La pírrica victoria de Castro II
IVÁN GARCÍA | La Habana | 30 Dic 2014 - 9:46 am.
Después del júbilo por el regreso de los espías, el régimen debe trazar
planes para el futuro. Concedámosle un plazo de cien días. El reloj ya
echó andar.
Después que pase el júbilo por la llegada a Cuba de los tres espías
presos en Estados Unidos, cuando los medios oficiales terminen su
campaña de panegíricos y se apaguen las luces montadas en las tribunas
para que los agentes escuchen el aplauso del pueblo, el gobierno
comandado por el General Raúl Castro deberá trazar planes de futuro.
Un futuro ignoto. Todavía el embargo económico y financiero de Estados
Unidos tendrá que afrontar una auténtica batalla legislativa en el Congreso.
Pero, por orden ejecutiva del presidente Obama, el Estado cubano puede
comprar mercaderías estadounidenses a empresas radicadas en el
extranjero y hacer negocios en materia de telecomunicaciones que
permitan al cubano de a pie conectarse a internet a precios asequibles.
De una forma u otra, cuando tuvieron dinero a mano, las empresas
estatales siempre compraron mercancías en Estados Unidos. Si usted
recorre las tiendas habaneras por divisas, encontrará electrodomésticos
made in USA, manzanas de California y Coca-Cola.
A partir de ahora, adquirir productos a 90 millas será más simple. Se
podrían comprar cientos de ómnibus GM para mejorar el pésimo transporte
urbano de pasajeros. También miles de ordenadores Dell o HP para que las
escuelas cubanas renueven su equipamiento y puedan acceder a internet.
Excepto las universidades, el resto de los colegios públicos no tienen
conexión a la red.
Solicitando una licencia, se podrán comprar toneladas de medicamentos
para combatir el cáncer infantil, que la propaganda gubernamental nos
contaba que debido al riguroso embargo resultaban inaccesibles.
También azulejos, muebles sanitarios y materiales de construcción de
calidad, para que la gente pueda remozar sus desvencijadas viviendas.
La lista de lo que puede hacer el gobierno para mejorar la calidad de
vida en Cuba es amplia. Curiosamente, la prensa estatal no ha publicado
una línea sobre la hoja de ruta diseñada por Obama que benefician a los
cubanos.
Del régimen no se espera otra cosa que intolerancia e inmovilismo hacia
la oposición. Aceptemos que continuarán los palos, maltratos y
linchamientos verbales a la disidencia pacífica.
Pero esperemos que a partir de enero de 2015, la autocracia verde olivo
trace una estrategia para que los cubanos puedan vivir en un
"socialismo, prospero y sustentable".
Esto pasa por construir no menos de cien mil viviendas anuales. Reparar
los destruidos hospitales y policlínicos. Aumentar la producción de
frijoles, viandas y frutas, entre otros.
A lo mejor en las mesas aterriza por fin el prometido vaso de leche,
para cada día desayunar como dios manda. La boca se le hace agua a
muchos pensando en la venta a precios asequibles de carne de res,
camarones y pescado.
Puede que finalmente se rehabilite el añejo acueducto que de acuerdo a
informaciones oficiales, provoca que el 60% del agua potable no llegue a
su destino.
Y es probable que a un banco estadounidense se le pueda pedir un
préstamo destinado a la construcción de viviendas en los más de 50
barrios insalubres existentes en La Habana.
Muchos esperan que Castro II no ponga ahora cortapisas para que los
trabajadores particulares puedan negociar directamente una línea de
crédito con instituciones financieras de Estados Unidos.
Y de paso, amplíe la Ley de Inversiones Extranjeras, autorizando a los
cubanos de la Isla a invertir en pequeñas o medianas empresas.
Por supuesto, después de hacer las paces con el enemigo, deben derogarse
los costosos trámites que pagan los cubanos residentes en el extranjero
cuando visitan su patria.
Ya en la acera del enfrente, los perversos yanquis no están al acecho,
amenazando a la pequeña isla del Caribe, solo por escoger un modelo
político diferente.
Entonces ya se puede legalizar que los compatriotas del exilio tengan
derecho a la doble ciudadanía, votar en elecciones locales y postularse
al aburrido y monocorde Parlamento local.
A fin de cuentas, son pocos "los mercenarios" como Carlos Alberto
Montaner, Raúl Rivero o Zoé Valdés, si se comparan con la inmensa
mayoría de emigrados que, según el régimen, claman por el fin del
embargo y relaciones pacíficas entre las dos naciones.
Se acabó el trillado argumento de país acosado. Ahora Estados Unidos
es
un país hermano. Un vecino que desde el siglo XIX compartió con los
mambises su derecho a la emancipación de España, según contaba
emocionada una periodista del noticiero de televisión.
Por efecto dominó, pronto debe bajar el precio de la leche en polvo y el
"impuesto revolucionario" al dólar que en 2005 le puso Fidel Castro.
Cualquier mañana de 2015, nos despertaremos con la noticia de que en las
tiendas en moneda dura se dejarán de aplicar los aberrantes gravámenes
de hasta un 400% a las mercancías.
También se espera que el Gobierno revise los precios estilo Qatar en la
venta de autos. Y que la hora de internet en las salas de Etecsa sea la
más barata del mundo, ahora que nos podremos conectar a cables
submarinos estadounidenses que bordeen las costas cubanas.
Como los cuentapropistas no son delincuentes ni
"contrarrevolucionarios", es deseable que el magnánimo Estado los
escuche e implemente una reducción de los absurdos impuestos. Esta vez,
de seguro, se abrirá el solicitado mercado mayorista para los dueños de
negocios privados.
Y, probablemente, con prisa y sin pausa, se estudie el aumento de los
salarios a los trabajadores, a ese 90 y tanto por ciento que en 2002
votó a favor de la perpetuidad del socialismo fidelista.
Como Raúl Castro está convencido que con ciudadanos como los cubanos
la
revolución puede extenderse 570 años más, se supone que en la parrilla
de salida ya debe estar un aumento sustancial de las jubilaciones a
nuestros sufridos ancianos, los grandes perdedores de las tímidas
reformas de pan con croqueta.
Las nuevas reglas de juego ponen a prueba al régimen.
Ahora se verá si es el embargo el culpable de que la carne de res y los
mariscos estén desparecidos de la dieta nacional desde hace más de medio
siglo. O si es el sistema.
Concedámosle a los autócratas un plazo de cien días para implementar
mejoras en la calidad de vida de los cubanos. El reloj ya echó andar.
Source: La pírrica victoria de Castro II | Diario de Cuba -
http://www.diariodecuba.com/cuba/1419697256_12041.html
Información de varios fuentes en castellano y ingles sobre la economía Cubana. Datos económicos sobre Cuba de la prensa internacional.
martes, 30 de diciembre de 2014
Más de 660 personas murieron en accidentes de tránsito este año
Más de 660 personas murieron en accidentes de tránsito este año
DDC | La Habana | 30 Dic 2014 - 10:15 am.
Fueron 63 más que en 2013.
Un total de 665 personas murieron en accidentes de tránsito este año, 63
más que en 2013, informa el diario oficial Granma.
Hasta noviembre, los accidentes alcanzaban el promedio de 8,4 víctimas
por cada 10 sucesos, "lo cual revela el incremento de los niveles de
peligrosidad en los siniestros viales", indicó la publicación del
Partido Comunista.
En el crecimiento de estas cifras incidieron directamente los accidentes
masivos, en los que perdieron la vida 78 personas y 899 resultaron
lesionados, añadió.
La información no precisó el número total de heridos. Hasta septiembre
las autoridades habían reportado 6.545.
Granma mencionó entre las causas de los accidentes, vehículos con
desperfectos técnicos, animales sueltos en la vía, infracciones de
ciclistas y operadores de equipos de tracción animal, distracción de
peatones que utilizan teléfonos móviles y otros dispositivos, conducción
en estado de embriaguez, entre otros.
Aseguró que se ha mejorado la señalización "en las vías principales y
accesos turísticos y económicos significativos, así como en lugares de
alta concentración de accidentes", y se quejó de "hechos vandálicos en
los que se sustraen o destruyen las señales de tránsito". Dijo que este
es otro de los "elementos que repercuten directamente en la accidentalidad".
Habría que agregar el mal estado de las carreteras en la Isla y la falta
de medios de transporte, que obliga a muchos cubanos a utilizar
vehículos no aptos para pasajeros.
Granma dijo que la Comisión Nacional de Seguridad Vial aprobó un plan de
medidas para intentar reducir los accidentes, que implica mayor
severidad en la aplicación de lo previsto en la Ley 109 Código de
Seguridad Vial.
"El control al estado técnico de los vehículos se intensificará en la
vía pública, y les serán retiradas las chapas y documentación en los
casos en que presenten graves deficiencias técnicas o no posean el
Certificado de Revisión Técnica Automotor, o que esté vencido", advirtió
el diario.
Por este tipo de problemas se aplicaron este año 35.782 multas y se le
retiró la circulación a 12.340 vehículos, indicó.
Asimismo, la Policía impuso 21.525 contravenciones por conducir sin
licencia.
En cuanto a los vehículos para el transporte de pasajeros, el Ministerio
del Interior (MININT) y el de Transporte (MITRANS) exigirán en sus
revisiones que la cantidad de asientos se corresponda con el diseño
tecnológico original, precisó el reporte.
Las autoridades prevén además reexámenes médicos, teóricos y prácticos
para conductores de vehículos de carga y pasajeros y de vehículos
estatales, cuando se les suspenda la licencia de conducción por
peligrosidad o por manejar bajo los efectos del alcohol.
Source: Más de 660 personas murieron en accidentes de tránsito este año
| Diario de Cuba - http://www.diariodecuba.com/cuba/1419930919_12068.html
DDC | La Habana | 30 Dic 2014 - 10:15 am.
Fueron 63 más que en 2013.
Un total de 665 personas murieron en accidentes de tránsito este año, 63
más que en 2013, informa el diario oficial Granma.
Hasta noviembre, los accidentes alcanzaban el promedio de 8,4 víctimas
por cada 10 sucesos, "lo cual revela el incremento de los niveles de
peligrosidad en los siniestros viales", indicó la publicación del
Partido Comunista.
En el crecimiento de estas cifras incidieron directamente los accidentes
masivos, en los que perdieron la vida 78 personas y 899 resultaron
lesionados, añadió.
La información no precisó el número total de heridos. Hasta septiembre
las autoridades habían reportado 6.545.
Granma mencionó entre las causas de los accidentes, vehículos con
desperfectos técnicos, animales sueltos en la vía, infracciones de
ciclistas y operadores de equipos de tracción animal, distracción de
peatones que utilizan teléfonos móviles y otros dispositivos, conducción
en estado de embriaguez, entre otros.
Aseguró que se ha mejorado la señalización "en las vías principales y
accesos turísticos y económicos significativos, así como en lugares de
alta concentración de accidentes", y se quejó de "hechos vandálicos en
los que se sustraen o destruyen las señales de tránsito". Dijo que este
es otro de los "elementos que repercuten directamente en la accidentalidad".
Habría que agregar el mal estado de las carreteras en la Isla y la falta
de medios de transporte, que obliga a muchos cubanos a utilizar
vehículos no aptos para pasajeros.
Granma dijo que la Comisión Nacional de Seguridad Vial aprobó un plan de
medidas para intentar reducir los accidentes, que implica mayor
severidad en la aplicación de lo previsto en la Ley 109 Código de
Seguridad Vial.
"El control al estado técnico de los vehículos se intensificará en la
vía pública, y les serán retiradas las chapas y documentación en los
casos en que presenten graves deficiencias técnicas o no posean el
Certificado de Revisión Técnica Automotor, o que esté vencido", advirtió
el diario.
Por este tipo de problemas se aplicaron este año 35.782 multas y se le
retiró la circulación a 12.340 vehículos, indicó.
Asimismo, la Policía impuso 21.525 contravenciones por conducir sin
licencia.
En cuanto a los vehículos para el transporte de pasajeros, el Ministerio
del Interior (MININT) y el de Transporte (MITRANS) exigirán en sus
revisiones que la cantidad de asientos se corresponda con el diseño
tecnológico original, precisó el reporte.
Las autoridades prevén además reexámenes médicos, teóricos y prácticos
para conductores de vehículos de carga y pasajeros y de vehículos
estatales, cuando se les suspenda la licencia de conducción por
peligrosidad o por manejar bajo los efectos del alcohol.
Source: Más de 660 personas murieron en accidentes de tránsito este año
| Diario de Cuba - http://www.diariodecuba.com/cuba/1419930919_12068.html
No todo está atado y bien atado en la negociación Cuba-EEUU
No todo está atado y bien atado en la negociación Cuba-EEUU
Aunque las apariencias dibujan el espejismo de que en esta nueva
realidad política solo cuentan los intereses de EEUU y la dictadura
cubana, por suerte para el pueblo cubano no es así
Darsi Ferret, Miami | 29/12/2014 12:35 pm
El modelo impuesto en Cuba por los Castro no es otra cosa que una
trasnochada, rígida e improductiva dictadura castrense de corte
familiar. Similar a la también arruinada y arcaica dinastía familiar de
los Kim en Corea del Norte. Se basa en un control absoluto del poder
montado sobre un concepto medieval de producción de riqueza, que
consiste en someter como siervo a todo el que esté o les caiga bajo sus
botas.
A esta camarilla explotadora e insensible lo único que les importa son
sus privilegios de clase, ni el país ni el pueblo son su prioridad. Han
podido persistir por más de medio siglo tras las alambradas del
aislamiento, justificados con el manido argumento de la plaza sitiada o
la lucha contra el enemigo externo.
Además, contando con el cheque externo que ha pagado sus facturas,
primero salido del bolsillo de la desaparecida URSS y en los últimos
años con el sello made in Venezuela. El resultado para la nación es una
estela de destrucción que está tocando fondo.
El descalabro imparable de los benefactores chavistas, cuya incapacidad
los ha llevado a la miseria nacional y los actuales precios del petróleo
no les dejan posibilidad de sobrevivencia, llevó a los mafiosos cubanos
a saltar del barco ideológico como las ratas cuando huelen el peligro y
consiguieron caer en brazos del "imperio malvado".
En ese nuevo escenario, se sabe que harán hasta lo imposible por
resistirse a cualquier cambio que ponga en peligro su existencia, y
tratarán de capitalizar la normalización de relaciones con EEUU en
función del vital acceso a sus dólares y créditos, sin soltar un ápice
en el espectro político.
Sus macabras intenciones, que se entienden por la naturaleza de tal
pandilla, se sostendrán en el tiempo lo mismo que un merengue en la
puerta de un colegio. No tienen la más mínima oportunidad de salirse con
la suya. Como dice el refrán: "…una cosa quiere el tigre y otra bien
distinta el cazador".
Lo peor para ellos es que la normalización de las relaciones entre ambos
gobiernos no se limita a lo único que deseaban, o sea, devolución de sus
espías y, sobre todo, levantamiento de las sanciones económicas y libre
flujo hacia la Isla de la moneda capitalista. Las nuevas dinámicas van
más allá e incluyen el desmoronamiento del argumento ideológico con el
que justificaban todos sus fracasos y atropellos contra el pueblo.
Aunque las apariencias dibujan el espejismo de que en esta nueva
realidad política solo cuentan los intereses de EEUU por un lado y la
dictadura cubana por el otro, por suerte para el pueblo cubano no es así.
Se conoce las intenciones de los Castro, y se intuye que las de Obama
están relacionadas con una prioridad que no puede ignorarse en el juego
geoestratégico; la seguridad nacional. Y esta variable se concatena de
la siguiente manera: las circunstancias indican que muy pronto se viene
abajo el quebrado régimen chavista y con él desaparece el subsidio del
que se sirve la dictadura para pagar sus viles. Esta situación
irreversible trae consigo la turbulencia de provocar un estallido social
en la Isla.
El desplome de los Castro daría paso a un vacío de poder con la
consecuente inestabilidad en el país. Sobra entonces dilucidar las
consecuencias directas de esa deriva, entre ellas el éxodo masivo hacia
EEUU, y el peligro de que en Cuba se establezca el narcotráfico y el
terrorismo internacional por su atractiva cercanía a los vecinos del Norte.
En fin, la inestabilidad en la islita con forma de caimán se convierte
automáticamente en una amenaza para la seguridad nacional de EEUU y
obliga a ese país a asumir una respuesta militar mediante una invasión
con sus marines en busca de imponer el innegociable control.
Nada más aterrador para el Pentágono y la Casa Blanca en el actual
contexto por el enorme costo político a nivel internacional de
encontrarse obligados a una acción de esa envergadura.
Hay otro factor del que no se está hablando y menos tomando en cuenta, y
son los intereses y aspiraciones del vilipendiado pueblo cubano.
El régimen de La Habana intenta dirigir el júbilo popular despertado por
la implementación de las radicales medidas de acercamiento al regreso de
los espías, calificados por ellos de héroes.
Sin embargo, la reacción en los cubanos de a pie responde a otras
motivaciones, está conectada a un despertar de sus esperanzas. Después
de medio siglo de inmovilismo y de andar sin rumbo ni solución a sus
problemas, asocian que algo debe empezar a salir en su beneficio cuando
el principal obstáculo que les esgrimían de pronto ya no está y pasa a
ser el amigo del que, nada más y nada menos, Raúl Castro pretende vivir
en lo adelante.
La llegada en algún momento de mayores posibilidades de conexión a
Internet y la información ilimitada y sin censura que esta distribuye,
la interrelación con el mundo que está fuera de las murallas del
calabozo nacional, las facilidades de viajes al exterior, el contacto
directo con los "yumas" cargados de billetes, las oportunidades de
negocios legales o no, el resquicio que permita de alguna manera una
menor dependencia del régimen, en resumen, la sensación de por primer
vez poder andar y hasta comparar en la concreta lo que se tiene como
vida y lo negado por el grupito en el poder, inexorablemente se
convertirá en un boomerang que siempre va a tender al caos que
sobreviene cuando se estimula el apetito de la codicia y de las
aspiraciones personales.
En todo momento hay que recordar que a pesar del medio siglo de
descalabro por la ruta de la incivilidad, el pueblo cubano está
arraigado a la cultura Occidental y muy apegado a los conceptos y
valores de la modernidad.
A estos efectos sociológicos se suma el hecho de que para la dictadura
las buenas relaciones con su antiguo enemigo significan tener que
moverse a partir de ahora en un marco internacional donde será
calificado por sus acciones y tendrá la responsabilidad de responder a
los cuestionamientos de las distintas instituciones y gobiernos.
Por lo menos, no podrá justificarse en el hecho de estar fuera y sin
obligaciones de las estructuras políticas donde confluye el concierto de
naciones normales y existen mecanismos que regulan el comportamiento
civilizado, acorde a los estándares de la época que vive la Humanidad, y
en donde exhibirse como una mera dictadura tendría cualquier cosa menos
legitimidad y aprobación.
Una dosis de lección de la historia reciente muestra la abrumadora
ansiedad, el descontrol o salida de las manos y las transformaciones
impensables que provoca en las sociedades cerradas o sometidas cualquier
atisbo de libertad devenido de cambios inesperados por mínimos que estos
sean.
Un ejemplo válido lo constituye el Acuerdo de Helsinski. Este se adoptó
en la Conferencia de Seguridad y Cooperación en Europa, en el año 1975,
para mejorar las relaciones entre los gobiernos comunistas y los países
occidentales, y así rebajar los peligros y tensiones de la guerra fría.
Entre otras cosas, el Pacto sirvió para legitimar las fronteras como
estaban trazadas después del reparto de la Segunda Guerra Mundial, pero
también incluía el compromiso de promover la defensa de los derechos
humanos, además del respeto a la ley internacional y la coexistencia
pacífica.
Los regímenes totalitarios firmaron ese documento histórico convencidos
de estar en capacidad de burlar sus compromisos, sin embargo, bajo la
sombrilla de esos acuerdos se cobijó el movimiento opositor que fue
determinante en el derrumbe del imperio soviético y sus satélites. Y
estas fueron unas consecuencias jamás percibidas ni esperadas por los
malhechores que contaban con todo el poder para creerse inamovibles.
El caso de Polonia también resulta ilustrativo. La situación de
empeoramiento de la crisis económica, en 1988, condujo a la huelga de
los trabajadores en varios astilleros y minas del país.
El presidente de aquel entonces, el comunista Wojciech Jaruzelski, se
vio sin el apoyo represivo de los tanques soviéticos y decidió entrar en
una negociación con los líderes de la oposición, encabezada por el
Sindicato Solidaridad, en la cual supuestamente tenía todo controlado y
era cosa de conceder algunas limosnas para desarticular la amenaza del
malestar y reclamo popular.
De la mesa de negociación se fue a unas elecciones donde los opositores
solo podían disputar algunos escaños previamente acordados, y los sin
poder terminaron barriendo del poder a los que supuestamente no había
manera de desplazar.
La experiencia de la Unión Soviética fue algo parecida. Cuando el batón
de la presidencia cayó en manos de Mijaíl Gorbachov, la situación
económica que atravesaba ese país era desastrosa.
El líder del Kremlin de Moscú optó por introducir determinadas reformas
estructurales, con el propósito de hacer viable el sistema y contando
con todo el andamiaje represivo de la KGB que por más de 70 años había
mantenido sometida a la población.
Comenzó con la Perestroika, que consistía en la implementación de
aperturas económicas, y al llegar a la Glasnost, permitiendo cierta
libertad de expresión, el resultado fue catastrófico para sus
intenciones. Una vez que se abrió la hendidura los soviéticos se
empeñaron de modo decidido y no pararon hasta derribar los muros de la
opresión.
Unos pequeños cambios despertaron de golpe las ansias de libertad del
pueblo sometido y apático, y en ese momento se invirtió la ecuación y
quien tenía el control término siendo removido.
Se puede concluir que Raúl Castro no está dotado con cualidades
especiales que lo hagan diferente a otros dictadores que las
circunstancias los han obligado a salir del atrincheramiento para tener
que lidiar con nuevas dinámicas políticas, en un escenario movedizo
donde no tienen todas las de ganar.
Al menos es signo de debilidad y desesperación caer en brazos de quien
por diseño debería ser el perenne enemigo. Más, si ese acercamiento con
el "Coco" se materializa sacrificando y dejando abandonado al principal
aliado, por demás quien hasta hoy lo mantiene con sus petrodólares.
A la oposición cubana le ha ciado el reto por carambola de unirse en un
gran bloque por primera vez y salir a reclamar el ser tomado en cuenta,
o quedará de simple espectadora reaccionando con quejas pero fuera de la
mesa en la que se planifica el destino de la nación.
El pueblo de la Isla tiene ahora la oportunidad de identificar todo lo
que constituya una hendidura, para por ahí empujar con todas sus fuerzas
y tratar de echar abajo las barrederas. Se ha abierto una etapa
definitoria, por mucho que lo quieran ocultar hay destellos de luz al
final del túnel.
Source: No todo está atado y bien atado en la negociación Cuba-EEUU -
Artículos - Opinión - Cuba Encuentro -
http://www.cubaencuentro.com/opinion/articulos/no-todo-esta-atado-y-bien-atado-en-la-negociacion-cuba-eeuu-321392
Aunque las apariencias dibujan el espejismo de que en esta nueva
realidad política solo cuentan los intereses de EEUU y la dictadura
cubana, por suerte para el pueblo cubano no es así
Darsi Ferret, Miami | 29/12/2014 12:35 pm
El modelo impuesto en Cuba por los Castro no es otra cosa que una
trasnochada, rígida e improductiva dictadura castrense de corte
familiar. Similar a la también arruinada y arcaica dinastía familiar de
los Kim en Corea del Norte. Se basa en un control absoluto del poder
montado sobre un concepto medieval de producción de riqueza, que
consiste en someter como siervo a todo el que esté o les caiga bajo sus
botas.
A esta camarilla explotadora e insensible lo único que les importa son
sus privilegios de clase, ni el país ni el pueblo son su prioridad. Han
podido persistir por más de medio siglo tras las alambradas del
aislamiento, justificados con el manido argumento de la plaza sitiada o
la lucha contra el enemigo externo.
Además, contando con el cheque externo que ha pagado sus facturas,
primero salido del bolsillo de la desaparecida URSS y en los últimos
años con el sello made in Venezuela. El resultado para la nación es una
estela de destrucción que está tocando fondo.
El descalabro imparable de los benefactores chavistas, cuya incapacidad
los ha llevado a la miseria nacional y los actuales precios del petróleo
no les dejan posibilidad de sobrevivencia, llevó a los mafiosos cubanos
a saltar del barco ideológico como las ratas cuando huelen el peligro y
consiguieron caer en brazos del "imperio malvado".
En ese nuevo escenario, se sabe que harán hasta lo imposible por
resistirse a cualquier cambio que ponga en peligro su existencia, y
tratarán de capitalizar la normalización de relaciones con EEUU en
función del vital acceso a sus dólares y créditos, sin soltar un ápice
en el espectro político.
Sus macabras intenciones, que se entienden por la naturaleza de tal
pandilla, se sostendrán en el tiempo lo mismo que un merengue en la
puerta de un colegio. No tienen la más mínima oportunidad de salirse con
la suya. Como dice el refrán: "…una cosa quiere el tigre y otra bien
distinta el cazador".
Lo peor para ellos es que la normalización de las relaciones entre ambos
gobiernos no se limita a lo único que deseaban, o sea, devolución de sus
espías y, sobre todo, levantamiento de las sanciones económicas y libre
flujo hacia la Isla de la moneda capitalista. Las nuevas dinámicas van
más allá e incluyen el desmoronamiento del argumento ideológico con el
que justificaban todos sus fracasos y atropellos contra el pueblo.
Aunque las apariencias dibujan el espejismo de que en esta nueva
realidad política solo cuentan los intereses de EEUU por un lado y la
dictadura cubana por el otro, por suerte para el pueblo cubano no es así.
Se conoce las intenciones de los Castro, y se intuye que las de Obama
están relacionadas con una prioridad que no puede ignorarse en el juego
geoestratégico; la seguridad nacional. Y esta variable se concatena de
la siguiente manera: las circunstancias indican que muy pronto se viene
abajo el quebrado régimen chavista y con él desaparece el subsidio del
que se sirve la dictadura para pagar sus viles. Esta situación
irreversible trae consigo la turbulencia de provocar un estallido social
en la Isla.
El desplome de los Castro daría paso a un vacío de poder con la
consecuente inestabilidad en el país. Sobra entonces dilucidar las
consecuencias directas de esa deriva, entre ellas el éxodo masivo hacia
EEUU, y el peligro de que en Cuba se establezca el narcotráfico y el
terrorismo internacional por su atractiva cercanía a los vecinos del Norte.
En fin, la inestabilidad en la islita con forma de caimán se convierte
automáticamente en una amenaza para la seguridad nacional de EEUU y
obliga a ese país a asumir una respuesta militar mediante una invasión
con sus marines en busca de imponer el innegociable control.
Nada más aterrador para el Pentágono y la Casa Blanca en el actual
contexto por el enorme costo político a nivel internacional de
encontrarse obligados a una acción de esa envergadura.
Hay otro factor del que no se está hablando y menos tomando en cuenta, y
son los intereses y aspiraciones del vilipendiado pueblo cubano.
El régimen de La Habana intenta dirigir el júbilo popular despertado por
la implementación de las radicales medidas de acercamiento al regreso de
los espías, calificados por ellos de héroes.
Sin embargo, la reacción en los cubanos de a pie responde a otras
motivaciones, está conectada a un despertar de sus esperanzas. Después
de medio siglo de inmovilismo y de andar sin rumbo ni solución a sus
problemas, asocian que algo debe empezar a salir en su beneficio cuando
el principal obstáculo que les esgrimían de pronto ya no está y pasa a
ser el amigo del que, nada más y nada menos, Raúl Castro pretende vivir
en lo adelante.
La llegada en algún momento de mayores posibilidades de conexión a
Internet y la información ilimitada y sin censura que esta distribuye,
la interrelación con el mundo que está fuera de las murallas del
calabozo nacional, las facilidades de viajes al exterior, el contacto
directo con los "yumas" cargados de billetes, las oportunidades de
negocios legales o no, el resquicio que permita de alguna manera una
menor dependencia del régimen, en resumen, la sensación de por primer
vez poder andar y hasta comparar en la concreta lo que se tiene como
vida y lo negado por el grupito en el poder, inexorablemente se
convertirá en un boomerang que siempre va a tender al caos que
sobreviene cuando se estimula el apetito de la codicia y de las
aspiraciones personales.
En todo momento hay que recordar que a pesar del medio siglo de
descalabro por la ruta de la incivilidad, el pueblo cubano está
arraigado a la cultura Occidental y muy apegado a los conceptos y
valores de la modernidad.
A estos efectos sociológicos se suma el hecho de que para la dictadura
las buenas relaciones con su antiguo enemigo significan tener que
moverse a partir de ahora en un marco internacional donde será
calificado por sus acciones y tendrá la responsabilidad de responder a
los cuestionamientos de las distintas instituciones y gobiernos.
Por lo menos, no podrá justificarse en el hecho de estar fuera y sin
obligaciones de las estructuras políticas donde confluye el concierto de
naciones normales y existen mecanismos que regulan el comportamiento
civilizado, acorde a los estándares de la época que vive la Humanidad, y
en donde exhibirse como una mera dictadura tendría cualquier cosa menos
legitimidad y aprobación.
Una dosis de lección de la historia reciente muestra la abrumadora
ansiedad, el descontrol o salida de las manos y las transformaciones
impensables que provoca en las sociedades cerradas o sometidas cualquier
atisbo de libertad devenido de cambios inesperados por mínimos que estos
sean.
Un ejemplo válido lo constituye el Acuerdo de Helsinski. Este se adoptó
en la Conferencia de Seguridad y Cooperación en Europa, en el año 1975,
para mejorar las relaciones entre los gobiernos comunistas y los países
occidentales, y así rebajar los peligros y tensiones de la guerra fría.
Entre otras cosas, el Pacto sirvió para legitimar las fronteras como
estaban trazadas después del reparto de la Segunda Guerra Mundial, pero
también incluía el compromiso de promover la defensa de los derechos
humanos, además del respeto a la ley internacional y la coexistencia
pacífica.
Los regímenes totalitarios firmaron ese documento histórico convencidos
de estar en capacidad de burlar sus compromisos, sin embargo, bajo la
sombrilla de esos acuerdos se cobijó el movimiento opositor que fue
determinante en el derrumbe del imperio soviético y sus satélites. Y
estas fueron unas consecuencias jamás percibidas ni esperadas por los
malhechores que contaban con todo el poder para creerse inamovibles.
El caso de Polonia también resulta ilustrativo. La situación de
empeoramiento de la crisis económica, en 1988, condujo a la huelga de
los trabajadores en varios astilleros y minas del país.
El presidente de aquel entonces, el comunista Wojciech Jaruzelski, se
vio sin el apoyo represivo de los tanques soviéticos y decidió entrar en
una negociación con los líderes de la oposición, encabezada por el
Sindicato Solidaridad, en la cual supuestamente tenía todo controlado y
era cosa de conceder algunas limosnas para desarticular la amenaza del
malestar y reclamo popular.
De la mesa de negociación se fue a unas elecciones donde los opositores
solo podían disputar algunos escaños previamente acordados, y los sin
poder terminaron barriendo del poder a los que supuestamente no había
manera de desplazar.
La experiencia de la Unión Soviética fue algo parecida. Cuando el batón
de la presidencia cayó en manos de Mijaíl Gorbachov, la situación
económica que atravesaba ese país era desastrosa.
El líder del Kremlin de Moscú optó por introducir determinadas reformas
estructurales, con el propósito de hacer viable el sistema y contando
con todo el andamiaje represivo de la KGB que por más de 70 años había
mantenido sometida a la población.
Comenzó con la Perestroika, que consistía en la implementación de
aperturas económicas, y al llegar a la Glasnost, permitiendo cierta
libertad de expresión, el resultado fue catastrófico para sus
intenciones. Una vez que se abrió la hendidura los soviéticos se
empeñaron de modo decidido y no pararon hasta derribar los muros de la
opresión.
Unos pequeños cambios despertaron de golpe las ansias de libertad del
pueblo sometido y apático, y en ese momento se invirtió la ecuación y
quien tenía el control término siendo removido.
Se puede concluir que Raúl Castro no está dotado con cualidades
especiales que lo hagan diferente a otros dictadores que las
circunstancias los han obligado a salir del atrincheramiento para tener
que lidiar con nuevas dinámicas políticas, en un escenario movedizo
donde no tienen todas las de ganar.
Al menos es signo de debilidad y desesperación caer en brazos de quien
por diseño debería ser el perenne enemigo. Más, si ese acercamiento con
el "Coco" se materializa sacrificando y dejando abandonado al principal
aliado, por demás quien hasta hoy lo mantiene con sus petrodólares.
A la oposición cubana le ha ciado el reto por carambola de unirse en un
gran bloque por primera vez y salir a reclamar el ser tomado en cuenta,
o quedará de simple espectadora reaccionando con quejas pero fuera de la
mesa en la que se planifica el destino de la nación.
El pueblo de la Isla tiene ahora la oportunidad de identificar todo lo
que constituya una hendidura, para por ahí empujar con todas sus fuerzas
y tratar de echar abajo las barrederas. Se ha abierto una etapa
definitoria, por mucho que lo quieran ocultar hay destellos de luz al
final del túnel.
Source: No todo está atado y bien atado en la negociación Cuba-EEUU -
Artículos - Opinión - Cuba Encuentro -
http://www.cubaencuentro.com/opinion/articulos/no-todo-esta-atado-y-bien-atado-en-la-negociacion-cuba-eeuu-321392
lunes, 29 de diciembre de 2014
Air Europa solicitará permiso a Washington para operar vuelos entre Miami y La Habana
Air Europa solicitará permiso a Washington para operar vuelos entre
Miami y La Habana
DDC | Madrid | 29 Dic 2014 - 12:09 pm.
La compañía Air Europa anunció que solicitará los permisos pertinentes a
las autoridades estadounidenses para "operar entre tres o cuatro vuelos
al día entre Miami y La Habana", informa elEconomista.es.
La empresa reveló sus intenciones después de que el presidente de
Estados Unidos, Barack Obama, y Raúl Castro anunciaran, el pasado 17 de
diciembre, un acuerdo para la reanudación de relaciones diplomáticas.
Juan José Hidalgo, presidente de la aerolínea, indicó que Air Europa
quiere aprovechar el nuevo contexto para aumentar su presencia en la zona.
En la actualidad, Air Europa, del grupo Globalia, ofrece un vuelo diario
Madrid-La Habana, que transporta unos 4.000 pasajeros a la semana, y
opera asimismo entre Madrid, Miami y Punta Cana cinco días a la semana.
Hidalgo, también fundador de Globalia, adelantó que en la próxima
temporada de verano (desde finales de marzo o principios de abril de
2015) la aerolínea pretende aumentar a siete las frecuencias semanales
entre Madrid y Miami, aprovechando "la incorporación la próxima
primavera del nuevo Boeing 787 en leasing".
Hidalgo dijo que desde 2010 estudia un posible "puente aéreo" entre
Miami y La Habana. Aseguró que ha hablado del tema con el alcalde de la
ciudad de Florida, el cubanoamericano Tomás Regalado.
Actualmente, una decena de compañías aéreas cubren el trayecto entre
Miami y Cuba, un negocio que depende de licencias otorgadas por el
Gobierno estadounidense.
El anuncio de Obama de que su Administración permitirá una mayor
cantidad de viajes de estadounidenses a la Isla para diversos fines
—excluido el turismo— daría margen para un aumento de los vuelos,
consideró Hidalgo.
"No habrá muchos problemas con las autoridades cubanas y norteamericanas
para lograr los permisos", opinó.
Además de los planes de crecimiento de Air Europa, Globalia ya posee en
Varadero dos complejos de su división hotelera Be Live y está a punto de
firmar con el Gobierno cubano para un tercero. Su oferta en la Isla
ronda las 1.200 habitaciones a las que se añadirían otras 400 plazas.
Globalia administró un hotel en La Habana, el Panorama, pero se deshizo
de él en 2011.
Dentro del mercado aéreo español, la compañía Iberia operaba la ruta
Madrid-La Habana hasta que ese destino fue sacrificado como parte de un
plan de ajuste.
Recientemente, Iberia ha dicho que está valorando volver a abrir la ruta
hacia la Isla.
Source: Air Europa solicitará permiso a Washington para operar vuelos
entre Miami y La Habana | Diario de Cuba -
http://www.diariodecuba.com/cuba/1419851371_12057.html
Miami y La Habana
DDC | Madrid | 29 Dic 2014 - 12:09 pm.
La compañía Air Europa anunció que solicitará los permisos pertinentes a
las autoridades estadounidenses para "operar entre tres o cuatro vuelos
al día entre Miami y La Habana", informa elEconomista.es.
La empresa reveló sus intenciones después de que el presidente de
Estados Unidos, Barack Obama, y Raúl Castro anunciaran, el pasado 17 de
diciembre, un acuerdo para la reanudación de relaciones diplomáticas.
Juan José Hidalgo, presidente de la aerolínea, indicó que Air Europa
quiere aprovechar el nuevo contexto para aumentar su presencia en la zona.
En la actualidad, Air Europa, del grupo Globalia, ofrece un vuelo diario
Madrid-La Habana, que transporta unos 4.000 pasajeros a la semana, y
opera asimismo entre Madrid, Miami y Punta Cana cinco días a la semana.
Hidalgo, también fundador de Globalia, adelantó que en la próxima
temporada de verano (desde finales de marzo o principios de abril de
2015) la aerolínea pretende aumentar a siete las frecuencias semanales
entre Madrid y Miami, aprovechando "la incorporación la próxima
primavera del nuevo Boeing 787 en leasing".
Hidalgo dijo que desde 2010 estudia un posible "puente aéreo" entre
Miami y La Habana. Aseguró que ha hablado del tema con el alcalde de la
ciudad de Florida, el cubanoamericano Tomás Regalado.
Actualmente, una decena de compañías aéreas cubren el trayecto entre
Miami y Cuba, un negocio que depende de licencias otorgadas por el
Gobierno estadounidense.
El anuncio de Obama de que su Administración permitirá una mayor
cantidad de viajes de estadounidenses a la Isla para diversos fines
—excluido el turismo— daría margen para un aumento de los vuelos,
consideró Hidalgo.
"No habrá muchos problemas con las autoridades cubanas y norteamericanas
para lograr los permisos", opinó.
Además de los planes de crecimiento de Air Europa, Globalia ya posee en
Varadero dos complejos de su división hotelera Be Live y está a punto de
firmar con el Gobierno cubano para un tercero. Su oferta en la Isla
ronda las 1.200 habitaciones a las que se añadirían otras 400 plazas.
Globalia administró un hotel en La Habana, el Panorama, pero se deshizo
de él en 2011.
Dentro del mercado aéreo español, la compañía Iberia operaba la ruta
Madrid-La Habana hasta que ese destino fue sacrificado como parte de un
plan de ajuste.
Recientemente, Iberia ha dicho que está valorando volver a abrir la ruta
hacia la Isla.
Source: Air Europa solicitará permiso a Washington para operar vuelos
entre Miami y La Habana | Diario de Cuba -
http://www.diariodecuba.com/cuba/1419851371_12057.html
Agricultura familiar alivia escasez de alimentos en oriente cubano
Agricultura familiar alivia escasez de alimentos en oriente cubano
Por Patricia Grogg
SANTIAGO DE CUBA, Cuba, 26 dic 2014 (IPS) - En la mesa de Damaris
González y Omar Navarro no faltan la carne y las hortalizas desde que
obtienen casi todos sus alimentos en su finca La Revelación, ubicada en
las afueras de Santiago de Cuba, a 765 kilómetros al este de la capital.
En las tres hectáreas que labora hace siete años como usufructuarios, el
matrimonio combina técnicas agroecológicas con la utilización racional
de los recursos naturales, según lo aprendido en los cursos de
permacultura que imparte en la ciudad el no gubernamental y ecuménico
Centro Cristiano de Servicio y Capacitación Bartolomé G. Lavastida
(CCSC-Lavastida).
"Tuvimos que desprogramarnos para empezar a usar estas técnicas, porque
cuando se ha sembrado lo mismo toda la vida cuesta creer que es posible
multiplicar cultivos y dejar de usar químicos": Omar Navarro.
"Antes cultivaba una o dos variedades, sobre todo de viandas (algunos
tubérculos esenciales de la dieta cubana). Si no se vendía o se perdía
la cosecha nos quedaba poco para subsistir", dijo Navarro a IPS.
El agricultor es el coordinador del Comité Gestor Local de uno de los
microproyectos de producción alimentaria impulsados por la organización
religiosa en áreas rurales de las provincias orientales de Camagüey, Las
Tunas, Holguín, Granma, Guantánamo y Santiago de Cuba.
Cuando iniciaron esta colaboración a través de una iglesia local, en
2009, González y Navarro, junto con otros 10 activistas ecuménicos,
recibieron durante nueve meses capacitación sobre permacultura,
agroecología, género, gestión de negocios, conservación de alimentos y
nutrición, entre otros temas.
"Tuvimos que desprogramarnos para empezar a usar estas técnicas, porque
cuando se ha sembrado lo mismo toda la vida cuesta creer que es posible
multiplicar cultivos y dejar de usar químicos", confesó Navarro, de 52 años.
El microproyecto les brindó apoyo económico para mejorar la
infraestructura de la finca y comprar animales, con el compromiso de que
parte de los beneficios lleguen gratuitamente a sectores vulnerables de
la comunidad, como enfermos terminales, personas con el virus de
inmunodeficiencia adquirida (VIH), anémicos y ancianos.
González, ingeniera de profesión pero dedicada al campo para mejorar los
ingresos de la familia, cree que el principal logro ha sido garantizar
una dieta balanceada.
"Usamos la lombricultura y el compost de materia orgánica como abono
natural, sin ningún químico, por lo que nuestro alimento es más
saludable", consideró esta administradora de la finca familiar, donde el
matrimonio vive con su hijo de 11 años.
En ella se incorporaron recientemente otros seis trabajadores que
completan la atención a tres estanques para cultivar hasta 5.000
alevines de tilapia roja, canteros de hortalizas, sembrados de vegetales
y frutales, un semillero y 200 animales de cría, entre ovejas, cerdos,
gallinas, patos y siete ejemplares de reses.
"La comunidad saca provecho de que seamos más productivos porque
vendemos el excedente a precios bajos con respecto a la oferta de los
mercados agropecuarios", agregó González, de 48 años, mientras muestra
la libreta donde contabiliza a mano el resultado de las cosechas.
Con la capacitación constante y apoyos económicos puntuales, el
CCSC-Lavastida contribuye desde hace 17 años a empoderar personas del
campo en la producción de sus alimentos, con un enfoque ecológico e
incentivando la participación activa de las mujeres.
Según declaró a IPS el agrónomo César Parra, la institución fundada en
1995 ha ejecutado 87 microproyectos con apoyo de organizaciones
internacionales cristianas como PAN para el Mundo y Acción Ecuménica
Sueca. De ellos, 70 por ciento son agroalimentarios.
En 2014 mantuvieron 32 en activo, que benefician directa o
indirectamente a unas 600 familias en toda la región oriental, la más
empobrecida del país.
Algunos de esos grupos cuentan con más de un sistema de permacultura, la
agricultura que se armoniza con los ecosistemas locales, introducida en
la isla caribeña en los años 90 como respuesta a la crisis económica,
que desató la caída del socialismo europeo y que persiste hasta hoy.
"Se trata de crear asentamientos humanos sostenibles, siguiendo la ética
del cuidado de la tierra, las personas y los animales en relación
armónica e imitando los ciclos de la naturaleza", explicó Parra,
coordinador de proyectos en el CCSC-Lavastida.
Con la premisa de que todo es reutilizable, estos sistemas de
agricultura permanente aprovechan desechos orgánicos y estiércol animal
como fertilizantes, cosechan el agua de lluvia, diversifican los
cultivos, reducen el gasto energético, aumentan la masa verde,
desarrollan bancos de semillas e instalan biodigestores y baños secos,
entre otras técnicas.
El centro cristiano ha formado 40 promotores de esta filosofía en
Santiago de Cuba, Guantánamo y Granma, que ejecutan sus diseños en
patios, huertos y azoteas urbanos.
Fidel Pérez es uno de los que ha sembrado cada pedacito de la tierra que
bordea su casa, en un céntrico barrio de Santiago de Cuba.
Según reveló a IPS este administrador de una iglesia local, con lo que
produce allí puede abastecer de viandas, frutas, verduras y algunas
carnes a su familia, de siete personas.
Estima que su ahorro anual está en torno a 17.000 pesos cubanos (710
dólares), en un país donde el salario medio se mantiene en 471 pesos y
las personas gastan entre el 59 y 74 por ciento de sus ingresos
mensuales en alimentos, según investigaciones de economistas locales.
Datos de la no gubernamental Fundación Antonio Núñez Jiménez reportan
más de mil promotores de permacultura formados en Cuba hasta el momento.
"Estas personas están asumiendo nuevos estilos de vida con una conexión
más cercana a la naturaleza y una mayor sensibilidad y conocimientos
para relacionarse de manera beneficiosa con su hábitat", aseguran varias
especialistas en un artículo reciente de la revista "Se puede", de esa
organización.
Expertos coinciden en que la introducción de la permacultura desde el
espacio familiar aporta soluciones a problemas de soberanía alimentaria
del estado insular.
Más cuando autoridades gubernamentales insisten en reanimar la
agricultura como asunto de "seguridad nacional", un sector que en 2013
aportó 3,7 por ciento del producto interno bruto, según datos oficiales.
Para igual período, la Oficina Nacional de Estadísticas e Información
reportó seis millones 342.400 hectáreas de tierra como superficie
agrícola en Cuba, pero solo dos millones 645.800 estaban cultivadas.
Las importaciones de alimentos absorbieron a 2.098 millones de dólares
durante el primer semestre de 2014, reportó un informe del Ministerio de
Economía y Planificación al parlamento cubano, con la aclaración de que
60 por ciento de ello pudo producirse en el país.
La producción sostenible de alimentos y semillas es la primera prioridad
para el periodo 2013-2018 de la cooperación pactada entre Cuba y la
Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la
Agricultura (FAO), que también incluye la adaptación al cambio climático
y el manejo sustentable de recursos naturales.
Editado por Estrella Gutiérrez
Source: Agricultura familiar alivia escasez de alimentos en oriente
cubano | IPS Agencia de Noticias -
http://www.ipsnoticias.net/2014/12/agricultura-familiar-alivia-escasez-de-alimentos-en-oriente-cubano/?utm_source=rss&utm_medium=rss&utm_campaign=agricultura-familiar-alivia-escasez-de-alimentos-en-oriente-cubano
Por Patricia Grogg
SANTIAGO DE CUBA, Cuba, 26 dic 2014 (IPS) - En la mesa de Damaris
González y Omar Navarro no faltan la carne y las hortalizas desde que
obtienen casi todos sus alimentos en su finca La Revelación, ubicada en
las afueras de Santiago de Cuba, a 765 kilómetros al este de la capital.
En las tres hectáreas que labora hace siete años como usufructuarios, el
matrimonio combina técnicas agroecológicas con la utilización racional
de los recursos naturales, según lo aprendido en los cursos de
permacultura que imparte en la ciudad el no gubernamental y ecuménico
Centro Cristiano de Servicio y Capacitación Bartolomé G. Lavastida
(CCSC-Lavastida).
"Tuvimos que desprogramarnos para empezar a usar estas técnicas, porque
cuando se ha sembrado lo mismo toda la vida cuesta creer que es posible
multiplicar cultivos y dejar de usar químicos": Omar Navarro.
"Antes cultivaba una o dos variedades, sobre todo de viandas (algunos
tubérculos esenciales de la dieta cubana). Si no se vendía o se perdía
la cosecha nos quedaba poco para subsistir", dijo Navarro a IPS.
El agricultor es el coordinador del Comité Gestor Local de uno de los
microproyectos de producción alimentaria impulsados por la organización
religiosa en áreas rurales de las provincias orientales de Camagüey, Las
Tunas, Holguín, Granma, Guantánamo y Santiago de Cuba.
Cuando iniciaron esta colaboración a través de una iglesia local, en
2009, González y Navarro, junto con otros 10 activistas ecuménicos,
recibieron durante nueve meses capacitación sobre permacultura,
agroecología, género, gestión de negocios, conservación de alimentos y
nutrición, entre otros temas.
"Tuvimos que desprogramarnos para empezar a usar estas técnicas, porque
cuando se ha sembrado lo mismo toda la vida cuesta creer que es posible
multiplicar cultivos y dejar de usar químicos", confesó Navarro, de 52 años.
El microproyecto les brindó apoyo económico para mejorar la
infraestructura de la finca y comprar animales, con el compromiso de que
parte de los beneficios lleguen gratuitamente a sectores vulnerables de
la comunidad, como enfermos terminales, personas con el virus de
inmunodeficiencia adquirida (VIH), anémicos y ancianos.
González, ingeniera de profesión pero dedicada al campo para mejorar los
ingresos de la familia, cree que el principal logro ha sido garantizar
una dieta balanceada.
"Usamos la lombricultura y el compost de materia orgánica como abono
natural, sin ningún químico, por lo que nuestro alimento es más
saludable", consideró esta administradora de la finca familiar, donde el
matrimonio vive con su hijo de 11 años.
En ella se incorporaron recientemente otros seis trabajadores que
completan la atención a tres estanques para cultivar hasta 5.000
alevines de tilapia roja, canteros de hortalizas, sembrados de vegetales
y frutales, un semillero y 200 animales de cría, entre ovejas, cerdos,
gallinas, patos y siete ejemplares de reses.
"La comunidad saca provecho de que seamos más productivos porque
vendemos el excedente a precios bajos con respecto a la oferta de los
mercados agropecuarios", agregó González, de 48 años, mientras muestra
la libreta donde contabiliza a mano el resultado de las cosechas.
Con la capacitación constante y apoyos económicos puntuales, el
CCSC-Lavastida contribuye desde hace 17 años a empoderar personas del
campo en la producción de sus alimentos, con un enfoque ecológico e
incentivando la participación activa de las mujeres.
Según declaró a IPS el agrónomo César Parra, la institución fundada en
1995 ha ejecutado 87 microproyectos con apoyo de organizaciones
internacionales cristianas como PAN para el Mundo y Acción Ecuménica
Sueca. De ellos, 70 por ciento son agroalimentarios.
En 2014 mantuvieron 32 en activo, que benefician directa o
indirectamente a unas 600 familias en toda la región oriental, la más
empobrecida del país.
Algunos de esos grupos cuentan con más de un sistema de permacultura, la
agricultura que se armoniza con los ecosistemas locales, introducida en
la isla caribeña en los años 90 como respuesta a la crisis económica,
que desató la caída del socialismo europeo y que persiste hasta hoy.
"Se trata de crear asentamientos humanos sostenibles, siguiendo la ética
del cuidado de la tierra, las personas y los animales en relación
armónica e imitando los ciclos de la naturaleza", explicó Parra,
coordinador de proyectos en el CCSC-Lavastida.
Con la premisa de que todo es reutilizable, estos sistemas de
agricultura permanente aprovechan desechos orgánicos y estiércol animal
como fertilizantes, cosechan el agua de lluvia, diversifican los
cultivos, reducen el gasto energético, aumentan la masa verde,
desarrollan bancos de semillas e instalan biodigestores y baños secos,
entre otras técnicas.
El centro cristiano ha formado 40 promotores de esta filosofía en
Santiago de Cuba, Guantánamo y Granma, que ejecutan sus diseños en
patios, huertos y azoteas urbanos.
Fidel Pérez es uno de los que ha sembrado cada pedacito de la tierra que
bordea su casa, en un céntrico barrio de Santiago de Cuba.
Según reveló a IPS este administrador de una iglesia local, con lo que
produce allí puede abastecer de viandas, frutas, verduras y algunas
carnes a su familia, de siete personas.
Estima que su ahorro anual está en torno a 17.000 pesos cubanos (710
dólares), en un país donde el salario medio se mantiene en 471 pesos y
las personas gastan entre el 59 y 74 por ciento de sus ingresos
mensuales en alimentos, según investigaciones de economistas locales.
Datos de la no gubernamental Fundación Antonio Núñez Jiménez reportan
más de mil promotores de permacultura formados en Cuba hasta el momento.
"Estas personas están asumiendo nuevos estilos de vida con una conexión
más cercana a la naturaleza y una mayor sensibilidad y conocimientos
para relacionarse de manera beneficiosa con su hábitat", aseguran varias
especialistas en un artículo reciente de la revista "Se puede", de esa
organización.
Expertos coinciden en que la introducción de la permacultura desde el
espacio familiar aporta soluciones a problemas de soberanía alimentaria
del estado insular.
Más cuando autoridades gubernamentales insisten en reanimar la
agricultura como asunto de "seguridad nacional", un sector que en 2013
aportó 3,7 por ciento del producto interno bruto, según datos oficiales.
Para igual período, la Oficina Nacional de Estadísticas e Información
reportó seis millones 342.400 hectáreas de tierra como superficie
agrícola en Cuba, pero solo dos millones 645.800 estaban cultivadas.
Las importaciones de alimentos absorbieron a 2.098 millones de dólares
durante el primer semestre de 2014, reportó un informe del Ministerio de
Economía y Planificación al parlamento cubano, con la aclaración de que
60 por ciento de ello pudo producirse en el país.
La producción sostenible de alimentos y semillas es la primera prioridad
para el periodo 2013-2018 de la cooperación pactada entre Cuba y la
Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la
Agricultura (FAO), que también incluye la adaptación al cambio climático
y el manejo sustentable de recursos naturales.
Editado por Estrella Gutiérrez
Source: Agricultura familiar alivia escasez de alimentos en oriente
cubano | IPS Agencia de Noticias -
http://www.ipsnoticias.net/2014/12/agricultura-familiar-alivia-escasez-de-alimentos-en-oriente-cubano/?utm_source=rss&utm_medium=rss&utm_campaign=agricultura-familiar-alivia-escasez-de-alimentos-en-oriente-cubano
Tazas sin el sabor esperado
Tazas sin el sabor esperado
diciembre 25, 2014
Rogelio Manuel Díaz Moreno
HAVANA TIMES — En estos tiempos, la población cubana tropieza con un
problema que parece causar mucha sorpresa. La anunciada recuperación de
la producción agropecuaria, con el aumento contabilizado, no ha
provocado una disminución de los precios. Supuestamente, la sacrosanta
ley de Oferta y Demanda debía haber obrado en beneficio de las personas
de menor poder adquisitivo. Después de cierto tiempo de promoción de las
bondades del caldo de mercado, las tazas que nos han servido no tienen
el sabor esperado.
Los exégetas oficiales se devanan los sesos y culpan a los
intermediarios, los acaparadores, el bloqueo, la sequía y las
inundaciones. La oposición culpa al gobierno; los campesinos, a lo que
queda de las oficinas del organismo estatal de Acopio y a los altos
precios de los insumos y la mano de obra que contratan. Es un problema
serio, ciertamente, y exige que se profundice en él.
Haría falta abordar este debate con las herramientas metodológicas de la
economía política, con Adam Smith y Marx incluidos. Penosamente y como
de costumbre, las personas con capacidad de hacer este análisis crítico,
profundo y científico, se hacen los suecos. Nos tocará entonces, a los
aficionados, reclamar el tratamiento del tema desde el único nivel que
permite aquilatar sus verdaderas dimensiones y dejar los idealismos,
voluntarismos y demagogias a un lado.
Las reformas del gobierno cubano son resultado de las presiones hacia el
mercado que se le aplican desde el exterior y el interior del país. La
idea que defienden los reformistas es que los males de nuestra economía
tienen como causa que es el Estado y no el mercado quien más rige. Y
que, si se invierte la ecuación, entre la Ley de la Oferta y la Demanda,
las racionalizaciones económicas, el aumento de la competitividad,
etcétera, llegaremos pronto al mejor de los mundos posibles para la
mayor cantidad de personas.
Lastimosamente, las eras de machaque cerebral han tenido el efecto de
convencer bastante con esas ideas, llamémoslas capitalistas. En nuestro
medio, primaron en las últimas décadas un discurso aparentemente
opuesto, supuestamente socialista, pero tan artificial, superficial y
reñido con las vidas reales de las personas, que ha tenido como
principal efecto la reafirmación de la popularidad de las ideas
capitalistas.
Pero ni afuera ni adentro, tales ideas capitalistas pueden poner remedio
al desate de crisis, las olas de despidos y recortes y los ataques a los
derechos laborales de las personas. Las consecuencias sociales de
empobrecimiento, pérdida de empleos, hogares, de proyectos de vida, se
acrecientan con la agudización de las contradicciones capitalistas entre
las selectas clases élites y la fracción mayoritaria restante de la
humanidad. En nuestro caso particular, las consecuencias de las reformas
liberales dejan evidencia, hace ya un tiempito, respecto a los problemas
no reconocidos de la dicha ideología.
Y la razón es evidente y la manejan los mismos economistas y filósofos
del capitalismo, solo que lejos de los comerciales públicos. La
iniciativa empresarial capitalista es capaz de aumentar la producción y
el abastecimiento con eficiencia, sí, bajo los resortes del mercado,
pero solo para abastecer a un mercado solvente. La palabra clave es
solvente. De hecho, los mecanismos productivos mejor aceitados y
productivos declinan también, cuando la demanda de los sectores
pudientes disminuye. Pocos negociantes, en una economía de mercado, se
dedican a la filantropía y a encargarse de los menesterosos de bajo
poder adquisitivo.
Tal perogrullada explica, a mi juicio, la realidad que vemos en el
tiempo presente y que veremos en nuestro futuro cercano. Los sectores
sociales emergentes y en pleno progreso de Cuba, como la clase
corporativa gubernamental, los nuevos empresarios capitalistas pequeños
y medianos, etcétera, tienen cierto auge, es verdad. El aumento que
veamos de la producción agropecuaria y la que sea, como se le dirige con
ideas de mercado, pues tiene como destino ese sector solvente y sus
actividades económicas. A las personas trabajadoras, asalariadas del
Estado o de los nuevos capitalistas, que son los trabajadores con
menores ingresos, no les toca todavía ni una migajita del pastel. Y eso
es para no hablar ya de las personas jubiladas.
Es penoso apreciar, entonces, cómo políticos y periodistas recitan el
panfleto liberal de la supuesta prosperidad sobre esas bases. Y más
triste todavía ver cómo muchas humildes personas trabajadoras,
cándidamente, creen que ahora sí, estas reformas de mercado representan
la salida a una vida de agobios y sacrificios. Luego ocurren los
tropiezos con la cruda realidad de las tarimas, de los precios
inalcanzables de la comida, de la inflación de toda mercancía y servicio
de primera, segunda y tercera necesidad.
Los productos y servicios en potencia que no encuentren un comprador de
bolsillos bien plantados, se pudren en el campo o se dejan de ofertar,
simplemente, porque así funciona el mercado. A los productores y
comercializadores no les convienen precios menores, porque incurren en
las temibles pérdidas que los exterminan en ese escenario que constituye
el mercado. Como mínimo, disminuyen sus ganancias y, en un medio que
fomenta el egoísmo, ese es también un camino hacia la salida.
Las manifestaciones simples de este fenómeno crecen, se desarrollan, se
complejizan como un tumor en cooperación con otros problemas de
corrupción. Ocurre en cualquier sistema de relaciones sociales basado en
la explotación –ya sea la económica, de la fuerza laboral de la clase
proletaria, ya sea del poder político.
Las élites apoderadas aprovechan su preponderancia, establecen alianzas
y redes de poder. Infiltran y dominan los mecanismos comerciales y
administrativos, y cooptan el proceso de producción y distribución. En
otro proceso que se abre paso también por acá, fomentan y dirigen el
consumo según sus intereses con las campañas de publicidad, ignorantes
de ideales de vidas sanas, ecológicas y solidarias.
Esa situación no se remedia con remedios como los que reclaman los
desesperados, de imposición de topes de precios y semejantes. Bastantes
veces se han ensayado ya, con funestos resultados de desabastecimientos
por un lado y crecimientos del mercado subterráneo por el otro. Las
soluciones habría que buscarlas por vías auténticamente revolucionarias,
de empoderamiento democrático de los trabajadores y comunidades en el
todo el proceso de producción y distribución. Pero esto no les conviene
ni a políticos ni a negociantes inescrupulosos, así que solo puede ser
tarea e iniciativa del mismo pueblo trabajador.
En resumen, este es el caldo que tantas personas anhelaban por acá.
Después de tantos años procesando estudios y filosofías, resulta
escandaloso que hayan tan pocos que manifiesten comprensión de la receta.
Source: Tazas sin el sabor esperado - Havana Times en español -
http://www.havanatimes.org/sp/?p=101940
diciembre 25, 2014
Rogelio Manuel Díaz Moreno
HAVANA TIMES — En estos tiempos, la población cubana tropieza con un
problema que parece causar mucha sorpresa. La anunciada recuperación de
la producción agropecuaria, con el aumento contabilizado, no ha
provocado una disminución de los precios. Supuestamente, la sacrosanta
ley de Oferta y Demanda debía haber obrado en beneficio de las personas
de menor poder adquisitivo. Después de cierto tiempo de promoción de las
bondades del caldo de mercado, las tazas que nos han servido no tienen
el sabor esperado.
Los exégetas oficiales se devanan los sesos y culpan a los
intermediarios, los acaparadores, el bloqueo, la sequía y las
inundaciones. La oposición culpa al gobierno; los campesinos, a lo que
queda de las oficinas del organismo estatal de Acopio y a los altos
precios de los insumos y la mano de obra que contratan. Es un problema
serio, ciertamente, y exige que se profundice en él.
Haría falta abordar este debate con las herramientas metodológicas de la
economía política, con Adam Smith y Marx incluidos. Penosamente y como
de costumbre, las personas con capacidad de hacer este análisis crítico,
profundo y científico, se hacen los suecos. Nos tocará entonces, a los
aficionados, reclamar el tratamiento del tema desde el único nivel que
permite aquilatar sus verdaderas dimensiones y dejar los idealismos,
voluntarismos y demagogias a un lado.
Las reformas del gobierno cubano son resultado de las presiones hacia el
mercado que se le aplican desde el exterior y el interior del país. La
idea que defienden los reformistas es que los males de nuestra economía
tienen como causa que es el Estado y no el mercado quien más rige. Y
que, si se invierte la ecuación, entre la Ley de la Oferta y la Demanda,
las racionalizaciones económicas, el aumento de la competitividad,
etcétera, llegaremos pronto al mejor de los mundos posibles para la
mayor cantidad de personas.
Lastimosamente, las eras de machaque cerebral han tenido el efecto de
convencer bastante con esas ideas, llamémoslas capitalistas. En nuestro
medio, primaron en las últimas décadas un discurso aparentemente
opuesto, supuestamente socialista, pero tan artificial, superficial y
reñido con las vidas reales de las personas, que ha tenido como
principal efecto la reafirmación de la popularidad de las ideas
capitalistas.
Pero ni afuera ni adentro, tales ideas capitalistas pueden poner remedio
al desate de crisis, las olas de despidos y recortes y los ataques a los
derechos laborales de las personas. Las consecuencias sociales de
empobrecimiento, pérdida de empleos, hogares, de proyectos de vida, se
acrecientan con la agudización de las contradicciones capitalistas entre
las selectas clases élites y la fracción mayoritaria restante de la
humanidad. En nuestro caso particular, las consecuencias de las reformas
liberales dejan evidencia, hace ya un tiempito, respecto a los problemas
no reconocidos de la dicha ideología.
Y la razón es evidente y la manejan los mismos economistas y filósofos
del capitalismo, solo que lejos de los comerciales públicos. La
iniciativa empresarial capitalista es capaz de aumentar la producción y
el abastecimiento con eficiencia, sí, bajo los resortes del mercado,
pero solo para abastecer a un mercado solvente. La palabra clave es
solvente. De hecho, los mecanismos productivos mejor aceitados y
productivos declinan también, cuando la demanda de los sectores
pudientes disminuye. Pocos negociantes, en una economía de mercado, se
dedican a la filantropía y a encargarse de los menesterosos de bajo
poder adquisitivo.
Tal perogrullada explica, a mi juicio, la realidad que vemos en el
tiempo presente y que veremos en nuestro futuro cercano. Los sectores
sociales emergentes y en pleno progreso de Cuba, como la clase
corporativa gubernamental, los nuevos empresarios capitalistas pequeños
y medianos, etcétera, tienen cierto auge, es verdad. El aumento que
veamos de la producción agropecuaria y la que sea, como se le dirige con
ideas de mercado, pues tiene como destino ese sector solvente y sus
actividades económicas. A las personas trabajadoras, asalariadas del
Estado o de los nuevos capitalistas, que son los trabajadores con
menores ingresos, no les toca todavía ni una migajita del pastel. Y eso
es para no hablar ya de las personas jubiladas.
Es penoso apreciar, entonces, cómo políticos y periodistas recitan el
panfleto liberal de la supuesta prosperidad sobre esas bases. Y más
triste todavía ver cómo muchas humildes personas trabajadoras,
cándidamente, creen que ahora sí, estas reformas de mercado representan
la salida a una vida de agobios y sacrificios. Luego ocurren los
tropiezos con la cruda realidad de las tarimas, de los precios
inalcanzables de la comida, de la inflación de toda mercancía y servicio
de primera, segunda y tercera necesidad.
Los productos y servicios en potencia que no encuentren un comprador de
bolsillos bien plantados, se pudren en el campo o se dejan de ofertar,
simplemente, porque así funciona el mercado. A los productores y
comercializadores no les convienen precios menores, porque incurren en
las temibles pérdidas que los exterminan en ese escenario que constituye
el mercado. Como mínimo, disminuyen sus ganancias y, en un medio que
fomenta el egoísmo, ese es también un camino hacia la salida.
Las manifestaciones simples de este fenómeno crecen, se desarrollan, se
complejizan como un tumor en cooperación con otros problemas de
corrupción. Ocurre en cualquier sistema de relaciones sociales basado en
la explotación –ya sea la económica, de la fuerza laboral de la clase
proletaria, ya sea del poder político.
Las élites apoderadas aprovechan su preponderancia, establecen alianzas
y redes de poder. Infiltran y dominan los mecanismos comerciales y
administrativos, y cooptan el proceso de producción y distribución. En
otro proceso que se abre paso también por acá, fomentan y dirigen el
consumo según sus intereses con las campañas de publicidad, ignorantes
de ideales de vidas sanas, ecológicas y solidarias.
Esa situación no se remedia con remedios como los que reclaman los
desesperados, de imposición de topes de precios y semejantes. Bastantes
veces se han ensayado ya, con funestos resultados de desabastecimientos
por un lado y crecimientos del mercado subterráneo por el otro. Las
soluciones habría que buscarlas por vías auténticamente revolucionarias,
de empoderamiento democrático de los trabajadores y comunidades en el
todo el proceso de producción y distribución. Pero esto no les conviene
ni a políticos ni a negociantes inescrupulosos, así que solo puede ser
tarea e iniciativa del mismo pueblo trabajador.
En resumen, este es el caldo que tantas personas anhelaban por acá.
Después de tantos años procesando estudios y filosofías, resulta
escandaloso que hayan tan pocos que manifiesten comprensión de la receta.
Source: Tazas sin el sabor esperado - Havana Times en español -
http://www.havanatimes.org/sp/?p=101940
The Alternative in Cuba
The Alternative in Cuba
December 27, 2014
The resumption of US – Cuban relations is a real victory. But Cuban
workers face renewed economic liberalization with little political opening.
By Samuel Farber*
US President Barack Obama announces restored diplomatic relations with
Cuba on Dec. 17, 2014.
HAVANA TIMES — On December 17, 2014, Washington and Havana agreed to a
pathbreaking change in a relationship that, for more than fifty years,
was characterized by the United States' efforts to overthrow the Cuban
government, including the sponsorship of invasions, naval blockades,
economic sabotage, assassination attempts, and terrorist attacks.
The new accord set free the remaining three members of the "Cuban Five"
group held in US prisons since 1998 and, in exchange, Cuba freed the
American Alan Gross and Rolando Sarraf Trujillo, a previously unknown US
intelligence agent imprisoned on the island for almost twenty years, in
addition to over fifty Cuban political prisoners. Far more consequential
are the resumption of official diplomatic relations and the significant
relaxation of travel restrictions and remittances to Cuba.
The agreement covers the political normalization but not the full
economic normalization of relations: that would require Congress
repealing the Helms-Burton Act, signed into law by President Clinton in
1996.
Past failures
There were previous efforts to resume political and economic relations
between the two countries since the United States broke ties in early
1961. The most important was undertaken by the Carter administration,
which in pursuing an initiative originally undertaken by Nixon, renewed
secret negotiations with the Cuban government in 1977, when the Cuban
exile right-wing in South Florida was still a negligible political force.
The two countries made mutual concessions that included the
establishment of diplomatic "interest sections" in Washington and Havana
and the lifting of the ban on tourist travel to the island, a
restriction later reinstated by Reagan in 1982. In the wake of the
Carter-Castro negotiations, the Cuban leader released most political
prisoners, of which about 1,000 left for the United States, and in 1979,
Cuban-Americans were, for the first time, allowed to visit their
relatives on the island.
Yet the reconciliation process came to a halt. While the presence of US
troops throughout the world was taken for granted by Washington as an
imperial entitlement, the deployment of Cuban forces in Africa became an
obstacle to the normalization of relations. Many in the US blamed
Castro's foreign involvement as the decisive reason for the collapse of
the talks both under Nixon and Carter. But there were other more
important factors at work.
For one thing, the Carter administration was itself divided on the
question. Secretary of State Cyrus Vance supported the resumption of
normal relations with Cuba, while Zbigniew Brzezinski, Carter's powerful
national security adviser, opposed the move. But it was domestic
political developments in the US unrelated to Cuba, which ultimately
stopped the process.
The American right was becoming agitated over the negotiations
concerning the transfer of the Panama Canal back to the Panamanians. In
September 1977, Carter suspended negotiations with Cuba until after the
Canal treaties were ratified by the Senate.
The suspension turned out to be indefinite. Faced with attack over
Panama, the Carter administration decided to shore up its right flank by
adopting a tougher posture on Cuba, a stance that was shortly after
reinforced by the victory of the Sandinista revolution in Nicaragua, and
by the political weakening of the Carter administration as a result of
the Soviet invasion of Afghanistan and the Iranian hostage crisis.
American capitalists approve
Why did Obama succeed where previous US administrations failed? More
than anything else, the end of the Cold War, the departure of Cuban
troops from Africa, and the less militant stance of Cuba in Latin
America have, through the years, qualitatively downgraded the importance
of Cuba in American foreign policy, as witnessed by the fact that
practically all US government strategic studies in the last two decades
don't even mention the island.
At the same time, however, the American capitalist class, except for its
most right-wing fringe, has come to support not only the reestablishment
of diplomatic relations, but even more so the elimination of the
economic blockade. This has been the position adopted by the US Chamber
of Commerce and the National Association of Manufacturers in the last
several years, and also the general stance taken by the business press.
Business columnists have been arguing, with more than a grain of truth,
that massive American investment and trade with the island would
"subvert" and eventually overcome the Communist economic system, as has
been happening in China and Vietnam.
Moreover, after exemptions to the US economic blockade allowing the
export of agricultural goods and certain processed goods to Cuba were
authorized by the Trade Sanctions Reform and Export Enhancement Act of
2000, firms such as Cargill, Archer Daniel Midland and Tyson Foods got
involved in trade with Cuba. After the current December 17 agreement,
other corporations, such as Caterpillar and Pepsico joined in supporting
it. During the last several years, dozens of business people and
politicians, particularly from the South, Midwest and Southwest have
been visiting the island and discussing with the Cuban government future
economic prospects especially if the blockade is repealed.
Reflecting the attitude of their business constituents, many Democratic
and Republican politicians, such as Arizona Senator Jeff Flake, have
been advocating political and economic relations with Cuba. It remains
to be seen whether these forces will be strong enough to amend, if not
repeal, the Helms-Burton Act and allow for a full normalization of
economic, as well as political, relations with the island.
The exile community is changing
As the Cuba issue lost importance after the end of the Cold War, and as
major business sectors have begun to favor economic and political
relations with the country, the right-wing leadership of the Cuban exile
enclave in South Florida remains the only political force firmly
defending the blockade. Its political clout was particularly important
in a closely divided state like Florida, where Cuban-Americans account
for around 5 percent of the electorate.
But the conservative exile generation of the sixties has been dying out
and by now the growing majority of the Cubans residing in Florida came
to the United States since the eighties. In contrast with the older
exiles, many of these people regularly visit the island and are more
concerned with the welfare of their Cuban relatives than with Cuban
exile politics. It is no wonder then that public opinion polls have
shown that a majority of the Cubans and Cuban-Americans residing in
Florida favor a change in policy leading to full relations with the island.
Nevertheless, many of these people are not yet citizens and affluent,
conservative Cubans still have great power over the media and political
system. The three Florida representatives in Congress of Cuban origin
are still right-wing Republicans strongly committed to the blockade.
And yet the fact that Barack Obama won 48 percent of the Cuban vote (and
larger proportions among younger Cubans) in the 2012 elections is a
clear indication of the political trends among Cuban-Americans away from
right-wing positions on Cuba. Moreover, as the Cuban-American
sociologist Alex Portes has indicated, the Cubans who have arrived since
1980 generally come from modest class backgrounds in the island and are
hardly distinguishable from other Latin American immigrants in
socio-economic terms. One wonders about the future of the Latin American
"model minority."
The Cuban road to China
For its part, the Cuban government has been intent to find a way to
resume diplomatic relations with the United States even though this may
in the long run undermine its legitimacy as it won't be able to blame
the blockade for continuing political repression and economic woes.
Ever since Raúl Castro assumed power — informally in 2006 and formally
in 2008 — he has been moving towards adopting the Sino-Vietnamese model,
meaning a state-capitalism that retains the monopoly of political power
through the Communist Party, and that controls the strategic sectors of
the economy, such as banking, while sharing the rest with a domestic and
foreign private sector. But this has been a contradictory road where the
Cuban government has tried to "have its cake and eat it too,"
accompanying every economic change with restrictions that limit their
effectiveness.
Despite the rosy picture drawn by Castro sympathizers, such as Emily
Morris in New Left Review, the results of the Cuban government's new
policies have been meager and unable to finally overcome the long
economic crisis that has gripped the island since the Soviet Union's
collapse. The real wages of state employees, who still constitute the
great majority of the labor force, had only reached, in 2013, 27 percent
of their 1989 levels.
Since 2008, spending on education, health, social welfare and housing
have diminished as a proportion of the state budget and gross domestic
product. Furthermore, for the last several years economic growth has
been low (1.2 percent in 2014) and capital investment has been a meager
10 percent of the GDP compared with the average 20 percent for Latin
America as a whole.
Not surprisingly, Marino Murillo, Cuba's Minister of the Economy, has
said that the island needs at least 2 billion dollars a year in
investment to achieve an economic takeoff. This is the key to Castro's
willingness to resume relations with the United States, especially in
the light of the serious political and economic problems that Venezuela
(Cuba's principal ally) and Russia are currently facing along with the
relative decline in growth of the Chinese economy.
Castro has nothing to lose, since even if the Helms-Burton law is not
amended or repealed, the Cuban economy is bound to benefit by the
liberalization of travel and remittances recently decreed by Obama. For
the Cuban leader, any benefit he obtains from the agreement may be the
lever he needs to vanquish the resistance in his own bureaucratic
apparatus to the full implementation of the Sino-Vietnamese model in the
island.
For his part, Obama must surely be conscious of the opportunity to
reassert American political influence and its economic power in Cuba,
aside from other real political benefits to be gained by this new
agreement in Latin America and the rest of the Global South.
The alternative in Cuba
Independently of the considerations that led the governments of Cuba and
the United States to reach this agreement, it is a major gain for the
Cuban people.
First, because it acknowledges that the imperial power of the US was not
able to coerce the imposition of its socio-economic and political
system, handing a victory for the principle of national
self-determination. It is up to Cubans and Cubans alone to decide the
destiny of their country. Second, because in practical terms, it can
improve the standard of living of Cubans and help to liberalize,
although not necessarily democratize, the conditions of their political
oppression and economic exploitation, making it easier to organize and
act to defend their interests in an autonomous fashion against both the
state and the new capitalists.
This has been the case of China, where thousands of protests occur every
year to protect the standard of living and rights of the mass of the
population in spite of the persistence of the one-party state.
Contrary to what many liberals thought right after the Cuban Revolution,
the issue was never whether the end of the blockade would lead the
Castro brothers to become more democratic. That possibility was never
and is not in the cards, except for those who believe that the
establishment of Cuban Communism was merely a reaction to American
imperialism instead of what Che Guevara admitted was half the outcome of
imperialist constraint and half the outcome of the Cuban leaders choice.
What is real is the likelihood that the end of the blockade will
undermine the support for the Castro government thereby facilitating the
resistance and political formulation of alternatives to its rule.
That Cuba will be free from the grasp of US imperialism even if the
economic blockade comes to an end is not likely. The more "normal"
imperialist power broadly experienced in the Global South will replace
the more coercive and criminal one of the blockade era, especially if a
successful alliance develops between American capital and the native
state capitalists of the emerging Sino-Vietnamese model, as it happened
in China and Vietnam. Even at the purely political level, there are many
conflicts that are clearly foreseeable, like, for example, one that was
left unmentioned in the Obama-Castro agreement involving the return of
revolutionary exiles, such as Assata Shakur, to prison in the United States.
With the passing of the historic generation of revolutionary leaders
within the next decade, a new political landscape will emerge where
left-wing opposition political action may resurface and give strength to
the nascent critical left in Cuba. Some may argue that since socialism
of a democratic and revolutionary orientation is not likely to be on the
immediate agenda, there is no point to put forward such a perspective.
But it is this political vision advocating for the democratic
self-management of Cuban society that can shape a compelling resistance
to the economic liberalization that is likely to come to the island.
By invoking solidarity with the most vulnerable, and calling for class,
racial and gender equality, a movement can build unity against both the
old and the emerging oppression.
—–
(*) Published originally in Jacobin Magazine.
Source: The Alternative in Cuba - Havana Times.org -
http://www.havanatimes.org/?p=108194
December 27, 2014
The resumption of US – Cuban relations is a real victory. But Cuban
workers face renewed economic liberalization with little political opening.
By Samuel Farber*
US President Barack Obama announces restored diplomatic relations with
Cuba on Dec. 17, 2014.
HAVANA TIMES — On December 17, 2014, Washington and Havana agreed to a
pathbreaking change in a relationship that, for more than fifty years,
was characterized by the United States' efforts to overthrow the Cuban
government, including the sponsorship of invasions, naval blockades,
economic sabotage, assassination attempts, and terrorist attacks.
The new accord set free the remaining three members of the "Cuban Five"
group held in US prisons since 1998 and, in exchange, Cuba freed the
American Alan Gross and Rolando Sarraf Trujillo, a previously unknown US
intelligence agent imprisoned on the island for almost twenty years, in
addition to over fifty Cuban political prisoners. Far more consequential
are the resumption of official diplomatic relations and the significant
relaxation of travel restrictions and remittances to Cuba.
The agreement covers the political normalization but not the full
economic normalization of relations: that would require Congress
repealing the Helms-Burton Act, signed into law by President Clinton in
1996.
Past failures
There were previous efforts to resume political and economic relations
between the two countries since the United States broke ties in early
1961. The most important was undertaken by the Carter administration,
which in pursuing an initiative originally undertaken by Nixon, renewed
secret negotiations with the Cuban government in 1977, when the Cuban
exile right-wing in South Florida was still a negligible political force.
The two countries made mutual concessions that included the
establishment of diplomatic "interest sections" in Washington and Havana
and the lifting of the ban on tourist travel to the island, a
restriction later reinstated by Reagan in 1982. In the wake of the
Carter-Castro negotiations, the Cuban leader released most political
prisoners, of which about 1,000 left for the United States, and in 1979,
Cuban-Americans were, for the first time, allowed to visit their
relatives on the island.
Yet the reconciliation process came to a halt. While the presence of US
troops throughout the world was taken for granted by Washington as an
imperial entitlement, the deployment of Cuban forces in Africa became an
obstacle to the normalization of relations. Many in the US blamed
Castro's foreign involvement as the decisive reason for the collapse of
the talks both under Nixon and Carter. But there were other more
important factors at work.
For one thing, the Carter administration was itself divided on the
question. Secretary of State Cyrus Vance supported the resumption of
normal relations with Cuba, while Zbigniew Brzezinski, Carter's powerful
national security adviser, opposed the move. But it was domestic
political developments in the US unrelated to Cuba, which ultimately
stopped the process.
The American right was becoming agitated over the negotiations
concerning the transfer of the Panama Canal back to the Panamanians. In
September 1977, Carter suspended negotiations with Cuba until after the
Canal treaties were ratified by the Senate.
The suspension turned out to be indefinite. Faced with attack over
Panama, the Carter administration decided to shore up its right flank by
adopting a tougher posture on Cuba, a stance that was shortly after
reinforced by the victory of the Sandinista revolution in Nicaragua, and
by the political weakening of the Carter administration as a result of
the Soviet invasion of Afghanistan and the Iranian hostage crisis.
American capitalists approve
Why did Obama succeed where previous US administrations failed? More
than anything else, the end of the Cold War, the departure of Cuban
troops from Africa, and the less militant stance of Cuba in Latin
America have, through the years, qualitatively downgraded the importance
of Cuba in American foreign policy, as witnessed by the fact that
practically all US government strategic studies in the last two decades
don't even mention the island.
At the same time, however, the American capitalist class, except for its
most right-wing fringe, has come to support not only the reestablishment
of diplomatic relations, but even more so the elimination of the
economic blockade. This has been the position adopted by the US Chamber
of Commerce and the National Association of Manufacturers in the last
several years, and also the general stance taken by the business press.
Business columnists have been arguing, with more than a grain of truth,
that massive American investment and trade with the island would
"subvert" and eventually overcome the Communist economic system, as has
been happening in China and Vietnam.
Moreover, after exemptions to the US economic blockade allowing the
export of agricultural goods and certain processed goods to Cuba were
authorized by the Trade Sanctions Reform and Export Enhancement Act of
2000, firms such as Cargill, Archer Daniel Midland and Tyson Foods got
involved in trade with Cuba. After the current December 17 agreement,
other corporations, such as Caterpillar and Pepsico joined in supporting
it. During the last several years, dozens of business people and
politicians, particularly from the South, Midwest and Southwest have
been visiting the island and discussing with the Cuban government future
economic prospects especially if the blockade is repealed.
Reflecting the attitude of their business constituents, many Democratic
and Republican politicians, such as Arizona Senator Jeff Flake, have
been advocating political and economic relations with Cuba. It remains
to be seen whether these forces will be strong enough to amend, if not
repeal, the Helms-Burton Act and allow for a full normalization of
economic, as well as political, relations with the island.
The exile community is changing
As the Cuba issue lost importance after the end of the Cold War, and as
major business sectors have begun to favor economic and political
relations with the country, the right-wing leadership of the Cuban exile
enclave in South Florida remains the only political force firmly
defending the blockade. Its political clout was particularly important
in a closely divided state like Florida, where Cuban-Americans account
for around 5 percent of the electorate.
But the conservative exile generation of the sixties has been dying out
and by now the growing majority of the Cubans residing in Florida came
to the United States since the eighties. In contrast with the older
exiles, many of these people regularly visit the island and are more
concerned with the welfare of their Cuban relatives than with Cuban
exile politics. It is no wonder then that public opinion polls have
shown that a majority of the Cubans and Cuban-Americans residing in
Florida favor a change in policy leading to full relations with the island.
Nevertheless, many of these people are not yet citizens and affluent,
conservative Cubans still have great power over the media and political
system. The three Florida representatives in Congress of Cuban origin
are still right-wing Republicans strongly committed to the blockade.
And yet the fact that Barack Obama won 48 percent of the Cuban vote (and
larger proportions among younger Cubans) in the 2012 elections is a
clear indication of the political trends among Cuban-Americans away from
right-wing positions on Cuba. Moreover, as the Cuban-American
sociologist Alex Portes has indicated, the Cubans who have arrived since
1980 generally come from modest class backgrounds in the island and are
hardly distinguishable from other Latin American immigrants in
socio-economic terms. One wonders about the future of the Latin American
"model minority."
The Cuban road to China
For its part, the Cuban government has been intent to find a way to
resume diplomatic relations with the United States even though this may
in the long run undermine its legitimacy as it won't be able to blame
the blockade for continuing political repression and economic woes.
Ever since Raúl Castro assumed power — informally in 2006 and formally
in 2008 — he has been moving towards adopting the Sino-Vietnamese model,
meaning a state-capitalism that retains the monopoly of political power
through the Communist Party, and that controls the strategic sectors of
the economy, such as banking, while sharing the rest with a domestic and
foreign private sector. But this has been a contradictory road where the
Cuban government has tried to "have its cake and eat it too,"
accompanying every economic change with restrictions that limit their
effectiveness.
Despite the rosy picture drawn by Castro sympathizers, such as Emily
Morris in New Left Review, the results of the Cuban government's new
policies have been meager and unable to finally overcome the long
economic crisis that has gripped the island since the Soviet Union's
collapse. The real wages of state employees, who still constitute the
great majority of the labor force, had only reached, in 2013, 27 percent
of their 1989 levels.
Since 2008, spending on education, health, social welfare and housing
have diminished as a proportion of the state budget and gross domestic
product. Furthermore, for the last several years economic growth has
been low (1.2 percent in 2014) and capital investment has been a meager
10 percent of the GDP compared with the average 20 percent for Latin
America as a whole.
Not surprisingly, Marino Murillo, Cuba's Minister of the Economy, has
said that the island needs at least 2 billion dollars a year in
investment to achieve an economic takeoff. This is the key to Castro's
willingness to resume relations with the United States, especially in
the light of the serious political and economic problems that Venezuela
(Cuba's principal ally) and Russia are currently facing along with the
relative decline in growth of the Chinese economy.
Castro has nothing to lose, since even if the Helms-Burton law is not
amended or repealed, the Cuban economy is bound to benefit by the
liberalization of travel and remittances recently decreed by Obama. For
the Cuban leader, any benefit he obtains from the agreement may be the
lever he needs to vanquish the resistance in his own bureaucratic
apparatus to the full implementation of the Sino-Vietnamese model in the
island.
For his part, Obama must surely be conscious of the opportunity to
reassert American political influence and its economic power in Cuba,
aside from other real political benefits to be gained by this new
agreement in Latin America and the rest of the Global South.
The alternative in Cuba
Independently of the considerations that led the governments of Cuba and
the United States to reach this agreement, it is a major gain for the
Cuban people.
First, because it acknowledges that the imperial power of the US was not
able to coerce the imposition of its socio-economic and political
system, handing a victory for the principle of national
self-determination. It is up to Cubans and Cubans alone to decide the
destiny of their country. Second, because in practical terms, it can
improve the standard of living of Cubans and help to liberalize,
although not necessarily democratize, the conditions of their political
oppression and economic exploitation, making it easier to organize and
act to defend their interests in an autonomous fashion against both the
state and the new capitalists.
This has been the case of China, where thousands of protests occur every
year to protect the standard of living and rights of the mass of the
population in spite of the persistence of the one-party state.
Contrary to what many liberals thought right after the Cuban Revolution,
the issue was never whether the end of the blockade would lead the
Castro brothers to become more democratic. That possibility was never
and is not in the cards, except for those who believe that the
establishment of Cuban Communism was merely a reaction to American
imperialism instead of what Che Guevara admitted was half the outcome of
imperialist constraint and half the outcome of the Cuban leaders choice.
What is real is the likelihood that the end of the blockade will
undermine the support for the Castro government thereby facilitating the
resistance and political formulation of alternatives to its rule.
That Cuba will be free from the grasp of US imperialism even if the
economic blockade comes to an end is not likely. The more "normal"
imperialist power broadly experienced in the Global South will replace
the more coercive and criminal one of the blockade era, especially if a
successful alliance develops between American capital and the native
state capitalists of the emerging Sino-Vietnamese model, as it happened
in China and Vietnam. Even at the purely political level, there are many
conflicts that are clearly foreseeable, like, for example, one that was
left unmentioned in the Obama-Castro agreement involving the return of
revolutionary exiles, such as Assata Shakur, to prison in the United States.
With the passing of the historic generation of revolutionary leaders
within the next decade, a new political landscape will emerge where
left-wing opposition political action may resurface and give strength to
the nascent critical left in Cuba. Some may argue that since socialism
of a democratic and revolutionary orientation is not likely to be on the
immediate agenda, there is no point to put forward such a perspective.
But it is this political vision advocating for the democratic
self-management of Cuban society that can shape a compelling resistance
to the economic liberalization that is likely to come to the island.
By invoking solidarity with the most vulnerable, and calling for class,
racial and gender equality, a movement can build unity against both the
old and the emerging oppression.
—–
(*) Published originally in Jacobin Magazine.
Source: The Alternative in Cuba - Havana Times.org -
http://www.havanatimes.org/?p=108194
US Offers $11 Million in Cuba Program Grants
US Offers $11 Million in Cuba Program Grants
December 28, 2014
By Tracey Eaton (alongthemalecon)
In the background is the US Interests Section in Havana, soon to be the
US Embassy.
HAVANA TIMES – The United States State Department on Wednesday announced
that it is looking for U.S.- or foreign-based organizations interested
in running programs aimed at boosting civil, political and labor rights
in Cuba.
The department's Bureau of Democracy, Human Rights and Labor expects to
award up to $11 million in grants, ranging from $500,000 to $2 million each.
Statements of interest from organizations hoping to receive funds are
due Feb. 5, 2015.
The bureau's announcement says it will give priority to proposals that
"emphasize the role of Cuban partners in developing and achieving
programmatic objectives."
Perhaps that language was added in light of the Obama administration's
Dec. 17 decision to pursue diplomatic relations with Cuba.
See the full announcement here:
https://drive.google.com/file/d/0B6Mo1c2bIFLWSEtyV2t1UXJ5aWM/view%20
Excerpts are below:
The Bureau of Democracy, Human Rights and Labor (DRL) announces a
Request for Statements of Interest (RSOI) from organizations interested
in submitting Statements of Interest (SOI) outlining programs that will
foster civil, political, and labor rights in Cuba.
DRL invites organizations to submit SOIs for programs that promote
internationally-recognized individual, civil, political, and labor
rights – as set forth in the Universal Declaration of Human Rights and
other international agreements – in Cuba.
The Cuban government fails to respect freedom of speech and the press,
restricts internet access, maintains a monopoly on political power and
media outlets, circumscribes academic freedom, and maintains some
restrictions on the ability of religious groups to meet and worship. The
government refuses to recognize non-governmental human rights groups or
permit them to function legally.
The government continues to prevent workers from forming independent
unions and otherwise exercising their labor rights. Common human rights
abuses on the island include those involving the abridgement of the
right of citizens to participate in their government, including through
periodic and genuine elections, as well as the use of government
threats, extrajudicial physical violence, intimidation, organized mobs,
harassment, and detentions to prevent free expression and peaceful
assembly. In addition, the government continues to engage in or permit
the following abuses: short-term, arbitrary unlawful detentions and
arrests, harsh prison conditions, selective prosecution, and denial of
fair trial. Authorities also interfere with privacy, engaging in
pervasive monitoring of private communications without legal authority
and with impunity.
DRL programs in Cuba aim to strengthen on-island, independent civil
society capacity to further the rights and interests of Cuban citizens,
and to overcome the limitations that have been imposed by the Cuban
government on citizens' civil, political, and labor rights. In
particular, programs should support the realization in Cuba of rights
enshrined within Articles 5, 9, 10, 12, 13, 19, 20, 21, and 23 of the
Universal Declaration of Human Rights, among others.
A highly competitive statement of interest would generally:
- Propose concrete initiatives that reflect ongoing dialogue between the
applicant and Cuban civil society, as well as recent developments on the
island;
- Demonstrate the applicant's experience programming effectively within
Cuba, or within other closed society environments;
- Prioritize South-South exchange, or reflect the linguistic needs and
capabilities of target beneficiaries, in the development of any
off-island activities;
- Reflect an effective, multi-dimensional strategy for confronting
longstanding challenges;
- Offer a specific vision for achieving change, while acknowledging
obstacles that would have to be overcome in order to achieve that change;
- Emphasize the role of Cuban partners in developing and achieving
programmatic objectives.
Activities that are typically funded include, but are not limited to:
- Organizational assistance to Cuban civil society to improve
management, strategic planning, sustainability, and collaboration of
local civil society groups;
- Off-island trainings, short-term fellowships, or engagement;
- Distribution of software that would be easily accessible in an open
society, or the localization of said software for the Cuban
technological environment;
- Baseline surveys or analyses for the purpose of facilitating
implementation and improving monitoring and evaluation;
- Assistance mechanisms designed to provide independent Cuban civil
society with tools, opportunities, and trainings that civil society
counterparts in open societies can access.
Activities that are not typically funded include, but are not limited to:
- The provision of large amounts of humanitarian assistance;
- English language instruction;
- Development of high-tech computer or communications software and/or
hardware specific to Cuba;
- Purely academic exchanges or fellowships;
- External exchanges or fellowships lasting longer than six months;
- Off-island activities for Cubans that are not clearly linked to
on-island initiatives and impact;
- Theoretical explorations of human rights or democracy issues in Cuba,
including programs aimed primarily at research and evaluation;
- Micro-loans or similar small business development initiatives;
- Activities that go beyond an organization's demonstrated competence,
or fail to provide clear evidence of the ability of the applicant to
achieve the stated impact;
- Initiatives directed towards the Cuban diaspora rather than current
residents of Cuba.
- DRL encourages applicants to foster collaborative partnerships;
applicants are invited to form consortia which submit a combined SOI, in
which one organization is designated as the lead applicant. DRL also
strives to ensure its programs advance the rights and uphold the dignity
of the most vulnerable or at-risk populations.
Approximately $11 million in programming will be supported, pending
availability of funds.
An organization may submit no more than two applications. Applications
that request less than the award floor ($500,000) or more than the award
ceiling ($2,000,000) may be deemed technically ineligible.
Source: US Offers $11 Million in Cuba Program Grants - Havana Times.org
- http://www.havanatimes.org/?p=108215
December 28, 2014
By Tracey Eaton (alongthemalecon)
In the background is the US Interests Section in Havana, soon to be the
US Embassy.
HAVANA TIMES – The United States State Department on Wednesday announced
that it is looking for U.S.- or foreign-based organizations interested
in running programs aimed at boosting civil, political and labor rights
in Cuba.
The department's Bureau of Democracy, Human Rights and Labor expects to
award up to $11 million in grants, ranging from $500,000 to $2 million each.
Statements of interest from organizations hoping to receive funds are
due Feb. 5, 2015.
The bureau's announcement says it will give priority to proposals that
"emphasize the role of Cuban partners in developing and achieving
programmatic objectives."
Perhaps that language was added in light of the Obama administration's
Dec. 17 decision to pursue diplomatic relations with Cuba.
See the full announcement here:
https://drive.google.com/file/d/0B6Mo1c2bIFLWSEtyV2t1UXJ5aWM/view%20
Excerpts are below:
The Bureau of Democracy, Human Rights and Labor (DRL) announces a
Request for Statements of Interest (RSOI) from organizations interested
in submitting Statements of Interest (SOI) outlining programs that will
foster civil, political, and labor rights in Cuba.
DRL invites organizations to submit SOIs for programs that promote
internationally-recognized individual, civil, political, and labor
rights – as set forth in the Universal Declaration of Human Rights and
other international agreements – in Cuba.
The Cuban government fails to respect freedom of speech and the press,
restricts internet access, maintains a monopoly on political power and
media outlets, circumscribes academic freedom, and maintains some
restrictions on the ability of religious groups to meet and worship. The
government refuses to recognize non-governmental human rights groups or
permit them to function legally.
The government continues to prevent workers from forming independent
unions and otherwise exercising their labor rights. Common human rights
abuses on the island include those involving the abridgement of the
right of citizens to participate in their government, including through
periodic and genuine elections, as well as the use of government
threats, extrajudicial physical violence, intimidation, organized mobs,
harassment, and detentions to prevent free expression and peaceful
assembly. In addition, the government continues to engage in or permit
the following abuses: short-term, arbitrary unlawful detentions and
arrests, harsh prison conditions, selective prosecution, and denial of
fair trial. Authorities also interfere with privacy, engaging in
pervasive monitoring of private communications without legal authority
and with impunity.
DRL programs in Cuba aim to strengthen on-island, independent civil
society capacity to further the rights and interests of Cuban citizens,
and to overcome the limitations that have been imposed by the Cuban
government on citizens' civil, political, and labor rights. In
particular, programs should support the realization in Cuba of rights
enshrined within Articles 5, 9, 10, 12, 13, 19, 20, 21, and 23 of the
Universal Declaration of Human Rights, among others.
A highly competitive statement of interest would generally:
- Propose concrete initiatives that reflect ongoing dialogue between the
applicant and Cuban civil society, as well as recent developments on the
island;
- Demonstrate the applicant's experience programming effectively within
Cuba, or within other closed society environments;
- Prioritize South-South exchange, or reflect the linguistic needs and
capabilities of target beneficiaries, in the development of any
off-island activities;
- Reflect an effective, multi-dimensional strategy for confronting
longstanding challenges;
- Offer a specific vision for achieving change, while acknowledging
obstacles that would have to be overcome in order to achieve that change;
- Emphasize the role of Cuban partners in developing and achieving
programmatic objectives.
Activities that are typically funded include, but are not limited to:
- Organizational assistance to Cuban civil society to improve
management, strategic planning, sustainability, and collaboration of
local civil society groups;
- Off-island trainings, short-term fellowships, or engagement;
- Distribution of software that would be easily accessible in an open
society, or the localization of said software for the Cuban
technological environment;
- Baseline surveys or analyses for the purpose of facilitating
implementation and improving monitoring and evaluation;
- Assistance mechanisms designed to provide independent Cuban civil
society with tools, opportunities, and trainings that civil society
counterparts in open societies can access.
Activities that are not typically funded include, but are not limited to:
- The provision of large amounts of humanitarian assistance;
- English language instruction;
- Development of high-tech computer or communications software and/or
hardware specific to Cuba;
- Purely academic exchanges or fellowships;
- External exchanges or fellowships lasting longer than six months;
- Off-island activities for Cubans that are not clearly linked to
on-island initiatives and impact;
- Theoretical explorations of human rights or democracy issues in Cuba,
including programs aimed primarily at research and evaluation;
- Micro-loans or similar small business development initiatives;
- Activities that go beyond an organization's demonstrated competence,
or fail to provide clear evidence of the ability of the applicant to
achieve the stated impact;
- Initiatives directed towards the Cuban diaspora rather than current
residents of Cuba.
- DRL encourages applicants to foster collaborative partnerships;
applicants are invited to form consortia which submit a combined SOI, in
which one organization is designated as the lead applicant. DRL also
strives to ensure its programs advance the rights and uphold the dignity
of the most vulnerable or at-risk populations.
Approximately $11 million in programming will be supported, pending
availability of funds.
An organization may submit no more than two applications. Applications
that request less than the award floor ($500,000) or more than the award
ceiling ($2,000,000) may be deemed technically ineligible.
Source: US Offers $11 Million in Cuba Program Grants - Havana Times.org
- http://www.havanatimes.org/?p=108215
Los coleccionistas de arte predicen una "estampida" hacia Cuba, por buenas relaciones con EE.UU.
Los coleccionistas de arte predicen una "estampida" hacia Cuba, por
buenas relaciones con EE.UU.
Caracas_
Los conocedores del mundo de las artes plásticas apuestan a que la
restauración de las relaciones diplomáticas entre Estados Unidos y Cuba
podría convertir a la isla en el nuevo lugar de moda del mercado mundial
del arte.
Por años, coleccionistas de EE.UU. han estado rondando el arte cubano y
comprándolo, gracias en parte a una poco conocida excepción al embargo
comercial en vigor desde hace más de medio siglo, que hace que sea legal
para los estadounidenses comprar arte cubano, algo que Washington
clasifica como activos culturales (a diferencia del ron o los cigarros),
reseña el diario Wall Street Journal.
Ahora, coleccionistas como Howard Farber, de Miami, dicen que espera una
"estampida" de los amantes del arte de EE.UU. hacia los estudios y
galerías de Cuba tan pronto como se torne más fácil para ellos viajar y
comprar allí. "Creo que el arte cubano ha sido uno de los secretos mejor
guardados entre unos pocos coleccionistas", dice Farber, "y ahora que
Cuba se abre para nosotros creo que más gente va a descubrir un género
que es fresco y estupendo".
Los precios del arte cubano empezaron a subir durante la última
recesión, impulsados por coleccionistas como Farber y la filántropa de
Miami Ella Cisneros, además de grandes museos como el Tate de Londres.
Hoy, los precios de obras de estrellas vivientes del arte cubano como
Yoan Capote, Carlos Garaicoia y el dúo de arte conceptual Los
Carpinteros oscilan entre $ 5.000 y $400.000.
La plástica cubana encarna una mezcla de influencias y temáticas
españolas, africanas y caribeñas. Wifredo Lam, quien murió en 1982, es
considerado el Picasso de Cuba; hace dos años Sotheby's endió Ídolo (Oya
/ divinité de l'air et de la mort), una obra de 1944, por $4,6 millones,
un precio récord para el artista.
Los artistas cubanos tienden a favorecer el uso de los objetos
encontrados tales como pedazos de madera gastados y chatarra. El arte
cubano también ha abordado temas específicos de la isla, como el
aislamiento y el mar: balsas, torres y remos son símbolos frecuentes. La
crítica política ha tendido a la representación en imágenes codificadas
para eludir la censura; últimamente, una mayor parte de la producción ha
tratado de responder a preocupaciones globales como la inmigración y la
economía.
El coleccionista Steven Eber, también de Miami, dice que planea mantener
un ojo en el arte cubano para ver si la experimentación de los artistas
con diferentes motivos estrecha los lazos con EEUU y les da un mayor
acceso a Internet y permisos para viajar más. "¿Cuántas pinturas de
barcos realmente necesitamos?", dice, medio en broma.
El marchante George Adams dice que la escena del arte también tendrá que
sostenerse por sus propios méritos después de que pase su atractivo
inicial de "fruto prohibido".
Actualmente, las obras de artistas cubanos no son necesariamente más
baratas en La Habana que en Nueva York o Londres. Pero coleccionistas
que visitan la isla pueden conocer y establecer allí relaciones con los
artistas que pueden dar lugar a pequeños descuentos o prioridad sobre
las nuevas piezas antes de que las obras lleguen a galerías de Europa o
Nueva York. Este tipo de acceso es particularmente valioso para los
estadounidenses que compiten con coleccionistas europeos y
latinoamericanos que llevan años viajando a Cuba. Distribuidores cubanos
dicen que los estadounidenses representan más de un tercio de sus
compradores.
El marchante neoyorquino Sean Kelly, que representa a Los Carpinteros,
dice que espera que los coleccionistas estadounidenses se concentren en
encontrar y visitar artistas jóvenes y vanguardistas en Cuba que aún no
han sido ampliamente exhibidos en el extranjero. Kelly señala que
también es probable que los coleccionistas se agolpen en la próxima
bienal de La Habana, en mayo.
"Si usted fuera el Jean-Michel Basquiat de Cuba de 24 años, nadie en
EE.UU. habría sido capaz de descubrir su trabajo. Ahora, lo haremos",
dice Kelly.
Kelly también piensa que podría ser más fácil para los artistas cubanos
obtener permisos para viajar a EE.UU., algo que aún sigue siendo
difícil, y vender su trabajo a los estadounidenses que usan tarjetas de
crédito y divisas en cuentas en EEUU.
Ir de compras a Cuba ha sido durante mucho tiempo un asunto complicado.
Durante décadas tras la revolución de Fidel Castro de 1959, los
coleccionistas de EEUU que deseaban viajar a Cuba necesitaban una
licencia de viaje de la Oficina de Control de Activos Extranjeros del
Departamento del Tesoro (OFAC por sus siglas en inglés), que repartía un
puñado de licencias al año para los estadounidenses que buscaban
explorar Cuba por "materiales informativos" tales como arte.
Otros coleccionistas aprovecharon diferentes resquicios legales para
entrar a Cuba y comprar arte. Por ejemplo, con permisos de viaje
otorgados por el Departamento del Tesoro a estadounidenses que se
comprometieran a hacer trabajos humanitarios, académicos o religiosos en
Cuba.
Farber, quien hizo su fortuna como copropietario de la cadena Video
Shack, ve paralelismos entre el arte rebelde hecho en China tras las
protestas de la Plaza de Tiananmen y arte producido durante los períodos
cruciales en la historia de la revolución cubana. Para acceder a los
estudios de los artistas en Cuba, tuvo que establecer hace cinco años
una fundación benéfica y crear un premio para artistas de la isla.
Ahora, es dueño de más de 200 obras y planea volver el mes próximo.
Kelly aprovechará su licencia educacional para volar a La Habana la
próxima semana con su familia inmediata para asistir el 28 de diciembre
a la boda de Dagoberto Rodríguez Sánchez, uno de los miembros de Los
Carpinteros. "Para Cuba, esto es equivalente a la caída del Muro de
Berlín", afirma. "Todos estamos listos para la fiesta".
Source: Los coleccionistas de arte predicen una "estampida" hacia Cuba,
por buenas relaciones con EE.UU. | La República -
http://www.larepublica.co/los-coleccionistas-de-arte-predicen-una-estampida-hacia-cuba-por-buenas-relaciones-con-eeuu_205641
buenas relaciones con EE.UU.
Caracas_
Los conocedores del mundo de las artes plásticas apuestan a que la
restauración de las relaciones diplomáticas entre Estados Unidos y Cuba
podría convertir a la isla en el nuevo lugar de moda del mercado mundial
del arte.
Por años, coleccionistas de EE.UU. han estado rondando el arte cubano y
comprándolo, gracias en parte a una poco conocida excepción al embargo
comercial en vigor desde hace más de medio siglo, que hace que sea legal
para los estadounidenses comprar arte cubano, algo que Washington
clasifica como activos culturales (a diferencia del ron o los cigarros),
reseña el diario Wall Street Journal.
Ahora, coleccionistas como Howard Farber, de Miami, dicen que espera una
"estampida" de los amantes del arte de EE.UU. hacia los estudios y
galerías de Cuba tan pronto como se torne más fácil para ellos viajar y
comprar allí. "Creo que el arte cubano ha sido uno de los secretos mejor
guardados entre unos pocos coleccionistas", dice Farber, "y ahora que
Cuba se abre para nosotros creo que más gente va a descubrir un género
que es fresco y estupendo".
Los precios del arte cubano empezaron a subir durante la última
recesión, impulsados por coleccionistas como Farber y la filántropa de
Miami Ella Cisneros, además de grandes museos como el Tate de Londres.
Hoy, los precios de obras de estrellas vivientes del arte cubano como
Yoan Capote, Carlos Garaicoia y el dúo de arte conceptual Los
Carpinteros oscilan entre $ 5.000 y $400.000.
La plástica cubana encarna una mezcla de influencias y temáticas
españolas, africanas y caribeñas. Wifredo Lam, quien murió en 1982, es
considerado el Picasso de Cuba; hace dos años Sotheby's endió Ídolo (Oya
/ divinité de l'air et de la mort), una obra de 1944, por $4,6 millones,
un precio récord para el artista.
Los artistas cubanos tienden a favorecer el uso de los objetos
encontrados tales como pedazos de madera gastados y chatarra. El arte
cubano también ha abordado temas específicos de la isla, como el
aislamiento y el mar: balsas, torres y remos son símbolos frecuentes. La
crítica política ha tendido a la representación en imágenes codificadas
para eludir la censura; últimamente, una mayor parte de la producción ha
tratado de responder a preocupaciones globales como la inmigración y la
economía.
El coleccionista Steven Eber, también de Miami, dice que planea mantener
un ojo en el arte cubano para ver si la experimentación de los artistas
con diferentes motivos estrecha los lazos con EEUU y les da un mayor
acceso a Internet y permisos para viajar más. "¿Cuántas pinturas de
barcos realmente necesitamos?", dice, medio en broma.
El marchante George Adams dice que la escena del arte también tendrá que
sostenerse por sus propios méritos después de que pase su atractivo
inicial de "fruto prohibido".
Actualmente, las obras de artistas cubanos no son necesariamente más
baratas en La Habana que en Nueva York o Londres. Pero coleccionistas
que visitan la isla pueden conocer y establecer allí relaciones con los
artistas que pueden dar lugar a pequeños descuentos o prioridad sobre
las nuevas piezas antes de que las obras lleguen a galerías de Europa o
Nueva York. Este tipo de acceso es particularmente valioso para los
estadounidenses que compiten con coleccionistas europeos y
latinoamericanos que llevan años viajando a Cuba. Distribuidores cubanos
dicen que los estadounidenses representan más de un tercio de sus
compradores.
El marchante neoyorquino Sean Kelly, que representa a Los Carpinteros,
dice que espera que los coleccionistas estadounidenses se concentren en
encontrar y visitar artistas jóvenes y vanguardistas en Cuba que aún no
han sido ampliamente exhibidos en el extranjero. Kelly señala que
también es probable que los coleccionistas se agolpen en la próxima
bienal de La Habana, en mayo.
"Si usted fuera el Jean-Michel Basquiat de Cuba de 24 años, nadie en
EE.UU. habría sido capaz de descubrir su trabajo. Ahora, lo haremos",
dice Kelly.
Kelly también piensa que podría ser más fácil para los artistas cubanos
obtener permisos para viajar a EE.UU., algo que aún sigue siendo
difícil, y vender su trabajo a los estadounidenses que usan tarjetas de
crédito y divisas en cuentas en EEUU.
Ir de compras a Cuba ha sido durante mucho tiempo un asunto complicado.
Durante décadas tras la revolución de Fidel Castro de 1959, los
coleccionistas de EEUU que deseaban viajar a Cuba necesitaban una
licencia de viaje de la Oficina de Control de Activos Extranjeros del
Departamento del Tesoro (OFAC por sus siglas en inglés), que repartía un
puñado de licencias al año para los estadounidenses que buscaban
explorar Cuba por "materiales informativos" tales como arte.
Otros coleccionistas aprovecharon diferentes resquicios legales para
entrar a Cuba y comprar arte. Por ejemplo, con permisos de viaje
otorgados por el Departamento del Tesoro a estadounidenses que se
comprometieran a hacer trabajos humanitarios, académicos o religiosos en
Cuba.
Farber, quien hizo su fortuna como copropietario de la cadena Video
Shack, ve paralelismos entre el arte rebelde hecho en China tras las
protestas de la Plaza de Tiananmen y arte producido durante los períodos
cruciales en la historia de la revolución cubana. Para acceder a los
estudios de los artistas en Cuba, tuvo que establecer hace cinco años
una fundación benéfica y crear un premio para artistas de la isla.
Ahora, es dueño de más de 200 obras y planea volver el mes próximo.
Kelly aprovechará su licencia educacional para volar a La Habana la
próxima semana con su familia inmediata para asistir el 28 de diciembre
a la boda de Dagoberto Rodríguez Sánchez, uno de los miembros de Los
Carpinteros. "Para Cuba, esto es equivalente a la caída del Muro de
Berlín", afirma. "Todos estamos listos para la fiesta".
Source: Los coleccionistas de arte predicen una "estampida" hacia Cuba,
por buenas relaciones con EE.UU. | La República -
http://www.larepublica.co/los-coleccionistas-de-arte-predicen-una-estampida-hacia-cuba-por-buenas-relaciones-con-eeuu_205641
Estados Unidos se prepara para invertir en Cuba
Estados Unidos se prepara para invertir en Cuba
El turismo, las aerolíneas y las empresas de materias primas serán las
más beneficiadas tras la reanudación de relaciones diplomáticas entre EU
y Cuba.
JOHN PAUL RATHBONE 29/12/2014 02:00 AM
Cargill, el operador privado estadounidense de materias primas, fue de
los primeros que dieron la bienvenida al anuncio de la distensión de las
restricciones comerciales estadounidenses a Cuba que también puede ser
una valiosa oportunidad para las empresas aeroespaciales, de cruceros y
construcción.
A pesar de que Cargill es un partidario de mucho tiempo del partido
republicano, que criticó la decisión del presidente estadounidense
Barack Obama, para restablecer las relaciones diplomáticas con la
Habana, insta desde hace mucho tiempo a terminar con el embargo
comercial de más de 50 años.
"Nuestros dos países y pueblos merecen la oportunidad de negociar y
relacionarse entre sí", dijo David MacLennan, presidente ejecutivo
ejecutivo de Cargill. "Este es un momento importante.
La historia de la liberalización del comercio sin duda ha llevado a
beneficios económicos y sociales para los demás".
Estados Unidos actualmente exporta anualmente 500 millones de dólares
(mdd) en bienes a Cuba, en su mayoría alimentos que están exentos de las
restricciones comerciales actuales, aunque los bienes tienen que pagarse
en efectivo. La provisión de financiamiento comercial más normal puede
aumentar esa cifra.
Cuba, que tiene una economía de 70 mil mdd, también puede ofrecer
oportunidades para los operadores de cruceros, como Royal Caribbean y
Carnival Corporation, cuyas acciones también aumentaron de valor después
del anuncio del miércoles.
"Una cosa lleva a la otra. En primer lugar habrá una relajación en las
restricciones de viaje para visitantes estadounidenses, y una mayor
participación de los cubanoamericanos en los negocios de sus
familiares", dijo Sebastiaan Berger, de Ceiba Investments, una compañía
registrada en Guernsey que es el mayortenedor extranjero de turismo
cubano y bienes raíces comerciales. "Luego, con el tiempo, vendrá una
distensión en la ira de los opositores de EU a la acción y más cambios,
incluso si el mercado lo está anticipando, ahora sucederán de inmediato".
Las aerolíneas estadounidenses potencialmente ganarán al tener más
viajes entre los dos países. Esto llevará a "una gran cantidad de nuevos
comercios", dijo Marion Blakey, presidenta de la Asociación de
Industrias Aeroespaciales de EU. American Airlines y Delta ya realizan
vuelos charter a Cuba que parten de EU, con los que transportan, en su
mayoría, a 300 mil cubanoamericanos que viajan cada año, así como a 98
mil ciudadanos estadounidenses que visitaron la isla en 2012 bajo reglas
especiales que ahora se relajaron.
Pero hasta el momento, dos de las empresas con más ganancias en sus
acciones gracias a la acción son la aerolínea Copa de Panamá y la
canadiense Sherritt International, una compañía minera que obtiene tres
cuartas partes de sus ingresos de Cuba, principalmente en Moa, la mina
de niquel. El miércoles de la semana pasada, las acciones de Sherritt
aumentaron 26% en la bolsa de Canadá, y el jueves otro 7%.
Inversionistas extranjeros a menudo se preguntaban si con la
finalización total de las sanciones de EU a la isla -que todavía
necesita una ley del Congreso- se verá a las compañías estadounidenses
desplazar a las europeas, canadienses y latinoamericanas, que ya operan
en Cuba.
Source: Estados Unidos se prepara para invertir en Cuba - Grupo Milenio
-
http://www.milenio.com/financial_times/FTMercados-Estados_Unidos-Cuba_0_433156841.html
El turismo, las aerolíneas y las empresas de materias primas serán las
más beneficiadas tras la reanudación de relaciones diplomáticas entre EU
y Cuba.
JOHN PAUL RATHBONE 29/12/2014 02:00 AM
Cargill, el operador privado estadounidense de materias primas, fue de
los primeros que dieron la bienvenida al anuncio de la distensión de las
restricciones comerciales estadounidenses a Cuba que también puede ser
una valiosa oportunidad para las empresas aeroespaciales, de cruceros y
construcción.
A pesar de que Cargill es un partidario de mucho tiempo del partido
republicano, que criticó la decisión del presidente estadounidense
Barack Obama, para restablecer las relaciones diplomáticas con la
Habana, insta desde hace mucho tiempo a terminar con el embargo
comercial de más de 50 años.
"Nuestros dos países y pueblos merecen la oportunidad de negociar y
relacionarse entre sí", dijo David MacLennan, presidente ejecutivo
ejecutivo de Cargill. "Este es un momento importante.
La historia de la liberalización del comercio sin duda ha llevado a
beneficios económicos y sociales para los demás".
Estados Unidos actualmente exporta anualmente 500 millones de dólares
(mdd) en bienes a Cuba, en su mayoría alimentos que están exentos de las
restricciones comerciales actuales, aunque los bienes tienen que pagarse
en efectivo. La provisión de financiamiento comercial más normal puede
aumentar esa cifra.
Cuba, que tiene una economía de 70 mil mdd, también puede ofrecer
oportunidades para los operadores de cruceros, como Royal Caribbean y
Carnival Corporation, cuyas acciones también aumentaron de valor después
del anuncio del miércoles.
"Una cosa lleva a la otra. En primer lugar habrá una relajación en las
restricciones de viaje para visitantes estadounidenses, y una mayor
participación de los cubanoamericanos en los negocios de sus
familiares", dijo Sebastiaan Berger, de Ceiba Investments, una compañía
registrada en Guernsey que es el mayortenedor extranjero de turismo
cubano y bienes raíces comerciales. "Luego, con el tiempo, vendrá una
distensión en la ira de los opositores de EU a la acción y más cambios,
incluso si el mercado lo está anticipando, ahora sucederán de inmediato".
Las aerolíneas estadounidenses potencialmente ganarán al tener más
viajes entre los dos países. Esto llevará a "una gran cantidad de nuevos
comercios", dijo Marion Blakey, presidenta de la Asociación de
Industrias Aeroespaciales de EU. American Airlines y Delta ya realizan
vuelos charter a Cuba que parten de EU, con los que transportan, en su
mayoría, a 300 mil cubanoamericanos que viajan cada año, así como a 98
mil ciudadanos estadounidenses que visitaron la isla en 2012 bajo reglas
especiales que ahora se relajaron.
Pero hasta el momento, dos de las empresas con más ganancias en sus
acciones gracias a la acción son la aerolínea Copa de Panamá y la
canadiense Sherritt International, una compañía minera que obtiene tres
cuartas partes de sus ingresos de Cuba, principalmente en Moa, la mina
de niquel. El miércoles de la semana pasada, las acciones de Sherritt
aumentaron 26% en la bolsa de Canadá, y el jueves otro 7%.
Inversionistas extranjeros a menudo se preguntaban si con la
finalización total de las sanciones de EU a la isla -que todavía
necesita una ley del Congreso- se verá a las compañías estadounidenses
desplazar a las europeas, canadienses y latinoamericanas, que ya operan
en Cuba.
Source: Estados Unidos se prepara para invertir en Cuba - Grupo Milenio
-
http://www.milenio.com/financial_times/FTMercados-Estados_Unidos-Cuba_0_433156841.html
Cuba anuncia que invertirá $100 millones en la agricultura
Cuba anuncia que invertirá $100 millones en la agricultura
AGENCE FRANCE PRESSE
12/28/2014 2:01 PM 12/29/2014 5:10 AM
LA HABANA
Cuba invertirá unos $100 millones para impulsar en el próximo quinquenio
un programa que fomenta el cultivo de hortalizas y frutas en fincas y
patios de la isla, anunció este domingo el ministro de Agricultura,
Gustavo Rodríguez.
El Programa Nacional de Agricultura Urbana, Suburbana y Familiar
recibirá en los próximos "cinco años" un "respaldo de 96 millones de
pesos convertibles (CUC, equivalentes a dólares) y aproximadamente 77
millones de pesos cubanos (unos $3 millones)", señaló Rodríguez, citado
por el diario Juventud Rebelde.
Destacó que ese "financiamiento permitirá fortalecer la base productiva
con la adquisición de equipos y sistemas de riego, maquinaria para la
producción y distribución de abonos orgánicos, además de labores
relacionadas con la producción, beneficio y conservación de semillas, y
el acopio y la comercialización de productos agropecuarios".
Rodríguez hizo el anuncio en una reunión que analizó la marcha del
programa, que comenzó en 1987 y que el gobierno de Raúl Castro está
potenciando en el marco de su reforma agrícola, que busca aumentar la
deprimida producción de alimentos en la isla.
Según cifras oficiales, Cuba importa cerca del 80% de los alimentos que
consume por unos $2,000 millones anuales, una pesada carga para sus
escuálidas finanzas.
El jefe del programa, Adolfo Rodríguez, destacó que se "prevé cerrar
2014 con 1,200,000 toneladas" de hortalizas, frutas y condimentos,
cultivados en fincas y patios de ciudades y sus alrededores, usando
recursos locales y tracción animal, sin abonos minerales ni pesticidas
químicos.
Aunque la cifra representa un importante crecimiento respecto al año
anterior, "dista mucho de cubrir las necesidades" de la población, dijo.
Desde que comenzó la reforma agrícola en 2008, el gobierno ha entregado
en usufructo 1.5 millones de hectáreas de tierras estatales ociosas a
140,000 campesinos, concedió microcréditos, flexibilizó la
comercialización y mejoró los precios de compra de varios productos,
pero la agricultura sigue sin despegar, debido principalmente a la falta
de financiamiento.
Las inversiones en el sector agroalimentario forman parte de las
propuestas que el gobierno promociona a partir de la nueva Ley de
Inversión Extranjera, que entró en vigor en junio.
Source: Cuba anuncia que invertirá $100 millones en la agricultura | El
Nuevo Herald -
http://www.elnuevoherald.com/noticias/mundo/america-latina/cuba-es/article5076837.html
AGENCE FRANCE PRESSE
12/28/2014 2:01 PM 12/29/2014 5:10 AM
LA HABANA
Cuba invertirá unos $100 millones para impulsar en el próximo quinquenio
un programa que fomenta el cultivo de hortalizas y frutas en fincas y
patios de la isla, anunció este domingo el ministro de Agricultura,
Gustavo Rodríguez.
El Programa Nacional de Agricultura Urbana, Suburbana y Familiar
recibirá en los próximos "cinco años" un "respaldo de 96 millones de
pesos convertibles (CUC, equivalentes a dólares) y aproximadamente 77
millones de pesos cubanos (unos $3 millones)", señaló Rodríguez, citado
por el diario Juventud Rebelde.
Destacó que ese "financiamiento permitirá fortalecer la base productiva
con la adquisición de equipos y sistemas de riego, maquinaria para la
producción y distribución de abonos orgánicos, además de labores
relacionadas con la producción, beneficio y conservación de semillas, y
el acopio y la comercialización de productos agropecuarios".
Rodríguez hizo el anuncio en una reunión que analizó la marcha del
programa, que comenzó en 1987 y que el gobierno de Raúl Castro está
potenciando en el marco de su reforma agrícola, que busca aumentar la
deprimida producción de alimentos en la isla.
Según cifras oficiales, Cuba importa cerca del 80% de los alimentos que
consume por unos $2,000 millones anuales, una pesada carga para sus
escuálidas finanzas.
El jefe del programa, Adolfo Rodríguez, destacó que se "prevé cerrar
2014 con 1,200,000 toneladas" de hortalizas, frutas y condimentos,
cultivados en fincas y patios de ciudades y sus alrededores, usando
recursos locales y tracción animal, sin abonos minerales ni pesticidas
químicos.
Aunque la cifra representa un importante crecimiento respecto al año
anterior, "dista mucho de cubrir las necesidades" de la población, dijo.
Desde que comenzó la reforma agrícola en 2008, el gobierno ha entregado
en usufructo 1.5 millones de hectáreas de tierras estatales ociosas a
140,000 campesinos, concedió microcréditos, flexibilizó la
comercialización y mejoró los precios de compra de varios productos,
pero la agricultura sigue sin despegar, debido principalmente a la falta
de financiamiento.
Las inversiones en el sector agroalimentario forman parte de las
propuestas que el gobierno promociona a partir de la nueva Ley de
Inversión Extranjera, que entró en vigor en junio.
Source: Cuba anuncia que invertirá $100 millones en la agricultura | El
Nuevo Herald -
http://www.elnuevoherald.com/noticias/mundo/america-latina/cuba-es/article5076837.html
Cubans find their voices of discontent
Voices: Cubans find their voices of discontent
Alan Gomez, USA TODAY 8:18 p.m. EST December 28, 2014
HAVANA — On one of my first trips to Cuba, I was sitting in a friend's
living room when he got to talking about politics.
As he complained about the state-run economy and how its restrictions
made it so hard for him and his family to survive — let alone get ahead
— his voice grew louder. His mother stormed into the room, smacked him
on the back of the head and started closing the windows.
"Do you want everybody to hear you?" she screamed.
On my current trip to Cuba, I ended up in the same living room, and the
discussion once again turned to politics and the economy. As my friend's
anger intensified and his voice grew louder, his mother walked in,
stared at him a moment, sat down and joined the conversation.
The difference between those encounters, six years apart, helps show how
much things have changed in communist Cuba. After Raúl Castro took over
control of the government for his ailing brother, Fidel, in 2008, he
invited the nation to engage in an honest, open conversation about the
country's flailing economy and the best ways to fix it.
That has had a tangible effect: People are more willing to voice their
concerns without fear of getting arrested or harassed. In a country
where there's a person on each block whose sole job is to keep an eye on
the neighbors — members of the Committee for the Defense of the
Revolution, known as CDRs — that is a monumental change.
But I'm withholding the names of my friend for a reason. The fear of
speaking too loudly, too honestly is still ingrained in every Cuban, and
there's no question that political persecution continues on the island.
The historic deal struck between the United States and Cuba on Dec. 17
to re-establish diplomatic relations included no requirements that Cuba
improve its human rights record. That's something critics of President
Obama, most notably Cuban-American members of Congress, have used to
bash the deal.
According to the Cuban Commission for Human Rights and National
Reconciliation, a group on the island that monitors government
repression, 2014 has been one of the worst years in recent memory.
Through November, the commission estimates, the government has
incarcerated 8,410 political prisoners, compared with 6,424 in all of 2013.
After 53 years in which absolutely nothing has changed in regard to
Cuba's human rights record, it's encouraging to see even the smallest
steps in the right direction. Castro agreed to free 53 political
prisoners as part of the deal with the United States, and Obama used his
announcement to call on the Cuban government to make further, deeper
changes.
It's impossible to predict whether Castro will follow through and
improve Cuba's human rights record. Castro and his brother, Fidel, have
given no reason to trust them over the decades, so I understand the
skepticism. But call me an optimist, because I see something changing.
Take a recent interview as an example. Any American reporter who's tried
to work in Cuba knows the scenario very well.
You approach a Cuban, explain who you are and try to interview the
person. Some people stop talking and walk away. Some decline by
shrugging their shoulders, giving a little smile and saying, "You know
how things are here."
Some will talk but say only general platitudes about the glories of the
revolution and the evils of American imperialists. Some will pleasantly
say no, then run and tell the CDR. Very few will actually give their
names and speak openly about their reservations with the system.
That's why this trip has been such a shock for me. Most people still
decline, but more and more are talking. The fear is always present, but
they're fighting it back more often.
Take an interview I did this weekend with Lazaro Mendez-Valdez. A
cobbler in central Havana, he spoke openly about the hardships he's
faced in Cuba's economy. As his co-workers and waiting clients listened,
he calmly explained how exhausting it was to work in the state-run
economy, as government bureaucrats constantly breathe down his neck.
He discussed how things have improved now that he's allowed to work as a
private businessman, how he's his own boss and can make his own
decisions. He stressed that there are still serious difficulties finding
the materials he needs. He said his pay, though better now that he works
on his own, still makes it hard to get by each month.
After our chat, we said our goodbyes, and I started walking out the
door. As I did, he called out one more time.
"Por poco me olvido. Viva Fidel y Raúl!"
Translation: "I almost forgot. Long live Fidel and Raúl!"
Gomez is a Miami-based reporter for USA TODAY.
Source: Voices: Cubans find their voices of discontent -
http://www.usatoday.com/story/news/world/2014/12/28/voices-cuba-havana-castro/20967867/
Alan Gomez, USA TODAY 8:18 p.m. EST December 28, 2014
HAVANA — On one of my first trips to Cuba, I was sitting in a friend's
living room when he got to talking about politics.
As he complained about the state-run economy and how its restrictions
made it so hard for him and his family to survive — let alone get ahead
— his voice grew louder. His mother stormed into the room, smacked him
on the back of the head and started closing the windows.
"Do you want everybody to hear you?" she screamed.
On my current trip to Cuba, I ended up in the same living room, and the
discussion once again turned to politics and the economy. As my friend's
anger intensified and his voice grew louder, his mother walked in,
stared at him a moment, sat down and joined the conversation.
The difference between those encounters, six years apart, helps show how
much things have changed in communist Cuba. After Raúl Castro took over
control of the government for his ailing brother, Fidel, in 2008, he
invited the nation to engage in an honest, open conversation about the
country's flailing economy and the best ways to fix it.
That has had a tangible effect: People are more willing to voice their
concerns without fear of getting arrested or harassed. In a country
where there's a person on each block whose sole job is to keep an eye on
the neighbors — members of the Committee for the Defense of the
Revolution, known as CDRs — that is a monumental change.
But I'm withholding the names of my friend for a reason. The fear of
speaking too loudly, too honestly is still ingrained in every Cuban, and
there's no question that political persecution continues on the island.
The historic deal struck between the United States and Cuba on Dec. 17
to re-establish diplomatic relations included no requirements that Cuba
improve its human rights record. That's something critics of President
Obama, most notably Cuban-American members of Congress, have used to
bash the deal.
According to the Cuban Commission for Human Rights and National
Reconciliation, a group on the island that monitors government
repression, 2014 has been one of the worst years in recent memory.
Through November, the commission estimates, the government has
incarcerated 8,410 political prisoners, compared with 6,424 in all of 2013.
After 53 years in which absolutely nothing has changed in regard to
Cuba's human rights record, it's encouraging to see even the smallest
steps in the right direction. Castro agreed to free 53 political
prisoners as part of the deal with the United States, and Obama used his
announcement to call on the Cuban government to make further, deeper
changes.
It's impossible to predict whether Castro will follow through and
improve Cuba's human rights record. Castro and his brother, Fidel, have
given no reason to trust them over the decades, so I understand the
skepticism. But call me an optimist, because I see something changing.
Take a recent interview as an example. Any American reporter who's tried
to work in Cuba knows the scenario very well.
You approach a Cuban, explain who you are and try to interview the
person. Some people stop talking and walk away. Some decline by
shrugging their shoulders, giving a little smile and saying, "You know
how things are here."
Some will talk but say only general platitudes about the glories of the
revolution and the evils of American imperialists. Some will pleasantly
say no, then run and tell the CDR. Very few will actually give their
names and speak openly about their reservations with the system.
That's why this trip has been such a shock for me. Most people still
decline, but more and more are talking. The fear is always present, but
they're fighting it back more often.
Take an interview I did this weekend with Lazaro Mendez-Valdez. A
cobbler in central Havana, he spoke openly about the hardships he's
faced in Cuba's economy. As his co-workers and waiting clients listened,
he calmly explained how exhausting it was to work in the state-run
economy, as government bureaucrats constantly breathe down his neck.
He discussed how things have improved now that he's allowed to work as a
private businessman, how he's his own boss and can make his own
decisions. He stressed that there are still serious difficulties finding
the materials he needs. He said his pay, though better now that he works
on his own, still makes it hard to get by each month.
After our chat, we said our goodbyes, and I started walking out the
door. As I did, he called out one more time.
"Por poco me olvido. Viva Fidel y Raúl!"
Translation: "I almost forgot. Long live Fidel and Raúl!"
Gomez is a Miami-based reporter for USA TODAY.
Source: Voices: Cubans find their voices of discontent -
http://www.usatoday.com/story/news/world/2014/12/28/voices-cuba-havana-castro/20967867/
Agricultural Ties Bind U.S., Cuba
Agricultural Ties Bind U.S., Cuba
Obama has taken concrete steps to loosen restrictions on U.S.-Cuba
trade. Agriculture has been—and will be—the key driver of change.
Baylen Linnekin | December 27, 2014
Last week, President Obama announced plans for a historic reversal of
course in relations with Cuba. Diplomatic relations would be restored
after more than 50 years. Many restrictions on travel and trade would be
lifted.
The announcement was the latest in a gradual relaxing of restrictions on
the rights of U.S. citizens to travel to and trade with Cuba.
In 2009, Obama announced the U.S. would lift restrictions on Cuban
Americans visiting or sending money to Cuba. Obama further loosened
these restrictions in 2011.
These changes likely wouldn't have been possible without a thawing in
agricultural trade that can be traced back to the 1990s.
It was then that former Illinois governor George Ryan helped push for
trade between his state and Cuba. He organized a Cuban visit that
focused on agricultural exchanges. Ryan says he supports the recent changes.
The significance of the president's move can't be understated. It
represents the biggest step taken by Obama—or any president—since the
U.S. and Cuba severed ties in 1961.
What form will increased trade take in Cuba? Tourism will certainly see
a boost. Still, despite the fact few Americans travel to the
country—thanks to a near-blanket ban on travel—Cuba's tourism industry
is well-established. It draws tourists from Canada, Europe, and elsewhere.
Rather than in tourism, then, the biggest boost in trade
would—again—likely be seen in Cuba's moribund agricultural sector.
"With fewer restrictions and greater investment, agriculture could
expand its capacity and serve international markets," read a recent CNN
commentary.
Poor or nonexistent infrastructure and tight regulations mean that Cuba
imports most of its food. That's true despite attempts by Cuba's
socialist government to restart the agricultural sector in recent years.
The New York Times reported in 2012 that President Raul Castro had "made
agriculture priority No. 1 in his attempt to remake the country."
Castro's effort had failed, the Times noted, thanks to a combination of
"waste, poor management, policy constraints, transportation limits,
theft and other problems."
The Cuban state's unwillingness to relax its stranglehold on the food
economy produced tragicomic results.
"In 2009, hundreds of tons of tomatoes, part of a bumper crop that year,
rotted because of a lack of transportation by the government agency
charged with bringing food to processing centers," reported the Times.
That was then.
"Even in the industries that have seen the most change since Mr. Castro
became president in 2006, like agriculture, results have been tethered
by the state," according to a Times story last week. The same report
notes farmers are often forced to transport food by bicycle.
The historic changes announced last week can't solve all of Cuba's
problems. But they should have an impact.
"The expansion will seek to empower the nascent Cuban private sector,"
said President Obama in announcing the change, with permissible U.S.
exports, for now, to include "agricultural equipment for small farmers."
Baylen J. Linnekin is the executive director of Keep Food Legal
Foundation and an adjunct professor at George Mason University Law
School, where he teaches Food Law & Policy.
Source: Agricultural Ties Bind U.S., Cuba - Reason.com -
http://reason.com/archives/2014/12/27/agricultural-ties-bind-us-cuba
Obama has taken concrete steps to loosen restrictions on U.S.-Cuba
trade. Agriculture has been—and will be—the key driver of change.
Baylen Linnekin | December 27, 2014
Last week, President Obama announced plans for a historic reversal of
course in relations with Cuba. Diplomatic relations would be restored
after more than 50 years. Many restrictions on travel and trade would be
lifted.
The announcement was the latest in a gradual relaxing of restrictions on
the rights of U.S. citizens to travel to and trade with Cuba.
In 2009, Obama announced the U.S. would lift restrictions on Cuban
Americans visiting or sending money to Cuba. Obama further loosened
these restrictions in 2011.
These changes likely wouldn't have been possible without a thawing in
agricultural trade that can be traced back to the 1990s.
It was then that former Illinois governor George Ryan helped push for
trade between his state and Cuba. He organized a Cuban visit that
focused on agricultural exchanges. Ryan says he supports the recent changes.
The significance of the president's move can't be understated. It
represents the biggest step taken by Obama—or any president—since the
U.S. and Cuba severed ties in 1961.
What form will increased trade take in Cuba? Tourism will certainly see
a boost. Still, despite the fact few Americans travel to the
country—thanks to a near-blanket ban on travel—Cuba's tourism industry
is well-established. It draws tourists from Canada, Europe, and elsewhere.
Rather than in tourism, then, the biggest boost in trade
would—again—likely be seen in Cuba's moribund agricultural sector.
"With fewer restrictions and greater investment, agriculture could
expand its capacity and serve international markets," read a recent CNN
commentary.
Poor or nonexistent infrastructure and tight regulations mean that Cuba
imports most of its food. That's true despite attempts by Cuba's
socialist government to restart the agricultural sector in recent years.
The New York Times reported in 2012 that President Raul Castro had "made
agriculture priority No. 1 in his attempt to remake the country."
Castro's effort had failed, the Times noted, thanks to a combination of
"waste, poor management, policy constraints, transportation limits,
theft and other problems."
The Cuban state's unwillingness to relax its stranglehold on the food
economy produced tragicomic results.
"In 2009, hundreds of tons of tomatoes, part of a bumper crop that year,
rotted because of a lack of transportation by the government agency
charged with bringing food to processing centers," reported the Times.
That was then.
"Even in the industries that have seen the most change since Mr. Castro
became president in 2006, like agriculture, results have been tethered
by the state," according to a Times story last week. The same report
notes farmers are often forced to transport food by bicycle.
The historic changes announced last week can't solve all of Cuba's
problems. But they should have an impact.
"The expansion will seek to empower the nascent Cuban private sector,"
said President Obama in announcing the change, with permissible U.S.
exports, for now, to include "agricultural equipment for small farmers."
Baylen J. Linnekin is the executive director of Keep Food Legal
Foundation and an adjunct professor at George Mason University Law
School, where he teaches Food Law & Policy.
Source: Agricultural Ties Bind U.S., Cuba - Reason.com -
http://reason.com/archives/2014/12/27/agricultural-ties-bind-us-cuba
What will become of baseball’s decline in Cuba? The field might open further in U.S.
What will become of baseball's decline in Cuba? The field might open
further in U.S.
BY LINDA ROBERTSON LROBERTSON@MIAMIHERALD.COM
12/28/2014 2:56 PM 12/28/2014 7:28 PM
Second of two parts.
Yusseff Diaz follows the Cuban baseball league and the Big Red Machine
national team from afar with the same passion as an astronomer following
his favorite stars.
Diaz, who lives in Hialeah, owns a collection of Cuban baseball
memorabilia and uniforms, has a Facebook page dedicated to the sport and
watches games on Cuba Vision TV and the Internet.
Diaz, Havana-born and a Mariel refugee, dreams of the day he can return
to his hometown and see Cuban players in person. But he worries that by
the time he gets there, the storied Serie Nacional will no longer exist.
The caliber of the game on the island has steadily deteriorated over the
past 25 years as players have defected to the United States, where about
200 have made it to the majors or minor leagues. Last season, 24 players
who left Cuba in their prime held spots on major-league rosters, with
contracts worth a combined total of nearly $450 million, and five were
selected for the All-Star game.
Rusney Castillo became the highest-paid Cuban player in history when he
signed a $72.5 million deal with the Boston Red Sox in August. Money is
a powerful lure for athletes stuck in a stagnating socialist economy and
playing at dilapidated stadiums with rationed bats and frayed gloves.
The dual announcement by President Barack Obama and Cuban leader Raúl
Castro that the two countries plan to restore diplomatic relations after
54 years of lingering Cold War animosity could open the underground
pipeline of Cuban talent. Players who must sneak off the island —
usually by pledging part of their future salary to smugglers — could
find themselves free to negotiate with major-league teams if the U.S.
trade embargo ends and Castro releases them from their obligations as
government employees.
"Cuban baseball players could be the ones who bring an end to
communism," Diaz said. "When they get to the majors, fans on the island
follow their careers closely and learn what it means to make a lot of
money. The revolution has endured so long because there are no
millionaires, except for the elite one-percenters. Belief in the
revolution gets weaker and weaker when the people see these players
getting rich."
Speculation on the future of Cuban baseball is as rampant as that on the
potential of Yasmany Tomas, who signed for $68.5 million with the
Arizona Diamondbacks, or young infielder Yoan Moncada, expected to sign
soon after holding a showcase for scouts in Guatemala.
But no one denies that the talent drain has hurt the 16-team Cuban
league. Fidel Castro, who abolished professional sports in 1961,
declaring sport to be "a right of the people," used to shrug when a
player defected, saying Cuba had three more to replace any traitor.
Castro relied on loyal athletes like boxer Teofilo Stevenson, who
famously said, "What is a million dollars worth compared to the love of
eight million Cubans?"
The success of Cuba's national baseball team, dominant in international
tournaments, was like that of Cuba's other athletes — out of proportion
to the country's size. Sport was a vital source of pride and a
dependable instrument of propaganda. Militante stars such as runner Ana
Fidelia Quirot could be counted on for their medals and rhetoric about
the glory of the revolution.
But the collapse of the Soviet Union and the termination of its
subsidies to Cuba caused the fade of the glory days. Castro's system
still churns out champions but not with the same regularity or fervor.
Cuba's 15 medals at the 2012 London Olympics were its fewest since 1976.
Baseball players haven't been able to resist the challenge and lucrative
contracts of Major League Baseball, whose clubs are flush with TV
revenue. Five players from Cuba's 2013 World Baseball Classic team left
last year, among them slugger Jose Abreu, signed by the Chicago White
Sox for $68 million and named 2014 American League Rookie of the Year.
"Cuban baseball is on limited life support," said Peter Bjarkman, a
Cuban baseball historian, author and BaseballdeCuba website editor who
is a regular visitor to the island. "They've maintained an isolated
league and tried to prevent players from being tempted by money. But the
world is changing fast."
Cubans have been playing in the Major Leagues since the early 1900s.
Baseball is the national pastime and passion. As rosters have thinned,
it's gotten tougher to replenish them, and the game has lost some of its
popularity.
Havana's Industriales — the Yankees of Cuba — and the Cienfuegos
Elefantes have been hit hard by defections. After Alexei Ramirez left in
2008, the national team had Hector Olivera to take his place, but
Olivera left in September, and his young heirs, Moncada and Andy Ibanez,
followed.
Pitcher Aroldis Chapman's defection in 2007 during a team trip to the
Netherlands and his subsequent signing with the Cincinnati Reds for $30
million accelerated the flow of exits. Adeiny Hechavarria, Dayan
Viciedo, Leonys Martin, Yoenis Cespedes and Yasiel Puig followed in
successive years, with Alex Guerrero in the large 2013 class of
defectors that included Abreu.
The most common routes to MLB are arranged by smugglers and take players
via boat to Mexico, Haiti or the Dominican Republic. Because of the U.S.
embargo, Cuban players must establish residency in a third country
before they can be declared free agents.
"Defectors used to be lower level players; now it's the core players,"
Bjarkman said. "Their departures aren't political statements but an
economic choice. And they want to test themselves against the best.
"The guys who leave miss Cuba. They are fond of and fanatic about the
Cuban league and their comrades, yet they'd take the same risk again.
Next to Fidel they were the biggest stars in the country. They were like
gods. Now as MLB players they are bigger heroes in Cuba than the players
who are still in Cuba."
Cuban players are much in vogue among MLB general managers.
"For the cache of the Cuban players to drop, a couple guys will have to
flop," Bjarkman said.
Wild spending on unproven players Castillo and Tomas was a sort of
overcorrection for teams that whiffed on Abreu, said Joe Kehoskie, an
agent who has represented Cuban players.
"Cubans were way undervalued and now they are way overvalued," he said.
"The pendulum will swing when one of these giant contracts goes bust."
The losses mean Cuba's deep talent pool has been reduced to a puddle.
Only about a half dozen players left on the island could make an
immediate impact on an MLB roster, scouts and agents say, and most of
them are loyalists.
"The cupboard in Cuba is almost bare," Kehoskie said. "I was always
bullish on Cuban talent but I think they're going to run out of premium
players. Cuban baseball is in big trouble because the kids are leaving,
too. They have a new crop every year so what we may see are 19-year-olds
worth $3 [million] to $5 million."
Industriales third baseman Yulieski Gourriel and Granma outfielder
Alfredo Despaigne would be in high demand but neither is expected to
leave because of strong family ties to their homeland. Second baseman
Jose Fernandez is Baseball America's No. 3-rated player still in Cuba,
but he and catcher Lazaro Herrera, his cousin and teammate on Matanzas,
have not played in two months and did not accompany the national team to
the recent Central American and Caribbean Games. Bjarkman has heard from
other players that they were caught trying to defect and have been
suspended and detained. Herrera's wife was told to vacate the house he
earned as a bonus.
Highly regarded prospects include outfielders Victor Mesa and Jorge Ona,
shortstop Lourdes Gourriel and pitchers Vladimir Gutierrez and Norge Ruiz.
"Cuba is so fertile there's always going to be another star, just like
with Brazilian soccer players," Diaz said. "But on many teams it's down
to Double A quality, with pitchers barely hitting 90 mph."
Recognizing the toll, Cuba revamped its Serie Nacional two years ago,
splitting the September-April season into two halves. The top eight
teams survive, and draft 40 players from the eight eliminated teams to
supplement their rosters. Those 40 broke the tradition that players only
play for their home province team.
Last summer, the Cuban league revived an old money-making incentive and
rented players out to foreign leagues, as it had in the past and as the
government does with thousands of coaches, doctors and engineers who
work in foreign countries. INDER, the Cuban sports ministry, negotiated
contracts for players to compete for Japanese teams. A similar agreement
with the Mexican league fell apart because of MLB rules. Players also
competed for teams in the Netherlands, Italy and France.
Yulieski Gourriel was paid $980,000 by Japan's DeNa Stars; Frederich
Cepeda made $1.5 million from the Yomiuri Giants and Despaigne earned
$900,000 from the Lotte Marines. The players were required to turn over
80 percent of their salaries to INDER and return to their Cuban league
teams in the fall.
The policy revision, which included increased player bonuses of $800 and
salary increases to $40 per month, enabled Cuba to acquire hard currency
and served as an anti-defection tool.
"A big perk of foreign travel for players is their ability to sell
cigars and uniforms and pocket extra cash," Bjarkman said. "It's similar
to the way Cuban people survive by utilizing the black market."
Fidel Castro's son Tony Castro, a physician for the national team and an
officer for the international baseball federation, and the outspoken
Victor Mesa, manager of the national team, have said the Cuban league is
receptive to allowing players to compete for MLB clubs. MLB Commissioner
Bud Selig, who spoke with Fidel Castro about opening doors during the
Baltimore Orioles' 1999 visit to Cuba, would welcome more Cuban players.
But there are two impediments: Cuba would still require its players to
play in its league during the winter, which MLB would reject because of
risk of injury, and INDER would still require a percentage of salaries,
which the U.S. Treasury Department would reject because of the trade
embargo.
"Cuba would love to be able to broker players to mega-million-dollar
deals, but that seems like a nonstarter given the current embargo, not
to mention Cuba's approach to capitalism," Kehoskie said. "Does Cuba
really want players going off to make millions for eight months and
coming home to live among neighbors who make $20 per month? Where would
Aroldis Chapman spend his millions in Cuba? It's easy for a defector to
say he'd go home but if you're living in a Ritz-Carlton are you really
going back to a place with blackouts and food shortages?"
No one anticipates immediate changes to Cuba's relationship with MLB but
the thaw announced by Obama and an eventual loosening of the embargo
could enable the Cuban league to sell players to MLB in a way similar to
the Asian leagues, who make certain players available and charge a
release or negotiation fee.
While diplomacy maneuvers unfold, the smuggling of defectors continues
as "MLB's worst headache," Bjarkman said.
MLB could change its rules and allow Cuban defectors to become free
agents once they reach U.S. shores rather than having to establish
residency in a third country, but MLB has stated that wouldn't reduce
danger because defectors would still need "the assistance of
traffickers" to get to the U.S.
Bjarkman suggests dropping the third-country residency policy altogether
and putting Cubans in the amateur draft, thus reducing their contracts
and their appeal to smugglers.
Other proposals include giving Cuban ballplayers the same special
permission to travel as Cuban musicians and artists receive; selling
Cuba's 16 teams to foreign owners who would invest in stadium upgrades;
instituting an international MLB draft, and, someday, placing MLB
franchise academies and an actual franchise in Cuba.
MLB stays mum on the topic, other than to say its hands are tied by the
embargo.
"Major League Baseball turns a blind eye to the Cuban problem because
Chapman can throw the ball 106 mph and Puig can hit it seven miles,"
said Miami attorney Ben Daniel, who prosecuted agent Gus Dominguez for
smuggling Cuban players in 2007. "They need to fill stadiums, and so it
comes back to this political artificiality: No other person in the
hemisphere is treated like a Cuban ballplayer."
Tony Perez, who left Cuba in 1960 at age 18 with a visa and his
Cincinnati Reds contract, would like to see a breakthrough so Cuban
players don't have to take risks and be separated from their families.
"It's a shame nothing has changed for 50 years," said Perez, a Miami
Marlins special assistant who recalled playing with Castillo's
grandfather and uncle in Camaguey.
Bjarkman is convinced that no matter what the future holds, the Cuban
league, which once existed in splendid parallel to MLB, is doomed.
"The history of Major League Baseball has been its killing of
competitive leagues," he said. "While no one wants segregation, MLB
killed the Negro Leagues, eliminating hundreds of jobs and businesses.
It wiped out winter leagues in the Caribbean. Cuba will be left with no
more domestic baseball than what is now found in Puerto Rico, Venezuela
and the Dominican Republic."
Yusseff Diaz dreads the decline of his beloved Serie Nacional. He knows
all the lore, statistics, gossip. He left Cuba in 1980 at age 4 in the
Mariel boatlift aboard a shrimper called the Doubleday and spent his
first day in Miami at the Orange Bowl. He was raised by his mother after
his father was sentenced to prison for murder, he said. He graduated
from American High and FIU and now works for the Department of Homeland
Security.
His first love was the Marlins, but he began following Cuban baseball in
1999 when the Orioles played the Cuban national team and Jose Contreras
struck Albert Belle out three times.
"I said, 'Wow, they have this amazing baseball in my home country?'" he
said. "Since I didn't grow up in Cuba it fascinates me to learn about
the history. I got into it heavily. They play with more devotion, more
flair. They had to tell Cespedes to stop admiring his home runs. Puig
will take the extra base even when he shouldn't gamble."
Diaz daydreams of going to Cuba, seeing all 16 teams, buying more
jerseys, sitting in the stands with rambunctious fans, meeting the
players he communicates with on Facebook.
"I feel pride seeing Cuban players excel in the major leagues," he said.
"But at the same time it's sad to see the Cuban league going downhill.
It's like Cuba is losing part of its culture."
Source: What will become of baseball's decline in Cuba? The field might
open further in U.S. | The Miami Herald -
http://www.miamiherald.com/news/local/community/miami-dade/article5078058.html
further in U.S.
BY LINDA ROBERTSON LROBERTSON@MIAMIHERALD.COM
12/28/2014 2:56 PM 12/28/2014 7:28 PM
Second of two parts.
Yusseff Diaz follows the Cuban baseball league and the Big Red Machine
national team from afar with the same passion as an astronomer following
his favorite stars.
Diaz, who lives in Hialeah, owns a collection of Cuban baseball
memorabilia and uniforms, has a Facebook page dedicated to the sport and
watches games on Cuba Vision TV and the Internet.
Diaz, Havana-born and a Mariel refugee, dreams of the day he can return
to his hometown and see Cuban players in person. But he worries that by
the time he gets there, the storied Serie Nacional will no longer exist.
The caliber of the game on the island has steadily deteriorated over the
past 25 years as players have defected to the United States, where about
200 have made it to the majors or minor leagues. Last season, 24 players
who left Cuba in their prime held spots on major-league rosters, with
contracts worth a combined total of nearly $450 million, and five were
selected for the All-Star game.
Rusney Castillo became the highest-paid Cuban player in history when he
signed a $72.5 million deal with the Boston Red Sox in August. Money is
a powerful lure for athletes stuck in a stagnating socialist economy and
playing at dilapidated stadiums with rationed bats and frayed gloves.
The dual announcement by President Barack Obama and Cuban leader Raúl
Castro that the two countries plan to restore diplomatic relations after
54 years of lingering Cold War animosity could open the underground
pipeline of Cuban talent. Players who must sneak off the island —
usually by pledging part of their future salary to smugglers — could
find themselves free to negotiate with major-league teams if the U.S.
trade embargo ends and Castro releases them from their obligations as
government employees.
"Cuban baseball players could be the ones who bring an end to
communism," Diaz said. "When they get to the majors, fans on the island
follow their careers closely and learn what it means to make a lot of
money. The revolution has endured so long because there are no
millionaires, except for the elite one-percenters. Belief in the
revolution gets weaker and weaker when the people see these players
getting rich."
Speculation on the future of Cuban baseball is as rampant as that on the
potential of Yasmany Tomas, who signed for $68.5 million with the
Arizona Diamondbacks, or young infielder Yoan Moncada, expected to sign
soon after holding a showcase for scouts in Guatemala.
But no one denies that the talent drain has hurt the 16-team Cuban
league. Fidel Castro, who abolished professional sports in 1961,
declaring sport to be "a right of the people," used to shrug when a
player defected, saying Cuba had three more to replace any traitor.
Castro relied on loyal athletes like boxer Teofilo Stevenson, who
famously said, "What is a million dollars worth compared to the love of
eight million Cubans?"
The success of Cuba's national baseball team, dominant in international
tournaments, was like that of Cuba's other athletes — out of proportion
to the country's size. Sport was a vital source of pride and a
dependable instrument of propaganda. Militante stars such as runner Ana
Fidelia Quirot could be counted on for their medals and rhetoric about
the glory of the revolution.
But the collapse of the Soviet Union and the termination of its
subsidies to Cuba caused the fade of the glory days. Castro's system
still churns out champions but not with the same regularity or fervor.
Cuba's 15 medals at the 2012 London Olympics were its fewest since 1976.
Baseball players haven't been able to resist the challenge and lucrative
contracts of Major League Baseball, whose clubs are flush with TV
revenue. Five players from Cuba's 2013 World Baseball Classic team left
last year, among them slugger Jose Abreu, signed by the Chicago White
Sox for $68 million and named 2014 American League Rookie of the Year.
"Cuban baseball is on limited life support," said Peter Bjarkman, a
Cuban baseball historian, author and BaseballdeCuba website editor who
is a regular visitor to the island. "They've maintained an isolated
league and tried to prevent players from being tempted by money. But the
world is changing fast."
Cubans have been playing in the Major Leagues since the early 1900s.
Baseball is the national pastime and passion. As rosters have thinned,
it's gotten tougher to replenish them, and the game has lost some of its
popularity.
Havana's Industriales — the Yankees of Cuba — and the Cienfuegos
Elefantes have been hit hard by defections. After Alexei Ramirez left in
2008, the national team had Hector Olivera to take his place, but
Olivera left in September, and his young heirs, Moncada and Andy Ibanez,
followed.
Pitcher Aroldis Chapman's defection in 2007 during a team trip to the
Netherlands and his subsequent signing with the Cincinnati Reds for $30
million accelerated the flow of exits. Adeiny Hechavarria, Dayan
Viciedo, Leonys Martin, Yoenis Cespedes and Yasiel Puig followed in
successive years, with Alex Guerrero in the large 2013 class of
defectors that included Abreu.
The most common routes to MLB are arranged by smugglers and take players
via boat to Mexico, Haiti or the Dominican Republic. Because of the U.S.
embargo, Cuban players must establish residency in a third country
before they can be declared free agents.
"Defectors used to be lower level players; now it's the core players,"
Bjarkman said. "Their departures aren't political statements but an
economic choice. And they want to test themselves against the best.
"The guys who leave miss Cuba. They are fond of and fanatic about the
Cuban league and their comrades, yet they'd take the same risk again.
Next to Fidel they were the biggest stars in the country. They were like
gods. Now as MLB players they are bigger heroes in Cuba than the players
who are still in Cuba."
Cuban players are much in vogue among MLB general managers.
"For the cache of the Cuban players to drop, a couple guys will have to
flop," Bjarkman said.
Wild spending on unproven players Castillo and Tomas was a sort of
overcorrection for teams that whiffed on Abreu, said Joe Kehoskie, an
agent who has represented Cuban players.
"Cubans were way undervalued and now they are way overvalued," he said.
"The pendulum will swing when one of these giant contracts goes bust."
The losses mean Cuba's deep talent pool has been reduced to a puddle.
Only about a half dozen players left on the island could make an
immediate impact on an MLB roster, scouts and agents say, and most of
them are loyalists.
"The cupboard in Cuba is almost bare," Kehoskie said. "I was always
bullish on Cuban talent but I think they're going to run out of premium
players. Cuban baseball is in big trouble because the kids are leaving,
too. They have a new crop every year so what we may see are 19-year-olds
worth $3 [million] to $5 million."
Industriales third baseman Yulieski Gourriel and Granma outfielder
Alfredo Despaigne would be in high demand but neither is expected to
leave because of strong family ties to their homeland. Second baseman
Jose Fernandez is Baseball America's No. 3-rated player still in Cuba,
but he and catcher Lazaro Herrera, his cousin and teammate on Matanzas,
have not played in two months and did not accompany the national team to
the recent Central American and Caribbean Games. Bjarkman has heard from
other players that they were caught trying to defect and have been
suspended and detained. Herrera's wife was told to vacate the house he
earned as a bonus.
Highly regarded prospects include outfielders Victor Mesa and Jorge Ona,
shortstop Lourdes Gourriel and pitchers Vladimir Gutierrez and Norge Ruiz.
"Cuba is so fertile there's always going to be another star, just like
with Brazilian soccer players," Diaz said. "But on many teams it's down
to Double A quality, with pitchers barely hitting 90 mph."
Recognizing the toll, Cuba revamped its Serie Nacional two years ago,
splitting the September-April season into two halves. The top eight
teams survive, and draft 40 players from the eight eliminated teams to
supplement their rosters. Those 40 broke the tradition that players only
play for their home province team.
Last summer, the Cuban league revived an old money-making incentive and
rented players out to foreign leagues, as it had in the past and as the
government does with thousands of coaches, doctors and engineers who
work in foreign countries. INDER, the Cuban sports ministry, negotiated
contracts for players to compete for Japanese teams. A similar agreement
with the Mexican league fell apart because of MLB rules. Players also
competed for teams in the Netherlands, Italy and France.
Yulieski Gourriel was paid $980,000 by Japan's DeNa Stars; Frederich
Cepeda made $1.5 million from the Yomiuri Giants and Despaigne earned
$900,000 from the Lotte Marines. The players were required to turn over
80 percent of their salaries to INDER and return to their Cuban league
teams in the fall.
The policy revision, which included increased player bonuses of $800 and
salary increases to $40 per month, enabled Cuba to acquire hard currency
and served as an anti-defection tool.
"A big perk of foreign travel for players is their ability to sell
cigars and uniforms and pocket extra cash," Bjarkman said. "It's similar
to the way Cuban people survive by utilizing the black market."
Fidel Castro's son Tony Castro, a physician for the national team and an
officer for the international baseball federation, and the outspoken
Victor Mesa, manager of the national team, have said the Cuban league is
receptive to allowing players to compete for MLB clubs. MLB Commissioner
Bud Selig, who spoke with Fidel Castro about opening doors during the
Baltimore Orioles' 1999 visit to Cuba, would welcome more Cuban players.
But there are two impediments: Cuba would still require its players to
play in its league during the winter, which MLB would reject because of
risk of injury, and INDER would still require a percentage of salaries,
which the U.S. Treasury Department would reject because of the trade
embargo.
"Cuba would love to be able to broker players to mega-million-dollar
deals, but that seems like a nonstarter given the current embargo, not
to mention Cuba's approach to capitalism," Kehoskie said. "Does Cuba
really want players going off to make millions for eight months and
coming home to live among neighbors who make $20 per month? Where would
Aroldis Chapman spend his millions in Cuba? It's easy for a defector to
say he'd go home but if you're living in a Ritz-Carlton are you really
going back to a place with blackouts and food shortages?"
No one anticipates immediate changes to Cuba's relationship with MLB but
the thaw announced by Obama and an eventual loosening of the embargo
could enable the Cuban league to sell players to MLB in a way similar to
the Asian leagues, who make certain players available and charge a
release or negotiation fee.
While diplomacy maneuvers unfold, the smuggling of defectors continues
as "MLB's worst headache," Bjarkman said.
MLB could change its rules and allow Cuban defectors to become free
agents once they reach U.S. shores rather than having to establish
residency in a third country, but MLB has stated that wouldn't reduce
danger because defectors would still need "the assistance of
traffickers" to get to the U.S.
Bjarkman suggests dropping the third-country residency policy altogether
and putting Cubans in the amateur draft, thus reducing their contracts
and their appeal to smugglers.
Other proposals include giving Cuban ballplayers the same special
permission to travel as Cuban musicians and artists receive; selling
Cuba's 16 teams to foreign owners who would invest in stadium upgrades;
instituting an international MLB draft, and, someday, placing MLB
franchise academies and an actual franchise in Cuba.
MLB stays mum on the topic, other than to say its hands are tied by the
embargo.
"Major League Baseball turns a blind eye to the Cuban problem because
Chapman can throw the ball 106 mph and Puig can hit it seven miles,"
said Miami attorney Ben Daniel, who prosecuted agent Gus Dominguez for
smuggling Cuban players in 2007. "They need to fill stadiums, and so it
comes back to this political artificiality: No other person in the
hemisphere is treated like a Cuban ballplayer."
Tony Perez, who left Cuba in 1960 at age 18 with a visa and his
Cincinnati Reds contract, would like to see a breakthrough so Cuban
players don't have to take risks and be separated from their families.
"It's a shame nothing has changed for 50 years," said Perez, a Miami
Marlins special assistant who recalled playing with Castillo's
grandfather and uncle in Camaguey.
Bjarkman is convinced that no matter what the future holds, the Cuban
league, which once existed in splendid parallel to MLB, is doomed.
"The history of Major League Baseball has been its killing of
competitive leagues," he said. "While no one wants segregation, MLB
killed the Negro Leagues, eliminating hundreds of jobs and businesses.
It wiped out winter leagues in the Caribbean. Cuba will be left with no
more domestic baseball than what is now found in Puerto Rico, Venezuela
and the Dominican Republic."
Yusseff Diaz dreads the decline of his beloved Serie Nacional. He knows
all the lore, statistics, gossip. He left Cuba in 1980 at age 4 in the
Mariel boatlift aboard a shrimper called the Doubleday and spent his
first day in Miami at the Orange Bowl. He was raised by his mother after
his father was sentenced to prison for murder, he said. He graduated
from American High and FIU and now works for the Department of Homeland
Security.
His first love was the Marlins, but he began following Cuban baseball in
1999 when the Orioles played the Cuban national team and Jose Contreras
struck Albert Belle out three times.
"I said, 'Wow, they have this amazing baseball in my home country?'" he
said. "Since I didn't grow up in Cuba it fascinates me to learn about
the history. I got into it heavily. They play with more devotion, more
flair. They had to tell Cespedes to stop admiring his home runs. Puig
will take the extra base even when he shouldn't gamble."
Diaz daydreams of going to Cuba, seeing all 16 teams, buying more
jerseys, sitting in the stands with rambunctious fans, meeting the
players he communicates with on Facebook.
"I feel pride seeing Cuban players excel in the major leagues," he said.
"But at the same time it's sad to see the Cuban league going downhill.
It's like Cuba is losing part of its culture."
Source: What will become of baseball's decline in Cuba? The field might
open further in U.S. | The Miami Herald -
http://www.miamiherald.com/news/local/community/miami-dade/article5078058.html
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