por enriquecer su calidad de vida.

Bárbaro Herrera Llanes, de 53 años, es un artesano alfarero,
especialista en trabajos en yeso. Heredero de una tradición familiar que
comenzó con sus bisabuelos, ha dedicado toda su vida al oficio.

Herrera Llanes nos explica que "el diseño, restauración y decorado en
yeso tiene mucha demanda. Es como una epidemia. La gente no sólo quiere
rescatar los decorados tradicionales que se han deteriorado con el
tiempo, sino que las reparaciones y construcciones nuevas están
considerando este arte desde el inicio de sus proyectos constructivos".

En su día a día laboral, el artesano alfarero de 53 años tiene que
"lidiar con proyectos que van desde residencias de gran tamaño con
inversiones considerables, hasta pequeñas viviendas con presupuestos muy
limitados".

"Es un gusto ver a la gente preocuparse por mejorar su entorno", dice
Herrera Llanes. "Hay mucha inconformidad con lo convencional. Las
personas necesitan renovar sus ganas de vivir y escaparse del deterioro
arquitectónico y social que no pueden resolver".

Para un sector numeroso de la población cubana, una vivienda decorada
con gusto, con pequeños espacios personalizados y agradable confort, es
el equivalente a viajar al extranjero. La experiencia fatigosa de
transitar por las calles atestadas de basura, escombros, aguas albañales
y otras calamidades cotidianas sólo encuentran alivio en las pequeñas
fugas hacia el interior de sus decorados.

Para ilustrar la demanda del servicio que ofrece, comenta el
entrevistado: "mis compromisos de trabajo me ocupan todo el año, en una
apretada agenda de solicitudes que consumen más de tres toneladas de
yeso trimestrales".

Otro tanto podría decir Licet Rodríguez Marín, de 59 años. Licenciada en
Educación y especialista en Español y Literatura, se retiró de la
pedagogía para dedicarse al decorado de fiestas de quinceañeras, bodas,
banquetes y cenas.

Para Rodríguez Marín, que además es modista, Internet y otros medios de
intercambio de información como discos compactos, memorias flash o el
acceso a televisoras extranjeras, a través de las antenas clandestinas,
sólo fueron el detonante.

"Los cubanos, siempre fuimos un pueblo preocupado por el cuidado de la
apariencia personal y el decorado. Desde siempre las familias de escasos
recursos hacían titánicos sacrificios para celebrar sus fiestas más
emblemáticas, y a los más pobres siempre les quedaban los sueños; pero
la elegancia y el confort siempre estuvieron presente en las
aspiraciones del cubano", dice la mujer.

La colonización trajo a la isla el glamur de las modas europeas,
marcadas por la pompa y el ornato, y la identidad del cubano ya no pudo
escapar de la seducción de la arquitectura majestuosa y la elegancia en
el vestir.

Eriván Andrade Garrandés, un joven de 29 años técnico medio en
Termoenergética, quien decidió dedicarse al diseño y decorado de
interiores y exteriores, coincide con las fuentes citadas y agrega que
"el cubano sólo necesita que lo dejen hacer. Somos laboriosos y
creativos, como cualquier pueblo o cultura, pero nos faltan recursos e
información".

Andrade Garrandés, quien labora también en una brigada de restauración
en la Empresa Puerto Carenas, en la Habana Vieja, nos asegura que "el
interés por mejorar la apariencia inmobiliaria no es exclusivo de los
particulares; también los centros estatales comparten esas aspiraciones,
pero para ellos las dificultades presupuestarias son mayores".

Son los dos extremos: de una parte, la obstinación histórica de un
gobierno aficionado a la castración de lo mejor de la naturaleza humana,
y por la otra, la perseverancia de un pueblo que, a pesar de todo lo que
ha perdido y todo lo que ha entregado, todavía conserva la divina
esencia de su audacia y la capacidad sorprendente de resurgir de sus
cenizas.

Source: "El cubano solo necesita que lo dejen hacer" | Cubanet -
https://www.cubanet.org/actualidad-destacados/el-cubano-solo-necesita-que-lo-dejen-hacer/

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