viernes, 6 de junio de 2014

Los muros de cardona

Los muros de cardona

Hace unos años, sesudos del Ministerio de la Agricultura aconsejaron,

debido a lo caro que estaba el alambre de púas en el mercado mundial,

cercar los cultivos contra ladrones con impenetrables muros de cardona

planta de filosas espinas. Publicado en Primavera Digital

jueves, junio 5, 2014 | Luis Cino Álvarez



LA HABANA, Cuba. – Hace unos años, sesudos del Ministerio de la

Agricultura aconsejaron, debido a lo caro que estaba el alambre de púas

en el mercado mundial, para cercar los cultivos contra ladrones y

animales, levantar impenetrables muros de cardona. O cardón, que no se

sabe a ciencia cierta la ortografía del nombre – si es masculino o

femenino- de esa planta espinosa de la familia de las euforbiáceas.



En la TV han presentado reportajes donde aparecen guajiros entusiastas

con los resultados de usar la cardona para cercar. Niegan la superchería

de que la cardona espante la lluvia, y en cambio, afirman que protege

los suelos de la erosión. Cual si fuese necesario un doctorado, revelan

los secretos para plantarla y luego, cuando crezca, podarla a machete,

de acuerdo con las fases de la luna.



No sé si el entusiasmo de esos campesinos se mantendrá cuando tengan que

podar y no dispongan de guantes, botas o camisas de manga larga que

contrarresten los pinchazos y las quemaduras de la leche que brota a

raudales al cortar los troncos cuadrados del cardón.



Pronto, entre los kilómetros de cercas de cardón, las miles de hectáreas

cubiertas de marabú, aroma, guao y pica-pica, las hordas de mosquitos,

santanillas y hormigas bravas y las maquinarias agrícolas rusas

convertidas en chatarra y cubiertas por la maleza, como trampas del

Vietcong, no habrá quien dé un paso por los campos de Cuba.



Por eso interesa el cardón a los generales verde olivo: para utilizarlo

en "la guerra de todo el pueblo" ´-según el manual escrito a dos manos

por el general Giap y Nguyen Sun el Guerrillero- más que en la batalla

por producir viandas y frijoles.



Pero además de para trabar a las tropas yanquis si un día invaden Cuba y

deciden hacerlo a la antigua, como en Vietnam, si la cosa se pone fea

–más todavía, quiero decir- y las cárceles no dan abasto para encerrar a

disidentes, delincuentes y gente que robe comida, los generales deben

haber previsto la posibilidad de usar los muros vegetales, erizados de

espinas y chorreantes de savia urticante, en sustitución de las

alambradas para que los presos no puedan escaparse.



¡Y va y un día se descubre que si el cardón machacado y hecho pulpa nos

sirve para producir energía eléctrica, como el marabú, puede

aprovecharse su savia para hacer detergente líquido, un medicamento para

curar la gastritis o un raticida.



Los estrategas del boniato y las escuelas de capacitación de bueyes

deben estar al ascender a general al cardón. Aunque debían pensarlo

antes de seguir con los ascensos. Tal vez no han reparado en el riesgo

de que al General Marabú, al que no han podido vencer, se le sume otro

oficial potencialmente sedicioso, espinado y de mala leche: el General

Cardona. ¡Si hasta el nombre parece de oficial golpista!



luicino2012@gmail.com



Source: Los muros de cardona | Cubanet -

http://www.cubanet.org/mas-noticias/los-muros-de-cardona/

No hay comentarios:

Publicar un comentario