miércoles, 5 de septiembre de 2007

Transporte en Cuba es inexistente

Diario Las Americas
Publicado el 09-05-2007

Transporte en Cuba es inexistente

Por David Adams
© St. Petersburg Times

LA HABANA – Maricel Alvárez, una enfermera de 25 años de edad tiene que
viajar 20 millas para llegar a su trabajo, un asilo en la parte oriental
de Cuba. Como la mayoría de los cubanos, ella no tiene automóvil. Y
tampoco hay servicio de ómnibus, de manera que depende del auto-stop.

Si tiene suerte, algún motorista en un auto privado la recoge. Otras
veces, algún camionero la recoge, junto con un montón de otros que
dependen del auto-stop. "Yo adoro mi trabajo, el único problema es el
transporte".

Su lamento puede escucharse por toda la isla de Cuba. Entre todos los
defectos de la economía socialista dominada por el Estado, el transporte
público quizás sea el dolor de cabeza No. 1 de la nación.

El ministro de transporte fue despedido el año pasado en uno de los
pocos cambios del Gabinete efectuados desde que el presidente interino
Raúl Castro tomó las riendas del gobierno. Nuevas regulaciones
establecidas para castigar a los trabajadores que no lleguen a tiempo a
sus empleos, fueron demoradas debido a las quejas acerca de la falta de
autobuses.

La falta de transporte público es más aguda todavía en las provincias
cubanas, donde por donde quiera pueden verse personas tratando de
engancharse en algún vehículo. Un reportero del St. Petersburg Times y
su fotógrafo que alquilaron un automóvil, recogieron a 28 personas
viajando en auto-stop el mes pasado en un viaje que duró 14 horas entre
Camagüey y La Habana.

Había toda clase de personas como estudiantes, agricultores, empleados
de hoteles, un policía y su esposa y hasta un vaquero que se
vanagloriaba de que su esposa acababa de dar a luz su primer hijo. A
ella la ingresaron antes de tiempo en el hospital como medida de
precaución, dijo él, ya que ellos estaban preocupados de no encontrar
transporte si esperaban hasta último momento.

Los cubanos hacen chistes de que durante años los turistas se maravillan
al ver Buicks y Oldsmobiles de los 1950, que en aquel entonces eran
comunes en las calles y carreteras de Cuba. Ahora, tal parece que el
país ha dado cien años de contramarcha, a la época de los carretones
tirados por caballos, vistos en todas las partes rurales de Cuba, los
cuales sirven de autobuses y taxímetros.

Cuba le echa la culpa al embargo estadounidense que dificulta comprar
autobuses, camiones, automóviles y piezas de repuesto. Además, es
difícil importar automóviles debido a que los buques que los llevan a
Cuba no pueden tocar puertos de los Estados Unidos durante seis meses
después de entregar la carga en Cuba. La mayoría de los automóviles
están reservados para altos empleados del gobierno cubano.

El transporte es prácticamente inexistente en la capital, que tiene una
población de 2.5 millones. El servicio de autobuses de La Habana
transportaba un promedio de 400,000 pasajeros diarios, en comparación
con 4 millones de pasajeros "en mejores tiempos", según un informe
reciente sobre la economía, publicado por el servicio noticioso Inter
Prensa, de inclinación izquierdista.

Citando cifras oficiales para toda clase de transporte, el informe
describió al sistema de transporte de la nación como "casi
desintegrado". En el 2006, formas alternativas de transporte como
automóviles privados, bicicletas como taxímetros y carretones tirados
por caballos, reemplazaron a los autobuses llevando un 29.9 por ciento
del total de pasajeros, decía el informe.

No obstante, funcionarios cubanos dicen que las cosas están comenzando a
mejorar, gracias a una enorme y nueva inversión en autobuses y trenes.
Antes de su enfermedad el año pasado, que le obligó a ceder el poder a
su hermano, Fidel Castro anunció que Cuba estaba invirtiendo mil
millones de dólares en nuevos autobuses y camiones de China. Un año
después, los autobuses importados marca Yutong, el mayor fabricante de
autobuses de China, pueden verse en las carreteras de Cuba. Ya Cuba ha
importado mil autobuses Yutong que están siendo ensamblados en la isla.
Además, China le ha vendido a Cuba 12 locomotoras de 2,500 caballos de
fuerza para mejorar el servicio entre La Habana y las provincias.

Con todo, el transporte público entre las ciudades provinciales es
virtualmente inexistente. El costo para los que dependen del auto-stop
es alto, ya que tienen que pagar un promedio de 5 pesos 25 centavos por
20 millas. Esto es exorbitante en un país donde el sueldo promedio es
solamente entre 350 y 400 pesos ($20 dólares) al mes.

Algunas personas critican abiertamente al gobierno cubano, pero la
mayoría dice que ellos creen en el sistema socialista de Cuba y están
optimistas de que las condiciones económicas mejorarán.

http://www.diariolasamericas.com/news.php?nid=35796

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