lunes, 21 de noviembre de 2016

La lucha nacional es por la comida

'La lucha nacional es por la comida'
MARÍA MATIENZO PUERTO | La Habana | 21 de Noviembre de 2016 - 14:05 CET.

A Jorge, vecino del Reparto Eléctrico, lo despertó una sirena el sábado
por la mañana, pero fue tan breve y se oía tan distante que pensó que
solamente él la había escuchado. Era el primero de los dos Días de la
Defensa convocados por el Gobierno después del ejercicio militar Bastión
2016.

"Claro, yo vivo cerca de El Calvario y allí hay una unidad militar. No
obstante, como tenía que ir a La Habana, me levanté asustado pensando
que a lo mejor las calles estarían cerradas y habría algún tipo de
guerrita armada; pero no, la cosa en la calle estaba como si nada",
contó Jorge.

En el resto de la ciudad no hubo ni siquiera sirenas de combate, ni
tampoco gente corriendo a los refugios, ni reunida en los parques
esperando instrucciones, ni despliegue militar alguno, aunque la prensa
oficial se llenara de titulares triunfalistas del tipo "¡El pueblo
preparado!".

Lo más cercano a la guerra en la capital habría sido una exhibición de
artes marciales ejecutada por niños de diferentes edades el sábado en el
Vedado. "Ah, no sé, supongo que haya sido por el Día de la Defensa",
dijo una madre. Pero "es usual que nos reunamos en parques para que
nuestros hijos exhiban lo que han aprendido, así que hoy puede ser por
cualquier cosa. Quien debe saber es el profesor, que es militar retirado".

El sábado a las 2:00 de la tarde, Papito, vecino de la calle Concordia,
en Centro Habana, estaba viendo la retransmisión de la serie Chicago PD
y aseguró que en el corazón de la ciudad lo único que había era una
feria de comida, en Neptuno y San Nicolás.

"¿Día de qué?", preguntó Papito. "Hoy es sábado, así que es el día de
que la gente salga a luchar la comida de la semana; el día de la lucha
nacional, que parece lo mismo, pero que no es igual. Sales con 20
dólares y compras lo mismo de siempre: dos pedazos de pollo, un trozo de
carne puerco y alguna verdura, si tienes suerte. Además de ser el día
bueno para vender cualquier cosa, porque todo el mundo está en su casa
dispuesto a comprar".

Otros se fijaron en que las autoridades hicieron coincidir "demasiadas
actividades" en la calle y, "de paso, recortaron el transporte para que
parezca que la gente está en función de lo que ellos convocaron",
comentó un desconocido frente al Capitolio mientras intentaba coger un
auto de alquiler.

"Están instalando quioscos en Malecón, el Marabana [maratón] lo han
extendido por dos días, hay una feria en todo Galiano de productos
inservibles, además de ser fin de semana, un día en que la gente se
mueve mucho", narró el mismo desconocido.

Los unidades gastronómicas que instalaron quioscos en el Malecón no
sabían el porqué de la feria, pero iban a vender galletas de sal,
galletas dulces, alguna que otra confitura, refrescos nacionales y
botellas de ron. En el parque Mariana Grajales, frente al
preuniversitario Saúl Delgado, pusieron música y había adolescentes
bailando, mientras en el Ten Cent de 10 y 23 se hacía cola para comprar
alimentos.

Los fines de semana también son los días en que los trabajadores que no
disponen de tiempo en días laborables van a los puntos WiFi a intentar
contactar con familiares y amigos que viven en el exterior, eso propicia
que haya más vendedores ilegales de tarjetas, y de pasteles y maní.

Otra aglomeración la causan las personas que intentan conseguir
transporte. Los que esperan por un taxi pueden estar hasta media hora.
Los que optan por el transporte público deben tener más paciencia porque
"la guagua, aunque pase cada 15 minutos, siempre llega llena; no sé cómo
se las arreglan", dijo alguien en la parada de la heladería Coppelia.

En la calle Neptuno, una de las más transitadas y de las más estrechas
de la ciudad, el sábado descargaban mercancía en la tienda La Época,
pero lo mismo sucedió en otros tramos de La Habana donde había camiones
descargando colchones y paquetes.

El domingo sobre las 12:00 del mediodía se escuchó un llamado de guerra,
pero no compitió en intensidad con el sonido de las válvulas de las
ollas de presión que preparaban el almuerzo.

Según las imágenes en los medios oficiales, en el resto de las
provincias tampoco se ha convocado a la gente a salir a los refugios o a
disparar en campos de tiro improvisados para la preparación de la
"Guerra de Todo el Pueblo".

"Ha sido todo muy ficticio", dijo una televidente de Alamar que vio los
reportes preparados por la televisora de las FAR, Trimagen, para el
Noticiero Nacional. "De repente alguien dice 'y ahora el enemigo se
repliega', y sale una pila de gente como jugando y le cae encima a dos o
tres que hacen de enemigos. Vaya, que en U.N.O parece más real la cosa",
dijo la mujer. Se refería a la serie policiaca con la misma estructura
de Tras la huella y Día y noche.

"Lo más cercano a la vida civil fue en el Hospital Naval que, por
cierto, es militar también. Y lo más curioso fue que cuando
supuestamente debían estar hablando de Pinar del Río, el periodista
terminó diciendo que estaba reportando desde Artemisa, y así mismo pasó
con Holguín y Baracoa. Lo que me hace dudar si son imágenes de archivo o
qué".

Source: 'La lucha nacional es por la comida' | Diario de Cuba -
http://www.diariodecuba.com/cuba/1479733500_26872.html

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