lunes, 24 de marzo de 2014

Cuba busca inversionistas con vieja estrategia publicitaria

Cuba busca inversionistas con vieja estrategia publicitaria

Me gustaría saber si este nuevo proyecto de ley abrirá nuevas libertades

para esos emigrados cubanos que actualmente sólo pueden realizar – desde

fuera de fronteras – actividades de compra-venta.

Juan Juan Almeida

marzo 24, 2014



En 1989, Cuba concentraba el 85 por ciento de sus relaciones comerciales

con la URSS y el resto del campo socialista. Con ello aseguraba el

suministro de insumos, materia prima, tecnología y créditos

satisfactorios en términos de plazo e interés; al producirse el derrumbe

del socialismo en Europa y la desintegración de la URSS, en un corto

período de tiempo Cuba vio disminuir sustancialmente su capacidad de

compra y su realidad económico-financiera.



La Habana se iba a bolina en un panorama tan incierto como el de un

balsero en alta mar. Fue entonces cuando Fidel, experto en sortear

crisis, y muy irresponsable en los costos, elaboró las directivas para

enfrentar la debacle como si fuera un tropezón. Internamente mantuvo a

la nación entretenida con el tristemente célebre "Período Especial y La

Guerra de Todo el Pueblo"; no para el exterior, hacia donde lanzó

mensajes que aseguraban control y seguridad, gancho efectivo para

encontrar nuevos socios comerciales y mercados.



Así aparecieron por la isla, un sobrino de Sadam Husein que construyó la

primera planta de refrescos en lata "Tropicola"; y un conocido

traficante de armas (buscado a nivel mundial) interesado en financiar la

producción nacional de azúcar de caña y cítrico.



Tras tan ilustres personajes llegaron disfrazados de empresarios otros

tantos familiares de afamados dictadores, oportunistas del mercado,

afinados bandoleros, vulgares atracadores, hombres con decoro, y

emigrados cubanos con maletas de ilusión. En fin, el mar, el capital

carece de ideología, patria y moral.



Como era de esperar, de muchos emprendedores, los que el gobierno

rechazaba por diferentes motivos, quedaron en el largo camino de los

inaguantables impagos; pero otros recibieron, además de su residencia

temporal, el derecho a poseer una "firma extranjera" que hoy negocian en

la isla a bajos costos y alta plusvalía.



Esta cuasi deshonestidad donde confluían lo foráneo y lo nacional,

desató una especie de euforia; por un lado, muchos ciudadanos cubanos

intentando escapar del ahogo económico, lograron trabajar para empresas

extranjeras; por el otro, personas cercanas y familiares de altos

dirigentes cubanos, por no sentirse empleados, salieron de Cuba y

fundaron sociedades mercantiles con las que luego compraron otra y otra,

hasta ocultar la identidad de origen para luego inscribirla en el

registro mercantil de la Cámara de Comercio de la República de Cuba y

hacerla funcionar.



Claro está, no todos los hijos de pincho quisieron convertirse en

prósperos empresarios; el exaltado Alejandro Castro Espín, decidió jugar

alto y bajo el seudónimo de Ariel fue nombrado jefe de la sección del

departamento 4to de la Seguridad del Estado, encargada de investigar,

aprobar, reclutar y sobornar a todos los comerciantes, inversionistas,

empresarios, trabajadores en empresas extranjeras, y a los cubanos

tenedores de empresas extranjeras. Vamos, lo mismo que imprimir dinero.



En tales circunstancias, en 1995 se aprobó la primera legislación

(No.77) que regula la inversión extranjera y al hoy continúa vigente. A

finales del año 2000 habían 392 asociaciones económicas con capital

extranjero, ubicadas en su mayor parte en minería,

prospección-extracción de petróleo, turismo, industria ligera,

sideromecánica y construcción; varias de ellas, propiedad de unos pocos

cubanos (familiares o personas cercanas a altos dirigentes cubanos)

residentes en la isla.



El periódico Granma informa, que conforme a lo establecido, el Consejo

de Estado de la República de Cuba, convoca a sesión extraordinaria de la

Asamblea Nacional del Poder Popular para el sábado 29 de marzo del

presente año con el objetivo de analizar el proyecto de Ley de la

Inversión Extranjera.



La respuesta la veo clara, hay realidades políticas que no pueden

esperar. Alianzas como ALBA y CARICOM huelen a redireccionamiento;

Venezuela, por ahora, no creo pierda a Maduro como Presidente pero sí su

liderazgo regional. Cuba vuelve por las andadas, se acerca a Brasil y a

la Comunidad Económica Europea echando mano a su vieja pero efectiva

estrategia publicitaria para atraer inversionistas.



Me gustaría saber si este nuevo proyecto de ley abrirá nuevas libertades

para esos emigrados cubanos que actualmente sólo pueden realizar – desde

fuera de fronteras – actividades de compra-venta; y si finalmente

decidirán legislar a favor o en contra de esos empresarios cubanos,

residentes en la isla, que desde hace mucho tiempo invierten en Cuba y

necesitan disfrutar de un marco legal protector.



Creo que si le pregunto a cualquier funcionario cubano, se acogerá a una

5ta enmienda que no existe en nuestra constitución. Para todo lo demás,

habrá que esperar.



Source: Cuba busca inversionistas con vieja estrategia publicitaria -

http://www.martinoticias.com/content/cuba-busca-inversionistas-vieja-estrategia-publicitaria/33291.html

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