domingo, 7 de diciembre de 2008

Represión a delitos económicos

Cuba: represión a delitos económicos
Fernando Ravsberg
La Habana

El gobierno de Cuba continúa la represión de los delitos económicos
vinculados al mercado negro, según se pudo conocer por un comunicado
aparecido en el periódico capitalino Tribuna de La Habana, en el que se
enumeran las sanciones aplicadas por los tribunales.

Todo parece indicar que el caso se trata como un tema de seguridad nacional.

Según el documento, el mercado negro "puede poner en peligro la
existencia misma de la Revolución" por lo que se ha desatado "una guerra
sin cuartel contra la ilegalidades y el delito".

El comunicado -sin firma- asegura que sólo en La Habana, la capital del
país, se han desmantelado más de 100 fábricas, 60 talleres y 200
casas-almacenes, todos clandestinos y dedicados a la venta de productos
robados en las empresas del Estado.

Entre las mercancías decomisadas a los especuladores hay uniformes
escolares, detergente, café, cemento, gasolina, pasta dental y alimentos
de todo tipo, incluyendo pollos, huevos, quesos, espaguetis y
hamburguesas, según explica el informe de prensa.

Condenas

Una tercera parte de los detenidos en estas redadas han terminado con
penas de prisión que van desde tres años por receptación hasta cinco
años por robo, mientras que un 40% fueron condenados a trabajo
correccional sin internamiento.

El periódico habanero afirma que, hasta el cierre de la primera quincena
de noviembre, se iniciaron procesos judiciales por más de 1.200
denuncias, gran parte de los cuales fueron instruidos de cargos por la
Fiscalía de la República.

El comercio clandestino acompaña a la Revolución Cubana casi desde sus
inicios.

El mercado negro ha sido una constante, debido fundamentalmente a la
escasez de bienes materiales y a la mala distribución de los mismos por
las instancias estatales.

La fuerte represión a que son sometidos ahora estos delitos se debe a la
insuficiencia de alimentos y materiales de construcción que sufre el
país, a raíz de los daños causados a la agricultura y las viviendas por
los tres huracanes que atravesaron la isla hace dos meses.

Puntos de control

La campaña se inició en septiembre y abarcó a todo el país.

El movimiento policial aumentó en las calles y los tribunales comenzaron
a actuar de forma expedita para evacuar la gran cantidad de juicios que
se presentan por delitos económicos.

Se activaron los puntos de control de la policía alrededor de la capital
y del resto de las grandes ciudades, ubicados en todas las carreteras de
acceso, donde se revisan los vehículos sospechosos, en busca de
productos provenientes del mercado negro.

En un primer momento, las medidas oficiales provocaron una gran escasez
de verduras, frutas y viandas.

Encontrar una cebolla, tomates o pimientos era casi imposible. Muchas
veces era necesario comprarlos a sobreprecio fuera del mercado.

Pulseada

Sin embargo, todo parece indicar que en la capital ya empieza a
estabilizarse el abastecimiento de los mercados agropecuarios y en
algunos de ellos comienza a haber un suministro estable de productos del
campo.

Según pudimos comprobar este fin de semana, el surtido ha mejorado,
además todo lo que se vende tiene precios máximos fijados por el Estado,
lo que hace que los alimentos sean más asequibles al bolsillo del
ciudadano medio.

La variedad de productos que se vimos en el agromercado del Vedado, en
el centro de la ciudad, era grande: mangos, piñas, naranjas, toronjas,
cebollas, tomates, habichuelas, ajíes, acelgas, lechugas, rábanos,
zanahorias, yucas y sólo había fila para comprar plátanos.

El abastecimiento parece volver a la normalidad, después de una pulseada
en la que se situó el gobierno de una parte y los campesinos e
intermediarios de la otra.

Finalmente, la política oficial de tope de precios se impuso a la
"oferta y la demanda".

Nota de BBCMundo.com:
http://news.bbc.co.uk/go/pr/fr/-/hi/spanish/business/newsid_7760000/7760942.stm

Publicada: 2008/12/02 15:38:06 GMT

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