martes, 20 de agosto de 2013

Exigen referéndum sobre el Código del Trabajo

Trabajadores, Código del Trabajo



Exigen referéndum sobre el Código del Trabajo

Las exigencias del "lugar", "el momento" y "la forma adecuada" para

exponer críticas, ha sido una mordaza tradicional para coartar la

libertad de expresión

Marlene Azor Hernández, México DF | 19/08/2013 3:35 am



En un reciente artículo publicado en Kaos en la Red[1], el intelectual y

activista Pedro Campos, del grupo Socialismo Participativo y

Democrático, analiza las razones para exigir someter a referéndum el

Nuevo Código del Trabajo.

Se trata en síntesis de la verticalidad que tendrán las discusiones de

consulta con los trabajadores y la falta de participación real y libre

de la ciudadanía en poder incidir en las decisiones. Sin adentrarse en

los detalles internos del Código que atacan los derechos de los

trabajadores cubanos, Campos analiza la necesidad de romper con la

apatía de la ciudadanía que es el resultado de las políticas de censura

y represión frente a todos los que han discrepado de las políticas

oficiales en el último medio siglo.

La burocracia estatal y partidaria es la que a creado la mentalidad de

que el país no hay quien lo arregle, aunque no hay quién tumbe al

gobierno tampoco. Una mentalidad de resignación que bien favorece los

intereses de la élite política del país.

Otros activistas de izquierda se han referido a los problemas del Nuevo

Código: Aunque se admite la libertad de los sindicatos, este derecho

tiene delante otro párrafo que dice reconocer sólo a las organizaciones

sindicales tradicionales de estos últimos cincuenta años, lo cual

descalifica a la tradición sindical poderosa y progresista anterior al

triunfo de la Revolución, y respalda a la CTC Nacional, organización

sindical que responde a los intereses del gobierno y en contra de los

trabajadores. Ejemplos fehacientes de este contrasentido en el sindicato

permitido, es la aprobación de la ley de retiro con un aumento de las

edades y en el espaldarazo al despido masivo de trabajadores como a las

políticas de austeridad de la "actualización".

La CTC aplaude el aumento de las edades de retiro y la disminución de un

78 % de los subsidios en los últimos años pero no defiende el derecho a

huelga, ni lucha por el aumento de los salarios, al contrario, disculpa

al gobierno por la falta de recursos, sin tampoco plantear alternativas

y tampoco defiende la libertad sindical.

Un gobierno que dice ser de los trabajadores, propone ahora un Código

laboral que permite el despido arbitrario y la reducción de las

vacaciones a una semana al año. Un código que no indemniza cuando el

trabajador es despedido por causas ajenas a su desempeño y que ahora

podrá estar a prueba seis meses para luego ser despedido sin ninguna

compensación. El peor escenario posible para los trabajadores cubanos. Y

es el peor escenario porque no cuentan con mecanismos de defensa frente

al Estado-Partido, frente a la CTC brazo ejecutor de las políticas

estatales y partidarias y porque tampoco cuenta con los mecanismos de

protección de un sindicalismo independiente ni con el recurso de la

huelga para seguir siendo una masa salarial, la peor pagada, y sin

derechos de reivindicación.

El Código no incluye la exigencia al gobierno de un salario mínimo en

corrimiento anual de acuerdo a la inflación, ni hace una sola alusión a

la necesidad del salario mínimo en correspondencia con el gasto de la

canasta básica. El Consejo de Ministros decide el salario mínimo según

le parezca y si consulta a la CTC nacional, que es lo que sugiere el

nuevo código, será la consulta al enemigo número uno de los trabajadores

cubanos.

Estas condiciones peores a las que viven en el capitalismo los

trabajadores, no se van a permitir discutir realmente en las reuniones a

puertas cerradas con los trabajadores, con ridículas reseñas de consenso

en la prensa nacional y con la característica falta de libertad de

expresión que se permite en estas reuniones. El cuadro está cerrado para

los trabajadores en Cuba. Si no luchan ahora contra la explotación sin

derechos a la cual están sometidos, menos lo podrán hacer en el futuro.

Por esto coincidimos plenamente con la exigencia del grupo del SPD.

Frente al verticalismo y la falta de democracia popular independiente,

es necesario someter el nuevo Código del Trabajo a todo el pueblo

mediante un referéndum nacional.

Las exigencias del "lugar", "el momento" y "la forma adecuada" para

exponer críticas, ha sido una mordaza tradicional impuesta por

burócratas y funcionarios para coartar la libertad de expresión y

reprimir todo pensamiento independiente.

Les dejo un pensamiento de Bertolt Brecht, citado en el artículo de

Pedro Campos y que más pareciera referirse al "socialismo real" europeo

y cubano y mucho menos al capitalismo europeo.

"El peor analfabeto es el analfabeto político. No oye, no habla, no

participa de los acontecimientos políticos. No sabe que el costo de la

vida, el precio de los frijoles, del pan, de la harina, del vestido, del

zapato y de los remedios, dependen de decisiones políticas. El

analfabeto político es tan burro que se enorgullece y ensancha el pecho

diciendo que odia la política. No sabe que de su ignorancia política

nace la prostituta, el menor abandonado y el peor de todos los bandidos

que es el político corrupto, mequetrefe y lacayo de las empresas

nacionales y multinacionales".



[1] "Debemos exigir que el nuevo código del trabajo sea sometido a

referendo", Pedro Campos, en Kaos en la Red, 10 de agosto del 2013.

Ver en kaosenlared.net/america-latina/al/cuba.html



Source: "Exigen referéndum sobre el Código del Trabajo - Artículos -

Opinión - Cuba Encuentro" -

http://www.cubaencuentro.com/opinion/articulos/exigen-referendum-sobre-el-codigo-del-trabajo-297274

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