jueves, 4 de agosto de 2016

Cómo mantener a una mascota en Cuba?

¿Cómo mantener a una mascota en Cuba?
MARÍA MATIENZO PUERTO | La Habana | 4 de Agosto de 2016 - 05:04 CEST.

Los animales están entre quienes se llevan la peor parte en una crisis
económica. Son las víctimas sin voz ni derechos de un sistema que no
funciona ni para sus dueños.

Para Ana, española residente en Cuba, el tratamiento que reciben algunas
mascotas es el reflejo de una sociedad "depauperada por crisis
económicas constantes". Cuenta cómo una noche, mientras esperaba en una
clínica veterinaria en Playa un tratamiento para su perrita, llegó un
perro acuchillado por un vecino molesto.

Hilda, otra amante de los perros, advierte que "para tener perros en la
casa hay que tener conciencia de la responsabilidad que implican".

"Los perros no son como los gatos, que lleva menos tiempo educarlos y
son más independientes. Ellos dependen de nosotros por completo, de lo
contrario se convierten en un estorbo para el cual el Estado no tiene
una solución muy humana que digamos".

Zoonosis, institución dedicada al control animal en Cuba, la única
salida que brinda a los animales abandonados es la muerte.

Hay clubs caninos que para existir deben inscribirse en el Ministerio de
la Agricultura e insertarse en un sistema burocrático que termina por
agotar a sus integrantes. Tal fue el caso del Club Cubano de Galgos, que
después de muchas gestiones fue cerrado.

Según Irina Echerry, quien tiene en su quinto piso en Alamar un refugio
de perros a los que después de recoger de la calle sanea, alimenta e
intenta reubicar, PAC (Protección de Animales de la Ciudad) es la única
organización que en este momento está haciendo un trabajo que "valga la
pena".

"Uno los localiza a través de correos o teléfonos y es totalmente
autogestionada", explica.

PACCUBA en Facebook y el correo electrónico
proteccionanimalesdelaciudad@gmail.com, son dos de las vías por las que
los interesados pueden acceder a esta organización que cuenta solo con
la voluntad de un grupo de personas.

El Estado no garantiza ningún tipo de personalidad jurídica ni beneficio
económico a estas iniciativas. Tampoco tienen un espacio para albergar a
las mascotas abandonadas.

Zoila, miembro de PAC, teme que si el tema de los perros abandonados en
la ciudad se trata con superficialidad se generen "más ejecuciones en
Zoonosis".

"Es un problema de conciencia ciudadana, que si no la hay entre
nosotros, tampoco podemos esperar mucho para con los animales", agrega.

No es la única que piensa en estos términos. "La indiferencia de un
Estado solo puede generar miseria. Y los animales abandonados o
maltratados son la peor expresión de esa situación", dice Hilda.

Mantener una mascota, cuesta

Y no es muy fácil mantener a una mascota en Cuba.

Los amantes de los animales en determinadas circunstancias son capaces
de compartir su plato de comida con ellos. Adriana va semanalmente a la
pescadería y compra claria para su gata; Milay le da a su perro el
picadillo de supuesta "carne de res" que le dan para el hijo por la
libreta de racionamiento; Yenny le compra a su Pekinés comida seca para
perros y paga 11 CUC por dos kilos; Eva le hace un menú especial a su
labrador: hervido de arroz con riñones, hígado o alguna otra víscera.

Y aunque no todos tienen las mismas posibilidades, en la mayoría de los
casos la gente hace un "esfuerzo supremo para mantener a su mascota
limpia y bonita", dice Alina.

Entre los negocios de emprendedores cubanos que han proliferado en La
Habana están las tiendas y clínicas particulares para mascotas.

"Es un negocio que la gente considera un lujo, se paga muy bien",
comenta Alain Osorio, veterinario con más de 15 años de experiencia.

"Pero también hay mucho de labor social, porque siempre hay quien llega
y uno le nota que no tiene dinero, entonces, al menos yo, he dicho
muchas veces que no me paguen. Y todo el veterinario que se respete hace
lo mismo. Esa es una norma no escrita entre nosotros", añade.

No obstante, una consulta cuesta entre cinco y 10 CUC, aunque a veces
los clientes pagan hasta 20 CUC. Las vacunas caninas hexavalente y
pentavalentes, costaban entre ocho y 10 CUC, ahora han subido a entre 15
y 20 CUC.

La higienización del perro, que incluye bañarlo y cortarle las uñas, se
cobra en dependencia del tamaño, el pelaje y la peligrosidad.

La diferencia de precios entre el servicio que brindan los particulares
y el que brinda el Estado es abismal. La clínica de Carlos III, una de
las más céntricas, solo cobra ocho pesos cubanos por consulta, pero por
lo general los medicamentos escasean y las condiciones de la
edificación, al menos del área del cuerpo de guardia, son paupérrimas.

Alain, quien también trabajó unos años en la clínica de Carlos III,
señala que "en el mundo entero se habla de una sola salud" porque
"cuando una mascota está enferma el dueño corre el riesgo de enfermarse
también".

"Pero aquí tenemos que aguantar la subestimación de los médicos de
humanos, del sistema de salud que no valida las recetas médicas de los
veterinarios en ninguna farmacia y que, además, no exista una ley de
protección animal", critica. "Por eso la gente los abandona sin ninguna
misericordia".

Los demás servicios que se han abierto con el impulso de los
cuentapropistas tienen precios inalcanzables para algunos, aunque sus
productos tengan buena salida.

Un collar antipulgas cuesta 10 CUC; un bozal, de cinco a 15 CUC; un
desparasitador, conocido como Parentel, tres CUC.

Entre los productos que algunos podrían considerar un lujo, una cama
acolchonada cuesta entre 25 y 30 CUC; las prendas de ropa para perro, de
cinco a 12 CUC; un comedero, 25 CUC; un cepillo, 10 CUC; los juguetes de
goma, cuatro o siete CUC, y un guacal, entre 100 y 500 CUC.

Source: ¿Cómo mantener a una mascota en Cuba? | Diario de Cuba -
http://www.diariodecuba.com/cuba/1470244860_24347.html

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