domingo, 1 de junio de 2014

Cuba es una isla, no una ínsula

"Cuba es una isla, no una ínsula"

La palabra de moda en Cuba es "actualización". Así llaman el gobierno y

el Partido Comunista al proceso que, entre otros objetivos, debe llegar

a una economía donde el Estado no pese más del 60 por ciento. Uno de los

principales politólogos de La Habana explica los matices de la nueva etapa.

Por Martín Granovsky

Desde Chicago



Vive, investiga y enseña en La Habana, donde integra el Comité Académico

de la Maestría de las Relaciones Internacionales que dicta el Instituto

Superior de Relaciones Internacionales Raúl Roa García, adscripto al

Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba. Y al mismo tiempo el

politólogo Luis Suárez Salazar disfruta no sólo de los intercambios en

América latina (fue miembro directivo del Consejo Latinoamericano de

Ciencias Sociales y es un participante activo de sus encuentros), sino

también de los Estados Unidos.



En Nueva York, Suárez Salazar participó de un seminario de puesta al día

sobre Cuba organizado por Clacso y el observatorio latinoamericano de la

New School. Después voló a Chicago para el congreso de Asociación de

Estudios Latinoamericanos. Allí, en el espacio de Clacso, accedió a

dialogar con Página/12 sobre lo que Cuba llama desde 2011

"actualización", que es el cambio económico pero no sólo eso.



–En los últimos años los cubanos con los que uno puede hablar

–funcionarios o investigadores, o alguna vez ciudadanos de a pie en La

Habana– parecen conjeturales, cercanos a los escenarios de ensayo-error

y esperanzados en que las transformaciones sociales salgan bien. Dicen

mucho "creo" y "ojalá".



–Realmente hoy en diferentes sectores de la sociedad cubana uno

encuentra muchos márgenes de incertidumbre relacionados con el impacto

de la actualización. En la vida cotidiana, en la familia... En todo.



–¿Por qué justo ahora?



–Porque es el momento en que la actualización está afrontando uno de sus

temas más complejos, que es la eliminación de la doble dualidad

monetaria. No es un acto simplemente administrativo. No es una decisión

abstracta sobre si la economía se queda con el peso cubano convertible o

con el no convertible. Tiene que ver con un hecho real, y si la

estructura económica del país no puede sustentar la decisión, al final

podrían reproducirse fenómenos ya ocurridos en otros países. Podría

pasar que se cambia la moneda, pero la inflación te la devora y te va

quitando los ceros. Por eso es mejor no simplificar la realidad.



–No es un juego de letras entre el peso cubano, el CUP, y el peso cubano

convertible, el CUC.



–No. Al final del camino de la eliminación de la dualidad en lo

económico y social el problema mayor es saber cuál va a ser el poder

adquisitivo real de la moneda, sea cual fuere. Cuántos bienes y

servicios puedo adquirir para satisfacer las necesidades básicas y

esenciales. Eso les genera incertidumbre a muchas personas. Ya hay una

especie de acostumbramiento a la dualidad monetaria. Las personas y las

familias vienen estableciendo estrategias frente a esa realidad. Sin

considerar el mercado negro, que es otro asunto, un cubano domina el

panorama de cuatro mercados, incluyendo el de los cuentapropistas.



–Sea mala o buena para cada uno, ésa es la realidad de la costumbre

cotidiana.



–Y a partir de allí puede haber un elemento de contradicción, porque

todo proceso complejo genera contradicciones. Lo esencial, por supuesto,

es que la economía tenga capacidad de sustentación. Que sectores claves

como el alimentario no dependan tanto de las importaciones, porque

además importarían inflación. Y que, a la vez, se realice con éxito el

reordenamiento empresarial para la llamada empresa estatal socialista.

Si no hay una medida única para evaluar la eficacia, todo se

distorsiona. El sector estatal sigue siendo un componente enorme de la

economía y funciona con más de una moneda.



–Pero el plan de actualización económica quiere reducir el peso del

sector estatal de la economía.



–Sí, la apuesta es que el sector estatal mantenga un peso de sólo el 60

o el 70 por ciento. Cuba era una de las economías más estatalizadas de

los procesos socialistas. Estaban fuera los pequeños agricultores y las

cooperativas agrícolas. El Estado mantiene el control del comercio exterior.



–Los cubanos, funcionarios y no funcionarios, también parecen metidos de

lleno en una dinámica que tendrá mucho de ensayo-error.



–No hay sólo incertidumbre. También cuentan los deseos y las

expectativas. Aunque los lineamientos aprobados por el congreso del

Partido Comunista plantearon un grupo grande de objetivos, quedaba claro

que de hecho habría espacio para una cierta dosis de ensayo y error.

También habría espacio para que surgieran nuevas demandas o exigencias

que –aun cuando no hubiesen sido expresadas– habría que abordar. Como no

soy adivino pero creo que la prospectiva sí es importante, para el

análisis yo me muevo en una gama de escenarios. Pero en última instancia

todo se moverá con tiempos políticos.



–¿Cuál es el peor escenario?



–Que el impacto de la actualización sea muy adverso, y eso con

independencia de la voluntad colectiva. Si es muy adverso puede crear

costos sociales y políticos que la sociedad no esté dispuesta a absorber.



–¿Hay otro escenario menos crítico?



–Bueno, el proceso de actualización se basa en una secuencia política.

Deberá ir creando a cada momento los consensos políticos necesarios para

avanzar. Sin consensos no se puede construir un 40 por ciento de la

economía que no esté en manos del Estado.



–Eso supone el funcionamiento de nuevos actores. De nuevos sujetos que

hoy ni siquiera existen.



–Más actores, sí, y sobre todo más actores convertidos en sujetos con

capacidad de elaborar políticamente los consensos. Y a su vez sujetos

capaces de servir como elemento de diálogo para permitir que las

personas sean escuchadas.



–No hay un consenso único, de una vez y para siempre.



–No existen los consensos ad eternum. Y agrego algo más, por si la

complejidad no bastara. Algo que en mi análisis tiene que ver con un

hecho real y objetivo: en Cuba estamos en una transición generacional.

En estos momentos todavía están actuando cinco generaciones políticas.

No hablo de demografía. Hablo de una generación determinada como tal por

el momento en que cada uno entró a la vida política. Una es la

generación histórica.



–Esa primera generación sería, supongo, la que protagonizó la revolución.



–La misma. Tiene peso no sólo en el liderazgo, sino también en el

conjunto de la sociedad cubana. Como fruto de la obra de la revolución

se incrementó la esperanza de vida y hay mucha gente por encima de los

75 años políticamente activa, de lo nacional a lo comunitario. Mi padre

tiene 90 y todavía está haciendo política.



–¿Qué hace?



–La emisora local de su pueblo le pide opiniones y él habla. También

trabaja en el Consejo de Defensa de la Revolución dentro de la comunidad.



–¿Cuál es la segunda generación?



–La llamada generación guevarista. Es la mía. Los que entramos a la vida

política en los primeros años posteriores al triunfo de la revolución.

La primera tarea política que tuvo mi generación fue alfabetizar. Hablo

de "generación guevarista" por la influencia que tuvieron en no- sotros

la personalidad del Che, su pensamiento, sus ideas sobre el papel

específico de la juventud, su concepción sobre el hombre nuevo...

Sentimos que nos entregaba un proyecto de vida ético asociado al

internacionalismo, a los valores morales, a pensar de manera distinta

del marxismo.



–¿Tercera generación?



–La de la revolución institucionalizada. La que empieza a hacer política

con la primera Constitución, en 1976, cuando también entrega el derecho

de sufragio a los 16 años. Esa generación puso los sargentos y los

soldados para Angola. Y empezaron a ser diputados, y fueron asumiendo

responsabilidades sociales a veces a edades poco pensadas.



–Vamos a la cuarta generación.



–Después viene la generación del período especial. La que entró a la

política cuando se estaba derrumbando todo. Se caían el campo

socialista, los sueños, las ideas... Una etapa enormemente compleja. En

ese período se de- sarticula algo: la idea de que con el estudio

continuo y con el trabajo podía lograrse progreso material y social,

ascenso social. Que se podía aspirar a mejores salarios y a otro nivel

de vida, incluso en relación con tus padres. Se notó esa desarticulación

cuando muchos graduados universitarios tuvieron que buscar otros

empleos, distintos de los que querían ejercer cuando habían estudiado. O

cuando muchos no terminaron sus carreras. Abandonaron más los varones

que las mujeres, y eso se nota hoy en el mundo del Estado cubano.



–Las mujeres terminaron de calificarse en aquel momento y actualmente

son funcionarias del Estado.



–Sí, a distintos niveles. Igual, con todos los derrumbes que sufrió y

presenció, esa cuarta generación siguió participando de un milagro

político. El milagro es que la Revolución Cubana haya seguido siendo

sustentable. Yo hablo del heroísmo cotidiano de un pueblo, como sujeto

colectivo.



–¿Quinta generación, profesor?



–La generación de la batalla de ideas, para usar una expresión que Fidel

utiliza desde hace muchísimos años. La generación que entró a la vida

política a comienzos del siglo XXI. Lo de Elián movilizó a muchos

jóvenes, a muchos estudiantes.



–Claro, esa historia es exactamente del año 2000. Elián González tenía

seis años y su madre lo sacó de Cuba en una balsa, pero ella murió en el

camino y su padre, que había quedado en Cuba, reclamó la devolución del

chico a los Estados Unidos.



–Fue una enorme batalla. Bien, vuelvo al comentario inicial sobre las

generaciones y su actuación en la construcción de consensos políticos:

esas cinco generaciones todavía estamos participando. Por el orden

lógico natural de las cosas, una generación histórica está terminando su

ciclo político y la generación guevarista está en un intermedio. No se

nos mira como el relevo. Para mí, el peso mayor de la actualización va a

recaer en las otras tres generaciones: la de la institucionalización, la

del período especial y la nueva, que ya lleva como mínimo diez años

haciendo política. Quienes estudian las juventudes cubanas plantean que

hay una inversión de prioridades. Han descubierto que hoy están primero

la formación profesional y la familia y recién después viene el proyecto

social. Antes era al revés: el proyecto social venía primero. Pero no

cerremos todo allí. La investigadora María Isabel Domínguez plantea que

cuando se indaga por las identidades prepondera el sentido de

pertenencia. Tienen identidad nacional: "Soy cubano", dicen. Ojalá que

se identificaran mejor como latinoamericanos nacidos en Cuba, pero ése

es mi gusto, ¿no? Lo cierto es que antes de definirse como mujeres,

campesinos o lo que fuera, señalan un territorio: Cuba. A veces hay

desconfianza, pero no se tiene en cuenta que también esa generación

participó de una discusión sobre los lineamientos de la que fueron parte

siete millones de cubanos. Vuelvo al tema de los consensos. Cuando

hablamos de un socialismo próspero y sustentable, ¿qué van a entender

estas generaciones por prosperidad?



–¿Qué van a entender?



–Lo veremos. Insisto: no hablo con desconfianza, sino con la idea de que

el futuro no está cerrado, entre otras cosas por el peso que tiene la

participación. La participación es uno de los grandes consensos actuales

de la sociedad cubana. En la primera elección popular –las elecciones

generales de 2012/13–, un 85 por ciento de los ciudadanos ejercitó su

derecho al voto. Y el voto es voluntario, lo cual implica que hay una

gran masa de gente comprometida con el proceso de actualización. Así

como hay población económicamente activa, hay población políticamente

activa. Son cubanos que participan de distintas maneras y muchas veces

desde muy jóvenes, en organizaciones estudiantiles. Yo tengo confianza

en que el escenario más probable sea que la revolución siga contando con

el consenso y con el tiempo necesario para redefinir el futuro. En esa

lógica elevar el nivel de la participación y la calidad de ella es

importante. En Cuba hay muchos canales de participación ciudadana. Votan

los que tienen de 16 para arriba, pero no sólo se participa votando. Es

necesario crear mecanismos institucionales para incrementar la

participación en la toma de decisiones.



–Y en una dinámica de ensayo-error, ¿quién tendrá la legitimidad de

señalar qué es error y qué no?



–La calificación de cuál es el error tiene que ser colectiva. Esto lleva

anexo un mayor proceso de descentralización. Creo que a la planificación

y al plan hay que mantenerlos. Pero esa planificación tiene que tener un

nivel mayor de descentralización y un mayor nivel de democratización

para el debate. Discutamos la participación de los trabajadores en las

empresas estatales. No quitemos responsabilidad a los administradores,

pero reactivemos el movimiento sindical. Que los estudiantes tengan

mayor participación. En una sociedad compleja no pretenderás que todo se

realice por grandes discusiones nacionales. No basta. Y tampoco buscarás

que nada de lo que ocurra deje de interactuar con los tiempos políticos.



–Y está el mundo, que sigue andando.



–La revolución es lo que es hoy (tal vez no lo que hubiéramos querido,

pero así es) porque forma parte de una revolución inconclusa, en proceso

o en de-sarrollo, de América latina y del Caribe. Como hoy el entorno es

favorable a Cuba, toda la actualización se va desarrollando dentro de un

contexto favorable.



–¿Qué es exactamente lo favorable?



–Acciones como las del nuevo gobierno mexicano, de reestructurar la

deuda. La transformación de Brasil en el primer inversor privado. El

entorno global importa mucho. Evidentemente uno de los problemas

permanentes planteados a lo largo de la nación cubana –ahora hablo de la

historia de la nación y no de la historia de la revolución– es cómo

interactuar entre una pequeña isla que primero quiso ser independiente y

después quiso ser socialista frente a una potencia que tiene un proyecto

radicalmente opuesto: la dependencia, e incluso en algún momento la

anexión. Allí importan el nuevo papel de China, esta posición de Rusia

en el mundo, la eventual ampliación del grupo Brics, de Brasil, Rusia,

India, China y Sudáfrica. ¿Se sumarán la Argentina y otros países? Si

ese grupo se amplía y profundiza su labor, mejor para Cuba. El país

avanzó muchísimo en relación con América latina y el Caribe. Hoy

mantiene dentro de la región las mejores relaciones históricas no sólo

en la revolución, sino en toda su historia: Celac, Caricom, Alba, visita

de Estado del presidente mexicano al comienzo del mandato. Cuba es una

isla, pero no una ínsula. No vive en una campana neumática. Para mí es

importante que cuando hablemos del futuro posible lo miremos asociado a

los futuribles de lo que va a pasar en América latina, en el Caribe, en

las relaciones de los Estados Unidos, en el mundo multipolar que se está

construyendo, en la apuesta a una América latina unida y a un mundo

multipolar. Ojalá logremos evitar que no se vuelvan a dar perniciosas

reconcentraciones económicas que en un momento determinado puedan

provocar trastornos políticos y sociales.



martin.granovsky@gmail.com



Source: "Página/12 :: El mundo :: "Cuba es una isla, no una ínsula"" -

http://www.pagina12.com.ar/diario/elmundo/4-247557-2014-06-01.html

Cuba es una isla, no una ínsula

"Cuba es una isla, no una ínsula"
La palabra de moda en Cuba es "actualización". Así llaman el gobierno y
el Partido Comunista al proceso que, entre otros objetivos, debe llegar
a una economía donde el Estado no pese más del 60 por ciento. Uno de los
principales politólogos de La Habana explica los matices de la nueva etapa.
Por Martín Granovsky
Desde Chicago

Vive, investiga y enseña en La Habana, donde integra el Comité Académico
de la Maestría de las Relaciones Internacionales que dicta el Instituto
Superior de Relaciones Internacionales Raúl Roa García, adscripto al
Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba. Y al mismo tiempo el
politólogo Luis Suárez Salazar disfruta no sólo de los intercambios en
América latina (fue miembro directivo del Consejo Latinoamericano de
Ciencias Sociales y es un participante activo de sus encuentros), sino
también de los Estados Unidos.

En Nueva York, Suárez Salazar participó de un seminario de puesta al día
sobre Cuba organizado por Clacso y el observatorio latinoamericano de la
New School. Después voló a Chicago para el congreso de Asociación de
Estudios Latinoamericanos. Allí, en el espacio de Clacso, accedió a
dialogar con Página/12 sobre lo que Cuba llama desde 2011
"actualización", que es el cambio económico pero no sólo eso.

–En los últimos años los cubanos con los que uno puede hablar
–funcionarios o investigadores, o alguna vez ciudadanos de a pie en La
Habana– parecen conjeturales, cercanos a los escenarios de ensayo-error
y esperanzados en que las transformaciones sociales salgan bien. Dicen
mucho "creo" y "ojalá".

–Realmente hoy en diferentes sectores de la sociedad cubana uno
encuentra muchos márgenes de incertidumbre relacionados con el impacto
de la actualización. En la vida cotidiana, en la familia... En todo.

–¿Por qué justo ahora?

–Porque es el momento en que la actualización está afrontando uno de sus
temas más complejos, que es la eliminación de la doble dualidad
monetaria. No es un acto simplemente administrativo. No es una decisión
abstracta sobre si la economía se queda con el peso cubano convertible o
con el no convertible. Tiene que ver con un hecho real, y si la
estructura económica del país no puede sustentar la decisión, al final
podrían reproducirse fenómenos ya ocurridos en otros países. Podría
pasar que se cambia la moneda, pero la inflación te la devora y te va
quitando los ceros. Por eso es mejor no simplificar la realidad.

–No es un juego de letras entre el peso cubano, el CUP, y el peso cubano
convertible, el CUC.

–No. Al final del camino de la eliminación de la dualidad en lo
económico y social el problema mayor es saber cuál va a ser el poder
adquisitivo real de la moneda, sea cual fuere. Cuántos bienes y
servicios puedo adquirir para satisfacer las necesidades básicas y
esenciales. Eso les genera incertidumbre a muchas personas. Ya hay una
especie de acostumbramiento a la dualidad monetaria. Las personas y las
familias vienen estableciendo estrategias frente a esa realidad. Sin
considerar el mercado negro, que es otro asunto, un cubano domina el
panorama de cuatro mercados, incluyendo el de los cuentapropistas.

–Sea mala o buena para cada uno, ésa es la realidad de la costumbre
cotidiana.

–Y a partir de allí puede haber un elemento de contradicción, porque
todo proceso complejo genera contradicciones. Lo esencial, por supuesto,
es que la economía tenga capacidad de sustentación. Que sectores claves
como el alimentario no dependan tanto de las importaciones, porque
además importarían inflación. Y que, a la vez, se realice con éxito el
reordenamiento empresarial para la llamada empresa estatal socialista.
Si no hay una medida única para evaluar la eficacia, todo se
distorsiona. El sector estatal sigue siendo un componente enorme de la
economía y funciona con más de una moneda.

–Pero el plan de actualización económica quiere reducir el peso del
sector estatal de la economía.

–Sí, la apuesta es que el sector estatal mantenga un peso de sólo el 60
o el 70 por ciento. Cuba era una de las economías más estatalizadas de
los procesos socialistas. Estaban fuera los pequeños agricultores y las
cooperativas agrícolas. El Estado mantiene el control del comercio exterior.

–Los cubanos, funcionarios y no funcionarios, también parecen metidos de
lleno en una dinámica que tendrá mucho de ensayo-error.

–No hay sólo incertidumbre. También cuentan los deseos y las
expectativas. Aunque los lineamientos aprobados por el congreso del
Partido Comunista plantearon un grupo grande de objetivos, quedaba claro
que de hecho habría espacio para una cierta dosis de ensayo y error.
También habría espacio para que surgieran nuevas demandas o exigencias
que –aun cuando no hubiesen sido expresadas– habría que abordar. Como no
soy adivino pero creo que la prospectiva sí es importante, para el
análisis yo me muevo en una gama de escenarios. Pero en última instancia
todo se moverá con tiempos políticos.

–¿Cuál es el peor escenario?

–Que el impacto de la actualización sea muy adverso, y eso con
independencia de la voluntad colectiva. Si es muy adverso puede crear
costos sociales y políticos que la sociedad no esté dispuesta a absorber.

–¿Hay otro escenario menos crítico?

–Bueno, el proceso de actualización se basa en una secuencia política.
Deberá ir creando a cada momento los consensos políticos necesarios para
avanzar. Sin consensos no se puede construir un 40 por ciento de la
economía que no esté en manos del Estado.

–Eso supone el funcionamiento de nuevos actores. De nuevos sujetos que
hoy ni siquiera existen.

–Más actores, sí, y sobre todo más actores convertidos en sujetos con
capacidad de elaborar políticamente los consensos. Y a su vez sujetos
capaces de servir como elemento de diálogo para permitir que las
personas sean escuchadas.

–No hay un consenso único, de una vez y para siempre.

–No existen los consensos ad eternum. Y agrego algo más, por si la
complejidad no bastara. Algo que en mi análisis tiene que ver con un
hecho real y objetivo: en Cuba estamos en una transición generacional.
En estos momentos todavía están actuando cinco generaciones políticas.
No hablo de demografía. Hablo de una generación determinada como tal por
el momento en que cada uno entró a la vida política. Una es la
generación histórica.

–Esa primera generación sería, supongo, la que protagonizó la revolución.

–La misma. Tiene peso no sólo en el liderazgo, sino también en el
conjunto de la sociedad cubana. Como fruto de la obra de la revolución
se incrementó la esperanza de vida y hay mucha gente por encima de los
75 años políticamente activa, de lo nacional a lo comunitario. Mi padre
tiene 90 y todavía está haciendo política.

–¿Qué hace?

–La emisora local de su pueblo le pide opiniones y él habla. También
trabaja en el Consejo de Defensa de la Revolución dentro de la comunidad.

–¿Cuál es la segunda generación?

–La llamada generación guevarista. Es la mía. Los que entramos a la vida
política en los primeros años posteriores al triunfo de la revolución.
La primera tarea política que tuvo mi generación fue alfabetizar. Hablo
de "generación guevarista" por la influencia que tuvieron en no- sotros
la personalidad del Che, su pensamiento, sus ideas sobre el papel
específico de la juventud, su concepción sobre el hombre nuevo...
Sentimos que nos entregaba un proyecto de vida ético asociado al
internacionalismo, a los valores morales, a pensar de manera distinta
del marxismo.

–¿Tercera generación?

–La de la revolución institucionalizada. La que empieza a hacer política
con la primera Constitución, en 1976, cuando también entrega el derecho
de sufragio a los 16 años. Esa generación puso los sargentos y los
soldados para Angola. Y empezaron a ser diputados, y fueron asumiendo
responsabilidades sociales a veces a edades poco pensadas.

–Vamos a la cuarta generación.

–Después viene la generación del período especial. La que entró a la
política cuando se estaba derrumbando todo. Se caían el campo
socialista, los sueños, las ideas... Una etapa enormemente compleja. En
ese período se de- sarticula algo: la idea de que con el estudio
continuo y con el trabajo podía lograrse progreso material y social,
ascenso social. Que se podía aspirar a mejores salarios y a otro nivel
de vida, incluso en relación con tus padres. Se notó esa desarticulación
cuando muchos graduados universitarios tuvieron que buscar otros
empleos, distintos de los que querían ejercer cuando habían estudiado. O
cuando muchos no terminaron sus carreras. Abandonaron más los varones
que las mujeres, y eso se nota hoy en el mundo del Estado cubano.

–Las mujeres terminaron de calificarse en aquel momento y actualmente
son funcionarias del Estado.

–Sí, a distintos niveles. Igual, con todos los derrumbes que sufrió y
presenció, esa cuarta generación siguió participando de un milagro
político. El milagro es que la Revolución Cubana haya seguido siendo
sustentable. Yo hablo del heroísmo cotidiano de un pueblo, como sujeto
colectivo.

–¿Quinta generación, profesor?

–La generación de la batalla de ideas, para usar una expresión que Fidel
utiliza desde hace muchísimos años. La generación que entró a la vida
política a comienzos del siglo XXI. Lo de Elián movilizó a muchos
jóvenes, a muchos estudiantes.

–Claro, esa historia es exactamente del año 2000. Elián González tenía
seis años y su madre lo sacó de Cuba en una balsa, pero ella murió en el
camino y su padre, que había quedado en Cuba, reclamó la devolución del
chico a los Estados Unidos.

–Fue una enorme batalla. Bien, vuelvo al comentario inicial sobre las
generaciones y su actuación en la construcción de consensos políticos:
esas cinco generaciones todavía estamos participando. Por el orden
lógico natural de las cosas, una generación histórica está terminando su
ciclo político y la generación guevarista está en un intermedio. No se
nos mira como el relevo. Para mí, el peso mayor de la actualización va a
recaer en las otras tres generaciones: la de la institucionalización, la
del período especial y la nueva, que ya lleva como mínimo diez años
haciendo política. Quienes estudian las juventudes cubanas plantean que
hay una inversión de prioridades. Han descubierto que hoy están primero
la formación profesional y la familia y recién después viene el proyecto
social. Antes era al revés: el proyecto social venía primero. Pero no
cerremos todo allí. La investigadora María Isabel Domínguez plantea que
cuando se indaga por las identidades prepondera el sentido de
pertenencia. Tienen identidad nacional: "Soy cubano", dicen. Ojalá que
se identificaran mejor como latinoamericanos nacidos en Cuba, pero ése
es mi gusto, ¿no? Lo cierto es que antes de definirse como mujeres,
campesinos o lo que fuera, señalan un territorio: Cuba. A veces hay
desconfianza, pero no se tiene en cuenta que también esa generación
participó de una discusión sobre los lineamientos de la que fueron parte
siete millones de cubanos. Vuelvo al tema de los consensos. Cuando
hablamos de un socialismo próspero y sustentable, ¿qué van a entender
estas generaciones por prosperidad?

–¿Qué van a entender?

–Lo veremos. Insisto: no hablo con desconfianza, sino con la idea de que
el futuro no está cerrado, entre otras cosas por el peso que tiene la
participación. La participación es uno de los grandes consensos actuales
de la sociedad cubana. En la primera elección popular –las elecciones
generales de 2012/13–, un 85 por ciento de los ciudadanos ejercitó su
derecho al voto. Y el voto es voluntario, lo cual implica que hay una
gran masa de gente comprometida con el proceso de actualización. Así
como hay población económicamente activa, hay población políticamente
activa. Son cubanos que participan de distintas maneras y muchas veces
desde muy jóvenes, en organizaciones estudiantiles. Yo tengo confianza
en que el escenario más probable sea que la revolución siga contando con
el consenso y con el tiempo necesario para redefinir el futuro. En esa
lógica elevar el nivel de la participación y la calidad de ella es
importante. En Cuba hay muchos canales de participación ciudadana. Votan
los que tienen de 16 para arriba, pero no sólo se participa votando. Es
necesario crear mecanismos institucionales para incrementar la
participación en la toma de decisiones.

–Y en una dinámica de ensayo-error, ¿quién tendrá la legitimidad de
señalar qué es error y qué no?

–La calificación de cuál es el error tiene que ser colectiva. Esto lleva
anexo un mayor proceso de descentralización. Creo que a la planificación
y al plan hay que mantenerlos. Pero esa planificación tiene que tener un
nivel mayor de descentralización y un mayor nivel de democratización
para el debate. Discutamos la participación de los trabajadores en las
empresas estatales. No quitemos responsabilidad a los administradores,
pero reactivemos el movimiento sindical. Que los estudiantes tengan
mayor participación. En una sociedad compleja no pretenderás que todo se
realice por grandes discusiones nacionales. No basta. Y tampoco buscarás
que nada de lo que ocurra deje de interactuar con los tiempos políticos.

–Y está el mundo, que sigue andando.

–La revolución es lo que es hoy (tal vez no lo que hubiéramos querido,
pero así es) porque forma parte de una revolución inconclusa, en proceso
o en de-sarrollo, de América latina y del Caribe. Como hoy el entorno es
favorable a Cuba, toda la actualización se va desarrollando dentro de un
contexto favorable.

–¿Qué es exactamente lo favorable?

–Acciones como las del nuevo gobierno mexicano, de reestructurar la
deuda. La transformación de Brasil en el primer inversor privado. El
entorno global importa mucho. Evidentemente uno de los problemas
permanentes planteados a lo largo de la nación cubana –ahora hablo de la
historia de la nación y no de la historia de la revolución– es cómo
interactuar entre una pequeña isla que primero quiso ser independiente y
después quiso ser socialista frente a una potencia que tiene un proyecto
radicalmente opuesto: la dependencia, e incluso en algún momento la
anexión. Allí importan el nuevo papel de China, esta posición de Rusia
en el mundo, la eventual ampliación del grupo Brics, de Brasil, Rusia,
India, China y Sudáfrica. ¿Se sumarán la Argentina y otros países? Si
ese grupo se amplía y profundiza su labor, mejor para Cuba. El país
avanzó muchísimo en relación con América latina y el Caribe. Hoy
mantiene dentro de la región las mejores relaciones históricas no sólo
en la revolución, sino en toda su historia: Celac, Caricom, Alba, visita
de Estado del presidente mexicano al comienzo del mandato. Cuba es una
isla, pero no una ínsula. No vive en una campana neumática. Para mí es
importante que cuando hablemos del futuro posible lo miremos asociado a
los futuribles de lo que va a pasar en América latina, en el Caribe, en
las relaciones de los Estados Unidos, en el mundo multipolar que se está
construyendo, en la apuesta a una América latina unida y a un mundo
multipolar. Ojalá logremos evitar que no se vuelvan a dar perniciosas
reconcentraciones económicas que en un momento determinado puedan
provocar trastornos políticos y sociales.

martin.granovsky@gmail.com

Source: "Página/12 :: El mundo :: "Cuba es una isla, no una ínsula"" -
http://www.pagina12.com.ar/diario/elmundo/4-247557-2014-06-01.html

En tres años se transfirieron a Cuba 18.000 millones de dólares - Venezuela

En tres años se transfirieron a Cuba 18.000 millones de dólares

El dinero fluyó entre préstamos, donaciones e inversiones

FRANK LÓPEZ BALLESTEROS | EL UNIVERSAL

domingo 1 de junio de 2014 12:00 AM



Si Cuba no ha visto naufragar su economía en la última década se debió

exclusivamente a los aportes directos del Gobierno de Venezuela, que

solo en tres años transfirió a la isla unos 18 mil millones de dólares,

entre préstamos, inversiones o donaciones.



El gobierno del finado presidente Hugo Chávez, y ahora el de Nicolás

Maduro, nunca ha dado detalles de esas erogaciones sin control, pero

poco a poco los datos oficiales de Caracas y La Habana permiten

presentar un estimado de lo que para Venezuela ha representado la

alianza con esa nación.



Entre 2008 y 2011 hubo una transferencia estimada de recursos

financieros, préstamos e inversiones de Venezuela a Cuba por unos $18

mil millones donde buena parte se ha ido en pago de servicios y la

onerosa filantropía bolivariana.



El monto proviene de cálculos recopilados en una investigación de la

Asociación para el Estudio de la Economía Cubana (ASCE), con sede en

Estados Unidos, donde se tomaron en cuenta estadísticas oficiales de la

isla.



"Cuánto es deuda y cuanto es transferencia (regalo) no lo sabemos. La

impresión es que casi todo es transferencia y si hay deuda tiene

condiciones muy favorables", explicaba el autor del estudio, el doctor

en economía Luis R. Luis, miembro del directorio de la ASCE.



Los flujos financieros a Cuba hasta 2013 provienen en su gran mayoría de

Venezuela, pero se desconoce la composición exacta de los mismos. "Algo

debía ser deuda pero las cifras no la muestran", dice Luis.



Un documento oficial de la Unión Europea reveló los 31 millardos de

dólares de deuda externa cubana al 2008, donde aparecía Venezuela como

el principal y primer acreedor de la isla con $11.4 millardos.



Ambos países tienen un convenio desde 2003 mediante el cual Cuba presta

servicios médicos y sociales al país y esto se paga con el envío de unos

100 mil barriles de petróleo diarios. No obstante, desde hace una década

Venezuela es el mayor socio comercial de ese país.



Unos 44.800 cubanos están prestando servicios en las misiones sociales

que comenzaron en 2003, según la última cifra oficial reportada en 2012,

pero fuentes revelan que la llegada de personal viene en descenso. Si se

toma en cuenta que Venezuela paga a Cuba parte de sus servicios de

profesionales con crudo, en 2013 el Gobierno habría sufragado en

promedio 91.000 dólares por cada persona, 7.600 dólares al mes.



Trampolín verde



Después de 2011 continuó yendo petróleo a Cuba pero los números de la

isla indican que el valor de los servicios de médicos, maestros o

asesores hacia Venezuela son mucho mayores que el valor del petróleo.



En 2012, siempre de acuerdo con cifras oficiales de Cuba, este país tuvo

un superávit de $6 mil millones en su comercio total con Venezuela. "De

aquí que no se acumula deuda y pudieran estar reduciendo rápidamente

alguna deuda que exista", señala el doctor Luis.



En todo caso, lo importante no es la deuda sino el hecho que Venezuela

envía petróleo por el cual Cuba paga con servicios evaluados a precios

altos.



Para Luis, los datos oficiales dejan ver que entre 2012 al 2013 estas

transferencias se han evaporado y lo que hay principalmente es el canje

de servicios cubanos por petróleo.



De acuerdo con estimados que realizó el economista cubano Carmelo Mesa

Lago, basado en cifras de la Comisión Económica para América Latina

(Cepal), y en estadísticas de la isla, Venezuela desembolsó $5,6

millardos en 2008, para el pago de médicos, enfermeros y otros

profesionales antillanos.



Por otro lado, de los flujos de la banca internacional se desprende que

Cuba ha obtenido recursos financieros netos de Venezuela hasta el 2011.



"¿Son estos préstamos o transferencias?", se pregunta Luis. "Ya que Cuba

no indica la existencia de deuda se debe suponer que son transferencias

o una donación".



Un dato oficial ayuda a responder. Hasta 2011, 70% del Fondo para la

Cooperación Internacional del Banco de Desarrollo de Venezuela (Bandes)

se destinó a "apoyar" al gobierno cubano para sufragar programas entre

ambos países.



Cuba, con una deuda de $1.193 millones al Bandes según se desprende de

un reporte de la entidad al que accedió El Universal, es el país que más

compromisos mantiene, sin conocerse bajo qué condiciones se acordaron

los llamados "préstamos solidarios".



Source: "En tres años se transfirieron a Cuba 18.000 millones de dólares

- Nacional y Política" -

http://www.eluniversal.com/nacional-y-politica/140601/en-tres-anos-se-transfirieron-a-cuba-18000-millones-de-dolares

En tres años se transfirieron a Cuba 18.000 millones de dólares - Venezuela

En tres años se transfirieron a Cuba 18.000 millones de dólares
El dinero fluyó entre préstamos, donaciones e inversiones
FRANK LÓPEZ BALLESTEROS | EL UNIVERSAL
domingo 1 de junio de 2014 12:00 AM

Si Cuba no ha visto naufragar su economía en la última década se debió
exclusivamente a los aportes directos del Gobierno de Venezuela, que
solo en tres años transfirió a la isla unos 18 mil millones de dólares,
entre préstamos, inversiones o donaciones.

El gobierno del finado presidente Hugo Chávez, y ahora el de Nicolás
Maduro, nunca ha dado detalles de esas erogaciones sin control, pero
poco a poco los datos oficiales de Caracas y La Habana permiten
presentar un estimado de lo que para Venezuela ha representado la
alianza con esa nación.

Entre 2008 y 2011 hubo una transferencia estimada de recursos
financieros, préstamos e inversiones de Venezuela a Cuba por unos $18
mil millones donde buena parte se ha ido en pago de servicios y la
onerosa filantropía bolivariana.

El monto proviene de cálculos recopilados en una investigación de la
Asociación para el Estudio de la Economía Cubana (ASCE), con sede en
Estados Unidos, donde se tomaron en cuenta estadísticas oficiales de la
isla.

"Cuánto es deuda y cuanto es transferencia (regalo) no lo sabemos. La
impresión es que casi todo es transferencia y si hay deuda tiene
condiciones muy favorables", explicaba el autor del estudio, el doctor
en economía Luis R. Luis, miembro del directorio de la ASCE.

Los flujos financieros a Cuba hasta 2013 provienen en su gran mayoría de
Venezuela, pero se desconoce la composición exacta de los mismos. "Algo
debía ser deuda pero las cifras no la muestran", dice Luis.

Un documento oficial de la Unión Europea reveló los 31 millardos de
dólares de deuda externa cubana al 2008, donde aparecía Venezuela como
el principal y primer acreedor de la isla con $11.4 millardos.

Ambos países tienen un convenio desde 2003 mediante el cual Cuba presta
servicios médicos y sociales al país y esto se paga con el envío de unos
100 mil barriles de petróleo diarios. No obstante, desde hace una década
Venezuela es el mayor socio comercial de ese país.

Unos 44.800 cubanos están prestando servicios en las misiones sociales
que comenzaron en 2003, según la última cifra oficial reportada en 2012,
pero fuentes revelan que la llegada de personal viene en descenso. Si se
toma en cuenta que Venezuela paga a Cuba parte de sus servicios de
profesionales con crudo, en 2013 el Gobierno habría sufragado en
promedio 91.000 dólares por cada persona, 7.600 dólares al mes.

Trampolín verde

Después de 2011 continuó yendo petróleo a Cuba pero los números de la
isla indican que el valor de los servicios de médicos, maestros o
asesores hacia Venezuela son mucho mayores que el valor del petróleo.

En 2012, siempre de acuerdo con cifras oficiales de Cuba, este país tuvo
un superávit de $6 mil millones en su comercio total con Venezuela. "De
aquí que no se acumula deuda y pudieran estar reduciendo rápidamente
alguna deuda que exista", señala el doctor Luis.

En todo caso, lo importante no es la deuda sino el hecho que Venezuela
envía petróleo por el cual Cuba paga con servicios evaluados a precios
altos.

Para Luis, los datos oficiales dejan ver que entre 2012 al 2013 estas
transferencias se han evaporado y lo que hay principalmente es el canje
de servicios cubanos por petróleo.

De acuerdo con estimados que realizó el economista cubano Carmelo Mesa
Lago, basado en cifras de la Comisión Económica para América Latina
(Cepal), y en estadísticas de la isla, Venezuela desembolsó $5,6
millardos en 2008, para el pago de médicos, enfermeros y otros
profesionales antillanos.

Por otro lado, de los flujos de la banca internacional se desprende que
Cuba ha obtenido recursos financieros netos de Venezuela hasta el 2011.

"¿Son estos préstamos o transferencias?", se pregunta Luis. "Ya que Cuba
no indica la existencia de deuda se debe suponer que son transferencias
o una donación".

Un dato oficial ayuda a responder. Hasta 2011, 70% del Fondo para la
Cooperación Internacional del Banco de Desarrollo de Venezuela (Bandes)
se destinó a "apoyar" al gobierno cubano para sufragar programas entre
ambos países.

Cuba, con una deuda de $1.193 millones al Bandes según se desprende de
un reporte de la entidad al que accedió El Universal, es el país que más
compromisos mantiene, sin conocerse bajo qué condiciones se acordaron
los llamados "préstamos solidarios".

Source: "En tres años se transfirieron a Cuba 18.000 millones de dólares
- Nacional y Política" -
http://www.eluniversal.com/nacional-y-politica/140601/en-tres-anos-se-transfirieron-a-cuba-18000-millones-de-dolares

Persisten serios problemas de vivienda en Cuba

Publicado el domingo, 06.01.14



Persisten serios problemas de vivienda en Cuba

NORA GAMEZ TORRES

NGAMEZTORRES@ELNUEVOHERALD.COM



Más de dos millones y medio de personas en Cuba no tienen acceso a agua

potable dentro de sus casas, según datos del censo de población del 2012

publicados por la Oficina Nacional de Estadísticas e Información (ONEI),

que reflejan el persistente problema de la vivienda en la isla.



Según el reporte, todavía existen en Cuba 19,095 habitaciones de

cuartería en solares o ciudadelas; 86,281 bohíos construidos "con

paredes exteriores de yagua o tabla de palma y techo de guano"; 12,426

viviendas improvisadas "con materiales no adecuados o de desechos como

cartones, planchas metálicas, fibrocemento u otros", así como 1,718

viviendas móviles (barcos, botes, vagones de ferrocarril, tráilers,

contenedores) o fuera de toda clasificación como "cuevas" y "carpas de

lona". En total, suman más de 108,000 viviendas precarias.



Pero la precariedad puede ser mayor, si se considera que más de dos

millones y medio de personas tienen acceso al agua por tubería fuera de

sus viviendas y otros 223,226 hogares tienen baño o ducha fuera del

inmueble.



Además, solo alrededor de la mitad de todas las casas y apartamentos

tiene techo de placa u hormigón, lo que apunta a la alta vulnerabilidad

de las construcciones restantes ante el embate de eventos climáticos.

Los huracanes Ike y Gustav en el 2008 dañaron más de medio millón de

viviendas mientras que tras el paso del huracán Sandy en el 2012, más de

211,000 fueron afectadas, según un reporte de la ONU.



En el 2009, funcionarios del Instituto Nacional de la Vivienda

informaron que el 43% de las viviendas en Cuba se encontraban en estado

"malo" o "regular."



Por otra parte, el censo también halló una disminución en el número de

personas por "unidades de alojamiento", de 3.16 en el censo del 2002 a

2.87 personas en el estudio actual. El indicador "unidades de

alojamiento" incluye viviendas particulares, pero también asilos,

orfanatos y locales de trabajo adaptados para dar albergue a trabajadores.



La disminución fue rápidamente atribuida por especialistas de la ONEI,

citados en el diario oficial Granma, a un crecimiento en la construcción

de viviendas, que supuestamente fue superior al de la población.



Pero el economista Carmelo Mesa Lago, nominado al premio Príncipe de

Asturias este año, ha documentado en su libro Cuba en la era de Raúl

Castro el creciente déficit habitacional —que estima en alrededor de un

millón— así como la caída en la edificación anual de viviendas. Según

Mesa Lago, la construcción de viviendas desde 1989 hasta el 2011 cayó en

un 48%. Ese año, apenas se construyeron 32,540. La emigración también

incide en la disminución de estas tasas de ocupación, pues evidentemente

menos personas residen en los inmuebles.



Otro aspecto interesante que revela el censo es el impacto social del

desmantelamiento de la industria azucarera que comenzó a partir del

2002, con el cierre de 71 centrales. Justo ese año, el censo

contabilizaba 3,629 caseríos o bateyes, con menos de 200 habitantes.

Estos caseríos usualmente se encontraban alrededor de centrales

azucareros. Una década después alrededor de 200 parecen haber

desaparecido pues el número se redujo a 3,442.



NATALIDAD Y CRECIMIENTO POBLACIONAL



Las tasas de crecimiento poblacional reportadas en los censos cubanos ha

tenido saldo negativo en tres períodos históricos: en 1899, justo

después de la guerra de independencia que inició en 1895; en 1980 tras

el éxodo del Mariel, y en varios años a partir de 2006, incluido el año

censal del 2012.



El saldo negativo significa que no nacen suficientes personas para

"compensar" el número de las que fallecen o emigran.



Cuba tiene una estructura poblacional que se corresponde con la de

países que han experimentado procesos de modernización. Esta se

caracteriza por una baja natalidad y un alto índice de envejecimiento

poblacional. En el caso cubano, el 18% de la población tiene más de 60

años. Pero las causas del bajo crecimiento poblacional no pueden

atribuirse solamente al proceso de transición demográfica típico de

países con alto desarrollo y alta incorporación de la mujer al trabajo.



El tema ha generado un debate entre activistas y periodistas cubanas que

se han quejado de que la prensa y los funcionarios de la ONEI han

insistido en la baja natalidad como causa principal de este fenómeno,

sin mencionar la emigración ni la profunda crisis económica que ha

llevado a muchas mujeres a postergar, limitar o incluso renunciar a

tener hijos.



En un gesto inusual, la periodista y activista feminista Lirians

Gordillo envió una carta abierta dirigida al Instituto Cubano de Radio y

Televisión (ICRT) para quejarse del tratamiento del tema en un reportaje

transmitido en el Noticiero Nacional y que iniciaba afirmando: "Tener un

hijo ha de ser la mayor aspiración de una pareja".



La periodista Helen Hormilla también circuló por las redes sociales un

artículo en el que decía estar "harta de escuchar por los medios

cubanos, en boca de periodistas, especialistas y hasta de altos

dirigentes de la nación, que las mujeres somos responsables por la baja

fecundidad del país". Hormilla señala que durante años algunos

demógrafos habían estado advirtiendo sobre la emigración de mujeres

jóvenes en edad fértil. La periodista llamó además a defender el derecho

al aborto como una conquista de las mujeres cubanas.



El fenómeno que funcionarios y periodistas oficiales prefieren omitir en

los análisis del censo es la emigración. Entre el 2000 y el 2006,

emigraron 226,078 personas, el número más grande desde 1960, según datos

recogidos por Jesús Aja Díaz, profesor del Centro de Estudios de

Migraciones Internacionales de la Universidad de La Habana. De acuerdo

con los datos de la Oficina del Censo de Estados Unidos, en el año 2010

se registraban en el país más de 1,800,000 personas de origen cubano,

cifra solo superada por la población de La Habana.



Y la tendencia es al aumento creciente de la emigración de cubanos hacia

Estados Unidos y otros países—en cifras que van desde un cuarto a medio

millón de personas en una década—si no cambia significativamente la

situación económica y política de la isla, según plantea el profesor

Jorge Duany, director del Centro de Estudios Cubanos de la Universidad

Internacional de la Florida, en su libro Blurred Borders: Transnational

Migration between the Hispanic Caribbean and the United States.



LOS PROBLEMAS DEL CENSO



Mesa Lago y otros académicos han demostrado cómo ciertas estadísticas e

indicadores económicos como el PIB se "sobreestiman" en Cuba al

manipularse el modo en que son evaluados. Pero la metodología del censo

tiene otras limitaciones.



Según Sergio Díaz-Briquets, consultor y demógrafo experto en el tema de

la vivienda en Cuba, el principal problema de los censos cubanos no es

la distorsión o tergiversación de los datos, sino su presentación. "Cada

vez varía el tipo de información y las tablas que aparecen, de modo que

es muy difícil cruzar variables o hacer apreciaciones".



Los investigadores también se quejan de las variaciones de los

indicadores y el acceso tardío a los datos finales, que se presentan

luego de dos o tres años. Quienes intentan acceder a la página web de la

ONEI también se encuentran con enlaces que, casualmente, no funcionan,

como el correspondiente a la tabla de "Tenencia de equipos domésticos".



Esto puede estar relacionado con otro de los problemas metodológicos de

los censos cubanos: el subregistro de datos. Es muy probable que el

número de electrodomésticos reportado sea inferior a la realidad. En un

país donde los ciudadanos son recelosos de las investigaciones

estatales, muchos no mencionaron u escondieron computadoras u otros

objetos adquiridos de manera ilegal o informal. Según datos del 2011,

existían 1,315,100 líneas telefónica móviles. No se puede saber, sin

embargo, cuántos teléfonos celulares se reportaron en el censo pues la

información no está disponible.



El hecho de que muchos datos dependen de las respuestas que dan los

entrevistados debe ser tomado en cuenta también a la hora de interpretar

los datos. Por ejemplo, el estudio constató la tendencia a la

disminución de los porcentajes de población blanca y negra. En el censo

anterior estas cifras se ubicaban en 65% y en 10.1%, respectivamente. El

conteo del 2012 encontró que la población blanca disminuyó a 64.1% y la

negra a un 9.3%. Al mismo tiempo, la población mestiza pasó del 24.9% al

26.6%, lo cual fue atribuido en la prensa cubana a una tendencia

creciente al mestizaje.



Aunque la hipótesis es plausible, también hay que considerar otros

factores como la mayor emigración de población blanca o incluso el

racismo todavía existente en Cuba, que puede presionar a personas de la

raza negra a declararse como mestizos.



A simple vista, el cuestionario concibe a la familia a partir del modelo

vertical y patriarcal de poder predominante en Cuba, al mantener el

indicador "jefe del hogar" para designar "a la persona que todos le

consultan las decisiones a tomar o que tiene el mayor peso en ellas". En

Estados Unidos se desechó esa terminología en 1980, por considerarla

"inapropiada", si se toman en cuenta los cambios sociales en las

dinámicas hogareñas, sobre todo en la repartición de responsabilidades.



Sin embargo, como demuestran las protestas de Gordillo y Hormilla, este

censo se realizó en un contexto donde las voces críticas se han

multiplicado dentro de la isla, incluso dentro de sectores que no se

consideran opositores. Desde su implementación, varios académicos,

activistas y blogueros no vinculados a la oposición criticaron el censo

por no desagregar estadísticas por razas. Asimismo el censo reciente fue

tachado de "homofóbico" por no considerar las uniones entre personas del

mismo sexo.



Puede seguir a Nora Gámez Torres en Twitter: @ngameztorres



Source:

http://www.elnuevoherald.com/2014/06/01/1761854/persisten-serios-problemas-de.html

Persisten serios problemas de vivienda en Cuba

Publicado el domingo, 06.01.14

Persisten serios problemas de vivienda en Cuba
NORA GAMEZ TORRES
NGAMEZTORRES@ELNUEVOHERALD.COM

Más de dos millones y medio de personas en Cuba no tienen acceso a agua
potable dentro de sus casas, según datos del censo de población del 2012
publicados por la Oficina Nacional de Estadísticas e Información (ONEI),
que reflejan el persistente problema de la vivienda en la isla.

Según el reporte, todavía existen en Cuba 19,095 habitaciones de
cuartería en solares o ciudadelas; 86,281 bohíos construidos "con
paredes exteriores de yagua o tabla de palma y techo de guano"; 12,426
viviendas improvisadas "con materiales no adecuados o de desechos como
cartones, planchas metálicas, fibrocemento u otros", así como 1,718
viviendas móviles (barcos, botes, vagones de ferrocarril, tráilers,
contenedores) o fuera de toda clasificación como "cuevas" y "carpas de
lona". En total, suman más de 108,000 viviendas precarias.

Pero la precariedad puede ser mayor, si se considera que más de dos
millones y medio de personas tienen acceso al agua por tubería fuera de
sus viviendas y otros 223,226 hogares tienen baño o ducha fuera del
inmueble.

Además, solo alrededor de la mitad de todas las casas y apartamentos
tiene techo de placa u hormigón, lo que apunta a la alta vulnerabilidad
de las construcciones restantes ante el embate de eventos climáticos.
Los huracanes Ike y Gustav en el 2008 dañaron más de medio millón de
viviendas mientras que tras el paso del huracán Sandy en el 2012, más de
211,000 fueron afectadas, según un reporte de la ONU.

En el 2009, funcionarios del Instituto Nacional de la Vivienda
informaron que el 43% de las viviendas en Cuba se encontraban en estado
"malo" o "regular."

Por otra parte, el censo también halló una disminución en el número de
personas por "unidades de alojamiento", de 3.16 en el censo del 2002 a
2.87 personas en el estudio actual. El indicador "unidades de
alojamiento" incluye viviendas particulares, pero también asilos,
orfanatos y locales de trabajo adaptados para dar albergue a trabajadores.

La disminución fue rápidamente atribuida por especialistas de la ONEI,
citados en el diario oficial Granma, a un crecimiento en la construcción
de viviendas, que supuestamente fue superior al de la población.

Pero el economista Carmelo Mesa Lago, nominado al premio Príncipe de
Asturias este año, ha documentado en su libro Cuba en la era de Raúl
Castro el creciente déficit habitacional —que estima en alrededor de un
millón— así como la caída en la edificación anual de viviendas. Según
Mesa Lago, la construcción de viviendas desde 1989 hasta el 2011 cayó en
un 48%. Ese año, apenas se construyeron 32,540. La emigración también
incide en la disminución de estas tasas de ocupación, pues evidentemente
menos personas residen en los inmuebles.

Otro aspecto interesante que revela el censo es el impacto social del
desmantelamiento de la industria azucarera que comenzó a partir del
2002, con el cierre de 71 centrales. Justo ese año, el censo
contabilizaba 3,629 caseríos o bateyes, con menos de 200 habitantes.
Estos caseríos usualmente se encontraban alrededor de centrales
azucareros. Una década después alrededor de 200 parecen haber
desaparecido pues el número se redujo a 3,442.

NATALIDAD Y CRECIMIENTO POBLACIONAL

Las tasas de crecimiento poblacional reportadas en los censos cubanos ha
tenido saldo negativo en tres períodos históricos: en 1899, justo
después de la guerra de independencia que inició en 1895; en 1980 tras
el éxodo del Mariel, y en varios años a partir de 2006, incluido el año
censal del 2012.

El saldo negativo significa que no nacen suficientes personas para
"compensar" el número de las que fallecen o emigran.

Cuba tiene una estructura poblacional que se corresponde con la de
países que han experimentado procesos de modernización. Esta se
caracteriza por una baja natalidad y un alto índice de envejecimiento
poblacional. En el caso cubano, el 18% de la población tiene más de 60
años. Pero las causas del bajo crecimiento poblacional no pueden
atribuirse solamente al proceso de transición demográfica típico de
países con alto desarrollo y alta incorporación de la mujer al trabajo.

El tema ha generado un debate entre activistas y periodistas cubanas que
se han quejado de que la prensa y los funcionarios de la ONEI han
insistido en la baja natalidad como causa principal de este fenómeno,
sin mencionar la emigración ni la profunda crisis económica que ha
llevado a muchas mujeres a postergar, limitar o incluso renunciar a
tener hijos.

En un gesto inusual, la periodista y activista feminista Lirians
Gordillo envió una carta abierta dirigida al Instituto Cubano de Radio y
Televisión (ICRT) para quejarse del tratamiento del tema en un reportaje
transmitido en el Noticiero Nacional y que iniciaba afirmando: "Tener un
hijo ha de ser la mayor aspiración de una pareja".

La periodista Helen Hormilla también circuló por las redes sociales un
artículo en el que decía estar "harta de escuchar por los medios
cubanos, en boca de periodistas, especialistas y hasta de altos
dirigentes de la nación, que las mujeres somos responsables por la baja
fecundidad del país". Hormilla señala que durante años algunos
demógrafos habían estado advirtiendo sobre la emigración de mujeres
jóvenes en edad fértil. La periodista llamó además a defender el derecho
al aborto como una conquista de las mujeres cubanas.

El fenómeno que funcionarios y periodistas oficiales prefieren omitir en
los análisis del censo es la emigración. Entre el 2000 y el 2006,
emigraron 226,078 personas, el número más grande desde 1960, según datos
recogidos por Jesús Aja Díaz, profesor del Centro de Estudios de
Migraciones Internacionales de la Universidad de La Habana. De acuerdo
con los datos de la Oficina del Censo de Estados Unidos, en el año 2010
se registraban en el país más de 1,800,000 personas de origen cubano,
cifra solo superada por la población de La Habana.

Y la tendencia es al aumento creciente de la emigración de cubanos hacia
Estados Unidos y otros países—en cifras que van desde un cuarto a medio
millón de personas en una década—si no cambia significativamente la
situación económica y política de la isla, según plantea el profesor
Jorge Duany, director del Centro de Estudios Cubanos de la Universidad
Internacional de la Florida, en su libro Blurred Borders: Transnational
Migration between the Hispanic Caribbean and the United States.

LOS PROBLEMAS DEL CENSO

Mesa Lago y otros académicos han demostrado cómo ciertas estadísticas e
indicadores económicos como el PIB se "sobreestiman" en Cuba al
manipularse el modo en que son evaluados. Pero la metodología del censo
tiene otras limitaciones.

Según Sergio Díaz-Briquets, consultor y demógrafo experto en el tema de
la vivienda en Cuba, el principal problema de los censos cubanos no es
la distorsión o tergiversación de los datos, sino su presentación. "Cada
vez varía el tipo de información y las tablas que aparecen, de modo que
es muy difícil cruzar variables o hacer apreciaciones".

Los investigadores también se quejan de las variaciones de los
indicadores y el acceso tardío a los datos finales, que se presentan
luego de dos o tres años. Quienes intentan acceder a la página web de la
ONEI también se encuentran con enlaces que, casualmente, no funcionan,
como el correspondiente a la tabla de "Tenencia de equipos domésticos".

Esto puede estar relacionado con otro de los problemas metodológicos de
los censos cubanos: el subregistro de datos. Es muy probable que el
número de electrodomésticos reportado sea inferior a la realidad. En un
país donde los ciudadanos son recelosos de las investigaciones
estatales, muchos no mencionaron u escondieron computadoras u otros
objetos adquiridos de manera ilegal o informal. Según datos del 2011,
existían 1,315,100 líneas telefónica móviles. No se puede saber, sin
embargo, cuántos teléfonos celulares se reportaron en el censo pues la
información no está disponible.

El hecho de que muchos datos dependen de las respuestas que dan los
entrevistados debe ser tomado en cuenta también a la hora de interpretar
los datos. Por ejemplo, el estudio constató la tendencia a la
disminución de los porcentajes de población blanca y negra. En el censo
anterior estas cifras se ubicaban en 65% y en 10.1%, respectivamente. El
conteo del 2012 encontró que la población blanca disminuyó a 64.1% y la
negra a un 9.3%. Al mismo tiempo, la población mestiza pasó del 24.9% al
26.6%, lo cual fue atribuido en la prensa cubana a una tendencia
creciente al mestizaje.

Aunque la hipótesis es plausible, también hay que considerar otros
factores como la mayor emigración de población blanca o incluso el
racismo todavía existente en Cuba, que puede presionar a personas de la
raza negra a declararse como mestizos.

A simple vista, el cuestionario concibe a la familia a partir del modelo
vertical y patriarcal de poder predominante en Cuba, al mantener el
indicador "jefe del hogar" para designar "a la persona que todos le
consultan las decisiones a tomar o que tiene el mayor peso en ellas". En
Estados Unidos se desechó esa terminología en 1980, por considerarla
"inapropiada", si se toman en cuenta los cambios sociales en las
dinámicas hogareñas, sobre todo en la repartición de responsabilidades.

Sin embargo, como demuestran las protestas de Gordillo y Hormilla, este
censo se realizó en un contexto donde las voces críticas se han
multiplicado dentro de la isla, incluso dentro de sectores que no se
consideran opositores. Desde su implementación, varios académicos,
activistas y blogueros no vinculados a la oposición criticaron el censo
por no desagregar estadísticas por razas. Asimismo el censo reciente fue
tachado de "homofóbico" por no considerar las uniones entre personas del
mismo sexo.

Puede seguir a Nora Gámez Torres en Twitter: @ngameztorres

Source:
http://www.elnuevoherald.com/2014/06/01/1761854/persisten-serios-problemas-de.html

The Free Territory of Skype, Forbidden In Cuba

Yoani Sanchez - Award-winning Cuban blogger



The Free Territory of Skype, Forbidden In Cuba

Posted: 05/31/2014 7:19 pm EDT Updated: 05/31/2014 7:59 pm EDT Print Article



An article has been added to the saga against information technologies

maintained by the official press. Last Thursday a report against phone

fraud left many Juventude Rebelde (Rebel Youth) readers feeling that

cellphones are a source of endless problems. To the barrage of

accusations about the destabilizing plans that arrive via text messages,

and the collapse of networks caused by titles that travel from one

cellphone to another, we can now add the "personal profit" of those who

use tricks to pay less for a call or for a text message abroad.



Every crime of fraud or embezzlement is legally and morally

contemptible. However, the context in which these infractions are

committed should be taken into account. We live under an absolute state

monopoly of telecommunications. The only phone company in the country,

ETECSA, has no competitors in its field and thus sets its prices much

higher than the tariffs common in the rest of the world. A one minute

call overseas costs the average worker about two days wages. With such a

large population having emigrated, it's easy to imagine the Island's

need to communicate with the rest of the world.



To this must be added the limited and scarce Internet access. Without

any new facilities for services such as Skype, many prefer to resort to

fraudulent practices rather than to give up calling other parts of the

world. Penalizing the offenders who resort to tricks like voice bypass

will not resolve the problem. I don't imagine a lady in her sixties,

with a son who emigrated, risks being fined for phone fraud when she can

pay barely pennies to call via the Internet. Pushing a population into

crime, and then condemning them for engaging in it, seems to me, at the

very least, pure cynicism.



Yoani Sánchez, Havana, 31 May 2014 | 14ymedio



Source: "The Free Territory of Skype, Forbidden In Cuba | Yoani Sanchez"

-

http://www.huffingtonpost.com/yoani-sanchez/the-free-territory-of-sky_b_5425087.html

The Free Territory of Skype, Forbidden In Cuba

Yoani Sanchez - Award-winning Cuban blogger

The Free Territory of Skype, Forbidden In Cuba
Posted: 05/31/2014 7:19 pm EDT Updated: 05/31/2014 7:59 pm EDT Print Article

An article has been added to the saga against information technologies
maintained by the official press. Last Thursday a report against phone
fraud left many Juventude Rebelde (Rebel Youth) readers feeling that
cellphones are a source of endless problems. To the barrage of
accusations about the destabilizing plans that arrive via text messages,
and the collapse of networks caused by titles that travel from one
cellphone to another, we can now add the "personal profit" of those who
use tricks to pay less for a call or for a text message abroad.

Every crime of fraud or embezzlement is legally and morally
contemptible. However, the context in which these infractions are
committed should be taken into account. We live under an absolute state
monopoly of telecommunications. The only phone company in the country,
ETECSA, has no competitors in its field and thus sets its prices much
higher than the tariffs common in the rest of the world. A one minute
call overseas costs the average worker about two days wages. With such a
large population having emigrated, it's easy to imagine the Island's
need to communicate with the rest of the world.

To this must be added the limited and scarce Internet access. Without
any new facilities for services such as Skype, many prefer to resort to
fraudulent practices rather than to give up calling other parts of the
world. Penalizing the offenders who resort to tricks like voice bypass
will not resolve the problem. I don't imagine a lady in her sixties,
with a son who emigrated, risks being fined for phone fraud when she can
pay barely pennies to call via the Internet. Pushing a population into
crime, and then condemning them for engaging in it, seems to me, at the
very least, pure cynicism.

Yoani Sánchez, Havana, 31 May 2014 | 14ymedio

Source: "The Free Territory of Skype, Forbidden In Cuba | Yoani Sanchez"
-
http://www.huffingtonpost.com/yoani-sanchez/the-free-territory-of-sky_b_5425087.html

Cuba’s Phone Co. Sings the Blues

Cuba's Phone Co. Sings the Blues

May 31, 2014

Fernando Ravsberg*



HAVANA TIMES – The socialist state telephone company, ETECSA, complains

about the competition from individuals "using the Internet as an

alternative route" to supplant "the role that corresponds to the

company" and "International Telephone Companies" bringing "heavy

financial losses."



It would be a good idea to put the managers of ETECSA in contact with

their counterparts around the world so they can explain to them how to

survive economically while charging less and facing competition from

Skype and all other avenues of communication through the Internet.



Of course ETECSA hints that its poor economic performance is due to

fraud "organized and implemented from abroad." In that way an

inefficient company is transformed by political magic into the victim of

Zunzuneo (the USAID false Twitter program for Cuba) and the plans of the

empire and the Miami Mafia that keep it from developing.



The advantage is that when the fault lies with the USA there is no need

to propose solutions because everything depends on Washington. No reason

to fire any higher up in the company because they are not responsible,

nor make changes in company policies since the problem comes from

abroad. Therefore, everything will remain unchanged until the end of the

blockade.



Source: "Cuba's Phone Co. Sings the Blues - Havana Times.org" -

http://www.havanatimes.org/?p=103995

Cuba’s Phone Co. Sings the Blues

Cuba's Phone Co. Sings the Blues
May 31, 2014
Fernando Ravsberg*

HAVANA TIMES – The socialist state telephone company, ETECSA, complains
about the competition from individuals "using the Internet as an
alternative route" to supplant "the role that corresponds to the
company" and "International Telephone Companies" bringing "heavy
financial losses."

It would be a good idea to put the managers of ETECSA in contact with
their counterparts around the world so they can explain to them how to
survive economically while charging less and facing competition from
Skype and all other avenues of communication through the Internet.

Of course ETECSA hints that its poor economic performance is due to
fraud "organized and implemented from abroad." In that way an
inefficient company is transformed by political magic into the victim of
Zunzuneo (the USAID false Twitter program for Cuba) and the plans of the
empire and the Miami Mafia that keep it from developing.

The advantage is that when the fault lies with the USA there is no need
to propose solutions because everything depends on Washington. No reason
to fire any higher up in the company because they are not responsible,
nor make changes in company policies since the problem comes from
abroad. Therefore, everything will remain unchanged until the end of the
blockade.

Source: "Cuba's Phone Co. Sings the Blues - Havana Times.org" -
http://www.havanatimes.org/?p=103995

NORIEGA - Chamber of crony capitalism sells out Cubans

NORIEGA: Chamber of crony capitalism sells out Cubans

U.S. trade concessions without regard for human rights would betray

principle

By Roger F. Noriega Friday, May 30, 2014



For the past 15 years, the Castro regime has sought to entice foreign

companies to Cuba by offering slave wages and stolen property. The cost

of doing business there is that you pay workers' salaries to the regime,

take the government as your business partner and agree to lobby against

the U.S. embargo.



As astonishing as it sounds, there are American businessmen who look

upon these woeful conditions and ask, "How do I get in on this?" U.S.

policy bars "trading with the enemy." People who have no particular

interest in changing "the enemy" set out to change U.S policy.



For example, U.S. Chamber of Commerce President Thomas J. Donohue, just

wrapped up a visit to Cuba, citing "evidence that we're seeing an

extraordinary expansion of free enterprise." Of course, that is utter

nonsense, demonstrating that Mr. Donohue has learned nothing since he

first hyped Fidel Castro's "reforms" 15 years ago.



According to the Heritage Foundation's Index of Economic Freedom 2014,

Cuba actually recorded "double-digit declines in business freedom and

investment freedom" in the past year. That is quite a feat, because only

North Korea ranks worse than Cuba among the 178 countries rated in the

annual Heritage study. If Mr. Donohue is interested in touting economic

freedom, almost literally the last people on the planet he should be

courting are cronies of the Castro dictatorship.



In recent weeks, several other groups have appealed for reform on Cuba —

not for reform in Cuba, but reform of U.S. policy. The New York-based

Council of the Americas issued a May 19 "Open Letter to President Obama"

recommending initiatives to support "independent economic activity." The

signers of this message include retired U.S. officials, most of whom, in

my personal experience, never showed the slightest interest in the cause

of freedom in Cuba when they were in a position to do something about

it. Many of the ideas they endorse for encouraging economic freedom have

some merit. However, the fatal flaw is their call for a dialogue that

would legitimize the regime that is an intractable obstacle to political

and economic liberty in Cuba.



"Giving oxygen to the Cuban government would mean that the United States

is turning its back on the Cuban people." That's how dissident leader

Berta Soler sized up the council's proposal. Dissident Manuel Cuesta

Morua assessed that the signers "don't know how things work here," and

questioned their failure to refer to human rights. "Given the reality

and the rules imposed by Castro, it would be impossible" for Cubans to

benefit from the initiatives recommended in the letter, according to

Jose Daniel Ferrer of Cuba's Patriotic Union.



The Chamber of Commerce trip and Council of the Americas letter come on

the heels of a February poll on Cuba policy released by a Washington

website committed to ending the U.S. embargo. For decades, these same

pundits sneered at U.S. policy, saying it was driven merely by crass

politics. Their monumental contribution to this debate is an appeal for

unilateral concessions to the Castro regime because of a poll. You can't

make this stuff up.



Three things these initiatives have in common is that they would benefit

the regime, they could end up hurting average Cubans, and they are being

offered by people who have no real stake in what happens on the island.

These pundits have a hunch that they know better than people with

knowledge, experience and family ties. With very few exceptions, they

don't know anyone on the island who will pay the price if the United

States clumsily helps the gasping regime catch its breath.



Of course, not everyone who cares about the Cuban people thinks the same

about how best to bring about change there. However, most draw the line

at concessions that would clearly benefit the regime without helping 11

million Cubans.



Then there's Charlie Crist — who, as governor of Florida, looked into

the eyes of Cuban exiles, heard their heartbreaking stories and maybe

wiped away a tear or two. In his bid to win his old job back, Mr. Crist

has flip-flopped on Cuba policy, pledging to confer and trade with the

Castro regime — playing the angles on an issue in which he knows lives

are at stake.



President Obama has relaxed some restrictions on family travel and cash

remittances. He has refused to make more concessions, though, unless the

regime makes meaningful changes in how it treats the Cuban people. Let's

hope he sticks to that simple, principled position.



Roger F. Noriega is a former U.S. ambassador to the Organization of

American States and assistant secretary of state for western hemisphere

affairs in the George W. Bush administration.



Source: "NORIEGA: Chamber of crony capitalism sells out Cubans -

Washington Times" -

http://www.washingtontimes.com/news/2014/may/30/noriega-selling-out-cubans/

NORIEGA - Chamber of crony capitalism sells out Cubans

NORIEGA: Chamber of crony capitalism sells out Cubans
U.S. trade concessions without regard for human rights would betray
principle
By Roger F. Noriega Friday, May 30, 2014

For the past 15 years, the Castro regime has sought to entice foreign
companies to Cuba by offering slave wages and stolen property. The cost
of doing business there is that you pay workers' salaries to the regime,
take the government as your business partner and agree to lobby against
the U.S. embargo.

As astonishing as it sounds, there are American businessmen who look
upon these woeful conditions and ask, "How do I get in on this?" U.S.
policy bars "trading with the enemy." People who have no particular
interest in changing "the enemy" set out to change U.S policy.

For example, U.S. Chamber of Commerce President Thomas J. Donohue, just
wrapped up a visit to Cuba, citing "evidence that we're seeing an
extraordinary expansion of free enterprise." Of course, that is utter
nonsense, demonstrating that Mr. Donohue has learned nothing since he
first hyped Fidel Castro's "reforms" 15 years ago.

According to the Heritage Foundation's Index of Economic Freedom 2014,
Cuba actually recorded "double-digit declines in business freedom and
investment freedom" in the past year. That is quite a feat, because only
North Korea ranks worse than Cuba among the 178 countries rated in the
annual Heritage study. If Mr. Donohue is interested in touting economic
freedom, almost literally the last people on the planet he should be
courting are cronies of the Castro dictatorship.

In recent weeks, several other groups have appealed for reform on Cuba —
not for reform in Cuba, but reform of U.S. policy. The New York-based
Council of the Americas issued a May 19 "Open Letter to President Obama"
recommending initiatives to support "independent economic activity." The
signers of this message include retired U.S. officials, most of whom, in
my personal experience, never showed the slightest interest in the cause
of freedom in Cuba when they were in a position to do something about
it. Many of the ideas they endorse for encouraging economic freedom have
some merit. However, the fatal flaw is their call for a dialogue that
would legitimize the regime that is an intractable obstacle to political
and economic liberty in Cuba.

"Giving oxygen to the Cuban government would mean that the United States
is turning its back on the Cuban people." That's how dissident leader
Berta Soler sized up the council's proposal. Dissident Manuel Cuesta
Morua assessed that the signers "don't know how things work here," and
questioned their failure to refer to human rights. "Given the reality
and the rules imposed by Castro, it would be impossible" for Cubans to
benefit from the initiatives recommended in the letter, according to
Jose Daniel Ferrer of Cuba's Patriotic Union.

The Chamber of Commerce trip and Council of the Americas letter come on
the heels of a February poll on Cuba policy released by a Washington
website committed to ending the U.S. embargo. For decades, these same
pundits sneered at U.S. policy, saying it was driven merely by crass
politics. Their monumental contribution to this debate is an appeal for
unilateral concessions to the Castro regime because of a poll. You can't
make this stuff up.

Three things these initiatives have in common is that they would benefit
the regime, they could end up hurting average Cubans, and they are being
offered by people who have no real stake in what happens on the island.
These pundits have a hunch that they know better than people with
knowledge, experience and family ties. With very few exceptions, they
don't know anyone on the island who will pay the price if the United
States clumsily helps the gasping regime catch its breath.

Of course, not everyone who cares about the Cuban people thinks the same
about how best to bring about change there. However, most draw the line
at concessions that would clearly benefit the regime without helping 11
million Cubans.

Then there's Charlie Crist — who, as governor of Florida, looked into
the eyes of Cuban exiles, heard their heartbreaking stories and maybe
wiped away a tear or two. In his bid to win his old job back, Mr. Crist
has flip-flopped on Cuba policy, pledging to confer and trade with the
Castro regime — playing the angles on an issue in which he knows lives
are at stake.

President Obama has relaxed some restrictions on family travel and cash
remittances. He has refused to make more concessions, though, unless the
regime makes meaningful changes in how it treats the Cuban people. Let's
hope he sticks to that simple, principled position.

Roger F. Noriega is a former U.S. ambassador to the Organization of
American States and assistant secretary of state for western hemisphere
affairs in the George W. Bush administration.

Source: "NORIEGA: Chamber of crony capitalism sells out Cubans -
Washington Times" -
http://www.washingtontimes.com/news/2014/may/30/noriega-selling-out-cubans/

Como dar una mala noticia y que usted no se entere

Prensa Latina, Cubadebate, Prensa



Como dar una mala noticia y que usted no se entere

El arte de desinformar no es solo practicar la censura sino también

minimizar la verdad

Redacción CE, Madrid | 31/05/2014 12:58 pm



La prensa oficial cubana, la única reconocida en la Isla, lleva décadas

censurando la información, pero eso le resultó relativamente fácil hasta

el surgimiento de internet. En lo que quienes pertenecen a esos medios

han tenido que trabajar un poco más es en la tergiversación, las medias

verdades y las casi mentiras. Aunque aquí tampoco se nota mucho esfuerzo

en la mayoría de los casos.

Hay una especie de cartilla, que se sigue al pie de la letra: destacar

lo que conviene; el resto se oculta o se limita a un par de líneas al

final; abusar de los eufemismos y prodigar adjetivos a diestra y

siniestra; recurrir a cualquier explicación, no importa lo inverosímil

que resulta, si es útil para no buscarse problemas; huir de las

comparaciones, sobre todo si se trata de cifras anteriores a 1959;

eludir datos precisos y cambiar la realidad por consignas.

Es una especie de juego de corto y pongo, donde el orden de los factores

sí altera el producto.

Las informaciones de la actual zafra azucarera no escapan a este ejercicio.

Este es un cable de Prensa Latina del 29 de mayor de 2014:

Continúa zafra cubana pese a clima adverso.

Una decena de ingenios permanece aún en operaciones en la actual zafra

cubana, en busca de lograr el cumplimiento de sus planes respectivos,

que ya lo materializaron 24 centrales, informó hoy el Grupo Azucarero

Azcuba.

Hasta el momento cinco provincias alcanzaron los volúmenes programados

para esta campaña, mientras que Holguín —en la zona oriental— se

aproxima a sumarse a ese grupo.

Liobel Pérez, especialista de Comunicación Institucional de Azcuba, dijo

a Prensa Latina que pese a las dificultades afrontadas en esta zafra por

el comportamiento atípico del clima, se ha logrado incrementar la

producción un 3 % respecto a la anterior.

Significó que se mantiene una tendencia al aumento de la producción del

endulzante en las últimas cuatro campañas, incluida la actual.

El Grupo se propuso crecer en esta zafra un 18 % en relación con la

precedente, pero las lluvias en varios territorios y un invierno atípico

—de poco frío— han sido responsables de las dos terceras partes del

tiempo perdido por la industria, en opinión de Pérez.

Mientras, avanzan las labores de la siembra de caña en el país al

plantarse en el primer cuatrimestre tres mil hectáreas más que en el año

anterior.

Actualmente el rendimiento agrícola promedio es de 43 toneladas por

hectárea, frente a una media de 26,7 en el 2010.

Hasta aquí el cable de Prensa Latina.

La información destaca el heroísmo y el cumplimiento del plan. Pese a

las dificultades climáticas, se ha logrado incrementar la producción un

3 %, respecto al año anterior; cinco provincias han cumplido sus planes

y otra está a punto de lograrlo; 24 centrales alcanzaron la meta programada.

Triunfos y más triunfos.

Solo que esos triunfos comentados se utilizan para encubrir un fracaso.

El plan planteaba un crecimiento del 18 %. Si únicamente se logró un 3 %

quiere decir que se incumplió en un 15 %. La cifra del fracaso es mayor

que la del triunfo.

Sin embargo, sobre ese fracaso se pasa en puntillas y el cable solo se

limita a echarle la culpa a un "invierno atípico"; es decir, hubo poco frío.

Cierto, el clima influye sobre la economía.

La economía de Estados Unidos se contrajo un 1 % en el primer trimestre,

debido a las fuertes nevadas, para citar un dato que ya deben estar

buscando los adictos al poscastrismo si han llegado hasta aquí.

Pero hay diferencias fundamentales. El invierno estadounidense sí fue

realmente "atípico", con tormentas de nieve nunca vistas y el descenso

vertiginoso de las temperaturas en el centro y sur de la nación, algo

que no ocurría desde la época de las glaciaciones. Por otra parte, ello

afectó a la economía en un 1 %, no en un 15 %.

Si en Cuba el incumplimiento azucarero es tan grande, otros factores

deben haber actuado: humanos, económicos, políticos.

Veamos ahora otra información de la prensa cubana. Es de Cubadebate, del

30 de mayo:

Cuba aumenta en 3 por ciento su producción azucarera.

Cuba aumentó su producción azucarera en 3 % durante la actual zafra y

aún una decena de centrales permanece en operaciones, informó este

jueves un experto del Grupo Azucarero Azcuba.

Liobel Pérez, especialista de Comunicación Institucional de Azcuba,

expresó que ese crecimiento productivo respecto a la campaña anterior se

logró a pesar de las "dificultades afrontadas por el comportamiento

atípico del clima".

Destacó, además, que se mantiene una tendencia al aumento de la

producción del endulzante en las últimas cuatro moliendas, incluida la

actual.

El plan de incremento para esta zafra era de un 18 %, pero las lluvias

en varios territorios y un invierno atípico —de poco frío— han sido

responsables de las dos terceras partes del tiempo perdido por la

industria, explicó Pérez.

Las plantaciones de azúcar en Cuba carecen de drenaje adecuado, por lo

que la cosecha mecanizada se hace difícil cuando llueve y el clima

húmedo retrasa la producción de azúcar de caña.

Esta campaña comenzó en noviembre último con 49 fábricas en activo y el

propósito de que fuera "la mayor zafra de la última década" y llegar a

1,8 millones de toneladas.

José Pérez, líder sindical del sector, dijo el pasado día 15 que la

producción de azúcar de esta campaña supera en más 40.000 toneladas el

real de la pasada (1,6 millones de toneladas), pero no se cumple el plan

previsto.

La cosecha azucarera 2012-2013 se incumplió en 11 % del plan previsto,

al dejar de producir 192.000 toneladas de azúcar debido a bajas molidas

de caña, afectaciones en la eficiencia industrial y el impacto del

devastador huracán Sandy en la región oriental de la ínsula.

(Con información de Xinhua)

Hasta aquí la información de Cubadebate.

Primero hay que señalar que el portal Cubadebate es quizá la mejor

fuente de información del gobierno cubano, pero por definición no es un

órgano de prensa partidista, como —Granma y Juventud Rebelde— y ni

siquiera se presenta como oficial sino más bien oficioso (aunque por

supuesto pertenece al aparato estatal).

Lo segundo es que se trata de un medio de difusión por internet, y por

lo tanto fue creado más de cara al exterior que al consumo nacional.

Tampoco se pueden pasar por alto dos detalles curiosos de la nota de

Cubadebate: el hecho de que un dirigente sindical hable como un

administrador de central o magnate azucarero y que la información se

complemente con una agencia cablegráfica china (¿así que los chinos

saben más que los cubanos de la zafra azucarera?).

Más allá de las similitudes de contenido en ambas informaciones, las une

el mismo objetivo: convertir el fracaso en triunfo, señalar el 3 % y

pasar por alto el 15 %.

Sin embargo, Cubadebate se permite ofrecer datos clave que Prensa Latina

omite —y por ello vale la pena leer Cubadebate— y es que el

incumplimiento del plan de este año supera al del año anterior: "la

cosecha azucarera 2012-2013 se incumplió en 11 % del plan previsto", y

con la atenuante de que un huracán afectó la zona oriental del país. Así

que este año la falta de cumplimiento es mayor, y aquí es donde está la

noticia, escondida en el párrafo final de la información.

Si hubiera el mínimo respeto para el lector, televidente y radioescucha,

la prensa oficial cubana debió titular la información con algo así: Se

repite el desastre azucarero; Se incumple de nuevo el plan azucarero;

Crece incumplimiento del plan en la actual zafra.

Hay otro dato clave que aparece en Cubadebate y está ausente de Prensa

Latina.

Dice Prensa Latina que 24 centrales lograron "el cumplimiento de sus

planes respectivos". Pero, ¿qué significa esa cifra? Una tarea

elemental, que se aprende en las escuelas de periodismo y redacciones de

diarios es el poner las cifras en contexto, para brindar las referencias

necesarias al lector a fin de comprender el significado de los números.

Cubadebate señala que la zafra "comenzó en noviembre último con 49

fábricas en activo". Es decir, que hasta el momento más de la mitad de

los centrales azucareros no ha podido cumplir los objetivos de

producción, y que la cosecha está más que atrasada, a los efectos de ese

cultivo, por lo que continuarla en verano es un disparate, solo posible

gracias al petróleo venezolano.

Por lo tanto, otro de los titulares posible sería: Hasta el momento más

de la mitad de los centrales azucareros no cumplen plan de producción.

Para quienes piensen que este texto la emprende contra la prensa cubana

por motivos ideológicos, se puede añadir que lo "objetivo" y

"balanceado" es afirmar que ésta no siempre censura la información, sino

que a veces simplemente la oculta y el lector tiene que dedicar una

mañana y consultar varias fuentes para conocer un mínimo de lo que en

realidad ocurre, o vivir en el extranjero.

El único título veraz lo ofreció Radio Habana Cuba, que con la misma

información de Cubadebate, editada, tituló así: Zafra azucarera cubana

es superior a la anterior en 3 % pero se incumple el plan de producción.

Radio Habana Cuba es una emisora radial que transmite para el exterior.

Resulta evidente que el gobierno cubano considera que los únicos con

derecho a conocer aunque sea parte de la verdad es quienes viven fuera

de la Isla.



Source: "Como dar una mala noticia y que usted no se entere - Artículos

- Cuba - Cuba Encuentro" -

http://www.cubaencuentro.com/cuba/articulos/como-dar-una-mala-noticia-y-que-usted-no-se-entere-318099

Como dar una mala noticia y que usted no se entere

Prensa Latina, Cubadebate, Prensa

Como dar una mala noticia y que usted no se entere
El arte de desinformar no es solo practicar la censura sino también
minimizar la verdad
Redacción CE, Madrid | 31/05/2014 12:58 pm

La prensa oficial cubana, la única reconocida en la Isla, lleva décadas
censurando la información, pero eso le resultó relativamente fácil hasta
el surgimiento de internet. En lo que quienes pertenecen a esos medios
han tenido que trabajar un poco más es en la tergiversación, las medias
verdades y las casi mentiras. Aunque aquí tampoco se nota mucho esfuerzo
en la mayoría de los casos.
Hay una especie de cartilla, que se sigue al pie de la letra: destacar
lo que conviene; el resto se oculta o se limita a un par de líneas al
final; abusar de los eufemismos y prodigar adjetivos a diestra y
siniestra; recurrir a cualquier explicación, no importa lo inverosímil
que resulta, si es útil para no buscarse problemas; huir de las
comparaciones, sobre todo si se trata de cifras anteriores a 1959;
eludir datos precisos y cambiar la realidad por consignas.
Es una especie de juego de corto y pongo, donde el orden de los factores
sí altera el producto.
Las informaciones de la actual zafra azucarera no escapan a este ejercicio.
Este es un cable de Prensa Latina del 29 de mayor de 2014:
Continúa zafra cubana pese a clima adverso.
Una decena de ingenios permanece aún en operaciones en la actual zafra
cubana, en busca de lograr el cumplimiento de sus planes respectivos,
que ya lo materializaron 24 centrales, informó hoy el Grupo Azucarero
Azcuba.
Hasta el momento cinco provincias alcanzaron los volúmenes programados
para esta campaña, mientras que Holguín —en la zona oriental— se
aproxima a sumarse a ese grupo.
Liobel Pérez, especialista de Comunicación Institucional de Azcuba, dijo
a Prensa Latina que pese a las dificultades afrontadas en esta zafra por
el comportamiento atípico del clima, se ha logrado incrementar la
producción un 3 % respecto a la anterior.
Significó que se mantiene una tendencia al aumento de la producción del
endulzante en las últimas cuatro campañas, incluida la actual.
El Grupo se propuso crecer en esta zafra un 18 % en relación con la
precedente, pero las lluvias en varios territorios y un invierno atípico
—de poco frío— han sido responsables de las dos terceras partes del
tiempo perdido por la industria, en opinión de Pérez.
Mientras, avanzan las labores de la siembra de caña en el país al
plantarse en el primer cuatrimestre tres mil hectáreas más que en el año
anterior.
Actualmente el rendimiento agrícola promedio es de 43 toneladas por
hectárea, frente a una media de 26,7 en el 2010.
Hasta aquí el cable de Prensa Latina.
La información destaca el heroísmo y el cumplimiento del plan. Pese a
las dificultades climáticas, se ha logrado incrementar la producción un
3 %, respecto al año anterior; cinco provincias han cumplido sus planes
y otra está a punto de lograrlo; 24 centrales alcanzaron la meta programada.
Triunfos y más triunfos.
Solo que esos triunfos comentados se utilizan para encubrir un fracaso.
El plan planteaba un crecimiento del 18 %. Si únicamente se logró un 3 %
quiere decir que se incumplió en un 15 %. La cifra del fracaso es mayor
que la del triunfo.
Sin embargo, sobre ese fracaso se pasa en puntillas y el cable solo se
limita a echarle la culpa a un "invierno atípico"; es decir, hubo poco frío.
Cierto, el clima influye sobre la economía.
La economía de Estados Unidos se contrajo un 1 % en el primer trimestre,
debido a las fuertes nevadas, para citar un dato que ya deben estar
buscando los adictos al poscastrismo si han llegado hasta aquí.
Pero hay diferencias fundamentales. El invierno estadounidense sí fue
realmente "atípico", con tormentas de nieve nunca vistas y el descenso
vertiginoso de las temperaturas en el centro y sur de la nación, algo
que no ocurría desde la época de las glaciaciones. Por otra parte, ello
afectó a la economía en un 1 %, no en un 15 %.
Si en Cuba el incumplimiento azucarero es tan grande, otros factores
deben haber actuado: humanos, económicos, políticos.
Veamos ahora otra información de la prensa cubana. Es de Cubadebate, del
30 de mayo:
Cuba aumenta en 3 por ciento su producción azucarera.
Cuba aumentó su producción azucarera en 3 % durante la actual zafra y
aún una decena de centrales permanece en operaciones, informó este
jueves un experto del Grupo Azucarero Azcuba.
Liobel Pérez, especialista de Comunicación Institucional de Azcuba,
expresó que ese crecimiento productivo respecto a la campaña anterior se
logró a pesar de las "dificultades afrontadas por el comportamiento
atípico del clima".
Destacó, además, que se mantiene una tendencia al aumento de la
producción del endulzante en las últimas cuatro moliendas, incluida la
actual.
El plan de incremento para esta zafra era de un 18 %, pero las lluvias
en varios territorios y un invierno atípico —de poco frío— han sido
responsables de las dos terceras partes del tiempo perdido por la
industria, explicó Pérez.
Las plantaciones de azúcar en Cuba carecen de drenaje adecuado, por lo
que la cosecha mecanizada se hace difícil cuando llueve y el clima
húmedo retrasa la producción de azúcar de caña.
Esta campaña comenzó en noviembre último con 49 fábricas en activo y el
propósito de que fuera "la mayor zafra de la última década" y llegar a
1,8 millones de toneladas.
José Pérez, líder sindical del sector, dijo el pasado día 15 que la
producción de azúcar de esta campaña supera en más 40.000 toneladas el
real de la pasada (1,6 millones de toneladas), pero no se cumple el plan
previsto.
La cosecha azucarera 2012-2013 se incumplió en 11 % del plan previsto,
al dejar de producir 192.000 toneladas de azúcar debido a bajas molidas
de caña, afectaciones en la eficiencia industrial y el impacto del
devastador huracán Sandy en la región oriental de la ínsula.
(Con información de Xinhua)
Hasta aquí la información de Cubadebate.
Primero hay que señalar que el portal Cubadebate es quizá la mejor
fuente de información del gobierno cubano, pero por definición no es un
órgano de prensa partidista, como —Granma y Juventud Rebelde— y ni
siquiera se presenta como oficial sino más bien oficioso (aunque por
supuesto pertenece al aparato estatal).
Lo segundo es que se trata de un medio de difusión por internet, y por
lo tanto fue creado más de cara al exterior que al consumo nacional.
Tampoco se pueden pasar por alto dos detalles curiosos de la nota de
Cubadebate: el hecho de que un dirigente sindical hable como un
administrador de central o magnate azucarero y que la información se
complemente con una agencia cablegráfica china (¿así que los chinos
saben más que los cubanos de la zafra azucarera?).
Más allá de las similitudes de contenido en ambas informaciones, las une
el mismo objetivo: convertir el fracaso en triunfo, señalar el 3 % y
pasar por alto el 15 %.
Sin embargo, Cubadebate se permite ofrecer datos clave que Prensa Latina
omite —y por ello vale la pena leer Cubadebate— y es que el
incumplimiento del plan de este año supera al del año anterior: "la
cosecha azucarera 2012-2013 se incumplió en 11 % del plan previsto", y
con la atenuante de que un huracán afectó la zona oriental del país. Así
que este año la falta de cumplimiento es mayor, y aquí es donde está la
noticia, escondida en el párrafo final de la información.
Si hubiera el mínimo respeto para el lector, televidente y radioescucha,
la prensa oficial cubana debió titular la información con algo así: Se
repite el desastre azucarero; Se incumple de nuevo el plan azucarero;
Crece incumplimiento del plan en la actual zafra.
Hay otro dato clave que aparece en Cubadebate y está ausente de Prensa
Latina.
Dice Prensa Latina que 24 centrales lograron "el cumplimiento de sus
planes respectivos". Pero, ¿qué significa esa cifra? Una tarea
elemental, que se aprende en las escuelas de periodismo y redacciones de
diarios es el poner las cifras en contexto, para brindar las referencias
necesarias al lector a fin de comprender el significado de los números.
Cubadebate señala que la zafra "comenzó en noviembre último con 49
fábricas en activo". Es decir, que hasta el momento más de la mitad de
los centrales azucareros no ha podido cumplir los objetivos de
producción, y que la cosecha está más que atrasada, a los efectos de ese
cultivo, por lo que continuarla en verano es un disparate, solo posible
gracias al petróleo venezolano.
Por lo tanto, otro de los titulares posible sería: Hasta el momento más
de la mitad de los centrales azucareros no cumplen plan de producción.
Para quienes piensen que este texto la emprende contra la prensa cubana
por motivos ideológicos, se puede añadir que lo "objetivo" y
"balanceado" es afirmar que ésta no siempre censura la información, sino
que a veces simplemente la oculta y el lector tiene que dedicar una
mañana y consultar varias fuentes para conocer un mínimo de lo que en
realidad ocurre, o vivir en el extranjero.
El único título veraz lo ofreció Radio Habana Cuba, que con la misma
información de Cubadebate, editada, tituló así: Zafra azucarera cubana
es superior a la anterior en 3 % pero se incumple el plan de producción.
Radio Habana Cuba es una emisora radial que transmite para el exterior.
Resulta evidente que el gobierno cubano considera que los únicos con
derecho a conocer aunque sea parte de la verdad es quienes viven fuera
de la Isla.

Source: "Como dar una mala noticia y que usted no se entere - Artículos
- Cuba - Cuba Encuentro" -
http://www.cubaencuentro.com/cuba/articulos/como-dar-una-mala-noticia-y-que-usted-no-se-entere-318099