martes, 10 de enero de 2017

Las regulaciones para vehículos obligan a los santiagueros a cambiar sus hábitos de transporte

Las regulaciones para vehículos obligan a los santiagueros a cambiar sus
hábitos de transporte
YOSMANI MAYETA LABRADA, Santiago de Cuba | Enero 10, 2017

Los cascos resuenan sobre el pavimento en medio de la madrugada. El sol
comienza a iluminar Santiago de Cuba, donde los coches de caballos, los
camiones y las motos suplen al deprimido transporte urbano. Pero las
medidas introducidas por las autoridades desde mediados del pasado año
para preservar el centro de la ciudad han forzado cambios en la
movilidad de los santiagueros.

Las regulaciones, dictadas por el Poder Popular de la ciudad con el
apoyo de la Oficina del Historiador y las fuerzas policiales, abarcan
desde prohibiciones de estacionamiento a precios topados a los vehículos
de tracción animal. Pero la medida que más ha disgustado a los
ciudadanos que no residen en el centro histórico ha sido el traslado de
la piquera de coches, que ha pasado de la céntrica Alameda Germán
Michaelsen a la periferia, junto a la Terminal de Trenes y Ómnibus de
Santiago, próxima al reparto San Pedrito.

Desde el anterior punto de recogida salían, durante años, las rutas
hacia La Barca de Oro y la antigua Terminal de La Habana, lo que suponía
una carga de aproximadamente 2.000 viajeros al día, según los cálculos
de varios trabajadores por cuenta propia que frecuentan el lugar.

Desde principios de 2016, y coincidiendo con el proceso de restauración
de la Alameda y las calles que rodean al nuevo malecón, la Oficina del
Conservador de la Ciudad puso todos sus esfuerzos en restringir los
coches en las áreas más céntricas. "Había que preservar el lugar por su
alto valor urbano y ambiental", asegura una especialista de la entidad
que prefiere el anonimato. "Los caballos defecaban en plena vía y sus
dueños no colocaban un recolector", se queja la profesional.

Los vecinos de la zona se encuentran entre los beneficiados y aplauden
la medida, como María Antonia Reyes, que antes debía limpiar frente a su
casa "cuando los caballos se orinaban" y ahora se muestra satisfecha por
poder respirar "un aire más limpio".

También los bicitaxistas se han visto favorecidos por las nuevas
regulaciones. "No damos abasto, tenemos una carrera tras otra y al
terminar el día llego a mi casa con más dinero", cuenta Manolo, uno de
estos transportistas.

Los santiagueros, que privilegiaban hasta la fecha el transporte en
coches de caballos como alternativa al deficiente servicio de ómnibus,
han visto reducidas sus posibilidades de movilidad interna.

"La Alameda era un punto fácil para cargar hacia cualquier lugar",
cuenta a 14ymedio Norge González, cochero con más de 15 años de
experiencia. "En menos de diez minutos el coche se llenaba, pero ahora
las personas prefieren coger otra cosa por la lejanía de la piquera",
asegura.

Otra de las disposiciones que han encendido los ánimos de los
conductores es la imposición de precios topados, que fueron fijados en
dos pesos, tres menos de los que se cobraban con anterioridad. Los
infractores pueden ser castigados con elevadas multas o, incluso, el
decomiso de los vehículos.

Ante este panorama, algunos de los cocheros han propuesto paralizar su
labor durante un par de días, como método de presión a las autoridades y
con el fin de que revoquen las medidas. La falta de organización del
gremio y el temor a una retirada masiva de licencias frena, sin embargo,
cualquier iniciativa de protesta.

La regulaciones para el trabajo por cuenta propia incluyen una licencia
para quienes transportan "carga o pasajeros con medios propios o
arrendados utilizando coche tirado por caballos", una ocupación de
especial importancia para la movilidad en áreas rurales, donde hasta el
80% de los pasajeros se mueve en este tipo de vehículo.

El malestar en el sector por las últimas medidas tomadas en multitud de
municipios se ha hecho notar por toda la Isla desde el pasado año. En
noviembre, los cocheros del municipio Mayarí, Holguín, paralizaron su
labor en protesta a la imposición de precios topados por parte de las
autoridades, que a partir del 1 de octubre los obligaron a rebajar los
importes a la mitad.

En julio, los conductores de carros tirados por caballos en Placetas,
Villa Clara, realizaron una huelga tras ser advertidos por funcionarios
del Gobierno local de que serían trasladados a otra ruta de operaciones,
fuera de las áreas céntricas de la ciudad.

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cambiar sus hábitos de transporte -
http://www.14ymedio.com/nacional/regulaciones-vehiculos-santiagueros-habitos-transporte_0_2142985686.html

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