jueves, 8 de diciembre de 2016

Jugar en los casinos clandestinos de Cuba

Jugar en los casinos clandestinos de Cuba
"El rincón del gallo" es uno de los lugares más famosos para las
apuestas en la isla comunista
Jueves, diciembre 8, 2016 | Orlando González | 2

MAYABEQUE, Cuba. En lo más intrincado de las alturas Habana-Matanzas, se
encuentra uno de los casinos ilegales más populares de Cuba. Un largo
camino de difícil acceso a través del monte y las lomas lo mantienen
fuera de los ojos de las autoridades, pues en la isla comunista este
tipo de juegos está prohibido hace décadas.

"Los grandes casinos en el mundo se encuentran ubicados en las grandes
ciudades, en lujosos hoteles o zonas residenciales. Aquí debe ser así,
bien intrincado, en las montañas, y que sea difícil y trabajoso llegar
(…) Esto es lo más parecido a un casino que encontrarás en Cuba y aquí
las apuestas son a lo grande", explica uno de los dueños de "El rincón
del gallo", un apartado lugar creado para las apuestas de todo tipo y
los juegos de mesas ilegales.

Chacho, uno de sus dueños que así se hizo llamar por cuestiones de
seguridad añadió que "el juego aquí es prohibido desde 1959 y todos
sabemos lo que nos pasaría si nos coge la policía, pero este lugar
ofrece seguridad, tenemos varios trabajadores en lo más alto de la loma
para vigilar cualquier movimiento extraño y hasta ahora nunca ha pasado
nada".

"Apenas llegar a 'El rincón del gallo' se puede respirar un aire de
libertad, fuera de todas las normas que nos ha impuesto la revolución.
Los juegos de mesa, cartas y dados por dinero, y las apuestas de todo,
tipo hacen este lugar especial (…) Aquí nos sentimos como si
estuviéramos en otro país, fuera de todo lo que nos han impuesto por más
de medio siglo", comentó Lázaro Salvador, un profesor de Literatura que
también afirmó: "Me gustan los juegos y las apuestas y nunca he estado
de acuerdo con la medida de acabar con eso".

En "El rincón de gallo" todo tipo de juegos y apuestas son bienvenidos.
"Chacho" explica a CubaNet algunos de los juegos preferidos y parte del
funcionamiento del lugar.

"Aquí se puede jugar de todo por dinero. Entre los juegos preferidos se
encuentran la lotería, el bingo, el bacarat, la longana (una variante
del dominó que se practica con seis fichas). El 'silot' con dados, el
cubilete; el trío, que es una variante criolla del póker norteamericano
y se juega con tres cartas viradas bocarriba en la mesa e igual número
en la mano. Hay tres descartes y antes de que usted pida nuevas barajas,
se hacen apuestas", describe

"Algunos de estos juegos, como el silot, han sido importados desde las
cárceles cubanas, y otros como el cubilete son más tradicionales y
conocidos. Pero todos nos reportan ganancias porque cada dueño de mesa
debe pagarnos un impuesto del 30% de sus ganancias por estar en nuestras
instalaciones. La entrada al lugar también tiene un valor de dos dólares
por persona", cuenta Chacho.

Una nueva modalidad de apuestas se está implementando en estos lugares.
Los deportes como el fútbol europeo o la Serie Nacional de Béisbol se
encuentran en la mira de Chacho, quien pretende incorporar este tipo de
apuestas a su "casino".

"La gente en las calles lo hacen. Se apuesta tanto en un juego fútbol
entre el Real Madrid y el Barcelona como en la Serie Nacional de
Béisbol. La única limitación que tenemos hasta el momento es traer la
electricidad hasta aquí. Pero estamos pensando en hacerlo con una planta
eléctrica", continúa.

Sobre los peligros de este deporte, para Chacho "todo tiene sus riesgos
y eso lo sabemos. Así nos ganamos la vida hasta ver qué pasará en este
país en los próximos años".

Otro de los juegos de mesa más populares del lugar es llamado "las
monedas de números". El dealer reparte unas monedas que tienen un número
grabado (del 1 al 30) y los jugadores apuestan a quien tiene el mayor
número. El mesero obtiene un 20% de las ganancias en cada apuesta.

Aquí las ofertas gastronómicas son variadas y siempre a precios
superiores de lo normal. "El riesgo hay que pagarlo", esa fue la
respuesta de la mayoría de los vendedores de alimentos y bebidas que se
encontraban en el sitio. Ellos también deberán pagar un impuesto a los
dueños por vender sus productos en el lugar.

La lotería en Cuba se creó en 1812, bajo el dominio colonial español, y
se mantuvo vigente hasta 1898, cuando las autoridades norteamericanas la
suprimieron. Fue restablecida como institución estatal en 1909, por Ley
del Congreso Cubano. En 1919, el presidente Menocal firmaba la llamada
"ley del turismo", que autorizaba los juegos de azar en el Casino
Nacional, un elegante caserón de madera que se erigía en la esquina de
11 y 120 del reparto Country Club, al oeste de La Habana.

Fidel Castro arribó a La Habana el 8 de enero de 1959, y una de las
primeras leyes decretadas por la Revolución fue abolir el juego. Se
destrozaron máquinas tragaperras y ruletas con hachas y bates de
béisbol. Hoy, 57 años después, el juego —ahora clandestino— sigue siendo
parte de la vida de los cubanos que, incluso bajo el riesgo de ir a
prisión, siguen acudiendo a lugares como "el rincón del gallo".

Video:
https://youtu.be/lFEIoD0Nd-w

Source: Jugar en los casinos clandestinos de Cuba | Cubanet -
https://www.cubanet.org/actualidad-destacados/jugar-en-los-casinos-clandestinos-de-cuba/

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