El transporte urbano, de mal en peor
Dada la delicada situación financiera del Estado, no es previsible una
mejoría en el transporte
lunes, octubre 19, 2015 | Osmar Laffita Rojas
LA HABANA, Cuba – La reciente destitución del Ministro de Trasporte, el
general René Arocha Macid, en gran parte tuvo que ver con la grave
situación de la trasportación de pasajeros.
Según datos del Anuario Estadístico 2014 en su edición de abril 2015, el
pasado año las empresas de ómnibus urbanos transportaron a 477 900 000
pasajeros, pero también el coeficiente de aprovechamiento del parque
automotor destinado al transporte de pasajeros al finalizar 2014 fue del
54%. Es decir, que casi la mitad de los ómnibus permanecieron en sus
respectivas terminales y bases de transporte por diferentes causas.
De los 15 660 800 viajes realizados nacionalmente el pasado año, los
ómnibus urbanos reportaron 4 063 000, lo que representa solo el 25% del
total de los viajes ejecutados. Y en los últimos meses ha habido una
notable reducción de los viajes de los ómnibus en La Habana, una ciudad
con 2,1 millones de habitantes.
La crisis es visible en lugares como la terminal de San Agustín, en el
municipio La Lisa, de donde salen las rutas P-4, P-5 y P-14. La primera
y la segunda van hasta la Terminal de Trenes, y la tercera al Parque de
La Fraternidad.
El cumplimiento de los itinerarios de dichas rutas va de mal en peor.
Cuando uno de estos ómnibus articulados de fabricación china llega a una
parada, se produce un tumultuoso abordaje y se abarrota de pasajeros en
minutos. Después, el chofer se salta las paradas porque no cabe una
persona más.
La terminal La Rosita, en el municipio San Miguel del Padrón, de donde
sale la ruta P-1 con destino al paradero de Playa, es en estos momentos,
casi sin dudas, una de las terminales de La Habana que presta peor
servicio. De los 40 ómnibus articulados que tiene asignados, usualmente
solo prestan servicio entre 15 o 10, y a veces menos. Por eso, la
frecuencia de salida de los vehículos es de 30 minutos o más.
Otra de las peores terminales de ómnibus de la capital es la que está
ubicada en el Reparto Eléctrico, Arroyo Naranjo, de donde salen las
rutas P-6 y P-8 con destino a la Villa Panamericana y la Universidad de
La Habana, respectivamente; y el PC, que realiza un largo recorrido por
el perímetro de la ciudad desde el Hospital Naval, en la Habana del
Este, hasta la terminal de ómnibus de Playa, al oeste. Es mucho el
deterioro de los ómnibus de esta terminal: sucios, con los asientos
rotos. Es una vergüenza que ómnibus en tan deplorable estado de
mantenimiento circulen por la calles de la capital, además del peligro
que representan.
En la terminal del Reparto Eléctrico frecuentemente se incumple con los
itinerarios de salida, que sobrepasan los 25 minutos. En el caso del PC
a veces demora 40 minutos y más en salir.
Mientras tanto, la situación de la disponibilidad de ómnibus para el
traslado de pasajeros en las ciudades del interior del país es
realmente alarmante.
En Santa Clara, el grueso de la población se desplaza de un punto a otro
de la ciudad en coches tirados por caballos, o en "bicitaxis" y
motonetas, debido a que de los 68 ómnibus con que cuenta la base de
trasporte urbano, más de la mitad se encuentran paralizados, algunos
dados como de baja definitiva y otros en espera que entren piezas.
Estas carencias se presenta con toda su agudeza en las ciudades de Pinar
del Río, San José de las Lajas y Artemisa, donde los pocos ómnibus que
prestan servicio demoran una y dos horas en pasar, por lo que muchas
personas tienen trasladarse en coches tirados por caballo y bici taxis.
La mayoría de los pasajeros no pueden optar por trasladarse en los
autos de alquiler particulares, los llamados boteros, porque en ellos un
viaje cuesta 10 pesos (unos 40 centavos de dólar); sin embargo la tarifa
es excesiva para un bolsillo común.
Tampoco son baratos los "bicitaxis". En la capital cubana cobran un
dólar como mínimo por un recorrido breve.
En algunas provincias la trasportación intermunicipal por ómnibus es
prácticamente inexistente. La forma de trasladarse que tiene la
población son los camiones o los autos de alquiler particulares, cuyos
precios fluctúan igualmente entre 40 centavos de dólar y dos dólares (48
pesos); importes que, de nuevo, no todos pueden pagar.
Al parecer la mejora del transporte urbano demorará porque, dada la
delicada situación financiera que atraviesa el Estado cubano, por el
momento este no podría destinar recursos para la importación de ómnibus
que suplan a los miles que han sido dados de baja por los años que
llevan de explotación y el deterioro en que se encuentran, así como la
falta de piezas de repuesto.
origenesmadiba@gmail.com
Source: El transporte urbano, de mal en peor | Cubanet -
https://www.cubanet.org/opiniones/el-transporte-urbano-de-mal-en-peor/
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