miércoles, 19 de marzo de 2014

Carnicería desata “furor por las vísceras” entre residentes de Santiago de Cuba

Carnicería desata "furor por las vísceras" entre residentes de Santiago

de Cuba

Posted on 19 marzo, 2014

Por Daniel Benitez



Una céntrica carnicería ubicada en el corazón de Santiago de Cuba se ha

convertido en sitio de obsesión y angustia para sus clientes.



Un reportaje del diario Juventud Rebelde describe a personas, sábanas en

mano, posicionándose para dormir en las aceras aledañas al lugar y

acaparar los primeros puestos en una tensa batalla popular por la carne.



Literalmente, una batalla visceral.



El establecimiento Las Tres Niñas fue inagurado el pasado 3 de noviembre

para -según el artículo- dar "un servicio especializado en vísceras de

animales -sobre todo de res y cerdo", con precios asequibles de entre

seos y diez pesos cubanos (CUP) para la adquisición de un kilogramo de

los productos ofrecidos: hígado, corazón, lengua, morcilla, riñón y

cabezas de animal.



Muchas personas acuden esperanzadas a realizar sus "compras de carne" en

moneda nacional, pero entre la acción de los coleros y revendedores,

las informalidades en la distribución y el horario de apertura del

local, y la poca oferta de productos, se esfuman sus suenos de llevarse

a casa algún kilogramo de las piezas en disputa.



Tres colas



El local está administrado por la Empresa de productos alimenticios y no

alimenticios (Empana) del Grupo Empresarial de Comercio, y se encuentra

en la intersección de las calles Bayamo y Barnada.



Según el reportaje, fue abierto con el objetivo de "extender la

comercialización de productos que, aunque no satisfacen del todo la

demanda existente, mejoran la oferta alimentaria".



Pero esta situación se queda solo en el propósito, porque cada mañana

algunos individuos tratan de acapar todo la venta.



El fenómeno de los revendedores en Cuba es inherente a sitios donde se

ofertan productos de alta demanda en la mesa cubana, sobre todo si se

trata de carne. O de la ilusión de un bistec mediante las vísceras.



La situación ha llegado a ser tan caótica que el administrador del

local, Osvaldo Carbonell, dio cuentas de las medidas tomadas para tratar

de controlar el desmadre: "Orientamos que solo se puede vender un

kilogramo de cada producto por persona y exigimos orden hasta donde

podemos en las tres colas para acceder al local: una de hombres, otra de

mujeres y una de personas con discapacidad física, donantes de sangre o

embarazadas".



Falsificando los carnés



Pero ni eso parece detener a los revendedores, quienes cada día marcan

para 10 o 15 personas, e incluso tienen ideas mucho mas ingeniosas,

como falsificar los carnés de discapacitados o de donantes.



El reportaje tilda a estas personas como "individualistas" y cuestiona

que el establecimiento debería recibir unos 300 kilogramos de productos

cárnicos, pero que en realidad solo una docena de kilos llegan hasta allí.



Para hacer la situación más desesperante el diario comenta que la

carnicería tiene un horario irregular, escasea la variedad de productos

como la panza de res, muy solicitada y a la cual a penas "se le ve el pelo".



Los cárnicos no se empacan para su expendio. Y todo esto ocurre a solo

cuatro meses de la apertura del local, promovido como una lúcida

iniciativa al calor de los "cambios" que tienen lugar en el país.



Descripciones kafkianas



Hay realmente descripciones kafkianas, Según reconoce Roberto Álvarez

Solano, director de la Empresa Cárnica Santiago, el asunto de la panza

de res es mucho más serio porque "no tenemos el equipamiento adecuado

para ello, y hacerlo de forma manual resulta muy dificultoso; no podemos

empaquetar los productos porque las condiciones están creadas solo para

los destinados al turismo, y Comercio tampoco tiene condiciones para

ello, por lo que entregamos los surtidos en bolsas de nailo".



El directivo alega -como justificación de mayor peso- que la "industria

pasa por un momento complejo en cuanto a la cantidad de animales que

llegan a los mataderos desde los distintos proveedores de res y cerdo,

lo que ha causado la disminución en la entrega de las vísceras a esta y

otras unidades".



Los "Varios autores" que firman el artículo advierten del "peligro de

que ocurra un lamentable accidente con los recurrentes tumultos que se

presentan cuando llega el camión del cárnico en esa esquina".



"Esta es una manifestación de indisciplina social que prefigura una

situación o cadena de delitos que pueden ser más complejos", dice el texto.



Las vísceras en Santiago se han transformado en otra pesadilla.



Source: Carnicería desata "furor por las vísceras" entre residentes de

Santiago de Cuba | Café Fuerte -

http://cafefuerte.com/cuba/12786-carniceria-desata-furor-por-las-visceras-entre-residentes-de-santiago-de-cuba/

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