viernes, 21 de marzo de 2014

La Ley de Inversiones

La Ley de Inversiones

Fernando Ravsberg

marzo 20, 2014



El 29 de marzo el parlamento debate la nueva ley de inversiones

extranjeras que regirá "en casi todos los sectores de la economía"(1),

según adelantó José Luis Toledo Santander, titular de la Comisión de

Asuntos Constitucionales de la Asamblea Nacional.



El tema es vital para Cuba, tanto que el exministro de economía, José

Luis Rodríguez, afirma que "el incremento de los ritmos de crecimiento

de la economía cubana (…) supone un notable aumento de las inversiones

en los próximos años" (2).



Se pretende atraer más empresarios extranjeros ofreciéndoles mayores

garantías y seguridades. Toledo agrega que incluso se "contempla también

bonificaciones impositivas y excepciones totales en determinadas

circunstancias, así como flexibilización en materia aduanal".



El asunto está muy ligado a la Zona Especial de Desarrollo del Mariel,

proyecto realizado con apoyo financiero y tecnológico de Brasil, que

pretende crear una especie de Hong Kong caribeño, con reglas diferentes

a las que se aplican en el resto del país.



Y necesitarán de otras regulaciones porque no es difícil imaginar la

cara que pondrán los nuevos inversionistas cuando les informen que deben

pagar un cuarto de millón de dólares por cada automóvil que compren para

su empresa en Cuba.



El asombro se repetirá al conocer las tarifas de internet y aumentará

cuando comprueben que su conexión es lenta porque desde el mismo

servidor la piratean para revenderla en el mercado negro, mecanismo por

el cual los cubanos logran acceder desde sus casas.



El sistema de contratación en Cuba



Asegura José Luis Toledo que entre las preocupaciones de los

parlamentarios ha estado presente "los derechos laborales de los cubanos

que trabajarían en esos proyectos", algo que preocupa también a los

ciudadanos que ya forman parte de estas compañías.



Hoy, los inversionistas para contratar el personal de sus empresas están

obligados a acudir a oficinas empleadoras del Estado que, por la mera

gestión de intermediación, se quedan con el 90% del salario que el

empresario paga a sus empleados.



El 10% restante no alcanza para vivir, así que si el empleador quiere

exigir un trabajo eficiente se ve obligado a dar una bonificación extra

en moneda dura, sobre la cual los impuestos también se llevan una tajada

de alrededor del 35%.



Los empleados de las empresas extranjeras pueden considerarse

privilegiados respecto al resto de los cubanos a pesar de lo cual muchos

sienten malestar al comprobar que el Estado les retiene un porciento

mayor del que pagarían incluso en los países escandinavos.



En este sentido, José Luis Rodríguez propone "flexibilizar el régimen de

contratación de la fuerza de trabajo sin renunciar al control del

sistema laboral de las asociaciones con el capital extranjero,

utilizando una política salarial y fiscal más adecuada".



Los retos de Cuba



Otro obstáculo son las empresas importadoras del Estado, las únicas

autorizadas a realizar esas gestiones. Se trata de monopolios que gozan

de un enorme poder de decisión, una lentísima capacidad de gestión y, en

ocasiones, carecen de integridad empresarial.



Y por último pero tal vez lo más importante según Rodríguez es

"incrementar la credibilidad mediante la normalización del pago de los

adeudos pendientes con diferentes acreedores" y el pago en tiempo a los

empresarios que actualmente comercian con la isla.



Por esos retrasos en los pagos, que a veces se deben solo a causas

burocráticas, Cuba gasta más en sus importaciones. Los empresarios

aumentan el margen de ganancia para cubrir los intereses que deben

abonar a los bancos financiadores de las operaciones.



Los retos que tiene el parlamento cubano en su intento de promover la

inversión extranjera son enormes y su éxito estará dado por entender que

pretenden decir cuando aseguran que en la nueva ley de inversiones

extranjeras "no hay concesiones ni retrocesos".



Si no hacer "concesiones" significa que se defenderán los intereses

nacionales y que "en modo alguno significarán la venta del país", puede

ser a largo plazo la garantía de que no se hipotecará una nación que

pertenece ya a las nuevas generaciones de cubanos.



Pero si para evitar "retrocesos" se mantiene el entramado kafkiano de

regulaciones irracionales y organismos ineficientes entonces Mariel no

tendrá más éxito que las fracasadas zonas francas inauguradas, con igual

bombo y platillo, hace 2 décadas.



(2)

http://www.cubano1erplano.com/2014/03/cuba-la-necesidad-de-nuevas-inversiones.html#more



(1)

http://www.milenio.com/internacional/nueva-ley-inversion-cubana-fiscal_0_263974130.html



Source: La Ley de Inversiones | Cartas Desde Cuba por Fernando Ravsberg

- http://cartasdesdecuba.com/la-ley-de-inversiones/

No hay comentarios:

Publicar un comentario