miércoles, 23 de octubre de 2013

La Cuba poscastrista

La Cuba poscastrista

Por Freddy Zárate - 22/10/2013



Hoy en día aún numerosos melancólicos izquierdistas ven a la Cuba

revolucionaria de la década de los 50 como la expresión consolidada del

modelo socialista. Estos procubanos (que los hay en todo el mundo)

ensalzan a este régimen desde la cómoda y sobre todo lejana distancia.

Con preferencia estos aduladores se encuentran en los odiados sistemas

capitalistas. La vida cotidiana en Cuba es mucho más compleja y aburrida

de lo que uno se imagina. El caudillo Fidel Castro una vez que tomó por

asalto el poder instauró los llamados "controles políticos", que en el

fondo era una cacería de brujas a todo aquel que pensaba diferente al

nuevo Gobierno. Otra medida que se impuso fue la expropiación de todo lo

que pudo el Estado revolucionario. Esta medida fue vista como un paso

ficticio de igualdad económica a favor de todos los ciudadanos cubanos.

Se estandarizó al pueblo a una vida monótona y controlada. En palabras

simples se puede decir que se forjó un disciplinamiento autoritario al

gusto y medida del "papá" Fidel.



Ha pasado más de medio siglo de este experimento socialista. A

principios del siglo XXI, se puede vaticinar hipotéticamente el

desenlace de la Cuba poscastrista. El espíritu revolucionario de la isla

parece poco a poco desvanecerse en sus partidarios.



Tras la asunción al poder por vía monárquica de Raúl Castro, muchos

cubanos de manera discreta señalan: "mi apoyo es a Fidel", "el papá es

la revolución". Esto quiere decir que hay un descontento frente al

régimen (que tal vez siempre lo hubo) castrista que posiblemente ahora

es un poco más abierta. La generación joven cubana no se siente

identificada con su propio modelo revolucionario, sino ellos prefieren

lo otro, lo prohibido por el mismo régimen, con preferencia el

imperialismo yanqui.



Ellos sueñan tener el estilo de vida de los EEUU y para ellos les es

indiferente, por ejemplo, el paradigma de vida de países africanos.



La Cuba actual está moderadamente dando concesiones a una apertura

económica. En la isla hoy en día se puede adquirir discretamente bienes

raíces (propio de países capitalistas, precios asequibles por el

momento). Hay un servicio privado de transporte al público. El comercio,

la telefonía celular, el Internet (aunque parcialmente restringido) ya

son accesibles al ciudadano común que tiene dinero. En la Cuba antes de

Fidel y ahora con Raúl, los turistas extranjeros son los más

apetecibles. A ellos le son proporcionados discretamente los mejores

hoteles y gozan de un espectáculo de lujo donde resplandecen sobre todo

sus bellas mujeres. En la actualidad lo que está atravesando Cuba no es

algo nuevo en la historia política de los países socialistas

contemporáneos, es simplemente la mutación exitosa que supieron llevar a

cabo, por ejemplo, la China de Mao, que en lo político es socialista y

en lo económico es capitalista furiosa. Esta combinación exitosa será

posiblemente el camino que seguirá la élite revolucionaria de Cuba.



El propio Fidel Castro en 1961 afirmó: "Soy marxista-leninista y lo seré

hasta el último día de mi vida", eso nadie lo pone en duda, una cosa es

el discurso y la ideología dogmática que profesan abiertamente, pero

otra cosa es el accionar. La vida cotidiana del "papá" estuvo entre la

plácida comodidad y la libertad abierta que disfrutó él y su entorno

político. La élite (como cualquier otro sector privilegiado del mundo)

tiene prerrogativas que están vedadas a los ciudadanos comunes. Esto nos

muestra la versatilidad aun en los más fanáticos revolucionarios que

tiende a mutar a lo inicialmente criticado.



El autor es abogado



Source: "La Cuba poscastrista" -

http://www.lostiempos.com/diario/opiniones/columnistas/20131022/la-cuba-poscastrista_232552_503619.html

No hay comentarios:

Publicar un comentario