miércoles, 10 de mayo de 2017

Un templo del capitalismo en el corazón de La Habana y de la mano de las FAR

Un templo del capitalismo en el corazón de La Habana y de la mano de las FAR
AGENCIAS | La Habana | 9 de Mayo de 2017 - 18:58 CEST.

En el corazón de la capital cubana, el brazo comercial de las Fuerzas
Armadas ha transformado una vieja galería comercial en un templo del
capitalismo más conspicuo, reporta la AP.

El reportaje contrasta los sueldos de las empleadas del nuevo local de
L'Occitane en Provence (del equivalente a 12,50 dólares al mes) con los
precios de los productos que se venden allí: una botella de eau de
toilette de acacia cuesta 95,20 dólares. Una crema facial rejuvenecedora
162,40 dólares la onza (30 ml). A pocas puertas de distancia, una cámara
Canon EOS cuesta 7.542 dólares. Y un reloj Bulgari 10.200 dólares. Todo
en un país cuyo Gobierno dijo durante décadas defender la igualdad social.

Por otra parte, obreros cubanos viven en departamentos que se vienen
abajo, en calles llenas de basura, a pocas cuadras de la Manzana de
Gómez a donde han llegado los primeros locales de L'Occitane, Mont Blanc
y Lacoste hace pocas semanas.

En los pisos superiores de la Manzana abrirá oficialmente en junio un
hotel cinco estrellas, propiedad de la agencia turística de los
militares, Gaviota, administrado por la cadena de lujo suiza Kempinski.
Junto a las galerías de la planta baja de la Manzana, las dependencias
que manejan las ventas al por menor de los militares —TRD Caribe y
CIMEX— alternan marcas de lujo con negocios cubanos menos conocidos pero
que ofrecen de todos modos artículos caros al alcance de una pequeña
clase media-alta cubana, como pequeñas botellas de shampoo de seis
dólares y juegos de platos por 100 dólares.

"Nos duele porque yo no puedo comprar", dijo Rodolfo Hernández Torres,
un mecánico electrónico jubilado de 71 años que vive con una pensión de
12,50 dólares al mes. "Hay gente que puede llegar a comprar aquí, pero
de diez hay uno. La mayoría del país no tiene sueldo" para estas cosas.

Con la economía en recesión y dudas en torno a la ayuda petrolera que
recibe de Venezuela, el Gobierno cubano parece debatirse entre la
necesidad de reformas orientadas a una economía de mercado y el temor de
que las desigualdades sociales generen brotes de insatisfacción y
pedidos de cambios políticos, plantea el artículo.

El reportaje también muestra las diferentes reacciones de los cubanos de
distintas generaciones ante la apertura de la Manzana de Gómez. Mientras
los de más edad parecen asombrados al ver artículos que cuestan más que
lo que van a ganar en toda su vida, adolescentes y jóvenes adultos posan
para fotos que publicarán en Facebook frente a las vidrieras de los
negocios, haciendo con los dedos el signo de la victoria.

Días antes, Oswell Méndez y los miembros de su grupo de danza hip-hop De
Freak posaron para su página de Facebook en el centro de la Manzana, en
el sitio que ocupara un busto del líder comunista de comienzos del siglo
XX Julio Antonio Mella antes de ser quitado durante la renovación del
lugar, que tomó varios años.

Según el artículo, el nuevo hotel está recibiendo buenos comentarios de
los turistas antes de abrir sus puertas, pero muchos también muestran
repulsa ante el mall de lujo.

"Fue una gran decepción", comentó Jeannie Goldstein, quien trabaja en
marketing de deportes en Chicago y el sábado culminó un viaje de seis
días que fue su primera visita a Cuba.

"Vine aquí para escaparme de estas cosas", agregó. "Esto es una
manifestación de riqueza y de valores estadounidenses".

El artículo de AP recuerda que en mayo del año pasado el Gobierno cerró
el Paseo del Prado para montar un desfile privado de moda de Chanel,
para un público que incluyó a los actores Tilda Swinton y Vin Diesel, a
la supermodelo brasileña Gisele Bundchen, y a Mariela Castro, hija de
Raúl Castro, quien asistió con los nietos del general.

La privatización temporal de la calle para una empresa internacional de
artículos de lujo exclusivos generó profundo rechazo en Cuba y una
reacción inusualmente dura de escritores e intelectuales. El ministro de
Cultura cubano renunció dos meses después, sin que se dieran a conocer
las razones de su partida.

A algunos cubanos, no obstante, les encantó el desfile de Chanel y
adoran la Manzana de Gómez, que ven como un indicio de que el país sabe
que su futuro depende de que se abra a la riqueza extranjera.

"Estas son tiendas para millonarios. Atraer a turismo con dinero, eso es
desarrollo, capitalismo", manifestó Maritza García, de 55 años y
empleada administrativa de una oficina. "Todo lo que es desarrollo es
bueno. Poco a poco va el país levantándose. Nosotros somos un país
socialista pero la economía tiene que ser capitalista".

Source: Un templo del capitalismo en el corazón de La Habana y de la
mano de las FAR | Diario de Cuba -
http://www.diariodecuba.com/cuba/1494349087_30992.html

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