miércoles, 23 de octubre de 2013

La reunificación monetaria y la credibilidad de la economía castrista

REFORMAS ECONÓMICAS



La reunificación monetaria y la credibilidad de la economía castrista

ELÍAS AMOR | Valencia | 23 Oct 2013 - 9:05 am.



La credibilidad de una economía se gana con hechos. Los gobernantes

tienen una responsabilidad fundamental en la definición de un horizonte

de estabilidad, predecible, al que se refieren los comportamientos de

los agentes económicos. La regulación de una economía, los sistemas de

impuestos y de gastos, las funciones de asignación de recursos y

distribución que se reservan los gobiernos, tienen que basarse en la

prudencia y en el objetivo de credibilidad.



El régimen castrista rara vez ha hecho bien los deberes. Sus decisiones

en materia económica, desde que se lanzaron los llamados Lineamientos

dejan mucho que desear a los analistas y observadores de esa maraña de

disposiciones, actuaciones, medidas y demás, que vienen inundando las

páginas de la Gaceta Oficial. Como si una economía se pudiera activar a

golpe de leyes, decretos y normas, el régimen de los Castro ha decidido,

a través de una escueta nota oficial en su periódico Granma, iniciar un

proceso para avanzar hacia la unificación monetaria.



De la nota de Granma poco más podemos saber. Se habla de un cronograma,

pero no se indica cuál es. Las personas jurídicas y naturales serán las

primeras que se verán sometidas a los principales cambios. Tal vez

porque sean las más fáciles de controlar y las que están más cerca del

CUC. Cuentapropistas y cooperativas no agrarias se verán por tanto

condicionadas a operar en la moneda nacional, lo que va a generar

incertidumbres a la hora de obtener aprovisionamientos en mercados

informales en los que las transacciones se venían realizando en CUC.



El proceso va para largo. El régimen se va a embarcar en un proceso de

preparación de condiciones "que permitirá la elaboración de las

propuestas de normas jurídicas, los diseños de los cambios de los

sistemas informáticos encargados de los registros contables y los

ajustes en las normas de contabilidad. Será una etapa esencial

igualmente para la capacitación de las personas que deben acometer la

ejecución de las diferentes transformaciones". O sea que la unificación

aún tardará en alcanzarse al 100%.



Conviene recordar que el CUC vio la luz en pleno "período especial",

cuando las autoridades descubrieron que los cubanos ya no sentían

respeto alguno por su moneda nacional, y buena parte de las

transacciones se realizaban en la moneda estadounidense. Fue el fruto de

una decisión política. Tras un paréntesis de descontrol, la

recentralización que vino acompaña de la "batalla de las ideas" llevó a

adoptar una moneda que nació para crear una barrera al dólar, y generar

recursos para el Gobierno, a través de los mecanismos cambiarios.



Por la misma razón, la decisión del régimen de dar marcha atrás ahora, y

avanzar hacia la reunificación, también se debe interpretar en clave

política. No existe justificación alguna para la decisión, aun cuando es

inevitable y hay un amplio consenso de que no es posible funcionar con

dos monedas eternamente. Ninguna de las condiciones preestablecidas en

los Lineamientos para la moneda única se han producido, y es difícil que

a medio plazo se presenten, por lo que la decisión, si tiene alguna

justificación, está en el ámbito político.



Y es ahí donde se tiene que prestar la mayor atención. Sobre todo al

aviso que se realiza en la Nota a las "personas que lícitamente obtienen

sus ingresos en CUC y CUP", en una clara advertencia de por dónde pueden

ir los derroteros a partir de ahora. El régimen muestra su lado más

oscuro, porque en un sistema penal como el que existe en la Isla, las

capacidades del Gobierno para fijar la ilicitud o ilegalidad de un

determinado acto, son infinitas. El llamado a la tranquilidad a los

depositantes en los bancos en cuentas en CUC o en otras divisas

internacionales, no tiene buen aspecto. Podemos esperar cualquier cosa.

No es un caso aislado que en el castrismo se proceda a la confiscación

de los ahorros y los depósitos bancarios, de ahí que la referencia a

esta posibilidad en la nota de Granma tiene un tono intranquilizador.



Los cubanos desconfían de su régimen porque a diferencia de lo que

afirma la nota de Granma, de que "al igual que ha sido una práctica

aplicada en el transcurso de los años de la Revolución cubana, ninguna

medida que se adopte en el terreno monetario, será para perjudicar a las

personas que lícitamente obtienen sus ingresos en CUC y CUP", son al

menos tres las generaciones de cubanos que han visto cómo su riqueza es

confiscada por las autoridades. Y podría ocurrir igualmente ahora ante

una grave crisis de liquidez, como la que el petróleo venezolano a 100

dólares el barril puede crear en cualquier momento.



No hay mucho más que decir.



Tan solo se anuncia que próximamente, sin indicar cuándo, "se continuará

extendiendo la posibilidad de aceptar en las tiendas que venden en CUC,

pagos en CUP con tarjetas magnéticas denominadas en esta moneda", lo que

ya viene siendo habitual, y se añade que "experimentalmente en lugares

seleccionados se podrán efectuar pagos en efectivo en CUP por el

equivalente calculado a la tasa de cambio de CADECA de 25 CUP por 1

CUC", lo que también se viene haciendo, si bien es verdad que el interés

de mucha gente por la moneda nacional es limitado. Al menos hasta ahora

lo ha sido.



Por lo tanto, nada de entrada en vigor de la unificación monetaria, no

se trata de un proceso de aplicación inmediata, sino que estamos ante

una digestión lenta, que provocará no pocos problemas en la organización

de la actividad económica golpeando la credibilidad.



Source: "La reunificación monetaria y la credibilidad de la economía

castrista | Diario de Cuba" -

http://www.diariodecuba.com/cuba/1382484337_5616.html

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