viernes, 6 de enero de 2017

Los reyes de unos padres magos

Los reyes de unos padres magos
LIS VAREA | Santa Clara | 6 de Enero de 2017 - 09:39 CET.

Pidió una casita para muñecas y juró que se iba a portar bien y a cuidar
sus juguetes.

—¿Y si amaneces ese día sin regalo?

—Nada, yo la pedí por si podían.

Amanda Saled Quintanilla conversaba con su madre, quien le ayudaba a
redactar la carta para enviársela a los Reyes Magos porque ella no sabe
escribir. Apenas cumplió los cinco años.

En otro hogar cubano, Luis Daniel, de seis años, también le hizo su
pedido a los tres Reyes: "Quiero una camión de bombero, otra cuña de
carrera y plumones".

Cada 6 de enero muchas familias cubanas tratan de entregar regalos a sus
hijos en nombre de los Reyes Magos. Por estos días apenas se puede
transitar por los departamentos de juguetes en las Tiendas Recaudadoras
de Divisas (TRD) de Santa Clara.

Los magos y los regalos vienen de las imprecisas escrituras de Mateo
2:1.12. "No eran reyes, solo magos, ni se sabe si en realidad eran tres
o dos los implicados", dijo Yaslei Brito Cárdenas, padre de la iglesia
del Buen Viaje de Santa Clara.

Según explicó Brito, se asumió que fueran tres por el número de regalos
que le trajeron al niño Jesús, aunque señaló que existen textos
religiosos que hacen referencia a Melchor, Gaspar y Baltasar, como los
tres magos que fueron guiados por una estrella hasta la ciudad de Belén.

"Allí buscaron al niño Jesús recién nacido y lo adoraron ofreciéndole
oro, incienso, y mirra", acotó el sacerdote católico.

La historia sirvió para que con el tiempo los comerciantes coronaran
tres "reyes" de ventas cada 6 de enero.

La tradición llego a Cuba desde España. Tras alcanzar el poder en 1959,
el Gobierno de Fidel Castro la eliminó junto a las celebraciones de
Navidad y otras costumbres caltólicas y capitalistas. Desde hace algunos
años, de la misma forma caprichosa y para majorar los ingresos de sus
TRD, ha vuelto a permitirlas.

Miguel Fernández, joven mecánico del Ministerio del Azúcar en Villa
Clara, compró una rastra a su hijo. "Me costó 11,30 pesos convertibles
(CUC). Es un regalo bueno, pero está un poco caro".

Pese al esfuerzo que significa para su bolsillo, cree que es una
costumbre que debería consolidarse.

Algunos jóvenes a los que el regreso de los Reyes Magos cogió ya tarde,
opinaron que quedar fuera de esa "fantasía internacional" no les hizo
infelices.

"Pienso que la celebración de los Reyes Magos es un hecho más bien de
los países capitalistas", comentó Miran Lorenzo, asistente en un círculo
infantil.

"Me preocupa el curso que está tomando esto. Tengo 25 años y no viví en
mi infancia esta furia en los centros comerciales. Pienso en qué
sucederá cuando tenga un hijo y no pueda complacerlo un día como este",
añadió preocupada.

Magia vs. economía

Entre las críticas y los aplausos al retorno de la tradición, la
realidad es que durante los primeros días de cada año se incrementan las
ventas de juguetes.

Aunque no pudo dar datos precisos sobre las ventas de estos productos en
los últimos años por "no estar autorizada", Mabel Carrazana, dependienta
de la TRD Siglo XX en Santa Clara, aseugró van en aumento.

Asimismo, explicó que por la alta demanda de los juguetes se han visto
obligados a distribuirlos en otras áreas de la tienda. "También se
envían estos productos a otras unidades que no ofrecen juguetes para
aminorar las colas que se hacen", explicó.

En cuanto a si se harán rebajas de precios, dijo desconocerlo.

En la TRD Siboney, en pleno Boulevard de la capital villaclareña, los
precios tampoco varían. Algunos dependientes advirtieron que al menos
por ahora "no se ha señalado realizar rebaja de los artículos".

"Hay juguetes pero están muy caros, los de mejor factura y los que no".
La oferta no satisface "las expectativas de los clientes", dijo uno de
los dependientes consultados.

Source: Los reyes de unos padres magos | Diario de Cuba -
http://www.diariodecuba.com/cuba/1483643892_27903.html

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