jueves, 13 de febrero de 2014

Análisis sobre la dualidad monetaria en Cuba

Análisis sobre la dualidad monetaria en Cuba

[12-02-2014]

Roberto Díaz y Héctor Maseda

Agencia Decoro



(www.miscelaneasdecuba.net).- La existencia de la dualidad de la moneda

en Cuba ha generado detractores, tanto en el orden económico como en el

social. Económico, porque de no producirse una unificación en un periodo

breve, ello pudiera significar la no inclusión de Cuba en los bloques

hemisféricos económico-financieros como miembro pleno y, en

consecuencia, su separación por falta de respaldo monetario que exigen

los programas de integración regional (ALBA, CELAC, CEPAL…) debido a no

poseer una moneda de convertibilidad comercial sólida y de ahí, su falta

de respaldo económico. Y social, por mantenerse en Cuba una minoritaria

capa social privilegiada con acceso al CUC (peso convertible)

inalcanzable para el 90% de la población. Ambas realidades,

interactuando simultáneamente, desencadenarían un retroceso definitivo

en las aspiraciones de nuestros gobernantes de dar una falsa imagen de

solvencia económica y solidez social a los Jefes de Estado y Gobierno de

las naciones vecinas.

Pero… ¿Qué es la "Dualidad monetaria?". En términos económicos cuando

dos monedas coexisten y comparten legalmente, en alguna medida, las

funciones del dinero en la economía nacional y que son utilizadas como

medio de pago; medida de valor (expresión de los precios de los bienes y

servicios que se comercializan, las deudas y los registros de los

valores económicos); así como medio de atesoramiento (depósitos en los

bancos y efectivo). Generalmente, la aparición de la dualidad monetaria

está asociada a situaciones que afectan severamente al sistema

productivo e impiden que la moneda nacional preserve las funciones del

dinero.



Esto precisamente es lo que ha ocurrido en Cuba. La moneda de curso

legal antes de 1993 -el llamado CUP o peso cubano normal- perdió toda su

vigencia como valor real de cambio, no sólo por la involución de la

economía sino por la pérdida de los socios de Europa del este (Bloque de

países socialistas con su organismo de integración económica conocido en

su época como el CAME). Éstos mantenían la economía isleña sin mayores

sobresaltos gracias a las prebendas de carácter político y

económico-comercial otorgado por la desaparecida URSS apoyada por la

otrora "Europa del Este".



De 1989 a 1993 y en la cúspide de la crisis de los años 90, existió en

Cuba una "dualidad monetaria": el CUP, sin valor real en el resto del

mundo, y el dólar estadounidense. En 2003 se suspendió, nacionalmente,

la circulación del dólar norteamericano. En el 1998 apareció como Ave

Fénix el "peso convertible" o CUC que se mantiene hasta el presente. Fue

una medida emergente surgida por la fuerte depreciación del CUP y por la

necesidad gubernamental de mantenerse con el control absoluto de las

pocas divisas extranjeras que ingresaban a Cuba. El CUC tampoco es

convertible, pues su valor se fija unilateral y arbitrariamente por las

autoridades de la Isla, no por el mercado internacional. Razón por la

cual ninguna de las dos monedas es transada en el exterior.



Por estas razones existe una virtual unanimidad en Cuba sobre la

unificación de las monedas, (CUP y CUC) pero desde 2003 hay un debate

sobre cómo hacerla y en qué plazo. En 2008, Raúl Castro expresó que:

"(…) la revaluación del CUP sería progresiva, gradual y prudente (…)",

pero advirtió que: "(…) es un problema complejo que requiere un estudio

profundo para evitar efectos traumáticos, por lo que la eliminación de

la dualidad tomaría entre 4 y 5 años (…)".



El valor del CUC tendría que ser reducido poco a poco porque si se

cortase el cambio de 24 a 12 CUP por un CUC, sin incrementar la

producción y la productividad, se crearía un caos mercantil. La

población compraría los artículos en la red de tiendas con ventas en

divisas por la mitad del valor previo. Se agotarían las existencias con

rapidez. El Estado se vería obligado a una nueva importación masiva de

bienes que pronto desaparecerían… y el ciclo se repetiría hasta el

infinito. Esta nueva realidad, como es natural, propiciaría una crisis

tan grande que conllevaría, según los entendidos, a drásticos cambios en

los órdenes político y económico, sin contemplar los agudos estallidos

sociales producidos por la desaparición total de las pocas posibilidades

que se tienen hoy de subsistencia, lo que generaría levantamientos y

rebeliones sociales masivas que el gobierno de Cuba no desea se produzcan.



La doble moneda -como afirman especialistas- crea distorsiones en

contabilidad fiscal y en política monetaria e impide la creación de un

mercado verdaderamente financiero. También distorsiona los costos, lo

cual no permite conocer con certeza la productividad de las empresas,

reduce el tamaño del mercado interno y de los sectores y redes

económicas, y enmascara los subsidios e impuestos incorrectamente

asignados. El sobrevaluado CUC incrementa el valor de las exportaciones

a la par que reduce el valor de las importaciones, lo cual agrava el

déficit en la balanza comercial de mercancías que, en 2011, se estima,

sobrepasó los US$ 7,000 millones.



Algunos economistas cubanos han ofrecido sus valoraciones sobre cómo

realizar en principio esta unificación. Expondremos algunas de ellas:



Juan Triana argumenta que para unificar las dos monedas hay antes que

decidir cuál es la que va circular y definir la tasa de cambio con la

que se efectuarán todas las operaciones.



Omar E. Pérez Villanueva recomienda suprimir el control de cambio a las

empresas, sin afectar el cambio a la población y establecer una reforma

global de precios.



Pedro Monreal advierte que la unificación sin incremento de

producción-productividad pondría presión sobre los precios, salarios y

pensiones, por lo que primero habría que implementar la reforma

estructural de la economía.



Pavel Vidal sugiere: devaluar de forma gradual el sobrevaluado CUC,

darle convertibilidad al CUP en el sector empresarial y establecer una

tasa de cambio más realista del CUC para eliminar la doble moneda y se

quede el CUP o una que siendo única, lo sustituya.



Al parecer las sugerencias económicas de los especialistas Pedro Monreal

y Pavel Vidal son las más adecuadas, en una primera etapa, para la

reformulación que pudiera ejecutar el gobierno cubano, por las

metodologías que se plantean y que, en este momento, utiliza éste dentro

de sus estrategias.



Ahora bien, visto de esa manera pudiese parecer muy fácil para los

gobernantes de Cuba el restablecimiento de la credibilidad monetaria,

pero… ¿Sobre qué elementos económicos y de crecimiento de sus activos

esperan sustentar éstos, sin tener en cuenta la afectación al poder

adquisitivo del cubano medio y sus beneficios de corte social que ya son

precarios?



Los especialistas que posee el CAT tienen una visión diferente para la

solución del problema. No consideran que las opciones antes analizadas

constituyan verdaderas respuestas en sí mismas pues sólo se aprecian los

factores económicos inmediatos. El problema debe analizarse sí, primero

económicamente, pero con la respuesta social en la otra mano. Es un

error político que puede costarnos muy caro en nuestras pretensiones de

tener una verdadera democracia en Cuba. Debemos recordar que una

transición no se materializa con sólo desearlo, pensar en ello o

plasmarlo en una declaración de principio. Es necesario actuar como

protagonistas de la misma. Es fundamental buscar una forma lógica e

integral para la transición, la menos traumática y, finalmente, actuar

en consecuencia.



El sistema económico del Estado cubano tiene una multiplicidad de

deficiencias que debemos atajar primero, y neutralizarlas después antes

de servirnos de éste. Esa realidad, debemos admitirlo, es harto difícil

de superar debido, principalmente, al deterioro integral a que ha sido

sometida la sociedad cubana durante más de medio siglo, producto -en

gran medida- a la politización e ideologización experimentada y que no

podemos ignorar, pues ello conllevaría a un estado de desorden difícil

de controlar. Después de expresadas estas reflexiones, los autores de

este ensayo económico, con humildad pero convencidos de la

profesionalidad con que hemos analizado el tema, pasamos a exponer

nuestras opiniones:



Primera:- Consideramos como muy probable que la unificación monetaria

tenga lugar inicialmente en las empresas y/o dependencias controladas

por el gobierno que operen con cierta liquidez de activos

internacionales, siempre que no se apliquen terapias de choque que

afecten a la ciudadanía en general. Esto les permitiría ir retirando

paulatinamente de sus operaciones diarias la moneda CUC o como señala el

economista Pavel Vidal "(…) ir devaluando, poco a poco, el CUC (siempre

que se aumenten la producción y la productividad, n. de los a. de este

ensayo) e ir dándole convertibilidad real al CUP (…)" como ya se ha

declarado oficialmente será éste la moneda que sobrevivirá al presente

caos financiero.



Segunda:- Las prestaciones de servicios deben regirse por los principios

de "la oferta y la demanda" y el de la "leal competencia" en el mercado

bursátil (sin caer en el error de fijar precios topes que generarían

escaseces y un mercado subterráneo o bolsa negra que afectaría el

despegue económico a que aspira un país que, ya es difícil de

controlar); así como mantener los flujos de suministros o insumos de

mayor demanda en una balanza equilibrada, para lograr la estabilidad

requerida en los diferentes mercados y sus ofertas productivas y de

servicios (nos referimos a los existentes que comercializan sus

productos o servicios en CUC o CUP, según sea el caso). Esto, a su vez,

traería como consecuencia una estabilidad real en los precios que

conllevarían a un ulterior equilibrio monetario. Esa sería una fórmula

de ir retirando, de manera paulatina, la moneda a eliminar. Es decir, el

CUC.



Tercera:- El gobierno tiene que descentralizar la economía y ceder su

absoluto control actual. Esto significa tendrá que aceptar la creación,

por parte de nacionales y foráneos, de espacios en inversiones privadas

que contemplen desde la microempresa hasta las grandes estructuras

empresariales no gubernamentales (mecanismo que exige se proceda de

manera transparente y sin dobles intenciones ni ambigüedades

regulatorias por parte de las autoridades del país), para no crear una

disfuncionalidad en los medios productivos que puedan generar,

conscientemente o no, una distorsión de los valores reales de

crecimiento del Producto Interno Bruto y su reflejo porcentual, que

impiden valorar si existe o no un verdadero despegue económico. Este

método aplicado sería, al mismo tiempo, el encargado de estabilizar los

activos nacionales, permitiendo una balanza equilibrada en los cobros y

los pagos así como las amortizaciones de deudas.



Cuarta:- Fue el gobierno cubano quien propició la dualidad monetaria

desde el año 1993 a la actualidad (US$ y el CUP primero y el CUC con el

CUP después), ésta última variante para monopolizar los Castro el

control de las monedas foráneas que entraban al país. Los errores

económicos y sus pésimos resultados los señalan a ellos como los únicos

y grandes culpables de la debacle económica y financiera que ha padecido

y padece Cuba en los últimos 54 años. No son culpables -como quieren los

hermanos Castro hacernos creer- ni el "embargo de los EUA contra Cuba"

(que paradójicamente ya en el año 2011 Cuba se había convertido, según

informes de Henry Godar ante las Naciones Unidas en el quinto socio

comercial con los EE. UU.). Tampoco son culpables la baja productividad

de los renglones económicos o la miserable remuneración salarial digna

de esclavos que le pagan las autoridades cubanas al ciudadano común;

sino más bien la deficiente -por no decir inexistente- política

económica que se utiliza en Cuba por el gobierno. Sumado a esto tenemos

el no cumplimiento por parte del Estado cubano de las responsabilidades

contractuales y la mora en los pagos que han llevado a nuestros

acreedores foráneos, gubernamentales o empresariales, a la suspensión de

los mismos con la consecuente pérdida de la credibilidad y prestigio,

ambas tan necesarias en el mundo de las relaciones comerciales

internacionales.



Quinta:- Estos argumentos nos llevan a un único razonamiento: después de

la unificación monetaria o virtual revalorización del único circulante

en el país y luego de todas las medidas para restablecer lo perdido en

materia de desarrollo, lo que faltaría sería la implementación de

medidas de carácter democrático reales que le permitan al pueblo cubano

decidir su modelo político y de gobierno, sin presiones o amenazas

gubernamentales de tipo alguno.



A modo de conclusión, debemos considerar el establecimiento de la

necesaria, inevitable y futura comercialización fluida de Cuba con

países desarrollados, creando para ello instituciones dinámicas y

enfocadas al desarrollo, descansando la economía nacional,

fundamentalmente, en la inversión privada ejecutada sobre los renglones

de bienes raíces; la industria de alimentos; la explotación de las zonas

pesqueras en la plataforma insular; la implementación de un paraíso

fiscal con regulaciones propias de un estado plural (donde resulta obvio

se respeten las cuentas y activos nacionales y foráneos); el despegue de

un turismo de alto nivel y la creación de estructuras de apoyo para su

correcta explotación; la prospección y explotación de los yacimientos de

petróleo en tierra y aguas profundas de exclusividad económica nacional;

la industria del níquel y el cobalto; la utilización de las

instalaciones tecnológico-productivas y centros de investigaciones

farmacéuticas y biotecnológicas; en cooperación científico-comercial con

los países verdaderamente importantes en esas disciplinas, que; entre

otras opciones, serían el colofón perfecto para que nuestro país

comenzara a insertarse de manera real e irreversible en las corrientes

mundiales del progreso económico, la prosperidad, bienestar humano y

seguridad social.



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BIBLIOGRAFÍA ACTIVA CONSULTADA.



1.- Buscadores Google y Yahoo de Internet. Actualizados.



2.- Dictamen de la Comisión de Asuntos Económicos de Cuba. Año 2012.



3.- ProChile/Representación Comercial. La Habana. Análisis Económico

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4.- Salim Lanrani. "La unificación monetaria en Cuba debe eliminar las

desigualdades" Martianos. Cuba información. Octubre/2013.



5.- Mesa Lago. Carmelo. "Sobre la unificación monetaria en Cuba: dos

enfoques". Año 2013.



6.- Guanche, Julio César. "La verdad no se ensaya. Cuba: el socialismo y

la democracia". Año 2012.



7.- Rothbart, Murray. "El hombre, la economía y el Estado". Unión

Editorial. Año 1962.



8.- Rothbart, Murray. "Poder y Mercado: el gobierno y la economía".

Editado por el Ludwig von Mises Institute. Año 2006.



9.- RothBart, Murray. "La ética de la libertad". Unión Editorial. Año 1982.



10.- von Mises, Ludwig. "La Acción humana". Unión Editorial. Año 1949.



11.- von Mises, Ludwig. "El Estado omnipotente". Unión Editorial. Año 1944.



12.- von Mises, Ludwig, "El fundamento último de la Ciencia Económica"

Unión Editorial. Año 1962.



13.-Agencia EFE. "Cuba abre el proceso para eliminar la doble moneda".

Año 2013. *lainformacion.com*.



14.- Mederos González, Lenier. "Entrevista acerca de la eliminación de

la doble moneda al economista Pavel Vidal Alejandro. Internet. Año 2013.



15.- Vidal Alejandro, Pavel. "Los salarios, los precios y la dualidad

monetaria". Año 2013.



16.- Cuba Monthly Report. Economist Intelligence Unit. May 2008.



17.- Montreal, Pedro. "El problema económico de Cuba".



18.- a la 56.- Referencias pasivas consultadas.



Source: Análisis sobre la dualidad monetaria en Cuba - Misceláneas de

Cuba -

http://www.miscelaneasdecuba.net/web/Article/Index/52fb91253a682e1308d95b89#.UvyxSPldWaI

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