martes, 11 de octubre de 2016

El golpe de Matthew a la economía cubana

El golpe de Matthew a la economía cubana
Si en algún momento se requería de "cambios estructurales y de
conceptos", actualmente resultan más urgentes
Martes, octubre 11, 2016 | Miriam Leiva

LA HABANA, Cuba.- Fidel Castro evidenció desconocer lo que pasa en Cuba
con su artículo del 9 de octubre. Raúl Castro, presidente del Consejo de
Defensa Nacional, recorrió el malecón de Baracoa el 8 de octubre, cuatro
días después de devastar el ciclón Matthew el extremo oriental de la
isla. No había aparecido públicamente en ese lapso.

La renovada crisis económica postergará la adecuada asistencia a los
miles de cubanos que perdieron sus pobres viviendas —viejas casas de
tablas y techos de fibrocemento o láminas de metal— y escasas
pertenencias. Como consuelo se resalta que no se perdieron vidas
humanas. Los cubanos expresan grandes temores por el presente y futuro
propio y del país, sin esperanzas de mejorías y cambios, mientras crece
la pérdida de credibilidad en las autoridades.

Las cosechas de café y cacao exportables, las siembras de productos
alimenticios, puentes, carreteras, tendido eléctrico, sistemas
hidráulicos y las instalaciones de turismo recibieron grandes daños. El
gobierno no ha solicitado amplia asistencia internacional, y solo se
conoce la colaboración ofrecida por ONU y el envío de equipos por
Venezuela. El Partido Comunista no ha llamado a las donaciones de la
población, pero continúa la campaña inculpatoria al embargo y las
políticas norteamericanas.

El huracán Matthew arrasó Baracoa, Imías, San Antonio del Sur y Yateras,
en la provincia de Guantánamo, y poblados cercanos de la provincia de
Holguín, con daños en la zona minera de Moa, la noche del 4 de octubre.
La víspera, Raúl Castro había anunciado que permanecería en la ciudad de
Guantánamo.

Los máximos dirigentes del Partido Comunista, el estado, el gobierno y
el Poder Popular no han acudido. Al parecer, el general prefirió montar
su puesto de mando allí desde el 1 de octubre, acompañado por el primer
secretario del PCC, el general Ramón Espinosa Martín y los ministros de
Transporte, Construcción, Energía y Minas, Comercio Interior,
Agricultura, Comunicaciones, Turismo, la presidenta de Recursos
Hidráulicos y un viceministro de Salud Pública, así como el primer
secretario del PCC en Santiago de Cuba, Lázaro Expósito, por su buena
labor relacionada con el ciclón Sandy en 2012. Evidente cambio de
métodos de trabajo: de la omnipresencia y centralización del Comandante
en Jefe a la involucración de los dirigentes locales y los ministros,
quienes asumieron las tareas organizativas y de información in situ
antes y después de la devastación.

El gobierno revolucionario, sin mencionar alguna reunión del Consejo de
Ministros, anunció el 8 de octubre la decisión de financiar el 50% de
los precios de los materiales de construcción que se venderán a las
personas cuyas viviendas presentan destrucción total o parcial,
facilidades de créditos bancarios y subsidios. Pero la dependencia al
deficiente suministro estatal podría prolongar indefinidamente la espera
de los insumos. Además, requieren reponer los muebles, equipos
domésticos esenciales, ropa, calzado, instrumentos de trabajo, animales.

El Comandante publicó el artículo "El destino incierto de la especie
humana", donde no mencionó la devastación causada por el huracán 5 días
antes (que no afectó su casa museo de Birán en la provincia de Holguín).
En el recorrido por los celajes, concedió el último párrafo a Estados
Unidos, sin relación con lo anterior pero que no podía faltar, referido
al debate que sostendrían los candidatos presidenciales esa noche, que
"en la primera ocasión, hace dos semanas, uno causó conmoción. El señor
Trump que se suponía un capacitado experto quedó descalificado tanto él
como Barack en su política. Habrá que darles ahora una medalla de barro".

Por otra parte, el nuevo ciclo recuerda julio de 2009, cuando el Consejo
de Ministros aprobó el segundo ajuste al plan de la economía del año, y
un conjunto de acuerdos para enfrentar la tensa situación financiera
existente. El presidente adujo las pérdidas por 10 000 millones de
dólares ocasionadas por tres huracanes, la incertidumbre e impactos de
la crisis económica y financiera global, y la caída de los precios de
las exportaciones (el níquel, de 21 100 dólares por tonelada en 2008 a
11 700).

Ese año se había planificado crecer un 6%. En abril se realizó el primer
ajuste del plan al 2,5%, pero en el primer semestre, el crecimiento del
PIB fue un 0,8% (datos tomados del discurso de Raúl Castro en la
Asamblea Nacional el 1 de agosto de 2009). Téngase en cuenta que aún
Hugo Chávez mantenía la asistencia.

El general-presidente, luego de su retorno a La Habana, muy
probablemente convocará un Pleno del Comité Central del Partido y el
Consejo de Ministros para analizar la situación económica y adoptar
medidas adicionales a las emprendidas en julio del presente año.

En la sesión de la Asamblea Nacional, Raúl Castro anunció que no había
liquidez y que en el primer semestre el PIB creció 1%, la mitad de lo
propuesto, debido a la agudización de restricciones financieras
externas, la caída de los ingresos por exportaciones, las limitaciones
de algunos de los principales socios comerciales por el descenso de los
precios del petróleo, y la contracción en los suministros de combustible
pactados con Venezuela.

También reconoció algunos atrasos en los pagos corrientes a los
proveedores y ratificó la voluntad del gobierno de recuperar los
vencimientos pendientes y continuar restableciendo la credibilidad
internacional de la economía cubana. Las medidas de ajuste inmediatas
fueron la concentración de las inversiones en las actividades
generadoras de ingresos por exportaciones, sustitución de importaciones
y el fortalecimiento de las infraestructuras (incluido el turismo),
asegurando la sostenibilidad de la generación eléctrica y un mejor uso
de los portadores energéticos. Independientemente de las afectaciones
del huracán Matthew, los expertos no se esperaban que el PIB creciera en
2016, y pronosticaban recesión en 2017.

Si en algún momento se requería de "cambios estructurales y de
conceptos", actualmente resultan más urgentes. La iniciativa privada y
los créditos de entidades foráneas (incluidos los cubano-americanos),
las empresas minúsculas, pequeñas y medianas (PYMES), la flexibilización
y la celeridad en las inversiones extranjeras, aprovechando las
posibilidades abiertas por las cancelaciones de deudas, y la libre
participación ciudadana en la toma de decisiones, con respeto a la
diversidad de opiniones, son imprescindibles.

Source: El golpe de Matthew a la economía cubana | Cubanet -
https://www.cubanet.org/actualidad-destacados/el-golpe-de-matthew-a-la-economia/

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