miércoles, 11 de junio de 2014

Réplica a Hillary Clinton

Réplica a Hillary Clinton

El embargo no es la causa por la cual los Castro han durado más de

cincuenta año en el poder

miércoles, junio 11, 2014 | Sergio Ramos



SAN JUAN, Puerto Rico -La ex Secretaria de Estado de los Estados Unidos,

Hillary Clinton, ha reconocido que exhortó al presidente Barack Obama

para que levantara o suavizara el embargo a Cuba. Según su criterio, "la

mejor manera de llevar el cambio a Cuba sería exponer a su pueblo los

valores, la información y las comodidades materiales del mundo

exterior". Basa su planteamiento en que tal sanción le otorga al régimen

castrista el pretexto para negarse a cambiar su sistema totalitario.

También alega que los Estados Unidos "no estaban alcanzando sus metas",

con respecto a Cuba y a la América Latina.



Disiento del enfoque de la ilustre dama. Primero, porque emana del

desconocimiento de la intención de los Castro y sus allegados, cuyo

súper-objetivo es retener el poder a toda costa. Y para lograrlo, no han

vacilado en asesinar a miles de cubanos, o en encarcelarlos, usando

procesos judiciales amañados. Tampoco vacilaron en expulsar a sus

opositores y los descontentos, aun poniendo en riesgo sus vidas en el

Estrecho de la Florida. Todavía hoy reinan la represión y el presidio

político como hechos cotidianos en Cuba.



Ahora, entrados en la vejez, tras medio siglo de tiranización contra su

pueblo, los Castro juegan a garantizarle el traspaso de poderes

absolutos a sus vástagos, tal como sucede en Corea del Norte.



En segundo lugar, disiento de la señora Clinton porque el embargo no es

la causa por la cual los Castro han durado más de cincuenta año en el

poder. Causas reales sí son los errores cometidos por la política

exterior norteamericana a lo largo de media centuria. Empecemos por

recordar que el desastre de Bahía de Cochinos (Playa Girón), en 1961, se

debió a la falta de determinación y coraje de la administración del

presidente John F. Kennedy, cuando denegó el apoyo aéreo, en plena

batalla, a los contingentes de la Brigada 2506.



Luego, en Octubre de 1962, durante la Crisis de los Cohetes, ese mismo

presidente negoció el destino de Cuba acordando el ignominioso Pacto

Kennedy-Khruchov, donde los Estados Unidos se comprometía a proteger al

régimen cubano de cualquier ataque por parte del exilio o de terceros

países, desde territorio americano o desde cualquier otro país,

convirtiendo a Washington en el perro guardián de los hermanos Castro.



A partir de ese instante, las autoridades norteamericanas empezaron a

perseguir a los exiliados que trataban de llevar apoyo a los alzados en

Cuba, quedando estos desprovistos de tan necesaria logística. Y por

causa de ello, hubo también un presidio político cubano en Estados

Unidos, con la aplicación de la llamada Ley de Neutralidad.



Las debilidades con los Castro continuaron ofreciéndole válvulas de

escape a la presión del descontento popular en Cuba: Camarioca, los

Vuelos de la Libertad, El Mariel, la Crisis de los Balseros, entre

otras. En el intertanto, Fidel Castro se convertía en el gran mercenario

de la URSS, e invadía y desestabilizada con sus tropas a Etiopia,

Eritrea, el Ogaden somalí, Angola y otros países africanos. Además,

esparció el terrorismo por toda América Latina, entrenando, armando y

apoyando a los Montoneros en Argentina, los Tupac Amaru en Uruguay,

Sendero Luminoso en Perú, las FARC y el ELN en Colombia, entre otros.



Ante la falta de una acción directa contra la expansión y las agresiones

castristas, y para tranquilizar a un exilio que clamaba por la libertad

de su patria, aprobaron primero la Ley Torricelli (1992), y luego la

actual Ley Helms Burton, firmada en 1996. Dicho sea de paso,

históricamente las acciones de embargo a un país hostil tienen su

eficacia cuando son subsidiarias de una acción ofensiva y directa contra

el enemigo que se sanciona. Pero esa acción ofensiva y directa se

reprimió en E.U.



Oportunidades, o si se quiere justificantes para actuar contra la

dictadura cubana, hubo muchas. Una de las más destacas sucedió bajo la

administración del presidente Bill Clinton, cuando el tirano Castro

decidió derribar en el espacio aéreo internacional las avionetas civiles

de matrícula americana de los Hermanos al Rescate, asesinando a

ciudadanos americanos que las tripulaban. Recordará la señora Clinton,

primera dama durante aquellos días, que la única acción que se tomó fue

aprobar la Ley Helms Burton, sin la implementación el título III, que

permitía al gobierno americano embargar los bienes de compañías foráneas

que adquieran propiedades robadas por el régimen castrista a ciudadanos

americanos.



El Título III de dicha Ley jamás fue implementadoy ha sido postergado

administración tras administración. Pero ahora hablamos de suavizarla o

eliminarla, sin tomar ninguna otra acción afirmativa contra la tiranía

castrista.



La señora Clinton parte del falaz supuesto de que al quitar el embargo,

se produciría el cambio en Cuba, a causa del aumento de la exposición

ante el pueblo de los valores, información y comodidades materiales

estadounidenses. Pero no recuerda que en Cuba los medios de comunicación

masiva están monopolizados totalmente por el régimen.



Muy probablemente se basa también en las recientes medidas

"reformistas", más propagandísticas y teatrales que reales, adoptadas

por Raúl Castro. Es lógico que a los Castro y sus herederos les apetezca

un modelo similar al de China y más aún al de Viet Nam. Pero lo más

significativo que nos proporcionan las experiencias en dichas naciones

es que aunque han logrado cambios materiales, éstos solo sirvieron para

consolidarse en el poder 'ad perpetuam'.



¿Quién garantiza que en Cuba haya libertad para el pueblo con el aumento

de "comodidades materiales"? ¿Quién garantiza la libertad de información

cuando en China han bloqueado a Google para que no difundiera noticias

sobre las masacres de sus gobernantes? Tras décadas de privilegiar

comercialmente a China y a Viet Nam, la realidad es que en ambos países

se carece del respeto a los derechos humanos y se reprime y persigue a

quienes disienten del gobierno. ¿Es eso lo que la señora Clinton desea

para Cuba?



Source: Réplica a Hillary Clinton | Cubanet -

http://www.cubanet.org/colaboradores/replica-a-hillary-clinton/

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