miércoles, 12 de febrero de 2014

Raúl Castro en busca de dinero o de hombres adinerados

Raúl Castro en busca de dinero o de hombres adinerados

Fue a finales de los 90, cuando Raúl, después de su recurrente trastorno

hormonal, puso de moda la frase "Cambiaremos cañones por frijoles".

Juan Juan Almeida

febrero 10, 2014



Hace tan sólo unos años, cuando la visible crisis financiera contagiaba

los sectores de la economía nacional, y la industria cubana bordeaba la

casi invisible frontera que marca la acción o la omisión que acelera la

muerte a un paciente desahuciado; el General Raúl Castro, con esa

impresionante forma de mostrar su patético talento, nos vendió la

engañosa idea de que las Fuerzas Armadas se habían convertido en el

ejemplo para "El Cambio".



En papeles, porque ahondando en las ganancias mostradas, el sistema

empresarial militar de la isla trabajaba mucho más que lo que trabaja

hoy en día el abogado del cantante Justín Bieber; claro, al estar

impulsada por mano de obra esclava (para ser más exacto reclutas), no

había manera de medir el calculable costo de un producto, o su

eficiencia laboral.



Absurdo sí, pero a fuerza de repetición, consiguió atraer la atención de

quienes mueven la opinión y muchos comenzaron a creer en esa amañada

sucesión de decisiones que hoy conforman lo que parece el destino de

Cuba y algunos todavía llaman "Las reformas de Raúl".



Ese grupo de medidas, o dictámenes no estructurales, que ni prestan

atención a la productividad ni cambia en nada la naturaleza del sistema,

y van básicamente enfiladas a legalizar, o facilitar, lo que hasta ayer

era tolerado, prohibido o complicado; y llevar hasta síntomas de anemia

a la practicamente difunta capacidad de los ingresos monetarios de esa

masa laboral que mordiendo un ardid tendencioso y candoroso, creyó el

cuento de "todos somos población emprendedora", saltó del sector estatal

al privado, y hoy, ganando más, cuenta con menos.



Evidente, no todos los trabajadores estatales cogieron las calles

convencidos y creídos de tía Tata; pero a este punto de la historia,

"actualizar el modelo económico" es simplemente una grosera verborrea

que sirvió para disfrazar un delito consumado que debería ser juzgado,

obviamente respetando las garantías procesales que debe tener todo

acusado, pues sólamente un defraudado puede ser inducido a creer que

después de 20 años trabajando en oficina, una persona, por arte de

magia, sin aptitudes que lo avalen se transforma en zapatero, cerrajero,

agricultor, barbero, tumbacoco, basurero o relojero.



La estrategia del General Raúl Castro y su séquito penitente, ha servido

únicamente para simular cambios y falsear flexibilidad; para aumentar la

pobreza; para abandonar a los jubilados en una población que envejece;

para invertir menos dinero del estado en servicios como la salud y la

educación y sobre todo intenta minimizar la estancia en el poder de una

misma e ineficiente jauría gobernante.



No es casual, todo está bien pensado y fríamente calculado. Fue a

finales de los 90, cuando Raúl, después de su recurrente trastorno

hormonal, puso de moda la frase "Cambiaremos cañones por frijoles". Para

entonces, pocos podían comprender que no se refería a la comida, sino a

la necesidad de, sin renunciar al más mínimo poder, su nueva estrategia

de lucha consistía en ir en busca de dinero o de hombres con dinero que

con su presencia en La Habana, le ayudaran a mostrar esa seguridad que

sólo brinda la solvencia, o contar con amigos solventes.



Source: Raúl Castro en busca de dinero o de hombres adinerados -

http://www.martinoticias.com/content/raul-castro-busca-dinero-hombre-adinerados/31881.html

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