domingo, 4 de diciembre de 2016

La Cuba que deja Fidel

La Cuba que deja Fidel
La mala situación económica y la agresividad de Trump colocan a la isla
caribeña en una tesitura inquietante
DOMINGO, 4 DE DICIEMBRE DEL 2016 - 12:29 CET

La muerte de Fidel Castro ha coincidido con un nuevo periodo de
incertidumbre en Cuba, no solo por la llegada a la Casa Blanca del
imprevisible Donald Trump, sino también por la situación de debilidad
política y económica del presidente de Venezuela Nicolás Maduro, el gran
aliado del régimen castrista. Nadie sabe, además, quién sucederá al
actual presidente cubano, Raúl Castro, que ya ha anunciado que dejará el
cargo en el 2018.

En todo caso y como lo han hecho a lo largo de las últimas décadas, los
habitantes de la isla caribeña siguen viviendo bajo un rígido control
político y social, que castiga a la disidencia, impide la libre
expresión y el pluralismo político. Un inmovilismo que solo se ha roto,
aunque tímidamente, en el campo económico, con el proceso de
liberalización, acelerado a partir del 2010 por el presidente Raúl
Castro, y que ha abierto las puertas a que los cubanos puedan abrir sus
propios negocios, aunque con grandes limitaciones. Son los
llamados trabajadores por cuenta propia ('cuentapropistas'), más de
medio millón hace un año y que siguen creciendo. Un fenómeno que ha
hecho posible que un ingeniero o un médico -trabajadores del Estado-
ganen mucho menos que un electricista, un mecánico o un taxista.

El régimen de Fidel Castro ha pasado, a grandes rasgos, por tres
etapas: la que irrumpió con el triunfo de la revolución, el embargo de
más de medio siglo de EEUU -aún vigente- y el apoyo de la extinta Unión
Soviética; la de mayor penuria económica tras la caída del Muro de
Berlín, el llamado Periodo Especial, a partir de 1989; y la que se
inició con la alianza con el ya fallecido Hugo Chávez en 1999. Etapas
que han marcado, de diferente manera, a las tres generaciones que han
vivido bajo la dirección del líder de la revolución.

"Mire señor, procedo de una familia campesina muy pobre y en la época de
Batista era la pura explotación del hombre por el hombre. Yo y mi
familia lo sufrimos", dice Elijia García, una mujer de 78 años, que ha
acudido bien temprano al centro de la ciudad de Santa Clara, situada a
unos 300 kilómetros al sur de La Habana, a rendir el último adiós a
Fidel. La mujer espera impaciente bajo una gran foto del Che Guevara
-"fue quien liberó esta ciudad el 5 de enero de 1959"- la llegada del
cortejo que desde el pasado martes recorre toda la isla con las cenizas
del expresidente cubano. "Fidel me enseñó a leer y a escribir, me dio
sanidad gratuita, tengo un hijo ingeniero, otro abogado y una hija
médico. Fidel me regaló la dignidad. ¿Cómo quiere que no le esté
eternamente agradecida?", señala.

Durante el régimen del general Fulgencio Batista, el 70% de las tierras
cultivables de la isla estaba en manos de empresas extranjeras, mientras
que La Habana se había convertido en un gran casino. La Cuba del
interior, la de las pequeñas ciudades y pueblos de oriente, es la parte
de la isla más conservadora y fidelista por el impacto que tuvo sobre la
población la revolución.

PLANES FRACASADOS

A pesar del embargo de EEUU, el apoyo económico soviético permitió al
castrismo "no solo sobrevivir sino lograr cierta estabilidad y progreso
económico", afirma Juan Ramírez, un 'cuentapropista' de Santa Clara de
47 años. Ramírez, que ha optado por no participar en la gran
movilización organizada por el Gobierno por Fidel, creció durante la
etapa soviética, la más próspera, aunque en su opinión, los años han
acabado demostrando cómo los sucesivos programas económicos diseñados
por el castrismo "han sido un fracaso". Como la mayoría de los cubanos
-por temor a "represalias"- prefiere no pronunciarse públicamente sobre
las cuestiones políticas, pero asegura que lo que realmente importa a
los cubanos ahora "es mejorar la situación económica de sus familias, no
si hay o no elecciones libres. He podido viajar al extranjero y lo que
he visto del capitalismo tampoco me ha gustado".

Ramírez, sin embargo, critica el "dogmatismo sin matices" que mantiene
el régimen y que llegó a su máxima expresión a principios de la década
de los 90 con el Periodo Especial donde se impuso la "filosofía de la
resistencia". En cuatro años, de 1989 a 1993, el PIB de Cuba cayó un
35%. Nació el ingenio para subsistir, que los cubanos lo tienen muy
desarrollado. "Fidel fue entonces muy poco flexible". Fue la época de
los balseros.

"A Fidel se lo acabó comiendo Castro", reflexiona un académico de La
Habana que prefiere guardar el anonimato. "Parte de los ideales de la
revolución se fueron apagando a lo largo de los años", sostiene. "Fidel
es amado o odiado, pero es una figura que a nadie deja indiferente,
excepto tal vez a los más jóvenes, la nueva generación", añade. Muy bien
formados, a niveles muy competitivos, los jóvenes cubanos, que empiezan
ya a dotarse de modernos móviles, no ven claro el futuro y muchos
piensan en irse del país. Ahora les es mucho más fácil que hace unos
pocos años y sin necesidad de embarcarse en improvisadas y rudimentarias
balsas.

EXPORTAR MÉDICOS

La alta cualificación de los médicos cubanos, por ejemplo, facilitó el
acuerdo de intercambio entre Fidel y Chávez, que proveyó de 100.000
barriles de petróleo diarios al Gobierno de La Habana a precio
preferencial. Un alto porcentaje del personal sanitario cubano presta
servicios en Venezuela con buenos sueldos que luego entran en la isla.
Sin duda, un balón de oxígeno que llegó en un momento especialmente
crítico, pero el exceso de petrodólares ha tocado a su fin.

El restablecimiento de relaciones diplomáticas con EEUU, acercamiento
que disgustó a Fidel, es visto por muchos cubanos como la gran
oportunidad. Pero ha llegado Trump y las cosas han cambiado. Cuando a
los cubanos les preguntas qué va a pasar ahora, la mayoría se encoje de
hombros, también Elijia Ramírez. "Raúl y el resto ya están muy mayores.
Hay que dar paso a los más jóvenes para que sigan manteniendo los
ideales de la revolución", sostiene bajo la foto del Che. "Antes éramos
invencibles, ahora tenemos que ser más fuertes", concluye.

Source: La Cuba que deja Fidel -
http://www.elperiodico.com/es/amp/noticias/internacional/cuba-que-deja-fidel-5667406

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