lunes, 16 de junio de 2014

En busca de una vaca

En busca de una vaca

junio 16, 2014

Jorge Milanés Despaigne



HAVANA TIMES — "¡Mamá… mira un ovejo grande!" Gritó el niño a toda voz,

emocionado, mientras miraba por la ventilla del ómnibus. Iba de

excursión con su familia al Valle de Viñales. Lo dicho por el muchachito

provocó la risa de algunos pasajeros.



Porque es difícil que a su edad -6 años- no sepa distinguir entre una

vaca y un ovejo.



La madre se le acercó al oído y le dijo: "Eso no es un ovejo, Kevin, es

una vaca, ¿no te acuerdas que el año pasado tu tío te enseño las vacas

de su finca?"



Él escuchaba, mirando con marcada inocencia y buscando en su mente la

imagen de una vaquilla…, pero nada. Al parecer estaba confundido.



Los que reían comentaban:



"Es normal que un niño en Cuba confunda esos animales, lo que es

inadmisible es que yo con treinta años, también esté confundido –dijo

uno- hace muchos años que no las veo, y no las recuerdo."



"Si de confusión se trata", afirmó otro, lo del "pollo por pescado"…,

ese que nos corresponde por la libreta, siempre es pollo. Con los niños

hay que estar bien claros, porque con el tiempo te hacen creer que el

pollo es del mar. El ovejo y la vaca son de tierra, herbívoros, así que

el niño no esta tan lejos de lo real".



El chico miraba con atención las caras de los que hablaban, sin darse

cuenta del debate que había provocado. Interesado en ver una vaca en su

medio natural, se volteó hacia la madre y preguntó:



"¿En el lugar adonde vamos hay vacas, mami?"



"Si mi vida, en Viñales hay muchas vacas y tu tendrás la oportunidad de

verlas". Le contestó la madre con mucho cariño.



"Mami, ¿el ovejo se come?"



"Si mi'jo".



"¿Y la vaca?"



"También". -afirmó ella.



"Mamá, ¿por qué tú nunca compras vaca?" La madre sonriendo se hizo la

que no escuchó y le cambió el tema.



Los mayores conocemos bien las vacas, su habitad y aún más, su apreciada

carne como fuente de alimento. Y, aunque hay investigaciones que revelan

su toxicidad cancerígena, se consume.



En Cuba ni soñar, la única forma que usted pude comer carne de res es

por dieta médica o pagar muy alto precio en los mercados en divisa,

cuando hay. Por suerte no soy amante a la carne.



Mejor pescado.



Mirar una vaca en Cuba, por sospecha, te puede costar la cárcel.



Source: En busca de una vaca - Havana Times en español -

http://www.havanatimes.org/sp/?p=96619

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