martes, 21 de junio de 2011

Perros que muerden la mano

Economía

Perros que muerden la mano
Roberto Álvarez Quiñones
Los Ángeles 21-06-2011 - 7:09 am.

El gobierno cubano es el único de Latinoamérica que no agradece las
remesas de la emigración. No ofrece cifras y llama 'mafia de Miami' y
'gusanos' a los exiliados. ¿Por qué?

Fidel y Raúl Castro (GETTY IMAGES, junio de 2002)

Los hermanos Castro se comportan como el perro malagradecido que muerde
la mano de quien le da de comer. Llaman "mafia de Miami" y "gusanos" a
los emigrados que, al enviar a sus familiares en la Isla unos $1.100
millones anuales y llevar en sus bolsillos otros 250 millones más cuando
van de visita, son los que mantienen a flote la economía que ellos
arruinaron.

A esas cifras habría que sumar los hononarios exorbitantes que cobra el
gobierno por los pasaportes cubanos y sus prórrogas, las "cartas de
invitación", los permisos a los cubanos para visitar su país —que
economistas y agentes de viajes calculan en 400.000 en 2011—, la
"tarjeta blanca" para viajar desde Cuba, los pasajes con precios
astronómicos, las gabelas exigidas a las líneas aéreas y los turoperadores…

Se deben añadir también los $65 mensuales que le exigen a cada residente
en la Isla cuando viaja al exterior para poder regresar a la patria, el
cobro en las aduanas cubanas de excesos de equipaje inexistentes, los
chequeos médicos a emigrados, la renta de automóviles y taxis, más las
fiestas y banquetes que organizan los emigrados en restaurantes, hoteles
y piscinas de la Isla para que familiares y amigos tengan un momento de
felicidad.

Todo ese dinero, que con las remesas puede alcanzar $1.500 o $1.600
millones, convierte a la emigración en la industria que genera el
mayor ingreso neto "cash" en divisas para Cuba. Es, además, la única
fuente de financiamiento que tiene el "cuentapropismo", pues el régimen
ni tiene fondos ni quiere fomentar en serio el sector privado.

El gobierno de Raúl Castro sabe que la economía cubana ha logrado
sobrevivir hasta hoy por dos razones: los subsidios de Hugo Chávez y las
remesas que envía la diáspora cubana, que van al Estado vía shopping,
hoteles, restaurantes y clínicas.

Pero mientras las subvenciones venezolanas llegan a la Isla en especie,
las remesas constituyen dinero en efectivo y conforman la "caja chica"
del gobierno para sus gastos cotidianos y las importaciones de todo tipo
que tiene que hacer dada la improductividad inaudita del sistema comunista.

Menosprecio oficial

Pese a todo lo anterior, el gobierno cubano es el único de Latinoamérica
que no agradece las remesas llegadas desde el extranjero, y ni siquiera
da cifras de dichos envíos. De esta manera expresa su soberbia ante tan
estratégico aporte financiero de los emigrados cubanos.

Venezuela, que sustituyó a la Unión Soviética como el tío rico que
mantiene al sobrino bribón, obsequia a Cuba unos 6.000 millones de
dólares anuales que incluyen 36,5 millones de barriles de petróleo con
un valor que oscila entre $3.300 y $3.700 millones . Con ese petróleo
gratuito,los Castro se dan el lujo de exportar gasolina y crudo, igual
que hacían en los años 80.

En aquella época, Cuba tenía en el CAME una "cuota de consumo" de 13
millones de toneladas (90 millones de barriles) de petróleo, de las
cuales consumía 10 millones y reexportaba el resto. Lo más escandaloso
de ello me lo dijo en privado el entonces presidente de JUCEPLAN
(ministro de Economía), Humberto Pérez: el petróleo no consumido ni
siquiera llegaba físicamente a la Isla, sino que la URSS lo vendía a
países capitalistas y enviaba las divisas a La Habana: unos $500
millones, cifra superior a la que aportaba el azúcar.

En 2010, el consumo cubano de crudo fue de 54,7 millones de barriles
(7,8 millones de toneladas), según el Ministerio de la Industria Básica,
y la producción fue de 21,4 millones de barriles. Si se agrega a esta
última cifra el crudo venezolano, la suma da 57,9 millones de barriles.
Es decir, no se consumieron 3,2 millones de barriles, que fueron
reexportados probablemente ya refinados, como gasolina, por valor de
unos $350 millones. Si fue una cantidad mayor, alguien miente: o Chávez
regala más de 100.000 barriles diarios, o la Isla consume menos petróleo
de lo que dice. Es pura aritmética.

Otros ingresos provenientes de Caracas se basan en prácticas
esclavistas. De acuerdo con "desertores", el gobierno chavista paga
$3.000 mensuales por cada médico cubano (unos 15.000) en Venezuela, pero
al galeno le dan $300 y los otros $2.700 son para la cúspide castrista.
Eso ocurre en el siglo XXI, y ni la ONU, ni ninguna institución
internacional dicen nada al respecto. Pero ese despojo salarial, junto
al de miles de técnicos, espías, militares y oficiales cubanos de
inteligencia que operan en Venezuela, no va a la Isla, sino que el
régimen lo descuenta de su deuda por el petróleo recibido.

Ni el turismo ni el níquel

El turismo es el principal generador de ingresos brutos en moneda
extranjera, pero de cada $100 que entran en la Isla, salen de $60 a $70
que son el componente importado del costo de operación de esa industria,
para la cual hay que importar hasta frutas y vegetales frescos de
República Dominicana. En 2010, según la Oficina Nacional de
Estadísticas, el turismo aportó $2.221 millones. Pero $1.488 millones
regresaron al extranjero.

El níquel, primer producto de exportación, tampoco supera a las remesas.
La producción cubana de níquel más cobalto ha venido declinando —¡qué
raro!— y en 2009 fue de 70.100 toneladas. El coronel Marino Murillo,
ministro de Economía, reveló que en 2010 se produjeron 6.700 toneladas
por debajo del plan. Sin embargo, el problema aquí no es de producción
sino de costos y precios.

Este metal no ferroso, esencial para la fabricación de acero inoxidable
y otras aleaciones resistentes a la corrosión, llegó a cotizarse a
$54.000 la tonelada en mayo de 2007 en el Mercado de Metales de Londres.
Luego el precio se desplomó debido a la recesión internacional.

El costo de producción niquelífera en Cuba es probablemente el más alto
del mundo (se gasta demasiado petróleo). Por eso, cuando en abril de
2009 el precio cayó a $10.000 la tonelada, José R. Machado Ventura
(segundo en la jerarquía dictatorial) anunció —según Reuters—que si el
precio bajaba a $9.000 sería incosteable producir dicho mineral, del
cual Cuba tiene las mayores reservas probadas a nivel mundial, con unos
900 millones de toneladas.

Si Cuba vende 63.000 toneladas de níquel —China compra casi toda la
producción cubana— a unos $22.500 la tonelada (actual cotización en
Londres), obtiene $1.417 millones. Restándole a esta cifra un costo de
producción de $567 millones (al multiplicar $9.000 por 63.000 TM), el
ingreso neto es de $850 millones.

Con respecto a la biotecnología, lo último informado por el gobierno
fueron los $350 millones exportados en productos farmacéuticos en 2007.
El silencio oficial subsiguiente sugiere un descenso de esa cifra.
Además, el costo de producción en dicha industria es muy alto y las
ganancias no han de ser muy elevadas.

En tabaco, en 2010 fueron exportados puros por $368 millones. Y si a eso
le restamos el costo de producción y comercialización, el ingreso baja
notablemente.

Las remesas, en cambio, no tienen costo de operación alguno para Cuba.
Llegan libres de polvo y paja. En conclusión, los "gusanos" tan
vilipendiados son la única mina de oro que tiene la empobrecida nación.

http://www.ddcuba.com/cuba/5370-perros-que-muerden-la-mano

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