miércoles, 14 de agosto de 2013

Te conocí, pero no vuelvo más

Te conocí, pero no vuelvo más

Miércoles, Agosto 14, 2013 | Por Polina Martínez Shvietsova



LA HABANA, Cuba, agosto, www.cubanet.org -En el año 2008, las

autoridades abrieron, para el acceso popular, el alquiler y hospedaje en

hoteles, así como excursiones y otras variantes de turismo. Pero los

precios son demasiado altos. Para alquilarse en la zona turística

Jardines del Rey, ubicada en los cayos al norte de la oriental provincia

de Ciego de Ávila, hay que ir preparado con no menos de 800 CUC

(dólares), en un país donde la inmensa mayoría de la gente no ha visto

100 de éstos juntos en toda su vida. Pues, ya se sabe que aquí los

salarios oscilan entre 16 y 23 CUC mensuales.



Luego de pasar por la ciudad de Morón, se va directo a Cayo Coco y Cayo

Guillermo. Antes de acceder con el auto, se paga, en CUC, en la zona de

peaje. A partir de ese momento, uno entra en otro mundo. Pero cuando ya

está debidamente hospedado, con manilla All inclusive, es que comienza

la decepción.



Los camareros y el resto de los empleados miran con caras largas. Claro,

una es cubana y no das propinas. En las habitaciones, el aire

acondicionado no enfría, tampoco la nevera. El teléfono con

intercomunicador interno está muerto. Hay que cazarle la pelea al

carrito de Mantenimiento y Seguridad para que atienda múltiples quejas.

En la propaganda está descrito el hotel como Cuatro Estrellas, pero

malamente llegan a Tres. Conclusión: un timo.



Si una persona es despierta, se dará cuenta de que en la recepción hay

informaciones no reveladas a los clientes, especialmente a los cubanos,

a no ser que éstos las soliciten. Por ejemplo, hay que llegar por una

misma a la modalidad de "pasadía", la cual significa que hay derecho a

pasar el día completo en un hotel vecino, sin pago adicional. Además, se

cuenta con el servicio del Bus Tur con ida y vuelta a lo largo de los

cayos. Técnicamente, han vendido gato por libre.



Una vez que una aprende a descifrar el contexto, tendrá la dicha de

largarse a conocer otros hoteles. Entonces quiere pasarte de lista, y

vuelve a tropezar con nueva decepción. Luego de disfrutar la "pasadía",

se nos ocurre que podemos divertirnos también en la Disco del hotel más

animado que hay en el cayo, el cual, por supuesto, no es el nuestro.

Regresamos rápido, apurada por comer en la mesa buffet y luego lanzarnos

a la fiesta nocturna. Pero la realidad frena en seco: No, la "pasadía"

termina a las 6. ¿No se lo informaron en su hotel?, dice un guardián.



Desde que los cubanos entramos a los cayos, hasta que salimos, estamos

chequeados por cámaras de vigilancia y otros dispositivos. Con estas

revelaciones, una se da cuenta de que el paraíso no es tal. Se convierte

en un ser insignificante, atrapado en el "All inclusive", que también

incluye vigilancia, desprecio, mala atención y desinformación. Al final,

cuando una sale de ese otro mundo, se va con el resumen de una frase: Te

conocí, pero no vuelvo más.



Source: "Te conocí, pero no vuelvo más | Cubanet" -

http://www.cubanet.org/articulos/te-conoci-pero-no-vuelvo-mas/

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