martes, 10 de junio de 2014

Impuestos - ¿Castigo o necesidad?

Impuestos: ¿Castigo o necesidad?

Junio 10, 2014



A los cuentapropistas se les fija una serie de mecanismos puestos de

antemano, calculados en forma muy arbitraria. Todo está hecho para

evitar que la iniciativa individual prospere

ÓSCAR ESPINOSA | Economista

vs

[Las medidas impositivas] tratan de armonizar el desarrollo de las

actividades por cuenta propia con la aplicación de una política impositiva

ÓMAR EVERLENY PÉREZ | Economista



impuestos, cuentapropistas, ONAT, ley tributaria, servicios públicos

El pasado 30 de abril cerró la segunda campaña de declaración jurada

sobre los ingresos personales en Cuba. Después de casi medio siglo sin

pagar impuestos, los cubanos empezaron 2013 enfrentándose a una nueva

ley tributaria aprobada a mediados del año anterior.



El propósito de "actualizar" el modelo socialista expresado por el

Gobierno y las necesidades de financiación de unos servicios públicos

que devoran el 53% del presupuesto del Estado llevaron a la aprobación

de un conjunto de tributos. Los Gobiernos "recaudan impuestos (...) en

todo el mundo, es normal", declaraba la economista Isabel Fernández días

antes de la entrada en vigor del nuevo sistema recaudatorio. La forma de

repartir las cargas fiscales, sin embargo, no complace a los

especialistas, irrita a la población e indigna a la oposición.



"A los cuentapropistas se les fija una serie de mecanismos puestos de

antemano, calculados en forma muy arbitraria. Todo está hecho para

evitar que la iniciativa individual prospere", afirmaba en enero de 2013

el recientemente fallecido economista y opositor Óscar Espinosa. Los

cuentapropistas –oficialmente unos 450.000, pero mucho menos en

realidad- han asumido el peso del impuesto sobre ingresos personales

llegando a tributar al 50% en caso de superar los 2.013 dólares anuales.

Esto ha provocado la sospecha de que el Gobierno grava a los autónomos

para evitar que abaraten algunos productos y se conviertan así en

competencia para el Estado.



Ómar Everleny Pérez, director del Centro de Estudios de la Economía

Cubana, lo niega y considera que el Gobierno ha intentado aliviar la

carga fiscal de los cuentapropistas con decisiones como el periodo de

gracia que se concede durante los tres primeros meses desde la apertura

del negocio. Para el economista, las medidas tributarias "tratan de

armonizar el desarrollo de las actividades por cuenta propia con la

aplicación de una política impositiva. Ambas cosas van parejo porque si

el único objetivo fuera recaudar impuestos terminas destruyendo los

negocios que empiezan".



El economista opositor Elías Amor afirmaba en un artículo en Diario de

Cuba que la norma castiga a quienes apuestan por emprender y crea un

agravio comparativo frente a los trabajadores del sector público (casi

el 90% de la población). Aunque Amor comprendía que los empleados del

Estado estén exentos de tributar por los bajos salarios que perciben y

porque "ya contribuyen al Estado por las vías estalinistas de

apropiación de rentas", señalaba que "no deja de ser significativa esta

segmentación".



La Oficina Nacional de la Administración Tributaria (ONAT) ha tenido que

enfrentarse desde la primera campaña a otro de los problemas apuntados

por los expertos: el fraude fiscal. La alta actividad ilegal en Cuba

impide tener un control adecuado sobre los ingresos y gastos, lo que

dificulta la recaudación. La ONAT informó en su balance del pasado año

que 15.000 contribuyentes no habían presentado la declaración jurada, un

fraude que Elías Amor atribuyó a razones políticas y, en concreto, a la

falta de reconocimiento del derecho a la propiedad privada. "El régimen

castrista debe saber que, en tanto no se desarrollen estructuras

democráticas, la evasión fiscal será un comportamiento generalizado",

sentenció.



"¿Cómo lograr un sistema de impuestos que no desestimule al mercado, y

que por otra parte nos permita mejorar una ya muy dañada infraestructura

de beneficios sociales?", se preguntaba el opositor y matemático Antonio

G. Rodiles en la revista Convivencia. Los bajos salarios, los elevados

impuestos o la falta de infraestructuras para los nuevos negocios, son

para Rodiles los grandes obstáculos para el crecimiento de la iniciativa

privada. Los nuevos emprendedores cubanos contemplan cómo el reparto de

las cargas fiscales solo ha lastrado sus posibilidades de crecimiento

mientras los servicios sociales, a cuyo sustento deberían destinarse sus

impuestos, continúan un imparable deterioro.



Source: Impuestos: ¿Castigo o necesidad? -

http://www.14ymedio.com/fuegoscruzados/impuestos-cuentapropistas-cuba_14_1575582427.html

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